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Máximo Kinast Avilés

TRADICIONES CHILENAS

El Valdiviano

  

Por Germán F. Westphal

Alguna vez un amigo poeta que pasó una temporada escribiendo en Valdivia me comentó que los valdivianos estaban perdiendo sus tradiciones porque en varios restoranes y cocinerías del mercado había pedido un Valdiviano pero nadie sabía lo que era...

El Valdiviano era el tren que salía de la Estación Central de Santiago al caer la noche, en dirección a Valdivia y seguía a Puero Montt, después de hacer trasbordo en Antilhue, de modo que pudiera seguir al ramal de Valdivia.

El tren llegaba a Temuco a eso de las 7:00 de la mañana y paraba allí por casi una hora...


Los populáricos se bajaban de los carros para estirar las patas, especialmente aquellos que viajaban en carros de 3a clase, con asientos de madera..., todos medio adoloridos... 

 

Muchos se dirigían a las cocinerías improvisadas en que unas viejas guatonas e impecablemente vestidas con delantal blanco y gorro cocinero también blanco, ofrecían un Vadiviano recomponedor y criaturero...

El Valdiviano era de Temuco y recibe su nombre del tren que llegaba a la hora señalada.

Las viejucas tenían todo preparado en varias fuentes y lavatorios enlozados y saltados por el uso...


algo de charqui probablemente de caballo, aunque decían que era de vacuno, cortado en tiritas bien machacadas en un gran mortero de piedra siempre a la vista, 

 
 

un montón de cebolla cortada a la pluma...


un pebre bien picante con bastante cilantro y perejil...


varias docenas de huevos frescos...


y una gran tetera de agua hirviendo a borbotones en un brasero...

agua hirviendo en la vieja tetera hollín en las excursiones de campamento

Uno llegaba a la cocinera que le parecía más limpia o con la cola de clientes más corta y pedía su Valdiviano.

La señora tomaba uno de sus platos enlozados todos saltados, le ponía un puñado de charqui machacado al centro, le agregaba un par de puñados de cebolla cortada a la pluma y llenaba el plato con agua hirviendo a borbotones. Enseguida, colocaba el plato sobre algún cajón que tenía a mano, le agregaba un huevo caído el cual se tornaba blanco al calor del agua hirviendo aunque la yema siempre quedaba crudita, le agregaba un par de cucharadas de pebre a gusto del consumidor y le pasaba el plato al cliente con una cuchara sopera que llegaba a tener filo por lo gastada, además de un pancito amasado, previo pago de unos cuantos pesos.

 



Los clientes se retiraban un par de pasos para dar lugar a los otros viajeros que también querían Valdiviano y ahí mismo, de pie, haciendo piruetas para sujetar el plato y el pan con una mano, cuchareaban su Valdiviano, apuraditos antes de que partiera el tren para internarse al sur del sur...


Esta es la historia del tren y el plato de sopa criaturera que se conoce como Valdiviano y que permitía recuperar fuerzas, comprar un ramo de copihues en Antilhue...


y hacer el amor como los dioses mandan al llegar a la ciudad de los ríos...

Hay más historias de estaciones de ferrocarriles como las tortas de Chillán...


las cerezas en ristras de Gorbea...


los panes amasados con longaniza de Antilhue...

 

Todas tradiciones que se fueron como los viejos tranvías de Santiago, de los cuales sólo quedan algunos rieles adoloridos por la indiferencia, entre los adoquines de algunas calles...


CARTA ABIERTA A MAXIMO KINAST

Escribe Luis Casado

 

Querido Máximo: no es mi propósito echarle pelos a la leche. Pero pasa que en mi azarosa existencia fui testigo de varios terremotos.

 

En alguna ocasión pude ayudar. En otras solo constatar el daño y la eficiencia o ineficiencia de los servicios públicos. En mi niñez me sobrecogían las noticias de soldados disparándole a quienes robaban en las tiendas, practicaban un pillaje que tal vez era recurso de subsistencia, anda a saber. El ORDEN era importante. Es importante.

 

Lo que me quedó claro es que nunca nadie vino a reconstruirle nada al personal. Me consta que de la ayuda material que llegaba del extranjero, una parte consistente se quedaba en manos de quienes manejaban la manija. El riquerío nunca suspendió la lucha de clases "por tres meses", o "mientras dure la reconstrucción". Hay países que utilizaron el terremoto de Haití para instalar una base militar, una más, en ese país que ya habían ocupado por cojones durante decenios.

 

La solidaridad siempre fue de los pobres hacia los pobres. Siempre. Manifiesto pues mi sorpresa ante la carta dirigida como una bandera blanca a quien, o a quienes, no desperdiciarán la nueva oportunidad de negocio que representa cada catástrofe.

 

Hubo quién se enriqueció con la desgracia del pueblo francés durante la Ocupación nazi. El Sr. Renault hizo millones y millones. A la Liberación había que reconstruir. De Gaulle lo metió en cana, nacionalizó la industria Renault, hizo fusilar al primer ministro Laval, le conmutó la pena de muerte a Pétain por prisión perpetua, y este murió en cana, en una isla, solo, como el cabrón que fue.

 

Ya sé que nosotros no tenemos esa posibilidad. Pero servidor no comulga con eso de "suspendamos las hostilidades hasta que paren las réplicas". A estos boludos hay que exigirles el uso de los cuantiosos recursos fiscales que reposan en Washington para reconstruir, dar trabajo, y mejorar las condiciones de vida de cientos de miles de chilenos que antes del terremoto ya vivían en la mierda.

 

Dicho sea con todo respeto.

Un abrazo,

 

Luis CASADO

 


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RESPUESTA A LUIS CASADO

 

Querido Luis:

 

Digas lo que digas, siempre recibo con respeto y afecto tus opiniones. Tus argumentos, en el fondo y en la forma son siempre excelentes. Además me escribes como hermano y eso lo aprecio mucho. Somos muy pocos los viejos allendistas que vamos quedando por este mundo y nada puede separarnos.

 

Podemos discrepar, estar en desacuerdo y hasta publicarlo, sin ofendernos, sin insultos, sin herirnos, sin ironías. hablamos o nos escribimos asi, de hombre a hombre, de frente y sin chuecuras. No hay que pedir por abajo, ni andar con sutilezas. Y eso te lo agradezco.

 

Además es eso lo que pido en mi carta. Le pido a la oposición que lo haga con altura de miras, con fundamentos, con respeto. Al menos respetando esa costumbre de los cien días, que no obligaba a decir amen a todo lo que propusiera el nuevo Mandatario, sino a hacerlo pensando en el Bien Común de todas las chilenas y de todos los chilenos.

 

Yo, por mi parte, por mi cuenta y riesgo (y el riesgo es grande de que alguien piense o diga que me he vendido y todo eso que se acostumbra en los bajos fondos de la política) me he comprometido a apoyar la gestión del Gobierno sin contrapartida durante tres meses.

 

Guardando las proporciones y con todo respeto, imito el comportamiento del Compañero Presidente Salvador Allende, que durante mil días se mantuvo dentro del respeto a la democracia burguesa y a las leyes burguesas, lo que sirvió para demostrar su error al confiar en militares corruptos y ávidos de robarse Chile y en una clase política que no estuvo a la altura de su grandeza. Su error nos ha permitido demostrar que la via burguesa no es el camino para cambiar la situación.

 

Si Piñera quiere aprovechar esta catástrofe para privatizar el país y echárselo al bolsillo, lo hará con o sin los cien días de respeto, con o sin mi apoyo y corroborará tus argumentos. Si tiene una pisca de humanidad y de respeto por los seres humanos, existe la posibilidad (el beneficio de la duda, el principio de inocencia) de que su labor sea en beneficio de los más perjudicados por la catástrofe.

 

Es por ellos, por los más damnificados y por la ayuda que merecen, que he hecho esta oferta al Presidente Electo. Obviamente sin contrapartida.

 

Un fraternal abrazo

Máximo

 



 

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE ELECTO DE CHILE

Excmo. Sr. Sebastián Piñera

Presidente Electo de la República de Chile

 

He sido (y sigo siendo) uno de sus más encarnizados adversarios. Le confieso que me opongo a toda política neoliberal, pero la situación catastrófica que vive nuestra Patria me obliga a buscar algún nexo que me permita unir mi colaboración al esfuerzo que Usted tiene como prioridad: reconstruir Chile. Ese nexo existe y no es un lazo débil: los dos somos chilenos.

 

Se que mi aporte es ínfimo, pero creo que el mar esta hecho de gotas y en estas circunstancias, el patriotismo nos obliga a unir todos los esfuerzos en la Reconstrucción.

 

Hace muchos años, desde inicios del siglo pasado hasta el año 73 existió la sana costumbre de dar al nuevo Presidente un margen de tres meses de respeto. En ese lapso nadie criticaba al Gobierno y todos acataban sin reclamar las nuevas disposiciones políticas.

 

Creo necesario restaurar esa costumbre y por eso pido, ruego a todas las chilenas y chilenos que no se ataque al Poder Ejecutivo durante los tres primeros meses de Gobierno. Nada de críticas, nada de ofensas.

 

Si fuese necesario –dentro de ese plazo- oponerse a una ley o a una decisión del Primer Mandatario, ruego, pido a todas las chilenas y a todos los chilenos que lo hagan con fundamento de causa, con altura de miras y orientando la oposición al bien común que es el Bien Supremo de la Nación.

 

Por  mi parte, no sólo me comprometo a no atacar, ni criticar al nuevo gobierno, sino a darle todo mi apoyo, sin contrapartida, sin pedirle nada a cambio, por el bien de Chile.

 

Por las miles de chilenas y de chilenos que han sido damnificados por la furia de la Madre Naturaleza. Tiene usted mi palabra. Sr. Presidente.

 

Máximo Kinast Avilés

CI 2274418-6

http://MaximoKinast.blogia.com

http://CartasaSebastianPinera.blogia.com

LA HISTORIA SE REPITE

La Naturaleza (o la Pachamama) nos avisa que la Historia se repite.

¿Cuántas veces se repetirá? ¿Podremos superar los males alguna vez?

TEREMOTO EN VALDIVIA 22 DE MAYO DE 1960

Recuerdo una portada de El Mercurio. Un hombre sentado a horcajadas sobre el tejado de dos aguas de su casa, con una guitarra y el texto decía que estaba cantando: "Que grande que viene el río..."

Ese es el Chile que amamos. El Chile que nos obliga a gritar con amargura:

¡¡¡ VIVA CHILE, MIERDA !!!

Máximo Kinast

TERREMOTO EN CHILE

Por Máximo Kinast

Durante muchos años he sentido verguenza de ser chileno. Hoy siento un enorme orgullo por ese pueblo que sabe soportar cualquier tragedia. Ha soportado 17 años de Dictadura y dos décadas de Concertación, lo que unido a su caracter isleño y a su foma de ser. modelada por tragedias, le permite enfrentarse a cualquier dificultad.

Las chilenas y los chilenos crecen frente a las tragedias. No todos. El Piraña se ha mostrado como es, un millonario indolente y ambicioso que ha llegado a la oficina nacional de emergencias a las doce del día, hace pocos minutos y casi nueve horas despues de la tragedia. Eso indica que nos espera un gobierno como el de Bush en USA, que tardo varios días en ayudar a las víctimas del Katrina.

¡Que diferente a Bachelet! Ya esta en Maule, la zona del epicentro. A las cuatro de la mañana estaba en la oficina nacional de emergencia con varios ministros y dando declaraciones tranquilizadoras y alguna mentira piadosa, para no alarmar a la población. He estado en contra de Bachelet durante todo su Gobierno, pero nobleza obliga y debo reconocer que en estos momentos se muestra como una gran mujer. Ha asignado tareas y responsabilidades a sus Ministros y colaboradores y ella misma ha ido y ya esta en el lugar de la tragedia.

El Piraña, dueño de Línea Aérea y de un Canal de TV bien podría haber aparecido, o incluso haber ido en una hora a Concepción en uno de sus aviones o en un helicoptero... pero se presenta a la doce del día.

Nos espera una mala época. Recordaremos con nostalgia a la Bachelet.

 

 

ESTA NOTA, TRISTE Y PREDECIBLE


Por Jose Venturelli

ESTA NOTA, TRISTE Y PREDECIBLE, demuestra la actitud sostenida por los criminales de lesa humanidad. Cuando Lagos propuso y lanzó su famosa Mesa del Diálogo, estas personas fueron "identificadas sin nombre" y que habían "lanzado al mar". De este tipo fueron unos 200 de un total de aproximadamente 600, sobre los que no tienen información de identificación. En ese momento era evidente de que se atrevieron a decir que mataron y desaparecieron a gente de quienes ni siquiera sabían el nombre...

Esa era la calidad moral de la Mesa del Diálogo... cuyos resutados les permitirían (en sus mentes) poner 50 años de moratoria que impiden hablar de los asesinos, del perdonazo laguista y del que ocurrió con Bachele y, ahora, que se viene con Piñera y que pretenden sería definitivo

 
Estos hallazgos desenmascaran aún más la inmoralidad de los que promueven la impunidad, de los que las quieren otorgar y los que han mantenido co-gobierno con ellos. No olvidemos que todos los jefes de plaza, generales, etc, han sido cuestinados en más de un aspecto relacionado con eso. Y todos son "inocentes Palomas" El ’ultimo es Fuente-Alba quien fue parte de la Caravana de la muerte y que la Presidenta, auto-declarada "miembro de la familia militar", nombró como Comandante en jefe de Santiago...

 
Bueno, lean ésto que es muy duro. Es enviado por un artista cuyo padre es uno de esos "re-aparecidos" en tumbas masivas. Reenviado a su vez por una joven artista cuya vida fue, desde niña, la del exilio. 

 
La vergüenza de esto no tiene perdón alguno y si hay una partícula, por infinitesimal que sea, deben establecer de que los juicios por crímenes contra la humanidad no pueden ser borrados con el codo como lo han dicho Lagos y otros y ahora, Piñera y su Presidente UDI del Senado, Jovino Novoa.

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Sigue la CARTA DEL HIJO DE UNO DE LOS HÉROES DE LA MONEDA

que se reproduce en este mismo blog.


CARTA DEL HIJO DE UNO DE LOS HÉROES DE LA MONEDA

Estimados amigos, artistas y colegas

 

Les escribo para compartir con ustedes un hecho de importancia nacional y de mucho dolor para mi.

 

Mi padre, Héctor Ricardo Pincheira Núñez, Médico y asesor de Allende, Detenido Desaparecido desde el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, después del análisis de ADN nuclear realizado, se confirma que fueron encontrados sus restos en el Fuerte Arteaga.

 

Los detalles son escabrosos, algunos de ustedes conocen la historia, pero finalmente, por duro que sea ésta, es importante descubrir las atrocidades cometidas en dictadura. Es importante hacerlas visible en el panorama político que estamos viviendo.

 

La información se nos entrego el lunes a los familiares por el equipo investigador de Servicio Médico Legal y el juez Fuentes Belmar. A pesar que a sido publicado en algunos medios, creemos que no ha tenido la cobertura que se merece.

 

El grupo que estuvo hasta último momento en la Moneda, resistiendo el Golpe, se merece ser tratado como héroes, fue por sus convicciones que permanecieron en la Moneda defendiendo la constitucionalidad.

 

Como ustedes saben, yo he desarrollado un constante trabajo artístico en relación a esta historia, que también es la mía, de manera velada o explicita, he tratado de hacerla visible, es por esta razón que comparto con ustedes este hecho, si alguno de ustedes cuenta con medios de comunicación, de la índole que sea, se les agradece difundirlo.

 

Adjunto un artículo que salió en La Nación, este lunes pasado.

 

Saludos Afectuosos

Máximo Corvalán-Pincheira

 

 

IDENTIFICAN A 11 DESAPARECIDOS DE LA MONEDA EN 1973
Por Jorge Escalante / Lanacion.cl

Entre los reconocidos se encuentran los colaboradores de Salvador Allende, Enrique Paris Roa y Héctor Pincheira Núñez, y nueve integrantes del GAP. Nombres de las víctimas aparecían como “lanzados al mar” en informe del Ejército a la Mesa de Diálogo.

 

Habla el subteniente que disparó la ametralladora: La otra cara de la moneda

 

Uno a uno fueron cayendo los cuerpos a un pozo de casi 10 metros de profundidad. En medio de un “¡viva la revolución chilena!” y ruidos de metralla llegó el fatídico final de los prisioneros de La Moneda ese jueves 13 de septiembre en Peldehue.

 

Aquí habla el hombre que los fusiló.

 

Por Jorge Escalante

Nacion Domingo

 

 

Con las manos húmedas y temblando el subteniente de 21 años tomó la ametralladora instalada en tierra y los mató de a uno. Pero alcanzó a ejecutar sólo a cinco de los 20 prisioneros. Cuando le disparó al quinto lanzó un grito desgarrador que retumbó en los cerros de Peldehue: “¡no puedo más!”. Entonces otro militar del regimiento Tacna tomó el arma y continuó la masacre. Minutos más tarde los hombres más cercanos a Allende, apresados en La Moneda el día del golpe, estaban muertos.A las 10 de la mañana del jueves 13 de septiembre de 1973 el comandante del Tacna, Luis Joaquín Ramírez Pineda, le ordenó al subteniente comandar el grupo de 14 efectivos, entre oficiales, suboficiales y clases, que debía conducir esa misma mañana a los prisioneros para ser fusilados en Peldehue. Ni él, ni los tres suboficiales a quienes entrevisté, tienen duda de que la orden para matarlos la dio Ramírez, aunque suponen que la decisión no la tomó solo.

 

Pero Juan Seoane, jefe de los detectives asignados a La Moneda que combatieron el día del golpe y que también fue tomado prisionero y llevado al Tacna, afirma que Ramírez quería matarlos esa misma tarde. “Gritaba descontrolado y ordenó ejecutarnos en el mismo regimiento, pero otros oficiales lograron convencerlo de que no era el lugar adecuado. El preparó toda la ejecución”, dijo.

 

Hoy el general Ramírez Pineda está preso en Buenos Aires esperando que un tribunal argentino resuelva si lo extradita a Francia, donde es requerido por el secuestro y desaparición del médico siquiatra, ex asesor del Presidente Allende, Georges Klein Pipper, uno de los ejecutados en Peldehue de La Moneda.Pero Ramírez ha negado todo ante los tribunales chilenos. Diez días antes de ser arrestado por la Interpol en Buenos Aires, el pasado jueves 12 de septiembre por una orden de captura expedida desde Francia, prestó su última declaración ante un juez y volvió a negar todo.

 

Dramático encuentro

 

El subteniente es hoy una persona de 50 años, destruida síquicamente.“Cada noche me atormento con el recuerdo de lo que hice y he pensado en quitarme la vida”, dijo. La conversación de dos horas con él fue dramática y estremecedora.

 

A los pocos minutos el hombre estaba llorando desconsoladamente. Se arrancaba los cueros ya resecos de sus manos, hechas tiras por la desesperación. Nunca paró de llorar o sollozar.“Si no hubiera sido sólo un subteniente de 21 años a lo mejor me habría atrevido a decir que no, pero era mi vida o la de ellos”, repetía mirando al cielo despejado en esa mañana calurosa de sol que hablamos sentados en una plaza al oriente de Santiago.“Lo único que le pido es que me proteja, y ya que me ubicó, nunca mencione mi nombre, se lo pido por mis hijos y mi esposa. No me traicione para poder volver a creer en el ser humano”.

 

La forma cómo lo dijo y lo que dijo me remeció. Por ello, y a pesar de que su nombre y declaraciones están registrados en el proceso por los desaparecidos de La Moneda que instruye el juez Juan Carlos Urrutia del Quinto Juzgado del Crimen de Santiago, éste se omite en la crónica y se le nombra como “El subteniente”.“Cuando me llamó y no me quiso decir de qué quería hablar conmigo, pensé que usted era un familiar de las víctimas. Mi cabeza me daba vueltas porque no sabía cómo iba a enfrentarlo”, fue lo primero que dijo.

 

Como instructor de la Batería de Plana Mayor del Tacna, “El subteniente” fue uno de los que ingresó a La Moneda después del bombardeo al mando de un contingente. Fue herido en un hombro y su casco impactado por tres balazos disparados por quienes resistían en el palacio de gobierno. Los otros tres suboficiales con quienes conversé también combatieron ese día, disparando hacia el palacio y las terrazas y ventanas de los edificios colindantes, desde donde fueron atacados con nutrido fuego. “Yo trataba de darle al cabrón del GAP que estaba en uno de los balcones de La Moneda con una punto 50, causando varias bajas entre nosotros”, dijo uno de los suboficiales.

 

Sale la caravana

 

Cerca de las 11 de la mañana de ese 13 de septiembre la comitiva con los prisioneros salió del Tacna. Los detenidos, unos 20 o poco más, coinciden los testigos presenciales, fueron subidos a un camión militar sin toldo con las manos amarradas con alambre a la espalda y sin venda en los ojos. “Iban todos tendidos en el suelo y tapados con una lona”, recuerda el suboficial a quien llamaremos “Uno”.

 

La conversación con él fue acordada a las doce y media de la noche de un día para llevarse a efecto a la mañana siguiente, fresca y semi nublada, en una esquina cercana al centro. Los tres suboficiales pidieron lo mismo: no ser identificados con su nombre, a pesar de que también ya declararon ante el juez Urrutia. “Ni mis hijos ni mi esposa saben en lo que me tocó participar, nunca les he dicho”, dijo “Uno”.

 

Antes de que los detenidos fueran subidos al camión, “Uno” afirma que “había un militar, un oficial que estaba de civil, alto, delgado, de pelo largo, cara huesuda, moreno, que fue identificando a cada uno de los prisioneros. Los identificaba y los subían al camión. Se decía que él había operado infiltrado en el GAP de Allende y por eso conocía a todos los GAP y asesores del Presidente”. Cuando todo estuvo preparado, “Uno” afirma que “al momento de salir, el coronel Ramírez ordenó quién iba en tal o cual vehículo y a cargo de tal o cual armamento”.

 

El camión salió conducido por el suboficial Alfonso Cerón Espino, ya fallecido. A su lado iba un oficial. “Sentados en la baranda de la parte de atrás, custodiando a los presos, iban cuatro militares. Dos en cada baranda. En la baranda izquierda iba el subteniente Maureira y un suboficial, y en la derecha iban sentados los cabos Soto y Bravo”, afirma “Uno”.(El suboficial “Dos” negó haber participado en el grupo que sacó a los presos a Peldehue, pero “Uno” asegura que iba en el camión. “Tres” también lo negó, aunque todo indica que también fue parte, pero sin embargo admitió haber integrado la brigada Puren de la DINA desde sus inicios hasta el final, y luego haber servido en la CNI.

Ambos confirmaron el episodio con los prisioneros de La Moneda). El camión viajaba entre dos jeeps militares que lo escoltaban. Cada uno de ellos portaba una ametralladora desmontable. “Uno” conducía el jeep que seguía al camión. En cada jeep iban cuatro militares del Tacna. En total iban 14 efectivos.

 

Un disparo en el camión.

 

Al salir del regimiento se les unió un automóvil particular con tres civiles a bordo. “Se notaba que eran oficiales de civil, pero no del Tacna”, sostiene “Uno”. “Al cruzar el Mapocho rumbo a Peldehue se nos unió el otro auto particular con un civil y dos oficiales en uniforme, pero sin grados. Ese fue el vehículo que quedó encabezando la caravana”, dijo.

 

Durante el trayecto uno de los prisioneros gritó e intentó zafarse de la lona, por lo que uno de los custodios hizo un disparo, hiriendo en la mano izquierda al suboficial que viajaba en una de las barandas. El clase que viajaba a cargo de la ametralladora en el jeep de “Uno” quiso comenzar a disparar para matarlos a todos de inmediato, pero éste se lo impidió diciéndole que era una locura.

 

Arribados al predio del Ejército en Peldehue que servía de lugar de campaña al Tacna, uno de los dos militares uniformados sin grado unidos al grupo y quien quedó comandando toda la operación, dio la orden de bajar a los detenidos.

 

A “Uno” y a los otros les parece que, por los rasgos físicos, podría tratarse del entonces mayor Pedro Espinoza Bravo, quien luego fue el segundo hombre de la DINA, pero admiten dudas.Los prisioneros fueron bajados de a uno. “Se veían tranquilos y enteros, solo uno lloró y dijo que era inocente”, recuerda “Uno”.Formados todos en tierra, el oficial a cargo dio la orden a “el subteniente” de que procediera.

 

La ejecución

 

“Se desmontó una de las ametralladoras de los jeeps y se instaló como a unos 10 metros. Había un pozo profundo. Cada detenido fue parado frente al pozo, de espaldas a la ametralladora, y entonces yo comencé a disparar”, afirmó “El subteniente”.“Todos al ser ejecutados conservaron su dignidad y no se produjeron intentos de fuga. Ninguno pidió clemencia y algunos murieron gritando consignas políticas”, es otro de sus recuerdos.“¡Viva la revolución chilena!”, dice “Uno” que escuchó a la distancia, donde junto a los suboficiales y clases fue instalado para proteger un amplio perímetro durante la operación.

 

Los cuerpos iban cayendo pesadamente al pozo de 8 a 10 metros de profundidad por 2,5 a 3 metros de diámetro. “Estaba seco, porque antes se había tratado de sacar agua para hacer una noria”, recordó “Uno”.Ejecutados todos, el oficial sin grado que hizo de jefe en el lugar los formó al personal y lo arengó: “Lo que ustedes vieron y escucharon jamás existió, recuérdenlo muy bien. Todo se hizo por la patria. Estos marxistas merecían morir. Ahora, regresarán a su unidad”.Pero antes de partir, “El subteniente” sostiene que “los oficiales que vigilaron la operación lanzaron granadas al interior del pozo.

 

De los que se acoplaron a nuestro grupo, el oficial a cargo era una persona de unos 30 o 40 años, tenía estatura media, contextura corpulenta y usaba unos bigotes”. Ese podría ser Pedro Espinoza.

 

La arenga de Ramírez

 

De regreso al regimiento, el coronel Joaquín Ramírez formó a todo el grupo que nominó para el traslado y ejecución de los prisioneros y les dijo: “Esto era lo que había que hacer con esa gente, todos peligrosos marxistas. A ustedes no les pasará nada porque todos ellos fueron condenados en un rápido juicio por un tribunal militar.

 

Quédense tranquilos”. “El subteniente” y “Uno” no olvidaron esas palabras de Ramírez, como tampoco lo que debieron hacer en Peldehue. “Me doy cuenta de que no puedo olvidar nada, he estado en tratamiento siquiátrico y por eso tuve que dejar el Ejército en 1983.

 

Cada vez que el juez me llama a interrogatorio me voy con mi maletita con mis cosas. Espero que me pase cualquier cosa. Yo vivo solo el día, si fue triste, si fue menos triste, si lloré más o lloré menos, ese fue un día más que viví”, dijo en otro ataque de llanto desatado “El subteniente”.

 

- ¿Hay algo que pueda ocurrir para que usted alivie su dolor? –le pregunté conmovido-.

- Yo creo que nada -respondió con lentas palabras-. - ¿Ha pensado en encontrarse con los familiares de las víctimas?, tal vez eso podría ayudarlo a despejar parte del conflicto. - Lo he pensado alguna vez, pero es muy difícil. Entonces le dije que tenía que hacerlo, porque eso le iba a ayudar, y le ofrecí contactarlo con algunos de ellos. Lo sentí un hombre absolutamente entregado y sobretodo desprotegido, inmensamente vulnerable. A pesar de todo, mantenía un nuevo trabajo y hablaba de sus hijos y su esposa. Había pasado años sumido en el alcohol y le había resultado peor. Ahora estaba lejos de ello. Me di cuenta de que él mismo era una víctima de sus muertos que lo perseguían. “Dejemos que siga el camino de la justicia”, dijo al despedirnos, y pasó a un almacén a comprar pastillas de menta.

 

1978: Del pozo al helicóptero

 

Cinco años más tarde, a las 07.30 de una mañana de diciembre de 1978, “Uno” caminaba de uniforme por el sector del Parque O’Higgins para ingresar al Tacna. Sintió pasos detrás suyo que se apuraron al verlo y escuchó que lo llamaban. Pensó que lo querían asaltar y también apuró el tranco y entró al regimiento.Inició sus actividades diarias pero a los pocos minutos lo llamó el comandante del regimiento. “Me llamó el coronel Ricardo Canales, y me dijo que tenía que acompañar a unos señores a hablar con un general al ministerio de Defensa. Quédese tranquilo que no le va a pasar nada”, dice “Uno” que le dijo el coronel Canales Varas. Su sorpresa fue grande cuando se dio cuenta de que “los señores” eran los civiles que lo habían seguido momentos antes.Partieron al que hoy es el edificio de las Fuerzas Armadas y subieron al quinto o sexto piso.

 

Esperaron unos minutos y los hicieron entrar a una oficina.“A mi me parece que era el general Morel, era alto, maceteado, medio canoso y de frente muy ancha. Me dijo mire... usted sabe donde enterraron a los de La Moneda y hay que limpiar el lugar. Usted será quien indique el lugar preciso”, recuerda “Uno” que le dijo el general. Sus cálculos son que ese general era el comandante de la Guarnición de Santiago “que es el que manda y resuelve todo en una región militar”.Y el general Enrique Morel Donoso, edecán de Augusto Pinochet entre 1973 y 1974, fue nombrado comandante de la Guarnición de Santiago en noviembre de 1977. Sus rasgos físicos coinciden con los que “Uno” dio en nuestra conversación. Los civiles regresaron a “Uno” al cuartel y allí entonces el comandante Canales le dio la orden de guiar a personal de inteligencia del regimiento a Peldehue, para ubicar el lugar exacto y realizar el desentierro.

Con retroexcavadora y pisco

 

La alarma había sonado en los cuarteles después de que a fines de 1978 se descubrieron los 15 cuerpos de los campesinos en los hornos de Lonquén, cerca de Santiago. Era el primer hallazgo masivo de víctimas y la orden fue comenzar a limpiar los entierros clandestinos numerosos, para evitar nuevos problemas.“Uno” partió en un vehículo guiando a un reducido grupo de personal de inteligencia del Tacna que vestía de civil. No iban oficiales. Los puntos de referencia eran un montón de árboles y una construcción que servía para el rancho durante las campañas del regimiento. A “Uno” no le costó mucho hallar el pozo que ahora estaba totalmente cubierto y señaló el punto exacto.

 

Luego apareció una retroexcavadora y un camión con clases que iban preparados con palas y guantes para realizar la operación más fina. “Ahora llegó el capitán Luis Fuenzalida Bravo para hacerse cargo de la tarea. El era el jefe de Inteligencia del Tacna”, dice “Uno”.

 

“La retroexcavadora comenzó a cavar profundo hasta que aparecieron los primeros restos”. “Uno” recuerda que algunos de los cuerpos que no alcanzaron a ser destrozados por las granadas estaban enteros y guardaban rasgos físicos, dada la característica de la tierra de la zona.

 

“Los fueron sacando con palas de mano y metiendo en sacos. La descomposición parece que se aceleró al entrar el oxígeno y el olor era insoportable. La gente se tomó varias botellas de pisco para poder trabajar”.De repente llegó el comandante Canales a verificar que todo se estaba cumpliendo como se había ordenado por el general que habló con “Uno” y por él.Una vez ensacados cuerpos y restos, apareció un helicóptero. “Eran ya cerca de las ocho de la noche y había luz natural todavía. Pero el espectáculo era tremendo.

 

Empezaron a subir los sacos al helicóptero. Sabíamos que los iban a tirar al mar. Eso se sabía”, rememoró “Uno”, aclarando que no le tocó palear para sacar los cuerpos. El helicóptero elevó el vuelo y todos regresaron al Tacna. Allí se ducharon y se refregaron varias veces, todavía medio borrachos, y quemaron toda la ropa con la que habían trabajado.

Huellas en la tierra

 

Luego de terminada a mediados de 2000 la mesa de diálogo sobre Derechos Humanos y evacuado en enero de 2001 el informe de las Fuerzas Armadas sobre el destino de 200 detenidos desaparecidos, el pleno de la Corte Suprema designó a la ministra Amanda Valdovinos para que investigara un antecedente anónimo que mencionaba: “

 

A cinco kilómetros del recinto de campaña, en una caverna frente al sector cordillerano NASA, veinte cráneos”.Después de múltiples búsquedas apoyada por peritos de diversos servicios y la policía de Investigaciones, a fines del primer semestre de 2001 la magistrada logró dar con la “gran fosa” como la calificó en sus informes a la Corte Suprema. Los datos que aportaron militares que participaron tanto en los fusilamientos como en el posterior desentierro de 1978, fueron fundamentales para hallar el lugar.

Ubicada la fosa (o el pozo según “Uno”), la magistrada fue encontrando piezas óseas múltiples (unas 500), entre dientes y fragmentos de cráneo y mandíbulas. Otro hallazgo avala los relatos de “El subteniente” y “Uno”: “se encontraron restos de granadas, material balístico y numerosos elementos culturales de la época (1973)”, estableció la jueza en su primer informe del 8 de marzo de 2002.

 

“Se trata de restos de personas que estuvieron en el Palacio de la Moneda  el 11 de septiembre de 1973, fueron trasladadas al regimiento Tacna, y posteriormente a Peldehue donde habrían sido fusiladas días después”, escribió la ministra en el mismo informe.Veintinueve años después, la tierra habló y algunos de los actores principales también.

De acuerdo a los largos peritajes médico legales practicados por un equipo del Servicio Médico Legal y peritos particulares designados por la magistrada, se logró concluir, aunque aún no se da a conocer oficialmente, que los restos hallados pertenecen a 13 (o 14) personas, todos ex asesores del Presidente Allende y ex integrantes de su guardia personal GAP.

 

Estos son*: Jaime Barrios Meza; Daniel Escobar Cruz; Enrique Huerta Corbalán; Claudio Jimeno Grendi; Georges Klein Pipper; y Arsenio Poupin Oissel, todos ex asesores. Y los ex GAP: Oscar Lagos Ríos; Juan Montiglio Murúa; Julio Moreno Pulgar; Julio Tapia Martínez; Oscar Valladares Caroca; Juan Vargas Contreras; y Domingo Blanco Tarrés, jefe del GAP. Son los desaparecidos de La Moneda, cuyos cuerpos aún faltan encontrar.

Los 13 aparecen como “lanzados al mar” en el informe de las Fuerzas Armadas, como efectivamente “Uno” dice que habría sido. Lo que ocurrió es que la operación no fue “limpia” (como también sucedió en Calama y Chihuío) y los huesos que quedaron permitieron verificar la masacre de Peldehue.



Enviado por:

Máximo Corvalan-Pincheira
Artista Visual


www.maximocorvalan.cl

 

 

* El periodista olvida mencionar a Héctor Ricardo Pincheira Núñez, má conocido como ‘Máximo’, en este párrafo que nombra a las víctimas.

HONOR Y GLORIA ETERNA A NUESTRAS VICTIMAS DE PALACIO DE LA MONEDA

Nuestra Agrupación de Familiares de las víctimas del Palacio de la Moneda.

 

Hace llegar este mensaje pleno de acompañamiento y apoyo a nuestros familiares afectados, los cuales como organización sentimos  profundamente junto a los familiares, este proceso en que se nos confirma la identificaciones de nuestras víctimas del Palacio de la Moneda.

 

Como agrupación de familiares, hemos vivido junto a nuestros familiares, todo este proceso de lucha, en busca de la verdad y mas, aun hemos sido capaz de lograr investigar a fondo nuestros casos, los cuales en estos  últimos 10 años, logramos recabar todo la información necesaria, la cual le permitió a nuestro equipo de investigación, contar con un informe detallado de nuestra investigación, en la que nos permitió, saber mucho antes  que se supiera de los errores cometidos en identificaciones de patio 29.

 

Mucho tiempo tocamos puertas en que se lograran ejercer procesos necesarios de identificaciones, de nuestros casos ya que sabíamos plenamente que había casos de error  en entrega de identificaciones dadas a nuestros familiares Moneda- Tacna –peldehue.

 

Nuestro trabajo investigativo, fue incluso un gran aporte en facilitar procesos que se necesitaban en la comprensión de nuestras inquietudes

Expresadas ante organismo SML, panel de expertos internacionales y comité de experto, como también a la doctora Alejandra.

 

Aporte el cual los propios expertos internacionales vieron nuestro trabajo y recibimos muchas felicitaciones y valoración de el, el cual demostró que nuestro equipo tenia claro que las identificaciones dadas a nuestros casos en patio 29 no correspondían y la secuencia del seguimiento de los errores y casos, complejos que mas presentaron errores.

 

Como agrupación de familiares, siempre a nuestros familiares que participan dentro de nuestra organización, les hablamos con verdad y realidad de estos procesos, como también en la realidad de los errores y cada proceso, también años de preparación en la realidad que en algún momento enfrentaríamos la verdad de las identificaciones.

 

A pesar de ello y aun sabiendo la verdad, tanto para nuestros familiares, como para la agrupación y equipo de investigación, es un momento duro, difícil y lleno de dolor, en que nos toca enfrentar lo que todos esperábamos, saber de nuestros detenidos desaparecidos del Palacio de la Moneda.   

 

En el día de ayer nuestros familiares, recibieron la entrega de identificaciones, muchos solo esperábamos confirmar lo que a todas luces se sabia y se acredito.

 

Como agrupación de familiares moneda, enviamos nuestro apoyo profundo a nuestros familiares y nuestro profundo dolor a la memoria de nuestras víctimas, las cuales son héroes de nuestra Patria E historia, que supieron defender y resistir, con coraje y valentía,  el golpe militar, donde supieron defender nuestra constitución, nuestros valores republicanos y fundamentalmente a su compañero y amigo, el presidente Salvador Allende.

 

Son héroes, nacidos el día, 11 de septiembre, en momentos que dieron lo mejor de si junto a su presidente, hecho que los hizo ser detenidos del Palacio de la Moneda y Victimas de violaciones de derechos humanos.

 

La cruda realidad de sus destinos y el ser identificado por fragmentos de restos, solo nos hacen luchar sin tranzar más fuertes que antes, más unidos que antes en busca de justicia y verdad procesal ya que queda demostrado el grado de odiosidad en contra de nuestras víctimas, las cuales no basto la ejecución sino además de ello que dinamitaran sus cuerpos.

 

Por Memoria, exigimos que algún día sea puesta la placa en el costado de la puerta morande 80, donde salieron nuestros familiares y hoy son identificados por fragmentos de restos, como también en la memoria de aquéllos, que no podrán ser identificados de los detenidos de Palacio.

Sus nombres deben estar, su placa a la memoria de nuestras víctimas, debe lograse ya que también debe estar el nombre a la memoria de nuestro presidente junto a sus hombres.

 

Placa que durante mas de 6 años, nos han negado ante nuestras solicitudes, lo cual no solo la exige nuestra agrupación de familiares, sino todo nuestro pueblo que cada año, en puerta Morande 80, todos vamos a recordar nuestras víctimas y nuestro querido Presidente.

 

Con más fuerza nuestra agrupación junto a sus familiares, lucharemos y mas aun ante un gobierno de derecha, los cuales tendrán siempre presentes nuestra lucha firme.

 

Por nuestras víctimas:

 

Honor y Gloria Eterna a nuestras víctimas identificadas del Palacio de la Moneda.

 

Sus risas apagaron pero no su memoria

Sus vidas ejecutaron y despedazaron pero no su esencia

Sus cuerpos fragmentaron pero venció su ADN, porque no mataron a sus familiares para buscarlos, para luchar y tener verdad.

 

Su recuerdos Jamás serán apagados porque muchas voces se alzaran en la memoria digna de todos los detenidos del palacio de la moneda, que con humildad, supieron dar un ejemplo de lo que fueron, los leales a su presidente y amigo, Salvador Allende.

 


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AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE LOS DETENIDOS EJECUTADOS Y DESAPARECIDOS DEL EQUIPO DE SEGURIDAD PRESIDENCIAL DEL DOCTOR SALVADOR ALLENDE GOSSENS (GAP)

Presidenta Sra Soledad Blanco. fono 08 -3712730

Secretaria Sra Francisca Alcayaga.fono 7758675

Tesorera Sra Mireya Leon. Fono 5132125
correos de agrupacion de familiares moneda.

agrup.f.d.d.e.moneda@gmail.com
afddemoneda@gmail.com

VISITA:
www.salvadorallende-gap.com

 

MANUEL RAMÓN CASTRO

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JAIME SOTELO OJEDA

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JULIO MORENO PULGAR

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RICARDO ’MÁXIMO’ PINCHEIRA

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ÓSCAR AVILÉS JOFRÉ

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ÓSCAR LAGOS RÍOS

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LUIS RODRÓGUEZ RIQUELME ’MAURICIO’

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JULIO TAPIA MARTÍNEZ

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HÉCTOR URRUTIA MOLINA

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ENRIQUE PARIS ROA

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JUAN VARGAS CONTRERAS