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Máximo Kinast Avilés

Derechos Humanos

ESTADOS UNIDOS VIOLA SISTEMATICAMENTE LOS DERECHOS HUMANOS

ESTADOS UNIDOS VIOLA SISTEMATICAMENTE LOS DERECHOS HUMANOS

CHINA DENUNCIA VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS POR PARTE DE USA

Fuente: Cronica Digital

Como se esperaba, el gobierno chino reaccionó hoy ante las acusaciones estadounidenses sobre derechos humanos y emitió un informe sobre las violaciones en esa materia cometidas por Estados Unidos dentro y fuera de su territorio en 2005.

La difusión de ese texto era inminente tras la publicación ayer en Washington del tradicional informe anual que elabora el departamento de Estado desde 1977 sobre las violaciones de los derechos humanos en el mundo.

El informe estadounidense tiene como uno de sus principales blancos a China, país sobre el que afirma, entre otras cosas, que el año pasado fue escenario de "creciente acoso, detención y encarcelamiento de personas consideradas una amenaza por el gobierno".

Tal y como viene sucediendo en los últimos años, el departamento de Estado estadounidense vuelve a autoproclamarse juez mundial de los derechos humanos y emitió un informe en el que acusa a más de 190 países, incluida China, de violaciones en esa materia, expresa el documento difundido hoy por el gobierno chino.

El texto, elaborado por la Oficina de Información del Consejo de Estado (gobierno central), está dividido en siete partes y se publica por séptimo año consecutivo en respuesta a similares estadounidenses.

Abarca violaciones en temas tales como el derecho a la vida y a la seguridad personal, las cometidas por los órganos policiales y judiciales, los derechos políticos y la libertad, y los derechos económicos, sociales y culturales.

Aborda igualmente la discriminación racial, violaciones de los derechos de las mujeres y los niños y las perpetradas en otros países.

Para ayudar a conocer la auténtica fisonomía de Estados Unidos, al esconderse tras la apariencia de guardián de los derechos humanos, es necesario mostrar las violaciones de esos derechos cometidas por ese país en 2005, dice el informe del gobierno chino.

Tras señalar que la sociedad estadounidense se caracteriza por sus desenfrenados crímenes violentos y la vida y la seguridad de sus ciudadanos está insuficientemente protegida, afirma que se registran allí severas violaciones de los derechos a la libertad individual cometidas por los cuerpos policiales y judiciales.

Sobre esto último, recuerda la intercepción ilegal de conversaciones telefónicas y de comunicaciones a través de Internet, fenómeno agravado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.

Dice, por otra parte, y argumenta con ejemplos, que la brutalidad policial también forma parte de la vida cotidiana en Estados Unidos, mientras la masificación de las prisiones conlleva el empeoramiento de las condiciones de vida de los reclusos.

Estados Unidos se sitúa como el país más rico del mundo, pero mantiene la tasa de pobreza más elevada entre las naciones desarrolladas, afirma el informe.

Cita en ese sentido una investigación realizada el año pasado en ocho países desarrollados por la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, según la cual, Estados Unidos es el país donde existen las mayores desigualdades sociales.

El documento incluye en la lista de violaciones de los derechos humanos la discriminación racial y de las mujeres en Estados Unidos.

Afirma, además, que el índice de pobreza infantil en ese país le sitúa en el penúltimo lugar entre los 22 países más desarrollados.

Particular atención presta el informe a las violaciones de los derechos humanos perpetradas por Washington fuera del territorio estadounidense.

El gobierno de Estados Unidos desarrolla una política unilateral en la escena internacional, ignorando las normas reconocidas universalmente y violando de manera flagrante la soberanía y los derechos humanos de otros países, subraya el texto.

Recuerda, finalmente, que durante años el gobierno estadounidense ha ignorado y encubierto deliberadamente las graves violaciones de los derechos humanos en su propio país.

En ese sentido, urge a Washington a que revise en profundidad sus propios problemas en la defensa de los derechos humanos, haga públicas sus actuaciones en ese campo y adopte medidas concretas para mejorar su situación interna.

Beijing, 9 Marzo 2006
Prensa Latina

LA SITUACION ACTUAL DE LAS MUJERES EN EL MUNDO

 

LA SITUACION ACTUAL DE LAS MUJERES EN EL MUNDO

 

·                     El 60% de los pobres del mundo son mujeres.
·                     500 mil mujeres mueren al año por complicaciones en el embarazo.
·                     Las mujeres representan dos tercios de los adultos analfabetas del mundo.
·                     Entre 3 y 4 millones de mujeres son golpeadas cada año en el mundo.
·                     La participación de las mujeres en todas las sociedades del mundo y ámbitos de la vida, no ha garantizado su reconocimiento ni tampoco mejoras en su calidad de vida. No pueden participar plenamente en la vida económica y pública; tienen acceso limitado a las posiciones de influencia y poder; sus opciones laborales son más estrechas y obtienen menores ingresos que los hombres desempeñando el mismo trabajo.

 

POBREZA:

·                     La feminización de la pobreza es un fenómeno creciente, e implica que entre la población que vive en estas condiciones, son las mujeres las que reciben la carga más pesada por el hecho de tener que buscar la sobrevivencia de la familia, el cuidado de enfermos y ancianos, y en muchos casos, se añade a esta situación, la ausencia de un marido, ya sea por deserción o emigración.
·                     Una cuarta parte de familias en el mundo, está encabezada por mujeres.
·                     De los mil millones de pobres que existen en el mundo, 60 por ciento está constituido por mujeres. En las últimas dos décadas se ha incrementado -50 por ciento- el número de mujeres del campo que viven en absoluta pobreza.
·                     En países con economías en transición, las mujeres se han convertido en las mayores víctimas del desempleo con una tasa del 14 por ciento en comparación con el 9 por ciento de los hombres.

VIOLENCIA:

·                     Al menos una mujer de cada tres ha sido apaleada, u obligada a tener relaciones sexuales bajo coacción, o maltratada de otra manera a lo largo de su vida. Con gran frecuencia, quien perpetra esos ataques es un miembro de su propia familia
·                     En Uruguay, el Centro de Atención Integral a Adolescentes, El Faro, dio a conocer en 1996, que de los 250 casos recepcionados, el 95 por ciento fueron por maltrato y abuso sexual intrafamiliar. (UNFPA).
·                     Según el Instituto Nacional de Medicina Legal de Medellín, Antioquía, Colombia, uno de cada 10 casos de abuso sexual es contra niñas menores de 4 años. (UNFPA).
·                     En Bolivia, la violencia doméstica afecta más a las mujeres entre 17 y 36 años, y la violencia sexual a las adolescentes. (UNICEF).
·                     En Belém do Pará, Brasil, marineros extranjeros tuvieron relaciones sexuales con niñas de 9 a 14 años por 30 dólares. Uno de ellos dijo que esa ciudad "es el paraíso sexual del mundo (...) Se puede conseguir una niña de la edad que se quiera y en el momento que desee". (Violencia contra la niña y la adolescente: Campaña Regional por los derechos humanos de las mujeres y en contra de la violencia, 1998).
·                     La Comisaría de la Mujer y la Familia de Guayaquil, Ecuador, reportó 6.153 casos de violencia intrafamiliar producidos entre octubre de 1996 y abril de 1997. De este total, 92.72 por ciento correspondió a mujeres agredidas. (Informe Estadístico Nº9 de la Fundación María Guare, 1997).
·                     De acuerdo a estudios realizados por el BID en varios países de la región, la violencia ejercida contra las mujeres en el ámbito familiar, conduce a una caída en la calidad de vida, a un aumento en las tasas de mortalidad y a una mayor inestabilidad laboral. (Inter Press Service, 1997).
·                     Cada año, 2,3 millones de mujeres corren riesgo de mutilación genital. Según se estima, hay en todo el mundo 130 millones de mujeres que han sido sometidas a alguna forma de mutilación genital. En un 80% de todos los casos se practica la excisión del clítoris y los labios menores; en un 15% se practica una infibulación, la forma más extrema de mutilación.
·                     En los Estados Unidos, cada 15 segundos una mujer es atacada, por lo general por su esposo. En la India, según un estudio, entre 18% y 45% de los hombres casados reconocen que infligen malos tratos a sus esposas6.
SALUD:
·                     Anualmente, 500 mil mujeres mueren por complicaciones en el embarazo y 100 mil por abortos inseguros.
·                     En la actualidad, las mujeres constituyen el 40 por ciento de adultos infectados por SIDA en el mundo.

·                     Una mujer africana embarazada, es 180 veces más susceptible de morir que una mujer de Europa occidental en las mismas condiciones.

EL REGRESO DELGENERAL POBLETE A SU PAÍS

EL REGRESO DELGENERAL POBLETE A SU PAÍS

Por Fernando Ruiz*
Fuente: www.elclarin.cl

Llega con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida. Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte. Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor....Ay Miguel Hernández como me recuerdas al Pablo nuestro cuando leo tus versos y más aún ahora que desde los cielos viene volando a Santiago del Nuevo Extremo una carabela portando un general herido: Es Sergio. ¿Santiago, te acuerdas de él verdad? Si claro, aquel hijo pródigo, que arrancaron los felones de sus raíces hace más de un cuarto de siglo. Pues ahora te confirmo que puede volver. ¡Si, Miguel! Quién lo creyera. Pues hay que avisarle a Serrat para que venga a cantarle que al General le gusta oírlo.

Así es como se está desanudando aquello que estaba tan atado. Por treinta años nadie pudo cortar el nudo gordiano. La maldición heredada del Tata Tregüa se rompió al soplo de la bella Michelle. Hay que explicar las cosas con metáforas porque si nos ponemos a ver lo que pasó en la realidad no es entendible para nosotros simples mortales.

Algunos hechos para recordar: Sergio es el último general constitucionalista seguidor de la doctrina Schneider, aquella que enorgulleció a nuestros hombres de armas, a nuestros defensores, a los militares de Chile. Esperemos que su llegada sea como una espada mágica que de un revés ponga las cosas en su sitio; Esperemos que el Contrato Social de los revolucionarios franceses, de los Republicanos españoles, plasmado en una nueva Constitución democrática sea el cemento que una nuevamente a todos los habitantes de esta república.  Volvamos a la fuente de los valores que armó el edificio legal republicano de nuestros padres fundadores.  Que el general Poblete sea portador de ese mensaje de paz y reconciliación para la felicidad de nuestro país.

Olvidemos que la "burrocracia" prefirió maquillar el Decreto infame a abolirlo (que es lo que corresponde hacer si estamos en Estado de Derecho). Prefirió hacer un movimiento de esquive que un movimiento legal.  Prefirió hurtar el bulto, que honrar el derecho internacional. Le fue más fácil encontrar el resquicio que apoyarse en la razón legal. La solución encontrada es mala, pero es la única que tenemos en la mano. Mejor para el país sería eliminar este acto ilegal de la manera como se hizo y permitir así al Derecho de volver a ser la medida de todas las cosas, en vez de dar este golpe de espada en el agua.

La amarga conclusión es que hubo que esperar que la Michelle sea candidata, que ganara las elecciones para que se obtenga ’gain de cause’ en este affaire. La administración chilena se ha demorado 15 años en devolverle el pasaporte a Poblete (lo hizo anteayer) y todavía con una mala excusa, de que al parecer no se había concretado un trámite del estilo de que el mencionado Decreto nunca fue remitido ni inscrito en el Registro Civil por lo que aún el General Sergio Poblete sigue siendo chileno. Por tal motivo la Embajada en Bruselas ha procedido a entregarle al General Poblete un pasaporte chileno y una invitación oficial para que asista al acto de cambio de mando. 

Así lo están resolviendo -a la chilena- en vez de denunciar el carácter ilegitimo y abusivo de la medida dictatorial de ese entonces, que pisoteó al derecho internacional y a otros aspectos de la ley y proceder rápidamente a anular este decreto inicuo lo que les permitiría afirmar urbi et orbi -y positivamente- que el imperio del Derecho esta firme en el territorio nacional.

Así se reforzaría la noción en Chile -y en el exterior- de respeto y vigencia de la Charte de l’ONU y de los otros instrumentos legales que prohíben despojar a un ser humano de su nacionalidad; pero los administradores prefieren la explicación de la leguleyada para hacer sus gestos (quizás por temor al Tata castigador). Lagos, que anda buscando relieve internacional, habría sido directamente beneficiado si durante su periodo hubiera priorizado una solución legal, pero como durante todo su periodo hizo zig-zag parece que ya tomó esa costumbre y no logra deshacerse de ella.

Igual sucede con el diario desaparecido El Clarín, en vez de devolverlo a sus propietarios legítimos están buscando otra vía, que es perjudicial para la libertad de expresión, que no afirma el imperio del derecho a nivel nacional ni internacional y que es perjudicial para la propia libertad de los ciudadanos hoy en manos del Duopolio cómplice de tanto crimen. Así no se reparan las decisiones erróneas pues un clavo no saca a otro clavo y Chile ahora  tiene dos clavos en vez de uno.

*Fernando Ruiz es Representante Permanente de la AICT en Ginebra

AQUI ME TIENEN DE NUEVO

 Aquí me tienen de nuevo…   Escribe Luis CASADO

Aquí me tienen de nuevo,

Con mi cantar descontento…”

(Quelentaro)

Hace unos días mi aorta me abandonó a media tarde. Como el desodorante. Una especie de “Alien” intentó salir de mi pecho, o por lo menos eso fue lo que me pareció. Un dolor de mil pares de cojones. Crisis cardiovascular seria. Muy seria. Siguiendo el consejo de amigos venezolanos, Armando Uribe (hijo), me llevó a la mejor clínica de Caracas. Afortunadamente mis tarjetas bancarias funcionaron, porque el precio de la clínica privada te lo cobran antes de entrar. En un santiamén te hacen un presupuesto, así, a ojo de buen cubero, bien mirado este cristiano vale tanto. La excelencia de los médicos que me devolvieron a la vida comenzó debitando quince mil euros (unos diez millones de  pesos) de mi cuenta bancaria. Hasta ahí todo bien. Consciente de las reglas del juego, en medio de la bruma de la morfina, no cesaba de repetirle a mis doctores: “póngale no más jefe, que tengo un seguro de este porte”. El seguro en cuestión no es el producto de mi inexistente riqueza. Se trata simplemente de la seguridad social francesa que cubre a todo trabajador asalariado, desde el presidente de la república hasta el portero de la fábrica, y que para más INRI es universal y protege también a los indigentes, a los estudiantes, a los vagabundos, y a quienes nunca trabajaron porque nacieron en el lado adecuado del capitalismo. En fin ya sabes, esa huevadita que los liberales declararon inútil para los países del tercer mundo, el “Estado del Bienestar”. Creo necesario precisar que en Francia la seguridad social no es estatal, sino “paritaria”, o sea pagada y administrada por los trabajadores y los patrones, y siempre el jefazo es un currante. De modo que si me dolió el pecho, nunca me dolió el bolsillo. Lo que estaba lejos de imaginar fue la enorme ola de amistad, cariño, solidaridad y fraternidad que provocó mi accidente vascular. Es imposible agradecerles a todos, siempre se me olvidaría un nombre. Pero debo decir que nunca en mi vida me sentí tan arropado por el compañerismo. Los primeros días los médicos se sorprendían y se preguntaban quién era el pájaro que tenían entre manos. “Le llamaron de Canadá”, me decían. “Alguien llamó de Chile”, agregaba otro. “Unos señores de Madrid preguntan por su salud”, añadía un tercero. Y los compañeros y compañeras del Comunal Venezuela, pasaron días enteros en la sala de espera y luego junto a mi lecho. Gracias a todos. A la Mesa Ejecutiva del Partido. A mis querido(a)s compañero(a)s y amigo(a)s del Comunal Francia. A todos y cada uno de los que enviaron un emilio, un mensaje, intentaron llamar, o hicieron saber de algún modo su simpatía y su amistad, les devuelvo acrecentado el afecto y el cariño. Entre ellos al joven Iván Veloso. Iván vino casi al final porque trabaja a cientos de kilómetros de Caracas. “¿Se acuerda de mi, compañero?” me dijo al saludarme. Claro que sí, le respondí. Nos vimos en casa de Kiko Norambuena, una tarde de asado entre afuerinos. “Así es” dijo. “Sólo que ahora terminé mis estudios de geología en la Universidad Central de Caracas, y trabajo en el tema del petróleo”. Se me ocurrió indagar: “¿Y cuanto te costó la Universidad?” “Mil doscientos bolívares al año”, respondió, o sea cincuenta centavos de dólar anuales”. Dos-cien-tos-cin-cuen-ta pe-sos. Tal vez por esa razón, Hugo Chávez, que no es tan experto en “gobernabilidad” como otros, disponga del más férreo apoyo popular en América del Sur.  En todo caso Iván no me dejó tiempo para pensar en ello, porque lleno de una felicidad evidente me dijo: “y me casé, y tengo un hijo pequeñito, de diez meses”. Creo que hice bien en preguntarle: “¿Y como se llama?” Sus ojos se llenaron de orgullo cuando me sorprendió con el nombre: “Aucán”, dijo. “Aucán Ernesto”. También por ti pequeño Aucán Ernesto, me alegro de estar de vuelta. ¡Tenemos tantos combates que librar por tu futuro y el de los niños de nuestra América morena! 

TERRORISTAS EN EL PARLAMENTO SUECO

TERRORISTAS EN EL PARLAMENTO SUECO. Por Miguel del Padrón.

Especial desde Madrid.

Fuente: Cortesía de Verónica Denegri

En días recientes el Gobierno de Estados Unidos aprobó una ley para aplicar la pena de muerte a los prisioneros en la ilegal base de Guantánamo, que ocupa contra la voluntad del pueblo de Cuba. El gobierno de Estados Unidos puede condenar a muerte y ejecutar a menores de edad, ancianos, enajenados mentales, sordo-mudos, prisioneros políticos y tratar de liberar a Posadas Carriles catalogado por el FBI como un peligroso terroristas y por otros como el mayor y más criminal del continente americano o condenar a cadena perpetua a luchadores antiterroristas, como el caso de los cinco cubanos presos en cárceles de Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos puede torturar, internar en  cárceles secretas como las existentes en la República Checa y Polonia y utilizar aeropuertos civiles como hizo con los nuestros para trasladar a prisioneros violando todas las leyes internacionales. Todo es permitido al Gobierno de ese país y los subordinados europeos guardan silencio. Las campañas mediáticas contra el país caribeño y las medidas provocadores son constantes y los subordinados europeos, guardan silencio, sin embargo el Parlamento Sueco servirá de tribuna a terroristas de origen cubano, agentes de la CIA y provocadores a sueldo durante los días 6 y 7 de febrero del presente año.

La nueva provocación contra Cuba esta organizado por las Embajadas de Estados Unidos y de la República Checa en Estocolmo con el auspicio del Centro Internacional del Partido Liberal y el Centro Internacional Demócrata Cristiano. Lo inexplicable de esto es que según diferentes despachos de prensa el Centro Internacional Olof Palme, se preste a una campaña como esta. Nadie tiene derecho a inmiscuirse en los asuntos internos de ninguna otra nación y mucho menos cuando se hace como servicio a otro país. A la reunión de Estocolmo, fueron invitados connotados agentes de la CIA de la República Checa, de Lituania y Eslovaquia y miembros de la terrorista  Fundación Nacional Cubano Americana y el llamado "International Comitte for Democracy in Cuba", que preside Vaclav Havel, que como todos saben es un engendro de la CIA.

En el Parlamento Sueco hablaran los responsables del atentado a un avión civil cubano que explotó en pleno vuelo con todos los pasajeros, presentándose el hecho histórico de que por primera vez en la historia moderna, el terrorismo aéreo fue utilizado como medio de expresión política y las víctimas fueron 73 civiles entre ellos cubanos, guyanes y norcoreanos.

En el Parlamento Sueco tendrán voz los socios de los escuadrones de la muerte del Salvador responsables del asesinato en 1989 de seis curas jesuitas, el ama de llaves y su hija. La Fundación Cubana Americana que hablará en el Parlamento Sueco fue la que financió actos terroristas en hoteles cubanos en 1996, que le costó la vida a un turista italiano y fueron los que dieron la orden de volar al famoso cabaret Tropicana.

Los patrocinadores de este evento provocador son los agentes de la CIA Václav Havel, el polaco Lech Walessa y el hungaro Arpad Gonz y entre los cubanos americanos Sixto Reynaldo Aquit y Ángel Cuadra.  

El terrorista Sixto, según datos de Internet participó en acciones violentas contra Cuba y el 2 de abril de 1993 actuó personalmente en el ataque contra el buque de bandera chipriota Mikonos cerca de las costas de la ciudad cubana de Matanzas. El 2 de noviembre de 1994 fue detenido por el FBI cuando junto a dos terroristas trataba de incendiar un local donde se almacenaban donaciones para Cuba recogidas por organizaciones religiosas norteamericanas agrupadas en PASTORES POR LA PAZ. Según esos reportes e l 6 de octubre de 1995 Sixto fue condenado a 5 años de prisión, pero ya en diciembre de 1998 gozaba de libertad. Este  terrorista fue recibido en Praga por Václav Havel y el viceministro de Relaciones Exteriores  Pavel Vosolik. Otro de los que tendrá tribuna en el Parlamento Sueco es Ángel Cuadra Landrova quien junto a otros terroristas tenían planes de volar con explosivos el Monumento al Comandante Ernesto Che Guevara en la ciudad de Santa Clara y del General Antonio Maceo en La Habana .  Cuadra orientó la quema de campos de cañas en Cuba  con el cruel método de cubrir de materiales inflamables a varios gatos y prenderles candela para que huyeran  como antorchas vivientes y se incendiaran los campos. Entre los participantes estará  un tal Colás Castillo, agente de la CIA y estafador profesional. Diferentes personalidades en Suecia y en Europa ven con  estupor cómo el Centro Internacional Olof Palme colabora vergonzosamente con quienes preconizan una línea genocida y terrorista  contra el pueblo cubano,  contraria al espíritu de Palme. Muchos aseguran que si el gobierno de Suecia y  el Parlamento de ese país son cómplices de estas manipulaciones y provocaciones que se preparen para una marcha tan gigantesca como la que acaba de recibir la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana  por su política agresiva y provocadora contra el pueblo cubano. De lo que nadie duda es que el pueblo sueco es ajeno a estas canalladas y pedirá cuentas a los responsables, igual deberíamos actuar los demás pueblos de Europa y del mundo: Hay que ir denunciando a los enemigos de los pueblos y a los verdaderos aliados y defensores de los terroristas.

 

¡NUNCA ANTES!

¡NUNCA ANTES!
Naomi Klein
Fuente: Rebelión

 

Se trataba de la ‘‘misión cumplida’’ del segundo mandato de George W. Bush, y un anuncio de tal magnitud pedía un escenario con el dramatismo apropiado. Pero, ¿cuál era el telón de fondo correcto para la infame declaración de ‘‘nosotros no torturamos’’ Con su audacia característica, el equipo de Bush se instaló en Ciudad de Panamá.

 

Fue verdaderamente atrevido. A una hora y media de coche de donde estaba Bush, el ejército estadounidense organizó la conocidísima Escuela de las Américas (School Of Americas, SOA) entre 1946 y 1984, una siniestra institución educativa que, si tenía algún lema, debería haber sido ‘‘Nosotros sí que torturamos’’.

 

Es aquí en Panamá, y después en la nueva localización de la escuela, en Fort Benning (Georgia), donde se pueden encontrar las raíces de los escándalos de tortura actuales. De acuerdo con los manuales de entrenamiento desclasificados, los estudiantes de la SOA (militares y oficiales de policía de todo el hemisferio) se entrenaban en muchas de las mismas técnicas de "interrogatorio forzado" que desde entonces han viajado a Guantánamo y Abu Ghraib: detenciones a primera hora de la mañana para maximizar la conmoción, encapuchamiento y vendado de ojos inmediato, desnudez forzada, privación sensorial, saturación sensorial, manipulación del sueño y la comida, humillación, temperaturas extremas, aislamiento, posiciones forzadas… y peores. En 1996, la Junta de Descuidos de Inteligencia del presidente Clinton admitió que algunos materiales de entrenamiento producidos en EEUU toleraban ''la ejecución de guerrilleros, la extorsión, el maltrato físico, la coacción y el encarcelamiento erróneo’’.

 

Algunos de los graduados de la escuela de Panamá volvieron a sus países a cometer los crímenes de guerra más graves del último medio siglo en el continente: los asesinatos de Arzobispo Oscar Romero y de seis sacerdotes jesuitas en El Salvador, el rapto sistemático de bebés de prisioneros ‘desaparecidos’ argentinos, la masacre de 900 civiles en El Mozote en El Salvador y golpes militares demasiado numerosos para enumerarlos aquí. Basta con decir que elegir Panamá para declarar que ‘‘nosotros no torturamos’’ es un poco como dejarse caer por un matadero para declarar a los Estados Unidos una nación vegetariana.

 

Aún así, al cubrir el anuncio de Bush, ni un solo noticiero de los medios de comunicación mayoritarios mencionó la sórdida historia de su localización. ¿Cómo podrían? Hacerlo requeriría algo totalmente ausente del debate actual: admitir que el abrazo de la tortura por parte de oficiales estadounidenses es muy anterior a la administración Bush y ha sido, de hecho, una parte esencial para la política exterior estadounidense desde la guerra de Vietnam.

 

Es una historia exhaustivamente documentada en una avalancha de libros, documentos desclasificados, manuales de entrenamiento de la CIA, transcripciones del parlamento y comisiones de investigación. En su próximo libro, A Question of Torture, Alfred McCoy sintetiza este voluminoso conjunto de evidencias, y es un informe indispensable y cautivador sobre cómo experimentos creados por la CIA con pacientes psiquiátricos y prisioneros en los años cincuenta se convirtieron en una plantilla para lo que él llama ‘‘tortura sin contacto’’, basada en la privación sensorial y en el dolor autoinfligido.
McCoy rastrea cómo esos métodos fueron probados sobre el terreno por agentes de la CIA en Vietnam como parte del programa Phoenix y fueron después importados a América Latina y Asia con el pretexto de ser programas de entrenamiento de policías.

 

No son sólo los apologistas de la tortura los que ignoran esto cuando culpan de los maltratos a ‘‘unas cuantas manzanas podridas’’; también hacen lo propio muchos de los oponentes a la tortura más prominentes. Olvidando aparentemente todo lo que una vez supieron sobre los contratiempos estadounidenses en la guerra fría, un alarmante número ha empezado a apuntarse a una narrativa antihistórica en la que la idea de torturar prisioneros se le ocurrió por primera vez a los oficiales estadounidenses el 11 de Septiembre de 2001, cuando los métodos de interrogatorio utilizados en Guantánamo aparentemente aparecieron, en su forma actual, de lo más recóndito de los sádicos cerebros de Dick Cheney y Donald Rumsfeld. Hasta ese momento, nos dicen, Estados Unidos combatió a sus enemigos mientras su humanidad seguía intacta.

 

El propagador principal de este relato (lo que Garry Wills denominó ‘‘ausencia de pecado original’’) es el Senador John MCain. McCain, en un escrito reciente en el Newsweek sobre la necesidad de abolir la tortura, dice que cuando era prisionero de guerra en Hanoi, se agarró rápidamente a la creencia de que ‘‘nosotros éramos diferentes de nuestros enemigos… que nosotros, si se intercambiaran los papeles, no nos deshonraríamos cometiendo o aprobando tales maltratos hacia ellos’’. Es una imponente distorsión histórica. En la época en que McCain fue hecho prisionero, la CIA ya había puesto en marcha el programa Phoenix y, según escribe McCoy, ‘‘sus agentes dirigían cuarenta centros de interrogación en Vietnam del Sur en los que se asesinó a más de veinte mil sospechosos y se torturó a miles más’’, una denuncia que respalda con páginas de citas de reportajes de prensa así como de investigaciones del Congreso y el Senado.

 

¿Disminuye de alguna manera los horrores del presente el admitir que no es ésta la primera vez que el gobierno de EEUU ha utilizado la tortura para quitar del camino a sus adversarios políticos, que ha tenido prisiones secretas con anterioridad, que ha apoyado activamente regímenes que han intentado eliminar la izquierda arrojando a estudiantes desde aviones? ¿Que en casa se cambiaban y vendían fotografías de linchamientos como si fueran trofeos y advertencias?

 

Parece que muchos así lo creen. El 8 de noviembre, el congresista demócrata Jim McDermott realizó ante la Cámara de los Representantes la asombrosa afirmación de que ‘‘nunca se ha cuestionado la integridad moral de América, hasta ahora’’. Molly Ivins, expresando su conmoción porque los Estados Unidos tuvieran un gulag, escribió que ‘‘trata simplemente de esta administración… y de entre ellos, parece que se trata sobre todo del Vicepresidente Dick Cheney’’. Y en la entrega del mes de noviembre de Harper's, William Pfaff argumenta que lo que separa en realidad a la administración Bush de sus predecesores es ‘‘instalación de la tortura como parte sustancial del ejército estadounidense, y las operaciones clandestinas’’. Pfaff reconoce que mucho antes de Abu Ghraib había quienes denunciaban que la Escuela de las Américas era una‘escuela de la tortura’’, pero dice que se ‘inclina a dudar que en realidad lo fuera’’. Quizá es hora de que Pfaff eche un vistazo a los libros de texto de la SOA que enseñan técnicas de tortura ilegales, todos fácilmente disponibles en español e inglés, así como a la creciente lista de graduados de la SOA.

 

Otras culturas solucionan un legado de torturas con la declaración ‘‘¡Nunca más!’’. ¿Por qué hay tantos estadounidenses que insisten en despachar la crisis de las torturas actual gritando ‘‘¡Nunca antes!’’? Sospecho que tiene que ver con un deseo sincero de comunicar la gravedad de los crímenes de esta administración. Y el abrazo abierto de la administración Bush a la tortura no tiene, de hecho, precedentes, pero dejemos claro qué es lo que no tiene precedentes: no es la tortura, sino lo abierto que es el abrazo. Otras administraciones mantuvieron tácitamente sus ‘operaciones negras’’ en secreto; se sancionaron los crímenes, pero se practicaron en la sombra, denunciados y condenados oficialmente. La Administración Bush ha roto este acuerdo: tras el 11 de septiembre, demandó el derecho a torturar sin vergüenza, legitimado por nuevas definiciones y nuevas leyes.

 

A pesar de todo lo hablado sobre las torturas infligidas por extranjeros, la verdadera innovación de la administración Bush han sido las torturas infligidas desde dentro, con prisioneros que han sufrido malos tratos por parte de ciudadanos de EEUU en prisiones dirigidas por EEUU y transportados a terceros países por aviones de EEUU. Es este abandono de la etiqueta clandestina, más que los crímenes reales, lo que ha puesto a la comunidad militar y de inteligencia en pie de guerra: al atreverse a torturar impunemente y a campo abierto, Bush impide que nadie niegue las torturas con credibilidad.

 

Para aquellos que se pregunten nerviosamente si es la hora de empezar a usar palabras alarmistas como totalitarismo, este cambio es enormemente significativo. Cuando la tortura se aplica de modo encubierto pero repudiada oficial y legalmente, aún existe la esperanza de que si las atrocidades se conocen, la justicia prevalezca.

 

Cuando la tortura es pseudo-legal, y cuando los responsables meramente niegan que eso sea tortura, lo que muere es lo que Hannah Arendt llamó "la persona jurídica personificada"; así, las víctimas no se preocupan más de buscar justicia, tan seguros están de la futilidad (y el peligro) de esa búsqueda. Esta impunidad es una versión masiva de lo que pasa dentro de la cámara de tortura, cuando se les dice a los prisioneros que pueden gritar todo lo que quieran porque nadie puede oírlos y nadie los va a salvar.

 

En América Latina, las revelaciones de la tortura estadounidense en Irak no se han recibido con conmoción e incredulidad, sino con un poderoso deja vu y con miedos resucitados. Héctor Mondragón, un activista colombiano que fue torturado en los 70 por un oficial entrenado en la Escuela de las Américas, escribió: ‘‘Fue difícil ver las fotos de la tortura en Irak porque yo también fui torturado. Me vi a mí mismo desnudo con los pies pegados y las manos atadas a mi espalda. Vi mi propia cabeza tapada con una bolsa de tela. Recordé mis sensaciones: la humillación, el dolor’’. Dianna Ortiz, una religiosaestadounidense que fue torturada brutalmente en una cárcel guatemalteca, dijo ‘ni siquiera puedo mirar esas fotografías… Muchas de las cosas de las fotografías también me las hicieron a mí. Fui torturada con un perro terrorífico y también con ratas. Y ellos filmaban todo el rato’’

 

Ortiz ha testificado que los hombres que la violaron y la quemaron con cigarros más de cien veces se sometían a un hombre que hablaba español con acento estadounidense al que llamaban ‘‘Jefe’’. Es una de tantas historias contadas por prisioneros de América Latina sobre misteriosos hombres de habla inglesa entrando y saliendo de sus salas de tortura, proponiendo preguntas, dando propinas. Algunos de estos casos están documentados en el poderoso nuevo libro de Jennifer Harbury: Truth, Torture, and the American Way.

 

Algunos de los países que fueron malheridos por regímenes torturadores respaldados por EEUU han intentado reparar su tejido social a través de comisiones de investigación y juicios por crímenes de guerra. En la  mayoría de los casos, la justicia ha sido escurridiza, pero los maltratos del pasado han entrado en la historia oficial y sociedades enteras se han hecho preguntas no sólo sobre la responsabilidad individual, sino sobre la complicidad colectiva. Estados Unidos, a pesar de ser un participante activo en estas ‘guerras sucias’’, ha atravesado un proceso de introspección nacional sin precedentes.

 

El resultado es que la memoria de la complicidad estadounidense en crímenes lejanos es frágil, sobrevive en artículos de periódicos viejos, libros descatalogados y tenaces iniciativas de base como las protestas anuales en la puerta de la Escuela de las Américas (que ha cambiado de nombre, pero que en gran medida continúa sin cambiar).

 

La terrible ironía del actual debate antihistórico sobre la tortura es que en nombre de erradicar futuros maltratos, esos maltratos pasados se están borrando de la historia. Cada vez que los estadounidenses repiten el cuento de hadas sobre su inocencia pre-Cheney, esas ya borrosas memorias se oscurecen aún más. La cruda evidencia sigue existiendo, por supuesto, cuidadosamente archivada en las decenas de miles de documentos desclasificados disponibles en el Archivo de Seguridad Nacional. Pero en la memoria colectiva de EEUU, los desaparecidos vuelven a desaparecer una y otra vez.

 

Esta amnesia fortuita hace un flaco favor no sólo a las víctimas de esos crímenes, sino también a la causa de intentar apartar la tortura del arsenal político de EEUU de una vez por todas. Ya hay signos de que la Administración se encargará del actual alboroto de torturas volviendo al modelo de la guerra fría de negación plausible. La enmienda McCain protege a cada ‘‘individuo bajo la custodia o bajo el control físico del Gobierno de los Estados Unidos’’; no dice nada sobre el entrenamiento para torturar o la compra de información a la industria de la extorsión de interrogadores interesados. Y en Irak el trabajo sucio ya se ha encargado a escuadrones de la muerte iraquíes, entrenados por comandantes de EEUU como Jim Steele, que se preparó para el trabajo estableciendo unidades ilegales similares en El Salvador. El papel de EEUU en entrenar y supervisar al Ministro del Interior iraquí se ha olvidado, sobre todo recientemente, con el descubrimiento de 173 prisioneros en una mazmorra del Ministerio, algunos torturados de tal manera que su piel se caía a cachos.

 

‘‘Miren, es un país soberano. El gobierno iraquí existe’’, dijo Rumsfeld. Sonó igual que cuando el agente de la CIA William Colby fue preguntado en una comisión del Congreso en 1971 sobre los miles de personas asesinados bajo el programa Phoenix (un programa que él ayudo a lanzar) y replicó que ahora era ‘‘un programa enteramente sudvietnamite’’.

 

Y ése es el problema de hacer creer que la Administración Bush inventó la tortura. ‘Si no comprendes la historia, y la profundidad de la complicidad institucional y pública’’, dice McCoy, ‘‘entonces no puedes empezar a emprender reformas significativas’’. Los legisladores responderán a la presión eliminando una pieza pequeña del aparato de tortura: cerrando una prisión, acabando con un programa, incluso pidiendo la dimisión de una auténtica manzana podrida como Rumsfeld.Pero, pero según dice McCoy, ‘‘preservarán la prerrogativa de tortura’’.

 

El Centro para el Progreso Estadounidense acaba de lanzar una campaña publicitaria llamada ‘‘Torture is not US’’ (*). La cruda realidad es que al menos durante cinco décadas lo ha sido. Pero no tiene por qué serlo.

 

(*) Juego de palabras entre Torture is not us (Nosotros no torturamos) y Torture is not US (La tortura no es estadounidense). N. del T.

 

Las negritas son mías. (Nota de MK)

 

Date: Fri, 3 Feb 2006 10:47:48 -0500
From: Ricardo Alvarado – AVE CRITICA
Subject: Klein: ¡Nunca antes!
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SOLICITAMOS ACCION URGENTE

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EN DEFENSA DE MYRIAM REYES GARCIA

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Convocamos a los pueblos a expresar públicamente su solidaridad con la defensora Penal Pública Myriam Reyes García, contra quien se sustancia una investigación en el Tribunal de Garantía de Temuko, imputándola de haber filtrado a la prensa un documento reservado del Ministerio Público, en el cual se dan a conocer los pagos a testigos protegidos que declararon en el caso del así llamado “Incendio Terrorista” en la causa Poluco-Pidenco, realizado en Agosto del 2004.

Tras el juicio que significó el encarcelamiento de 4 mapuches por 10 años y un día, y la calidad de prófugos asumida por otros siete acusados; fue publicado en el diario electrónico “El Gong de Temuco” un documento reservado emanado de la entidad acusadora —el Ministerio Público- en donde se detallan los pagos por alrededor de 20 millones a un total de 10 testigos, en un período de cuatro meses. Cuatro de estos testigos enfrentan querellas por falso testimonio.
Quienes adherimos a esta convocatoria, manifestamos convicción plena respecto de la idoneidad y responsabilidad profesional de la abogada Myriam Reyes, cuestión demostrada con creces en su desempeño de promoción y defensa de los derechos humanos practicada en instituciones como la Corporación de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) y el Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), donde demostró su íntegra vocación de servicio y descollante desempeño.
Llama la atención la focalización de la acusación en la persona de Myriam Reyes, existiendo tantas posibilidades de filtración de la información y no teniéndose a la fecha el más mínimo indicio de su culpabilidad. No nos deja! de causar asombro que el acusador en la causa sea el ex vocero del Ministerio Público y actual Fiscal adjunto de Temuco, quien fuera sancionado por irregularidades en la investigación inicial del caso Lavandero. El proceso nos sugiere la persecución a una persona comprometida con la verdad y la justicia, en un territorio donde se intenta avasallar —con malas prácticas- la justa lucha del pueblo Mapuche.
Sentimos que en este caso, para efectos reales, se simula una cortina de humo para tapar la irregularidad de fondo relativa a la práctica inmoral de pagar testigos; más cuando se sustancian otros procesos en que está en cuestión la honestidad de tales testigos. Tenemos preguntas altamente significativas: ¿cómo es posible que la justicia chilena utilice testigos pagados?, ¿por qué razón es posible que ésta destinen cuantiosos dineros para obtener tales declaraciones?, si esta práctica fuera legal ¿por qué se mantiene oculta? Y en su defecto, ¿por qué razón se persigue a quienes intentan trasparentarlo?
Desde una perspectiva más global, dudamos del nuevo paradigma judicativo chileno hecho cuerpo en la Reforma Procesal Penal, en la medida en que está siendo utilizada como instrumento de represión política en contra de los Mapuches que hoy luchan por sus justos derechos.
En efecto, la Reforma Procesal Penal, en la Región de la Araucanía, ha significado para la mayoría de los juicios que se llevan en contra los dirigentes Mapuches (hoy Presos Políticos): testigos falsos, testigos pagados, testigos que se desdicen de un juicio a otro, testigos con rostro encubierto, juicios orientados políticamente a detener a los que reivindican derechos indígenas, y procesos en tribunales superiores que revierten los juicios dictaminados en juzgados locales en abie rto desmedro de la causa Mapuche.
Por otra parte, el pago a testigos, y otras prácticas que denunciamos, deterioran las relaciones de confianza al interior de las comunidades, lo que resulta un atentado grave a la vida social del pueblo Mapuche.
En muchas de estas causas se ha condenado por ejercer la palabra y no por hechos delictivos concretos (Caso Norín-Pichún). En estas causas los representantes del gobierno-estado han invocado leyes sobredimensionadas que fueron heredadas de la dictadura militar de Pinochet, como la Ley Antiterrorista.
Finalmente, los abajo firmantes reiteramos nuestra profunda convicción respecto del accionar ético de Myriam Reyes García y exigimos cesen los hostigamientos a los que promueven la verdad y la justicia.

  • Carlos Ruiz Rodríguez 6.865.692-3
  • Loreto Muñoz Gutiérrez 8.566.386-0
  • Rosario Novoa Arriagada 5.178.458 — 8
  • Pia Barros 6.142.616-7
  • Elías Letelier. 7.628.186.-6
  • Luis A. Rivera Vargas 7.728.618-7
  • María Isabel Morales Luarte 12.377.293-8
  • Máximo Kinast Avilés 2.274.418-6

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LOS PRIVILEGIADOS

LOS PRIVILEGIADOS Máximo Kinast – 28/01/2006

La Constitución Política de Chile, amañada por el delincuente habitual y prontuariado Augusto Pinochet Ugarte en 1980, fue maquillada y ligeramente modificada por su sucesor en la administración y privatización de los bienes de todos los chilenos, don Ricardo Escobar Lagos, con fecha 17 de septiembre de 2005, o sea, hace muy pocos días. A pesar de su origen espurio y de su clara finalidad de proteger a los genocidas de las Fuerzas Armadas de Chile, esa Constitución, que es la Ley Suprema de todos los chilenos, no pudo evitar recoger algunas disposiciones decentes que provenían de la Constitución Política de 1833 y de su más importante modificación, conocida como la Constitución de 1925.

Es así como el artículo 19 de la del año 80 recoge los derechos de los ciudadanos que se especificaban en el décimo de la de 1925. Claro que todo ello es letra muerta, o por decirlo en los términos en que Ricardo Lagos y yo, entre otros muchos aprendimos en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, sólo se trata de ’’disposiciones programáticas incumplidas’’. En buen chileno –que todavía recuerdo- puro bla bla, o sea, chamuyo.

Si no fuese como digo, entonces como se explica la existencia de clases privilegiadas en Chile. ¿Por qué hay chilenos sin derecho a voto? ¿Cuántas clases de chilenos hay, a pesar de la letra de la Constitución? ¿Tienen los mismos derechos que los blancos, los pueblos aymaras, quechuas, mapuches, diaguitas y tantos otros que pueblan el territorio nacional? ¿Son iguales los derechos para los que viven arriba del Canal San Carlos, en Santiago, que para los que viven más abajo? ¿Y tenemos algún derecho los chilenos que vivimos en el extranjero?

Es insólito, pero para entrar en Chile me aplican la Ley de Extranjería y me obligan a declarar a que voy y donde me alojaré y si llevo no se que cosas que no debo llevar o si no las llevo. Pero no es eso lo más grave. Si viajo en autobús de una provincia a otra debo dejar mi documento de identidad al conductor del bus para que lo presente a la Policía. Claro que los que viajan en automóvil o en avión no han de cumplir con esta exigencia, porque son chilenos privilegiados, de esos que tienen plata o  ’’pitutos’’ que yo no tengo y no quiero tener.

Pero no vaya a pensar usted, amable lectora o lector, que eso es el colmo. No, por cierto. Lo que raya en lo incomprensible es como se burla el citado artículo 19, en su punto 7 sobre ’’el derecho a la libertad personal y a la seguridad individual’’ en su letra d), que dice textualmente: ’’Nadie puede ser arrestado o detenido, sujeto a prisión preventiva o preso, sino en su casa o en lugares públicos destinados a este objeto’’. Por definición los lugares públicos a que hace referencia la Constitución son las cárceles. O sea que cualquier ciudadano sólo puede estar detenido en su casa o en una cárcel pública.

Pero en Chile, usted ya sabe, se dice que la ley es igual para todos, porque todos somos iguales ante la ley, pero como dijo George Orwell, hay ciudadanos que son más iguales que los otros. Así sucede con el conocido genocida y prófugo de la justicia peruana, el ciudadano japonés Alberto Fujimori, que tiene departamento con  jardín propio en la Escuela de Gendarmería, que no es una cárcel pública. Lo mismo ocurre con Lucía Pinochet Hiriart, la hija del Genocida Vitalicio*, prófuga de la justicia chilena, que hará compañía al japonés en las dependencias de la Escuela de Gendarmería, porque todavía hay diferencias en Chile y privilegios para los mismos de siempre.

A pesar de todo algo se va logrando en nuestra lucha por una justicia justa: EL clan Pinochet, como Al Capone en su época, ha caído por evasión de impuestos. Y existe la remota posibilidad de que vayan todos a algún lugar privilegiado de detención, porque a una cárcel pública, que es donde constitucionalmente les corresponde estar, no estarán. Y el tiempo me dará la razón. * Otro de los muchos alias de Augusto Ugarte.