PERU: LOS MATICES DE LA OPERACION CONDOR
Por Hernán Rivera Letelier
Por favor, que los medios -y nosotros- dejen de hacer un reality SHOW de esta tragedia, NO necesitamos saber cada día qué comen, qué ropa llevan, qué dice la familia, si se bañaron, si se afeitaron, si están alegres, si están tristes, si tal empresa les manda qué, si tal empresario les regala cuánto, si el ministro los llama, si la familia llora o ríe..... ¡
YA ESTÁ!
Los 33 mineros están en una situación límite por responsabilidad de todos como país y especialmente de quienes tienen poder como los empresarios y autoridades implicados.
¡Pero tienen DIGNIDAD! ¡BASTA!
No es agradable empezar, transitar y terminar cada noticiario y programa franjeado con imágenes, enviado especial, despacho en directo, testimonio, etc.
YA SABEMOS qué pasó y de qué se trata, el morbo sólo termina de ensuciar algo que ya está sucio.
SEÑORES PERIODISTAS, EDITORES, DIRECTORES DE MEDIOS Y AUTORIDADES DE GOBIERNO,
¡DESPIERTEN!
Dejen de LUCRAR en dividendos económicos y de imagen
¡TENGAN DIGNIDAD Y PROMUÉVANLA!
En otro extremo del país,
!COMO CIUDADANOS
EXIJAMOS QUE LOS MEDIOS
Y LAS AUTORIDADES
SE PREOCUPEN E INFORMEN
DE TODO Y DE LO IMPORTANTE!
SOBRE LA SITUACION DE LOS 32 ACTIVISTAS MAPUCHES
ENCARCELADOS EN HUELGA DE HAMBRE
Nosotros, los abajo firmantes diputados y diputadas del Parlamento Europeo (y de Parlamentos nacionales), estamos profundamente preocupados por la salud y la vida de los 32 activistas Mapuches encarcelados que se encuentran en huelga de hambre desde el pasado 12 de julio de 2010.
El territorio del pueblo Mapuche, que con más de 600.000 personas constituye el mayor grupo indígena en Chile, está ubicado en las regiones VIII, IX y X del sur de Chile. Como producto de una larga historia de marginación, exclusión y discriminación, los Mapuches viven en una situación de alta conflictividad social. Más aún, se aplica a ellos la llamada Ley Antiterrorista y de Seguridad Interior del Estado, heredada de la época de la dictadura y que les confronta a la vez con procesos ante tribunales civiles y tribunales militares, imponiéndoles dobles penas.
Comprendemos la actual huelga de hambre como un grito desesperado para llamar la atención a una situación intolerable y contraria a las Convenciones Internacionales en materia de derechos humanos. Compartimos la opinión del Comité de Derechos Humanos de la ONU, según la cual no se pueden juzgar como terroristas a personas que han participado en la protesta social. (18.5.2007)
En este contexto, en los últimos días hemos podido seguir con mucho interés y simpatía las noticias sobre una iniciativa de algunos congresistas y representantes del actual Gobierno de Chile de iniciar una reforma de la justicia militar y de las leyes antiterroristas en vísperas del bicentenario.
Por lo tanto pedimos al Gobierno de Chile que, en este espíritu, se comprometa con todos sus esfuerzos a encontrar una solución inmediata humanitaria a la situación sumamente crítica de los presos políticos Mapuches en huelga de hambre, como también una solución satisfactoria y a largo plazo a la situación social, económica, cultural y judicial de los pueblos Mapuche. Esto implicaría:
- Aplicar en espíritu y letra el contenido del Convenio N° 169 de la OIT, suscrito por la República de Chile;
- Conformar una mesa de diálogo para escuchar las demandas del pueblo Mapuche y consensuar soluciones duraderas, en particular relacionadas a su reconocimiento constitucional, su derecho a la tierra y a la consulta previa e informada en casos de actividades previstos en su territorio;
- Desmilitarizar las regiones donde viven los Mapuches, no criminalizar las comunidades Mapuches y abstenerse de medias represivas, incluido para las personas encarceladas, como el aislamiento, dispersión y la relegación de presos Mapuches a centros de detención difícilmente accesibles para familiares y abogados;
- Garantizar el acceso de los Mapuches a la justicia ordinaria con todas las garantías procesales;
- No aplicar el sistema de los dobles juicios simultáneos ante tribunales civiles y militares, y por lo tanto no aplicar la llamada Ley Antiterrorista a los Mapuches detenidos en actos de protesta social; y reformar a fondo el Código de Justicia Militar.
Los órganos concernidos de las Naciones Unidas han emitido múltiples recomendaciones para que se reconozcan plenamente los derechos de los pueblos originarios. El Acuerdo de Asociación que vinculan la Unión Europea y Chile y que se basa en una cláusula democrática y de derechos humanos tanto como señales de algunos representantes de Su Gobierno nos inspira la confianza que las justas demandas del pueblo Mapuche encontrarán una respuesta en pleno acuerdo con dichas recomendaciones, muy en particular en estas fechas, a pocos días de las festividades del Bicentenario.
Firmantes:
Nicos CHOUNTIS
Cornelia ERNST
Sven GIEGOLD
Catherine GREZE
Martin HÄUSLING
JackY HENIN
Joe HIGGINS
Ska KELLER
Nicole KIIL-NIELSEN
Jürgen KLUTE
Wolfgang KREISSL-DÖRFLER
Patric LE HYARIC
Marisa MATIAS
Willy MEYER
Miguel PORTAS
Raul ROMEVA I RUEDA
Heide RÜHLE
Bart STAES
Eva-Britt SVENSSON
Rui TAVARES
Sabine WILS
Gabi ZIMMER
Nos vemos el 11 de septiembre
en la Casa en el Aire
calle Antonia López de Bello 0125
(barrio Bellavista)
para darle un espaldarazo
a los medios libres
"Politika" y "Lóbulo Varietal"
Con Joaquín Figueroa
("son todos narcos...")
y sus amigos
Contribución para romper
el cerco comunicacional:
3.000 $
Salvador Muñoz[1]
www.elmostrador.cl/opinion/2010/09/07/novelas-nacionales-y-bicentenario-de-un-mito/
Hablar este mes sobre historia de Chile era como hablar de fútbol en julio. Si durante el Mundial todos eran entrenadores de fútbol, hoy son todos historiadores. Dudé en escribir esta nota, justamente porque muchos lo han hecho y quedan pocas cosas nuevas que decir. Pero consciente del peligro que muchos ignoren esta columna, la escribo pues estimo necesario que se cuente nuestra verdadera historia todas las veces que sea necesario. Más aún si las celebraciones del mal llamado bicentenario y la ignorancia de nuestra clase política nos enrostran lo necesaria que es la formación cívica para nuestro pueblo.
La culpa la tienen los franceses. ¿Qué tienen que ver los franceses se preguntarán algunos? Mucho. En efecto, todo partió cuando Napoleón Bonaparte decidió en 1808 hacerse de la corona española para que adornara la cabeza de su hermano José.
El poco tiempo que duró ese reino (1808-1813), José lo tuvo que dedicar a la guerra contra la guerrilla (los españoles sublevados contra el invasor inventaron entonces la palabra y el hecho) y contra los financistas y consejeros de la guerrilla, Inglaterra aliada con Portugal.
El reino de José no fue placentero ni grandioso. Quizás, de ahí viene el dicho: lo que fácil llega fácil se va.
Constatando que el rey de España Fernando VII había capitulado con gran facilidad ante los franceses, los resistentes españoles decidieron mientras tanto elegir una Asamblea Constituyente, las Cortes Generales de la Nación Española, y promulgar una Constitución de clara índole democrática, la de 1812.
En definitiva, como siempre cuando el pueblo avanza en sus derechos democráticos, el asunto termina mal. Los ingleses expulsaron a los franceses de España, devolviéndole el trono, la corona y todo el poder a Fernando VII. Éste, con sus seguidores, se apresuró en anular la Constitución de 1812 y en restablecer la monarquía absoluta con el mayor rigor.
Uno de los grandes héroes de la resistencia fue el guerrillero Juan Martín Diez, alias “El Empecinado”, que había reunido un ejército irregular de 15 mil soldados. Dónde estaba el ejército regular se preguntarán los lectores más perspicaces. Fácil. Sus oficiales aristócratas habían renunciado.
El general francés José Hugo (padre de Víctor, el escritor) trató de comprarlo, ofreciéndole dinero, honores y tropas si se cambiaba de campo. El Empecinado le respondió que apreciaba la alta opinión que el general había concebido de él, pero que su propia opinión del general era pésima, y que no se vería librado de la guerra mientras quedara de pie un solo soldado suyo.
Años más tarde, Fernando VII (el “rey felón” como le llamaban) a su vez ofreció a Juan Martín Diez honores y el título de Conde si abandonaba sus ideas liberales y se unía a los absolutistas. Tampoco aceptó. Le mandaron la tropa y fue fusilado por los monárquicos, por testarudo en su fidelidad jurada a la constitución de 1812.
¿Cuál es la novela nacional española? ¿La resistencia y la aspiración a la libertad o la complacencia y la imposición de la monarquía?
¿Y bueno, la chilena, cuál es?
El bicentenario que estamos celebrando no es del nacimiento de Chile como nación independiente. Lo han dicho otros, pero insisto, merece ser repetido.
Se celebra la reunión del Cabildo abierto de Santiago, que jura fidelidad a Fernando VII. Punto y se acabó. No se habla en absoluto de Independencia —ni menos aún de pueblo libre y soberano. ¿Quiénes fueron los participantes en ese Cabildo abierto del 18 de septiembre de 1810, es decir, los que eligieron y legitimaron la Primera Junta de Gobierno?
Lo dice el acta guardada en el Archivo Nacional: “El Muy Ilustre Señor Presidente y señores de su Cabildo congregados con todos los jefes de todas las corporaciones, prelados de las comunidades religiosas y vecindario noble de la capital […]”. Del pueblo sin títulos de nobleza no se habla, ni tampoco de los inquilinos, y para que hablar de los Mapuches —porque no estuvieron. ¿Qué legitimidad tenía una asamblea de ese tipo? Ninguna. ¿Y cuál fue el objeto, la razón de ser de esta reunión? El Acta también lo recuerda: “Se concluyeron y proclamaron las elecciones, fueron llamados los electos, y habiendo prestado el juramento de usar fielmente su ministerio, defender al reino hasta con la última gota de su sangre, conservarlo al señor don Fernando Séptimo y reconocer al Supremo Consejo de Regencia, fueron puestos en posesión de sus empleos […]” Y concluye: “Todos los cuerpos militares, jefes, prelados, religiosos y vecinos juraron en el mismo acto obediencia y fidelidad a dicha junta instalada así en nombre del señor don Fernando Séptimo, a quien estará siempre sujeta, conservando las autoridades constituidas y empleados en sus respectivos destinos”.
Hubo que esperar septiembre del año siguiente para que los Carrera impusieran con Juan Martínez de Rosas y Bernardo O’Higgins el camino sangriento hacia la Independencia. En esas guerras surgió la nación chilena, y en esos ejércitos participó el pueblo que no tenía ni nombre ni títulos, el pueblo que tomó consciencia con el gobierno de Salvador Allende que era el único soberano legítimo de esta nación.
El Bicentenario de 2010 celebra, pues, un mito. Nadie, en ese Cabildo de 1810 quiso que Chile fuera a partir de entonces un país independiente.
¿Qué estamos celebrando en realidad?
El bicentenario de la sumisión de las élites de entonces a un rey felón.
¿Cuál es la novela nacional chilena, entonces? ¿La aspiración a la independencia y a la libertad o la complacencia y la sumisión a la monarquía?
[1] Cientista Político y Presidente del Partido de Izquierda PAIZ.
Escribe Luis Casado – 07/09/2010
Pasa que estoy leyendo una biografía de Paul Durand-Ruel y cada tres páginas aparece una revolución. Paul Durand-Ruel era más bien monarquista y “culo bendito”, expresión esta última que designa en Francia a los pechoños. ¿Entonces? Entonces que su vida transcurrió entre cuadros y revoluciones. Su padre vivió la de 1830, y Paul la de 1848 para no hablar de la Comuna de París en 1871. Y había que cerrar el boliche porque las barricadas, los tiros y las peleas destrozaban todo. El boliche era una galería paternal. Los Durand-Ruel fueron mercaderes de pinturas, ¡de cuadros coño!, “marchands de tableaux”, designación demasiado despectiva para la nobleza del oficio pero visto que allí todavía tienen el hábito de llamar las cosas por su nombre no sirve de nada llamarles de otro modo.
El joven Paul, -cuya habitación estuvo siempre saturada de cuadros no vendidos, invendibles, olvidados, dejados en parte de pago o comprados para evitar la hambruna de algún pintor en ciernes-, admiró la generación llamada de 1830: Delacroix, Géricault, Daumier y compañía. La exposición universal de 1855, que expuso decenas de obras de Delacroix, le confirmó su preferencia por un pintor cuyas telas son como los vitraux. No reciben la luz: la proyectan. Conservador en lo político, revolucionario en el arte, Paul Durand-Ruel no quería vender lo que los burgueses con plata querían comprar sino lo que a él mismo le gustaba. Renoir, que en esa época era un ilustre desconocido, se maravillaba de un tipo que “no tenía veinticinco años y defendía a Delacroix contra los gustos del Emperador que prefería los Winterhalter”. ¿Los Winter qué? De modo que cuando aparecieron los impresionistas, desatando la ira y la mofa de la intelectualidad biempensante, el desdén y la repulsa de los ricachones partidarios de lo antiguo, de lo clásico, de lo conservador, Paul Durand-Ruel fue uno de los pocos, -tal vez el único-, que se jugó por ellos arriesgando algo más que la reputación de su galería. Cuando puso en la entrada los sublimes cuadros de Londres, de Monet, hubo quién gritó “¡Habría que destruir un boliche que expone cochinadas como estas!” Pero Paul Durand-Ruel no era “une couille molle”, un huevo flojo. Y persistió hasta bien entrado el siglo XX, gracias a lo cual el mundo pudo maravillarse con Renoir -que encontró la celebridad solo a los 69 años de edad-, con Manet, Monet, Pissarro, Sysley, Van Gogh, Caillebotte, para no hablar de Gauguin, y muchos otros. Todo gracias a un conservador, monarquista y “culo bendito” que osó alzarse contra el buen gusto oficial de los detentores del poder.
Francia es así. Los franceses son así. El último baluarte de la soberanía popular, de la cultura irreverente, de los iconoclastas, de la diferencia, del derecho. Cuando Sarkozy lleva adelante una política de inmigración que bordea el racismo, es la derecha la que se alza para recordarle el Pacto Republicano. Es verdad que su ministro de la inmigración es un socialista, así como su ministro de relaciones exteriores, pero la razón no está ahí. Lo que está en juego es la República, el derecho, la soberanía del pueblo. Y con eso no se juega.
Si te cuento el ídem es porque ayer Francia estuvo paralizada: más de dos millones y medio de trabajadores salieron a la calle y manifestaron su rechazo a las políticas reaccionarias de un neoliberal farandulero. A los franceses les quieren imponer una reforma de la previsión que daña gravemente sus derechos y no lo aceptan sin luchar. Que la edad de jubilar pase de 60 a 62 años se las suda. Porque además te aumentan el número de años de imposiciones y de cualquier modo el retiro interviene cada vez más tarde. A una edad en la que te queda poco por vivir, y aun menos por cobrar. Así se equilibran las cuentas de la previsión: haciéndote jubilar justo cuando la vas a palmar. La TV entrevistó a un sinnúmero de pasajeros bloqueados en los aeropuertos, en las Estaciones de Ferrocarril y en el Metro. Las respuestas eran todas similares: “Claro que me enmierda estar bloqueado aquí, pero esta lucha es justa, es nuestra lucha. Los huelguistas están en lo cierto”.
De modo que paso de mi librito sobre Paul Durand-Ruel, un conservador monarquista y “culo bendito” que contribuyó poderosamente a revolucionar el arte, a las declaraciones de los dirigentes sindicales franceses de la CGT, de la CFDT, de FO y otras centrales obreras que no quieren que triunfe la contrarrevolución social. A esos dirigentes sindicales que nadie osaría ningunear como lo hacen con los nuestros en Chile.
¿Surrealista? No. ¡Impresionista !
A través de esta nota los abajo firmantes queremos manifestar nuestro malestar ante la visita de la senadora socialista Isabel Allende a Estocolmo.
Si está de acuerdo en incluir su firma, le rogamos lo comunique al siguiente correo electrónico:
Razones por las cuales nos parece inapropiado que Isabel Allende, senadora chilena en representación del Partido Socialista, visite Suecia durante plena campaña electoral, y sostenga un encuentro público el 11 de septiembre, día en que se conmemora un año más de la tragedia provocada por el golpe militar en Chile.
Isabel Allende:
- Votó a favor de un proyecto de Ley que "criminaliza y penaliza" las protestas sociales en Chile.
- Estando presente en el Congreso Nacional, NO asistió a votar por un proyecto de Ley que decía relación con la Renacionalización del Cobre (30 de Mayo del 2009)
- Votó a favor del proyecto del senado chileno que planteó enviar una delegación de parlamentarios a controlar las elecciones en Venezuela. Posteriormente se retractó públicamente, pero ya había firmado ese documento.
- En declaración pública del 24 de Mayo del 2009, expresó: "Ojalá Cuba comprenda que el mundo condena a los países que no respetan la libertad de opinión".
La postura de esta senadora difiere de forma absoluta de lo que fue el legado histórico dejado por su padre, el presidente Salvador Allende.
Aliro Cerda
Vania Ramírez
Ilich Galdamez
Juan Carlos Montecinos
Oscar Gutiérrez
02 septiembre de 2010
Carta de Dago Perez Videla
Señor Director:
En respuesta una carta dirigida a Ud., el pasado miércoles y firmada por el Sr. Christián Felipe Jara Brito, en la que, después de describir una serie de tragedias familiares que le acaecen al agente de la DINA Christoph Willeke, pide que por estas razones y por su propia enfermedad, él sea indultado, quiero expresar lo siguiente.
Este agente, entre otros crímenes, fue responsable de la muerte por asfixia de mi amada madre Lumi Videla Moya, cuando ella tenía sólo 24 años y se encontraba secuestrada en un centro de tortura. Y participó en el encubrimiento del asesinato, cuando su cuerpo fue lanzado al interior de la Embajada de Italia, en la madrugada del 03 de noviembre de 1974.
Mis padres eran intensamente buscados por resistir a la dictadura militar impuesta a sangre y fuego. Dictadura que desató por parte de militares y civiles los actos de venganza más crueles y llenos de odio hacia el pueblo, en toda la historia de Chile. Actos con los que todavía sufrimos, los cuales están bien documentados nacional e internacionalmente y en los que justamente el Sr. Willeke, es uno de los protagonistas.
Porque ¿acaso no es un acto de venganza permanente los detenidos que están desaparecidos hasta ahora? Más de 30 años de venganza, ¿no es suficiente?, ¿Dónde está mi padre Sr. Willeke?, ¿Ud. sabe Sr. Jara Brito, dónde está mi padre? Mi amado padre se llama Sergio Pérez Molina y desapareció en octubre de 1974 y lo he buscado incluso excavando en un regimiento. ¿Dónde están todos los hombres, mujeres y niños, desaparecidos?
¿Por qué, Señor Jara Brito, no le pide al Sr. Willeke y a los demás agentes de la DINA, que por “razones humanitarias” digan dónde están todos los desaparecidos?
Vivir en una dictadura sangrienta, es vivir en un estado de permanente venganza política y militar. Yo pasé desde los 4 años hasta pasado los 20 viviendo así y cuando terminó la dictadura de Pinochet, me fue posible empezar a caminar el camino de la justicia del hombre, porque en la del Todopoderoso no tengo dudas. Fui a los Tribunales de Justicia, por justicia y retomé el proceso que mi abuela había iniciado 19 años antes y con el que después de 14 años más, obtuvimos la llamada “justicia en la medida de lo posible”
Que significó condenas bajísimas para un “secuestro calificado” y “homicidio calificado” con “alevosía”, como aparece en el fallo. E incluso, que significó que estas condenas fueran cumplidas en una cárcel cinco estrellas, especialmente construida y acondicionada para la mayor comodidad de los criminales condenados. Y tuvimos que aguantarlo.
Si para el Sr. Jara Brito, es “venganza política” exigir que por lo menos eso se cumpla sin indultos políticos, no sé que le va a parecer lo siguiente: si llegaran a indultar a este torturador y asesino o a otro, no duden que los familiares estaremos haciendo lo que nos corresponde por verdad y justicia, que es lo realmente “humano y razonable”. Yo no me voy a cansar de orar y luchar por justicia. Sin justicia no habrá paz para los verdugos.
La historia humana nos enseña que no hay paz cuando no hay justicia, porque con justicia se llega a la paz, y no con indultos políticos que buscan la impunidad total en los crímenes en contra de la humanidad. La vida es el bien más preciado que el Todopoderoso nos ha dado y de todo mal debemos preservarla. Así sea.
Dago Emiliano Pérez Videla
RUN 9.356.540-1
Los Corrales 103, Pirque
cel. 77724743 19/08/10