SOY UN INDIGNADO
En la coyuntura actual, para Sergio Grez asistimos “a un colapso del acuerdo de gobernabilidad suscrito entre los partidarios de la dictadura y sus opositores moderados en la segunda mitad de la década 1980, pero también a una crisis de legitimidad del modelo económico neoliberal y del sistema de democracia restringida, tutelada y de baja intensidad administrado por dichas fuerzas desde 1990”.
El historiador y académico de la Universidad de Chile Sergio Grez Toso presentará su último libro Historia del comunismo en Chile. La era de Recabarren (1912-1924) el miércoles 7 de septiembre a las 19 hrs. en la Sala América de la Biblioteca Nacional, Moneda 650, Santiago. La presentación estará a cargo de Carlos Molina Bustos, doctor en Medicina y Magíster en Historia, y Olga Ulianova, historiadora y directora del Instituto de Estudios Avanzados, IDEA, de la Universidad de Santiago.
Según el autor, "esta obra intenta superar el sesgo hagiográfico y teleológico de las historias oficiales ‘instrumentales’ y aleccionadoras de los relatos pioneros sobre el comunismo chileno, incorporando distintos aportes que conservan validez en una obra de conjunto, sustentada en una investigación más profunda".
Grez asegura que su nuevo trabajo "reconstruye el trayecto del lento arraigo inicial del comunismo en este país, intentando seguir la senda de su intervención organizada en las luchas sociales y políticas. El historiador anunció que en este texto “relata y analiza la historia sui generis de un Partido Socialista latinoamericano influido por el marxismo de la II Internacional, que se transformó íntegramente en Partido Comunista afiliado a la III Internacional, sin desprendimientos ni escisiones significativas”. Abarca la historia del Partido Obrero Socialista de Chile (POS) y de los primeros años del Partido Comunista de Chile, desde la fundación del primer referente (1912) hasta el suicidio de Luis Emilio Recabarren en 1924
Entre otras obras de historia política, Sergio Grez publicó en 2007 Los anarquistas y el movimiento obrero. La alborada de "la Idea" en Chile, 1893-1915, Santiago, LOM Ediciones, 435 páginas, que rescató a los vilipendiados anarquistas chilenos cuya historia y quehacer político fueron mantenidos en silencio por la historia oficial y la historiografía marxista. En un comentario sobre ese libro, el académico Joaquín Fernández Abara, de la Universidad Alberto Hurtado y la Pontificia Universidad Católica de Chile, afirmó que “la historiografía marxista clásica y los primeros estudios sobre historia del movimiento obrero tendieron a ignorarla o a verla como un antecedente menor, indigno de un análisis profundo. Desde fines de la década de 1970 esta situación cambió, y autores como Peter De Shazo, Claudio Rolle, Alberto Haram-bour, Julio Pinto e Igor Goicovic comenzaron a tratarla en sus estudios, ya sea tangencialmente, en el marco de investigaciones más amplias sobre la historia de los movimientos sociales, o a través de monografías específicas que abordaron algunos episodios y aspectos de la historia del anarquismo en Chile”. Fernández Abara estimó que “faltaba una obra maciza que aportara una visión de conjunto sobre el tema. Esta carencia ha venido a ser subsanada por el libro de Sergio Grez Toso titulado Los anarquistas y el movimiento obrero. La alborada de "La Idea" en Chile, 1893-1915.

Historia del Comunismo en Chile. La era de Recabarren (1912-1924), que podrá ser adquirida en la librería de El Ciudadano (Sazié 2161) al precio de $10.000 (menos de 20 dólares), fue publicado por Lom Ediciones, 2011
Para Fernández Abara, “el énfasis principal del libro se centra en las relaciones entre las corrientes anarquistas y el movimiento obrero, lo que no obsta para que el autor entregue algunas informaciones valiosas sobre la influencia del anarquismo en círculos artísticos, intelectuales e incluso bohemios. Para lograr su objetivo, el autor recurrió a un amplio corpus de fuentes compuesto por periódicos -con fuerte énfasis en la prensa obrera- y folletos, junto a documentos oficiales, como boletines de sesiones del Congreso y archivos de las intendencias”.
La obra está estructurada de acuerdo a criterios cronológicos y temáticos. Esta mezcla aporta al lector una gran cantidad de información sobre la evolución de las organizaciones libertarias y sus relaciones con el movimiento obrero, la que es expuesta en una clara narración diacrónica, sin por eso abandonar la vertiente interpretativa, que se hace notar especialmente en los análisis que el autor realiza de la composición y el ideario de la corriente anarquista.
El libro se divide en cuatro partes: en la primera relata el surgimiento del anarquismo en Chile y su difusión hasta el año 1907, en la segunda analiza sus principales ideas, en la tercera identifica los cuadros ácratas y señala sus principales características y en la cuarta analiza la reorganización y expansión del anarquismo entre 1908 y 1915.
El texto es complementado por 103 páginas de anexos, las que contienen "Textos de testimonio, propaganda y debate político" (p. 289) y "Poesías y canciones ácratas" (p. 357), permitiendo un mejor acercamiento del lector al tema tratado a través de la lectura de fuentes primarias.
En el período estudiado, Grez detectó "la construcción de una corriente o tendencia libertaria enraizada en los sectores populares", que habría comenzado a incubarse en la última década del siglo XIX.
Si bien el anarquismo dio continuidad a los ideales ilustrados de "regeneración del pueblo", rompió con la tradición reformista y democrático-liberal que caracterizaba al movimiento popular decimonónico chileno, dando paso a un discurso revolucionario que adquirió rasgos clasistas. Se trataba de una tendencia que en sus orígenes estaba poco definida y era difícilmente distinguible del socialismo. De hecho, el autor sostiene que el anarquismo y el socialismo habrían tenido en Chile un origen común, cuya expresión orgánica fue la Unión Socialista, agrupación de corta vida fundada en 1897”, escribió Fernández Abara.
Grez y la actual coyuntura
En un reciente artículo-entrevista en The Clinic, publicado el 1 de septiembre 2011, Sergio Grez plantea la apertura de Un nuevo amanecer de los movimientos sociales en Chile.
● Para el historiador, “el año 2011 quedará inscrito en la historia de Chile como el de un nuevo despertar de los movimientos sociales después de más de dos décadas de aletargamiento debido a la combinación de la acción “natural” del modelo económico neoliberal, del recuerdo del régimen de terror de la dictadura, de las trabas y cortapisas legales e institucionales para la expresión de las demandas sociales, de la virtual dictadura mediática impuesta por un puñado de grupos económicos y de poder, además del control y cooptación de estos movimientos ejercidos durante largo tiempo por los gobiernos de la Concertación y sus partidos”.
● En el análisis de Grez, “en lo que va corrido de este año, los movimientos sociales en Chile se han sucedido con insólita rapidez, masividad y persistencia. En apretada e incompleta síntesis habría que mencionar la protesta regional de Magallanes, las movilizaciones contra el megaproyecto de HidroAysén, las marchas por los derechos de la diversidad sexual, los paros comunales de Calama, la protesta de Arica, las huelgas de los trabajadores del cobre (estatales y privados), los paros de los empleados fiscales, sin olvidar la persistente lucha de los mapuches por la recuperación de sus tierras y la reconquista de su autonomía y libertad. Pero, sin duda, el más masivo y de mayores efectos sociales, culturales y políticos, ha sido el movimiento por la educación pública cuya columna vertebral y principal componente son los estudiantes”.
● Añadió Grez que “tal vez la principal virtud de este movimiento –aparte la de poner en la agenda política con tremenda fuerza la cuestión educacional- ha sido su aporte a la repolitización de la sociedad chilena, potenciando la reactivación de otros sectores y cuestionando certezas, valores, normas, instituciones y formas de hacer las cosas que parecían haber adquirido características “naturales” para millones de ciudadanos sometidos a la hegemonía ideológica del neoliberalismo. Hasta hace unos cuantos meses solo una minoría de chilenos cuestionaba seriamente el lucro en la educación y el rol subsidiario del Estado. Hoy son millones los que exigen junto a los estudiantes una educación estatal gratuita, laica, democrática, igualitaria y de calidad. El cambio ha sido radical. Igualmente, hasta hace poco, plantear demandas como el plebiscito para zanjar disyuntivas de gran interés ciudadano, la renacionalización del cobre y una reforma tributaria para financiar la solución de los más acuciantes problemas sociales, además de la convocatoria a una Asamblea Constituyente para que por primera vez en su historia los pueblos de Chile ejerzan su soberanía, eran sueños de izquierdistas impenitentes, sin gran eco social. Hoy son temas ineludibles y hasta la “clase política”, que ha pretendido monopolizar la representación ciudadana en las últimas décadas, debe, muy a contrapelo de sus naturales inclinaciones e intereses, tomarlas en cuenta para rebatirlas o simular acuerdo con ellas para mejor contener las exigencias provenientes de la sociedad civil”.
● Para el historiador, “asistimos, tal como lo han señalado diversos analistas, a un colapso del acuerdo de gobernabilidad suscrito entre los partidarios de la dictadura y sus opositores moderados en la segunda mitad de la década 1980, pero también a una crisis de legitimidad del modelo económico neoliberal y del sistema de democracia restringida, tutelada y de baja intensidad administrado por dichas fuerzas desde 1990. Al mismo tiempo se extiende el cuestionamiento a las viejas formas “delegadas” de hacer política a través de representaciones institucionales divorciadas de las bases sociales, altamente centralizadas y jerárquicas. En su lugar, los jóvenes y otros actores sociales han venido construyendo desde hace años formas más democráticas y horizontales, como los colectivos sociopolíticos, las asambleas territoriales y locales y las coordinaciones sectoriales, regionales y nacionales de colectivos y organizaciones sociales cuyas políticas y decisiones se toman colectivamente y en las que no es extraño que los dirigentes y voceros sean removidos por sus bases si éstas lo estiman conveniente. El sistema político binominal, la elitización de la política “profesional” y los abusos de la “clase política”, han engendrado sus propios sepultureros: una ciudadanía popular y de clases medias crecientemente empoderada. La crisis del sistema es profunda aunque aún no es ‘terminal’”.
Ante la pregunta de The Clinic ¿Qué falta para que la democracia de baja intensidad y el extremista modelo neoliberal chileno sean desalojados del escenario histórico?, Grez respondió: “Varios elementos. Los más importantes e inmediatos parecen ser los siguientes:
● “En primer lugar, que los trabajadores en tanto tales (y no sólo como pobladores, consumidores, padres o apoderados) entren decididamente en la lucha por sus propios derechos, con los mismos grados de autonomía, radicalidad y sagacidad política demostrados hasta ahora por el movimiento estudiantil. Ellos son y seguirán siendo el elemento decisivo, como lo es la infantería en la guerra, considerada tradicionalmente como la reina de las batallas.
● “En segundo término, es indispensable que los movimientos sociales (no sólo el estudiantil) sean capaces de elaborar sus propias propuestas políticas y de tender lazos solidarios entre sí para formar un frente común ante sus adversarios. Esos movimientos deben buscar sus puntos de acuerdo para construir plataformas unitarias consensuadas democráticamente. Pero también es imprescindible que se doten de sus propias representaciones en la esfera política. El profundo desprestigio que envuelve al duopolio de la “transición chilena” (la Concertación y la Derecha clásica) ofrece una oportunidad como pocas veces se ha visto en la historia de este país para que los movimientos sociales se auto representen políticamente y sean, por primera vez, los actores principales de la refundación de las bases políticas que la sociedad requiere, so pena de deslizarse hacia callejones sin salida de sucesivos estallidos sociales sin capacidad de construir alternativas viables. La anomia política es un mal que suele acechar a los movimientos sociales si estos no están en condiciones de orientarse más allá de sus reivindicaciones sectoriales o corporativas, y esa anomia es también un peligro que está rondando a la sociedad chilena.
● “La convocatoria a una Asamblea Constituyente en la cual los representantes de los movimientos sociales sean la fuerza principal, debería ser el horizonte político para la refundación de una segunda República, que deje atrás la soberanía delegada y esencialmente nominal que ha imperando durante 200 años, sustituyéndola por la soberanía efectiva de los pueblos que viven en este estado-nación. El plebiscito sobre la educación puede ser un hito importante en ese camino hacia la soberanía popular”.
*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
Comentario Previo:
Mis más sinceras y humildes felicitaciones a David Rojas Lizama, un estudiante honesto, inteligente y brillante, como se puede deducir por este email. Y a Carlos Lopez Dawson por difundirlo y subir la carta a su blog.
Ese gordo Villegas es un cobarde encubridor de genocidas. Lo vi en persona, una vez en mi vida en la presentación de un libro de Patricia Verdugo (en la feria del Libro) sobre el vuelo del puma. Este inverecundo y fatuo energúmeno dijo que le alegraba el libro porque demostraba que los asesinos del Ejercito de Chile eran un puñado que cabía en un helicóptero.
Yo estaba sentado en la primera fila (frente y a la derecha de Patricia) y me reí. Entonces el pomposo lelo preguntó quien se reía. Me levante como con miedo y le dije (subiendo poco a poco la voz) que pedía disculpas por reírme, porque yo era un mal chileno, de esos que viven ‘ajuera’ y por eso, cuando oía una huevada me daba risa. Se envalentonó y alzando la voz me dijo que no era motivo de risa. Le replique que los cómplices y encubridores de los asesinos me daban risa, por sus argumentos ridículos. Entonces me dijo que me estaba aprovechando porque yo era una persona mayor, que él no era un encubridor y la gente del público le gritó: Sí, sí, encubridor!!!. Le replique que cuando quisiera, como quisiera y donde quisiera me encontraría de hombre a hombre. Insistió sobre mi edad y un señor de su edad se levanto y le dijo: Yo tengo tu edad y estoy de acuerdo con el señor, así que cuando tu quieras. La gente se rio y abucheó a Villegas. Eran unas doscientas personas riéndose del gordo, que se levantó, le dijo algo a Patricia y salió arrancando de la sala.
Desde mis 73 años le mantengo la oferta a ese asqueroso ente, cuando quiera, donde quiera y como quiera. Y que aparezca confesado.
Maximo Kinast Aviles
CI 2274418-6
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CARTA ABIERTA A FERNANDO VILLEGAS
De un buen ciudadano y estudiante de filosofía.
Revise original: http://filousach.com/?p=247
“Son una mierda (…) considero que ésta es la revolución de los tarados”
Fernando Villegas, sobre la educación.
¿Querías ideas? Tendrás ideas, y claras. Pero discúlpame si no respondo como un ciudadano de una “sociedad civilizada” a tus despavoridos ladridos de conservador con vocabulario camionero. Nadie le habla con respeto al que lo considera “una mierda”. Te lo digo directamente: como sociólogo, eres excelente notero, y como notero, eres un excelente sociólogo.
Escuché tu entrevista a Manuel Antonio Garretón. Observé atento a un Fernando Villegas distinto del altanero que vemos siempre, uno que más parecía “gato de espaldas” que sociólogo. Porque, cuando te enfrentaste a un sociólogo real, te measte de miedo, al punto de que tu último comentario fue profundamente patético y psicológico. Dijiste “lo que hay que preguntar [en un plebiscito] es si vamos a invitar en un próximo programa a Manuel Antonio Garretón: ahí sí que sería un complicado plebiscito”.
Pero lo peor de todo fue el flaco favor que le hiciste a la sociología, cuando explicaste, al inicio de la entrevista que realizaron a Garretón -y casi como quien coloca una condición para que la discusión “no se eleve mucho”-, que habías abandonado el ejercicio de TÚ profesión, mediocre Villegas, para luego ufanarte con un comentario pseudoacadémico: “la lógica me interesa mucho más”.
Algo similar colocaste en tu insultante comentario al movimiento estudiantil del 23 de agosto, donde hablabas de la lógica de esto, tu concepto de lo otro. Y lo hiciste también en tu entrevista a Camila Vallejos, cuando le explicaste pedagógicamente -pero con una pedagogía claramente conductista, como el vejete que eres- que no hay necesidad lógica en la relación lucro-calidad, en tanto variables independientes. Por lo menos, humildemente, así lo entendí yo. Pero para no caer en líos, te cito textual:
No me parece bien que el primerísimo punto de la declaración de ustedes sea decir esta frase que me pareció desde el punto de vista lógico una falacia: como la educación es un valor fundamental, no debiera ser un negocio. ¡De dónde sacaron ustedes, usando qué REGLA LÓGICA, que si algo es un valor fundamental no puede ser un negocio!
Tolerancia Cero, entrevista a Camila Vallejos
Y luego seguiste en tu defensa ideológica del lucro ¡Aplausos al bocón Villegas, sociólogo que se jacta de no ejercer, y que opina apoyándose en una especialidad que no estudió! ¡Bravo por el lógico Villegas! ¡Quememos, pues, los libros de Juan Rivano, estudiemos al tonto de Villegas!
Te lo digo: eso tú lo haces sólo para apabullar a tu entrevistado, porque no estás de acuerdo con sus planteamientos, con sus contenidos. Pero te voy a explicar, una sola vez, y de manera pedagógica, el porqué eres un ignorante: el ignorante con más tribuna, menos consciencia y más petulancia de Chile.
Te compraste la “Crítica de la Razón Pura” de Kant y la dejaste guardada en tu biblioteca. Ahora tiene telarañas. Sabes -porque eres un sabio y hasta escribes mucho- que existió en algún momento de la historia un tal Jorge Guillermo Federico Hegel. Incluso, leíste en algún paper menor los nombres de matemáticos y lógicos. Y si te preguntan si los conoces, dices “pero claro que sí, porque el chileno promedio es miserable intelectualmente, pero yo no”. Sin embargo, tragas saliva cuando le das la espalda al que pregunta, antes de subir a tu vehículo a las afueras de Chilevisión -que a esa hora transmite Yingo!-, porque nunca pasaste de los prólogos, mediocre Villegas, y seguramente repetiste todos tus cursos de filosofía.
Cualquier persona que lea la parte esencial de la tradición filosófica, desde Kant en adelante (y no desde Villegas para atrás, porque eso es leerse a sí mismo), sabrá como la lógica tiene sólo alcances formales. No es la lógica la que trata de los contenidos, porque no le incumben. Tú, ignorante Villegas, te quedaste estancado, seguramente, en la lectura de los escolásticos, porque las reglas de la lógica cuando se emplean en la deducción de contenidos, generan tus falacias. ¿Cuánto tiempo pasarías, ocupando TUS famosas reglas lógicas, discutiendo qué es primero, si el huevo o la gallina? Te lo explico en chileno: TÚ eres la falacia. De hecho TÚ eres -como TÚ dices- flaite, porque ocupas la falacia más flaite de todas: el argumento de autoridad. Roma locuta, causa finita.
Para tu cabeza loca, si no hay necesidad lógica en dos variables, a las que la historia llenó de contenido en ese desarrollo que tú no ves, entonces el lucro, la desigualdad y el negocio de los derechos pueden ir de la mano. “¿Por qué no me dicen de dónde sacaron esas leyes lógicas?” preguntará el burro Villegas. Te respondo: tu pachotada insólita no ha lugar. Se pueden ocupar reglas para la mayor claridad de los discursos argumentativos. Pero en la realidad, no. Eso es un juego de palabras muy maldito que tú ocupas, pajarón Villegas. Eso es jugar con quien no tiene las herramientas académicas. Y eso, te lo digo, habla muy mal de tu concepto de democracia, paladín. Debe ser una pena para ti que te lo diga yo, que tengo 20 años
Cuando hablamos de la lógica de lo real, hablamos de otra cosa que no la voy a nombrar porque te quiero hacer estudiar, o por último, copiarle a tu compañero de especialidad, el sociólogo Garrretón, que sí se sabe la respuesta.
Para finalizar este ajusticiamiento intelectual, te quería decir que nuestras demandas pueden ser dispersas, nuestro movimiento puede tener falencias, pero que no somos tarados, no somos una mierda, y te podemos dar clases de sociología, de ética, de periodismo, de política, y de lógica. Además, prefiero éste movimiento social real, antes que tu academicismo autoritario. Puedes decir lo que quieras, intentar apabullar a tus invitados, tratarnos de ignorantes a nosotros, no importa: porque sin embargo se mueve. Y que lo sepan.
Considero que en tus ladridos ofensivos contra el movimiento social hay, como tú dices “demasiado resentimiento, demasiada ignorancia, demasiada maldad, demasiada estupidez” de tu parte
Espero ansioso que llegue el día en que todos mis vecinos puedan estudiar como yo y sin cargar con la deuda que yo cargo, para que no sean burros como TÚ.
También espero tu respuesta.
Mis más cordiales saludos.
David Rojas Lizama
Estudiante de Filosofía
Universidad de Santiago de Chile
Las Araucarias, comuna de La Florida, miércoles 31 de octubre de 2011
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Profesor de Estado en Historia y Geografía. Socio de Desarrollo y Trabajo Consultores.
Leí la columna “Mala política, subdesarrollo, paros y populismo”, de Eduardo Bitrán, en El Mostrador.
Creo que pocas columnas o escritos reflejan tan bien la lógica de pensamiento de las redes neoliberales que se enquistaron en la Concertación, especialmente durante su período final, tomando el control de gran parte de sus políticas públicas, eliminando toda posibilidad de reforma social.
Bitrán desmenuza uno por uno los principales puntos de reivindicación del movimiento estudiantil y los descalifica, tachándolos alternativamente de injustos, populistas y despachando alternativamente frases categóricas que desdeñan cualquier debate y que emanan de una sabiduría y una legitimidad que por lo menos en el texto, es imposible advertir de donde proviene.
Señala como un error el financiamiento compartido, por la segmentación que produce, pero se limita a señalar que el monopolio estatal no es la solución, por ineficiente (monopolio estatal que nadie ha planteado y que se parece más al cuento del lobo de la ENU que a otra cosa). Señala que las universidades públicas no pueden ser gratuitas porque benefician a los sectores más ricos de la población, pero no explica cómo puede hacerse para que no tengan costo para los más pobres, en la lógica argumentativa de extremar el punto del otro y caricaturizarlo para hacer de cualquier cambio un imposible, de cualquier aspiración una quimera, de cualquier queja una irresponsabilidad.
Lo hace además con la Expansiva soberbia de los muchachos que piensan Chile desde Boston o Valle Nevado y se alarma porque estamos desviando el recto camino al desarrollo, camino que supongo tiene trazado en su cabeza, pero que nadie más conoce.
Sin embargo, lo más interesante es la reflexión que surge sobre la participación, la democracia y la organización colectiva. Bitrán, con espanto señala que en las universidades estatales “tienen la particularidad de que los rectores se deben a los grupos de académicos más numerosos que son los que en definitiva definen las elecciones”, lo que llevaría a que no tiene ningún sentido entregar más recursos a las universidades estatales. De forma similar se refiere a los gremios docentes, como entes que “capturan” la educación en función de sus propósitos.
Mónica Jiménez y Andrés Velasco ya vivieron un proceso similar al actual. Lo vivieron en 2006. Utilizaron el capital político de la Concertación y especialmente de su Presidenta para sentar a los jóvenes a conversar y terminaron levantando los brazos en La Moneda con la derecha celebrando una reforma de papel que eludía todos los temas incómodos para los muchos Ibáñez de Chile. Cinco años después, los colegios públicos siguen en un estado miserable, la universidad sigue siendo más cara.
Que un grupo mayoritario de un colectivo elija a quién los va a dirigir se llama democracia aquí y en la quebrada del ají. Que un grupo de profesionales pueda organizarse y agremiarse para defender sus intereses, es también parte de la democracia. Uno podrá considerar que el papel de Jaime Gajardo en esta historia deja mucho que desear, pero creo que el derecho de los profesores a organizarse es básico en una democracia seria.
Pero para los chicos Expansivos, como Bitrán, Velasco y toda la pléyade de sabios bajados del Olimpo, esto no sería democracia sino que una forma de captura, que impide que funcionen de forma adecuada los mecanismos misteriosos de la asignación “adecuada” de recursos.
Lo paradójico es que Eduardo Bitrán trabaja en la Universidad Adolfo Ibáñez, cuna del pensamiento de la derecha empresarial y cuya autoridad es elegida por… nadie. En realidad está ahí porque responde los grupos económicos que son dueños de la universidad. ¡Y recibe recursos fiscales, pagados por todos nosotros! Si eso no es captura no sé de qué estamos hablando.
La Concertación, inexplicablemente, durante su último gobierno optó como estrategia para resolver sus carencias en el debate de políticas públicas el “externalizar” el control de las áreas claves de la gestión a un grupo de iluminados sin responsabilidad política, sin necesidad de rendir cuentas a nadie (aunque predican el “acountabillity” como parte de su credo) y que le entregaron a los sectores conservadores de nuestra política un poder mucho mayor que el que las elecciones les daban (ese ejercicio extraño según Bitrán en que la mayoría de un colectivo decide quién lo va a gobernar). Si eso no fue captura no sé de qué estamos hablando.
Como ejemplo, Mónica Jiménez y Andrés Velasco ya vivieron un proceso similar al actual. Lo vivieron en 2006. Utilizaron el capital político de la Concertación y especialmente de su Presidenta para sentar a los jóvenes a conversar y terminaron levantando los brazos en La Moneda con la derecha celebrando una reforma de papel que eludía todos los temas incómodos para los muchos Ibáñez de Chile. Cinco años después, los colegios públicos siguen en un estado miserable, la universidad sigue siendo más cara y cuando la clase política hace esfuerzos desarticulados por tratar de escuchar a esa gran mayoría de chilenos y chilenas que está en las calles, los chicos Expansivos se espantan y nos alertan de la posibilidad de captura y populismo.
Y ni siquiera se ponen colorados.
Politika
La Izquierda designa a quienes no admiten ningún derecho a veto por sobre la voluntad del pueblo soberano
Escribe Luis Casado – Editor de Politika – Vicepresidente del Partido de Izquierda (PAIZ) – 26/08/2011
¿Qué hubiesen contestado a estas preguntas Jean-Jacques Rousseau, François Marie Arouet -más conocido como Voltaire-, Thomas Jefferson o Georges Washington? Nosotros mismos, ¿Qué respuesta le damos a estas preguntas?
Venimos repitiendo desde hace años que la única fuente legítima del poder es el pueblo Soberano. Que por encima del pueblo no hay ni puede haber ningún derecho a veto. Que la actual autocracia chilena no ha hecho sino consolidar el legado institucional y económico de la dictadura.
Quienes se han sucedido en La Moneda a partir de 1990 no han hecho sino regodearse en el ejercicio de la incuria, el peculado, los negociados, el pillaje del patrimonio público, la arbitrariedad, y la confusión de la riqueza del país con la suya propia. Razón tenía Jean-Jacques Rousseau cuando decía que en el despotismo “Las leyes son siempre útiles para los poseedores y dañinas para los que nada tienen”. Comenzando por la Constitución ilegítima y espuria que han preservado preciosamente la Alianza y la Concertación.
Sabido es que, en Chile, la concentración de la riqueza en manos de un puñado de privilegiados no tiene parangón en el planeta. Pero uno de los aspectos menos conocidos de esta penosa autocracia tiene que ver con la concentración extrema del poder en pocas manos.
Una ley de partidos liberticida garantiza la tranquilidad de dos coaliciones que se auto-adjudicaron la “concesión” del poder del mismo modo que le adjudicaron, gratuitamente, la explotación del Cobre y otros minerales a un puñado de multinacionales. Un sistema electoral binominal le permite a ambas coaliciones la designación a dedo de todos los parlamentarios. Mediante un simulacro de elecciones en el que, por si fuese poco, “el que tiene mantiene”.
El número de “elegidos” con relación a la población es propiamente ridículo: si contamos todos los cargos de “elección” pública, -presidente, senadores, diputados, alcaldes y concejales-, llegamos a la cifra de 2.634 “electos”, o sea uno por cada 6.454 chilenos.
Si examinamos el caso de Francia, esa proporción es de un electo por cada 104 franceses. Para una población de 64 millones de habitantes, Francia cuenta con más de 618 mil representantes electos. Si en Francia hay más de 38 mil municipios, -dándole a cada uno de ellos una dimensión humana-, en Chile sólo tenemos 345.
En el caso de España las cifras muestran un total de 76.768 cargos de elección pública para un total de 47 millones de hispanos. Un electo por cada 612 habitantes. La mayor representación la ostentan los concejales con 65.347 miembros para un total de 8.109 Ayuntamientos.
La estructura institucional francesa integra el poder central y la Asamblea Nacional, a los que conviene agregar los Parlamentos regionales, provinciales y locales, todos ellos elegidos democráticamente. Estas asambleas eligen a sus respectivos presidentes regionales, provinciales o alcaldes. En el caso de España los poderes locales elegidos democráticamente cuentan a los Gobiernos Autónomos, las Diputaciones, los Ayuntamientos y los Cabildos. Estas Asambleas dispone de poderes efectivos y reales: no son patéticas caricaturas dependientes del poder central como nuestras pretendidas “Regiones”.
A lo cual se agregan los representantes de cada país al Parlamento Europeo, y estructuras integradas por ciudadanos elegidos que se ocupan del transporte público, la limpieza, el agua potable, el tratamiento de aguas servidas, la educación, la salud, etc.
Es la diferencia entre el directo ejercicio del poder por parte del pueblo, y la majamama del “empoeramiento” con el que quieren engañar, una vez más, a los chilenos.
Ha llegado la hora de responder claramente a las preguntas que titulan esta nota. ¿De quién emana el poder? ¿Quién lo ejerce? Para nosotros la respuesta es simple y clara: el pueblo Soberano.
Por eso y para eso juntaremos un millón de chilenos en el Parque O’Higgins el 4 de septiembre.
Para lograr la convocatoria de una Asamblea Constituyente que le de una Constitución democrática a Chile. Una en la que queden esculpidos en el mármol, por primera vez desde 1980, nuestros derechos ciudadanos.
1800 minutos de TV por Internet
Estudiantes y agrupaciones realizarán maratónica transmisión por la educación
· La iniciativa llamada “TV Para Chile” consta de una parrilla programática preparada especialmente por estudiantes universitarios, académicos, funcionarios y organizaciones sociales y colectivos audiovisuales.
· La transmisión comienza este martes 30 a las 18 horas y se extenderá por 30 horas ininterrumpidas hasta las 23:59 hrs. del miércoles 31 de agosto.
· Los contenidos harán referencia no sólo al tema educacional, sino que se extralimitarán a conflictos sociales del último tiempo como el conflicto mapuche.
· Esta es la segunda experiencia de este tipo, siendo la continuación de las “24 horas de TV por la educación”.
SANTIAGO.- Este martes 30 de agosto a las 18:00 horas desde los estudios de televisión del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile se iniciará la transmisión ininterrumpida de “TV Para Chile”, treinta horas de contenidos televisivos y documentales preparados por estudiantes de periodismo, cine y televisión, además de representantes del mundo social.
El concepto base son los “1800 minutos de transmisión” que representan los US$ 1.800 millones que se necesitarían anualmente para educar de forma gratuita a los 300 mil estudiantes de educación superior que, por lo menos, falta por considerar en las políticas públicas.
En esta maratón no sólo se hablará de temas relacionados con la educación y se hará un repaso histórico a las demandas respecto al sistema educacional, sino que además se tocarán una variedad de temas y requerimientos de los sectores sociales que están emergiendo en la agenda pública. Salud, vivienda, derechos sociales, digitales, temas de género, cultura y las artes también estarán presentes en una serie de programas, documentales y cortometrajes preparados por estudiantes, académicos, comunicadores, ONGs y una diversidad de actores provenientes de la sociedad civil.
Todo lo anterior tiene como objetivo constatar y reafirmar la relevancia de lo público como parte vital de los derechos y la preservación de un pluralismo de voces que permitirá un mejor país.
Como dice la Línea Editorial de “TV Para Chile”, el “descontento generalizado y acumulado tras años de falsas promesas no tiene cabida en los medios masivos, tradicionales y de libre acceso, tanto en la televisión como en la radio e internet. Por ello los medios alternativos han tenido que hacerse cargo de esta falta de información”.
“Por lo anterior”, continúa el texto, “vemos como necesaria la realización de este proyecto para asegurar la existencia de una voz que comunique lo que piensa, vive e incluso siente un gran sector de la población que no se ve representado siquiera en los noticieros o en sus propios medios de comunicación, afectados por lo tanto, por un cerco informativo”.
“TV Para Chile” se emitirá en el sitio http://tvparachile.cl y será realizado desde el estudio de televisión del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, enlazando con TV3 de La Victoria, por estudiantes de periodismo de la Universidad de Santiago de Chile, el colectivo Obreros Visuales, el Observatorio de Políticas Educativas Opech y muchas voluntades más que se encuentran bajo la misma idea, con el apoyo de Librería Lila, la Corporación Libertades Ciudadanas y la Agrupación de Egresados de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. Además, tenemos el auspicio de Editorial Usach.
TV PARA CHILE ESTÁ EN:
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La transmisión se realizará vía http://tvparachile.cl
Contacto de prensa:
Manuel Toledo Campos
9-1322478
(Gerson Gutiérrez, hermano de Manuel)
El PAIZ a los Pueblos de Chile, Latinoamérica y el Mundo:
Nos gustaría expresar en esta declaración la satisfacción por ver como en todo Chile, millares se levantan en contra de estos 38 años de injusticias y dictadura, pero no podemos, pues un hecho sombrío marcó trágicamente estos días de Paro Nacional, pues “a mi hermano lo mataron y lo mataron los carabineros”.
La madrugada del 25 de agosto, fue asesinado a tiros por efectivos de Carabineros de Chile Manuel Gutiérrez estudiante secundario, de tan solo 16 años de edad, cuando se encontraba junto a su hermano observando los acontecimientos de las protestas populares en el marco del Paro Nacional en Chile.
Manuel Gutiérrez, recibió un disparo en el pecho que le causó la muerte, este disparo según sus amigos, vecinos y familiares que lo acompañaban, vino desde una patrulla de Carabineros que a esa hora rondaba las inmediaciones de la calle Amanda Labarca de la comuna de Macul, en medio de las protestas.
Frente estos acontecimientos el Partido de Izquierda, PAIZ, manifiesta su más profundo pesar y dolor por la pérdida de un joven, al que también sentimos como un Hermano al que hemos perdido, como tantos otros que los gobiernos y la represión policial nos han arrebatado. Expresamos nuestra solidaridad y las condolencias para con la familia de Manuel Gutiérrez, por el dolor que en estos momentos están atravesando.
Del mismo modo, PAIZ condena enérgicamente el actuar de Carabineros de Chile, quienes nuevamente haciendo un uso desmedido de la fuerza, cobran la vida de un joven estudiantes de nuestro país.
La violencia extrema desatada por Carabineros de Chile, durante todo el periodo de movilizaciones por una Educación Pública y Gratuita ha sido la tónica que ha mostrado este gobierno que se autodenominado como “nueva derecha”, esto demuestra y deja manifiesto el carácter represor y antidemocrático del Ministro del Interior y Seguridad Pública Sr. Rodrigo Hinzpeter y por consiguiente, de todo el gobierno del Presidente de Chile Sr. Sebastián Piñera.
Condenamos enérgicamente el actuar, la reacción, y la negativa expresada tanto por el alto mando de Carabineros, el Ministro Secretario de la Presidencia Sr. Hernán Chadwick Piñera, quienes han descartado de plano toda responsabilidad de Carabineros frente a este hecho, impidiendo en primera instancia, cualquier tipo de investigación que determine la veracidad de sus dichos. Por tales motivos, exigimos la renuncia inmediata del Ministro del Interior y Seguridad Pública Sr. Rodrigo Hinzpeter y el Ministro Secretario de la Presidencia Sr. Hernán Chadwick Piñera, como responsables políticos de estos hechos. Así también, exigimos la renuncia del General Director de Carabineros Sr. Eduardo Gordon Valcárcel como responsable directo del actuar de Carabineros en su condición de máxima autoridad de dicha institución.
Hacemos un llamado a la comunidad internacional, a las organizaciones sociales, políticas, estudiantiles y sindicales de todo el mundo a repudiar estos actos de violencia, y al mismo tiempo pedimos que las instituciones internacionales como la ONU, UNASUR, OEA, y los organismos que de estas dependen, se hagan parte de este reclamo contra la dictadura chilena con fachada democrática.
Tengan todos la seguridad que hechos como estos, no nos harán claudicar en la lucha que damos junto a los cientos miles de jóvenes, por un Chile democrático, justo, y soberano, en el cual seamos todos quienes construyan ese nuevo país, por lo mismo instamos a cada los chilenos a seguir luchando con más convicción y fuerzas, por las justas demandas que hoy copan nuestras calles: Educación pública y gratuita para todos, Asamblea Constituyente, y un nuevo modelo de desarrollo que supere este actual modelo de injusticias y violencia que nos ha quitado a nuestro hermano.
Politika
La Izquierda designa a quienes no admiten ningún derecho a veto por sobre la voluntad del pueblo soberano