Blogia

Máximo Kinast Avilés

WOODWARD MURIÓ OFICIALMENTE A BORDO DE LA ESMERALDA

WOODWARD MURIÓ OFICIALMENTE A BORDO DE LA ESMERALDA

NOTA DE MAXIMO KINAST: A ver si ahora, el inverecundo, cobarde y mentiroso Senador Arancibia se atreve a escribirme y contarme -como ya lo hizo- que él no sabe nada, que no recuerda, que la bitácora de la Esmeralda se ha perdido, y otras mentiras propias de tan asqueroso personaje. Udiento tenía que ser.

ESTE ARTÍCULO LO DEMUESTRA:

ASÍ LO ESTABLECE LA BITÁCORA DEL BUQUE ESCUELA

Por Por Javier Rebolledo / La Nación

La investigación de la jueza Eliana Quezada revela detalles respecto al caso del sacerdote, torturado hasta morir en dependencias de la Marina. Los documentos señalan que fue sacado del buque escuela a las 12:30 del 22 de septiembre de 1973, media hora después de su fallecimiento.


El último respiro de Miguel Woodward habría sido arriba de la Esmeralda y no camino al Hospital Naval, como aseguran los marinos que han testificado en el caso por la muerte del sacerdote anglo-chileno. Probablemente no querían que fuera un hombre de la Iglesia la primera y única víctima mortal a bordo de la "Dama Blanca". Pero el dato que así lo ratifica es la investigación judicial, realizada a partir de la propia bitácora del buque escuela.


A 34 años de la muerte del religioso, las pesquisas lograron establecer que Woodward fue sacado del buque el 22 de septiembre a las 12:30 del día. Si a este dato se suma que el certificado de defunción señala que el deceso se produjo exactamente al mediodía, es lógico concluir que el religioso murió antes de llegar a tierra.


En 2006, y luego de que la Armada le entregara una fotocopia de la bitácora de la Esmeralda, la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Eliana Quezada, a cargo de la investigación, citó a declarar a los dos guardiamarinas que dejaron inscrita la entrada y salida de Woodward desde el buque escuela. Se trata de los oficiales en retiro Thomas Ilich y Humberto Toro Santa María.


Consultados por la jueza respecto de si conocían el motivo de la citación, ambos respondieron afirmativamente, según dijeron, porque ya habían sido entrevistados sobre el tema por el entonces auditor general de la Armada, el contraalmirante José Antonio Galván Bernabeu, quien se acogió a retiro en diciembre de 2006. Hace dos semanas, y citado a declarar por este motivo, Galván tuvo que dar explicaciones en los tribunales sobre las diligencias realizadas.


Hace alrededor de un mes, el senador UDI Jorge Arancibia señaló mediante una carta que la investigación de la ministra era "oscura" y defendió a los procesados por el caso. Pero, pese a sus dichos que recibieron el apoyo de la bancada gremialista y le costaron una funa en el Congreso, prácticamente no quedan dudas de los aspectos fundamentales del caso Woodward. Incluso los propios procesados, en sus confesiones judiciales, echan por tierra la versión de Arancibia, como lo publicó LND hace dos semanas.


Hoy, las pesquisas buscan aclarar la única arista del caso que no está totalmente despejada: quiénes y a qué hora detuvieron al sacerdote. Sólo se sabe que fue en la noche, probablemente el 20 de septiembre, en su casa del cerro Los Placeres, y que desde allí fue llevado a la Academia de Guerra, en Playa Ancha, donde sufrió torturas. En este lugar habría permanecido por lo menos tres días.

 

TESTIMONIO CLAVE

El principal testimonio de la causa, y que confirma los apremios que recibió Woodward en ese lugar, fue el capitán (R) de Carabineros Nelson López Cofré, quien fue miembro del equipo que interrogó al religioso. Según declaró López a la justicia, Woodward fue amarrado a una silla, golpeado e interrogado durante cerca de una hora por un grupo de 10 personas, entre las que se encontraban funcionarios de la Armada y Carabineros. En su declaración, el ex policía nombró a los procesados Juan Mackay Barriga y Ricardo Riesco Cornejo, ambos marinos, y a cinco carabineros, entre ellos el sargento (R) Jorge Leiva Cordero. El policía también dijo que el equipo de torturadores había utilizado una máquina que producía corriente y, si bien aseguró que no había participado en los apremios ilegítimos más allá de uno que otro golpe, detalló minuciosamente el tipo de cable y la caja de madera utilizados, así como las secciones del cuerpo del detenido donde "los otros" ponían la corriente.


Otra declaración judicial en este caso de María Elena Gálvez Valdenegro, detenida en ese mismo recinto a partir del 18 de septiembre de 1973 da luces sobre el estado en que se hallaba Woodward en su paso por la Academia de Guerra. Gálvez dice que vio en el frontis del edificio a un hombre que los custodios identificaban como un "cura revolucionario que adiestraba universitarios en los cerros". Según su testimonio, se trataba de un hombre alto, de contextura delgada, que tenía la vista vendada, las manos atadas detrás de la espalda y estaba de pie y descalzo sobre una baldosa. Cuando perdía el equilibrio, sus carceleros lo hacían volver a su posición original a punta de violentos culatazos.


LOS ÚLTIMOS MOMENTOS

Tampoco está claro aún el motivo por el cual Woodward fue sacado de la Academia de Guerra y llevado, en pésimas condiciones físicas, a la Esmeralda, que estaba atracada en el molo de abrigo. Cuando la camioneta que lo transportaba llegó a ese lugar, de ella bajaron dos hombres vestidos con traje azul de mezclilla, encargados de su custodia. Ahí, según declaraciones del proceso, se produjo una fuerte discusión entre el comandante del buque escuela, el capitán de navío (R) Jorge Sabugo Silva, y su segundo en el mando, Eduardo Barison Roberts. Mientras este último insistía en que Woodward no debía subir al buque escuela, debido al pésimo estado en que se encontraba y a las heridas que lo hacían sangrar profusamente, Sabugo, quien hoy está muerto, señalaba lo contrario. Finalmente, el comandante del buque impuso su jerarquía y el sacerdote fue subido a bordo.


En el proceso, sin embargo, se responsabiliza de la decisión al entonces jefe de Estado Mayor de la Primera Zona Naval, Guillermo Aldoney Hansen. Éste declaró que había recibido un llamado de Sabugo solicitándole aprobación para embarcar al detenido, y que le ordenó proceder debido a que el comandante del buque le aseguró que Woodward padecía una pulmonía.


En su declaración judicial, Barison confirma las malas condiciones en que llegó el sacerdote. Y su testimonio es refrendado por la declaración de otro detenido durante esos días en el buque escuela, Jorge Basaude Sagredo. Según este último, cuando llegó prisionero al molo de abrigo, antes de que lo subieran a la nave, vio en dicho lugar a un hombre que, luego supo, era un sacerdote que trabajaba en el sector del cerro Los Placeres. El detenido, relata, estaba casi inconsciente, aunque logró exhalar un quejido agónico, y los dedos de sus manos estaban quebrados y de un color negruzco.


El entonces marinero primero Lorenzo Felipe Rivas añade en el proceso que vio a tres o cuatro personas ajenas a la Esmeralda trasladar el cadáver de una persona, de cerca de 35 años, con una herida en la frente. Y señala que luego se enteró que se trataba de un sacerdote.


Ahora los esfuerzos de la jueza Eliana Quezada están centrados en reconstruir los momentos que precedieron a la detención del sacerdote: dónde y a qué hora fue detenido, y también si fue llevado a otro sitio antes de la Academia de Guerra. Esos hallazgos no sólo podrían dar lugar a nuevos procesamientos. También permitirían cerrar uno de los casos más controvertidos de la dictadura.

LA DECLARACIÓN DEL TERCER HOMBRE DE LA ARMADA
El momento exacto de la muerte de Miguel Woodward no es la única novedad en la causa que sustancia la ministra Eliana Quezada. En abril de este año, la tercera antigüedad de la Armada, el vicealmirante Cristián Gantes Young, fue citado a declarar en la causa, debido a antecedentes que indican que él habría estado a bordo de la Esmeralda en los días en que murió Woodward. La pista principal fue una carta anónima que, a mediados de 2007, llegó simultáneamente a La Moneda, al Senado y al tribunal porteño. La misiva detalla, con un extremo grado de conocimiento, los nombres de cada uno de los altos oficiales que habrían permanecido en el buque escuela después del golpe de Estado. De todos ellos, sin duda el nombre más revelador es el de Gantes, actual director de Servicios de la Armada y el único de todos los oficiales mencionados que permanece en servicio activo.

En su declaración ante la jueza Quezada, Gantes señala que permaneció en la Esmeralda justo hasta el 11 de septiembre, día en que se dio a conocer una resolución en la cual se transbordaba personal guardiamarina del buque escuela. “En mi caso fui transbordado al destructor Blanco Encalada (…). Desde ese momento me desentendí por completo del curso de instrucción del buque escuela Esmeralda”.

Por ese entonces, Gantes estaba en pleno curso –bajo el mando del instructor de guardiamarinas Fernando Espinoza Simonetti–, y el 10 de septiembre, junto a una extensa dotación de oficiales, había llegado de vuelta del viaje anual por Europa. La Esmeralda partió a Talcahuano esa misma noche, pero se devolvió para estar el día del golpe absolutamente operativa en el molo de Valparaíso.

La declaración de Gantes también señala que para alcanzar al Blanco Encalada, recalado en Talcahuano, “el día 12 de septiembre de 1973 debí dirigirme vía aérea hasta la señalada ciudad, donde abordo dicha nave y me integro a su dotación alrededor del mediodía”. Más adelante, el vicealmirante relata que, una vez a bordo del Blanco Encalada, el buque se dirigió a Valparaíso, donde llegó el 17 de septiembre, para zarpar al día siguiente a la isla Juan Fernández, desde donde volvió el 22.

LND solicitó a la Dirección de Relaciones Públicas de la Armada la hoja de vida y la orden de trasbordo de Gantes, pero no hubo respuesta formal a este requerimiento.

El martes, el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, una de las partes querellantes en el caso, solicitó a la jueza que llame a declarar al instructor de Gantes, Fernando Espinoza Simonetti, y a otros tripulantes del buque escuela.

LOS PROCESADOS
En abril de este año, la ministra Eliana Quezada procesó a seis oficiales (R) de la Armada, en una resolución que, esencialmente, responde a la estructura jerárquica de la época. Cinco están encausados como autores de secuestro calificado:

• El capitán de navío Ricardo Riesco Cornejo, quien habría sido uno de los jefes de los equipos de interrogadores –compuesto por infantes de Marina y carabineros– tanto en la Esmeralda como en la Academia de Guerra. A la cabeza del grupo se encontraba el fallecido Jorge Román. Según la declaración de Riesco, en los interrogatorios se aplicaba corriente para que los detenidos entregaran información.

• Por sobre Riesco en la cadena de mando estaba Juan Mackay Barriga, quien era el jefe operativo, supervisaba interrogatorios y, además, rendía cuentas directamente al Servicio de Inteligencia de la Comandancia del Área Jurisdiccional de Seguridad Interior (SICAJSI).

• Por sobre Mackay se encontraba el vicealmirante Sergio Barra von Kretschmann, jefe del SICAJSI. Barra se desempeñó más tarde en el Comando Conjunto y después llegó incluso a ser subdirector de la DINA.

• Siguiendo la cadena de mando, el jefe de Estado Mayor de la Primera Zona Naval era el vicealmirante Guillermo Aldoney Hansen, encargado de dictar las normas a seguir al SICAJSI. Su superior y máxima jerarquía de la época era el vicealmirante Adolfo Walbaum Wieber, comandante de la Primera Zona Naval.

• El único procesado como encubridor es el entonces teniente primero de Sanidad Carlos Costa Canessa, quien firmó el certificado de defunción de Woodward –donde señala que murió por un paro cardiorrespiratorio en la vía pública–, sin ver jamás el cuerpo del sacerdote.

__________________________
Publicado por COMITE INTERNACIONAL CONTRA LAS DESAPARICIONES FORZADAS Y LA TORTURA

EL INCÓMODO PASADO DEL DIRECTOR DE INVESTIGACIONES

Hace una semana que el presidente venezolano, Hugo Chávez, acusó al jefe de la policía civil chilena de haber participado en el encubrimiento de crímenes perpetrados en dictadura -en la llamada "Operación Retiro de Televisores"-, lo que encendió la polémica luego que La Moneda respaldara a Arturo Herrera. Hoy no sólo les revelamos que este último pasó los años más duros del régimen de Pinochet como el hombre de confianza de los generales Ernesto Baeza y Fernando Paredes, quienes dirigieron a Investigaciones en dicha época; Herrera, además, organizó el alto mando actual de la institución con hombres provenientes de las dos fuerzas de elite creadas por Paredes para la represión de los años 80.

No olviden que pueden visitar http://ciperchile.cl para leer, revisar y comentar nuestros artículos y columnas. Si tienen cualquier otra duda o consulta, escriban a contacto@ciperchile.cl. Si nos reproducen, referencian o sencillamente nos copian, les agradeceremos que nos citen claramente.

Atentamente,

Centro de Investigación e Información Periodística - CIPER
José Miguel de la Barra 412, Tercer Piso, Santiago
56-2-6381068
56-2-6382629
http://ciperchile.cl

TRANSGÉNICOS, ENTROPÍA Y SALUD

TRANSGÉNICOS, ENTROPÍA Y SALUD

 

Por Máximo Kinast

La entropía es la medida del desorden. Es la segunda Ley de la Termodinámica que nos dice que en un sistema cerrado, el desorden siempre aumentará.

Dice, en buen romance, que si movemos las piezas de un rompecabezas dentro de su caja, se desordenarán y si seguimos agitando la caja por millones de años, lo mas posible es que sigan desordenadas, aunque existe una única posibilidad de que se ordenen.

Eso es la entropía. El desorden aumenta, por una razón estadística. Las posibilidades de desorden son mucho más numerosas que las posibilidades de orden.

Todos los científicos del mundo, con ayuda de Internet y de los mayores adelantos en computación e informática, son incapaces de predecir un número cualquiera entre 10.000. O sea, no son capaces de acertar el número premiado de la Lotería del próximo domingo. ¿Puede científicamente afirmarse que un gen extraño no es un peligro para la salud humana? Sabemos que las combinaciones posibles para un gen son del orden de millones.

Transgénico significa la introducción de un gen (la unidad más pequeña con información sobre las características de un ser vivo) de una especie en un ser de otra especie. Al parecer esto ha ocurrido desde siempre de forma natural y ha sido la causa de las mutaciones entre las especies.

Un gen de un insecto se puede incorporar en el ADN de un animal, pero es algo que en la naturaleza no ocurre con frecuencia. Cuando los seres humanos descubren la tecnología adecuada para modificar los códigos genéticos mediante la incorporación de un gen de una especie en seres de otra especie, el hecho fortuito que alguna vez acaecía en la Naturaleza se convierte en un acto de producción industrial.

Un gen de otra especie, que por la forma o razón que sea, se introduce en un ser humano genera sólo dos posibilidades (entre los millones de combinaciones): Una, que el organismo rechace, anule o mate al gen extraño y no pase nada. Otra, que el gen extraño logre incorporarse al ADN del ser humano. Esta segunda posibilidad genera a su vez tres situaciones:

a) Que el gen incorporado al ADN humano sea inocuo y no afecte en nada al ser humano portador del intruso. Esta posibilidad es estadísticamente la más baja y por tanto la menos plausible.

b) Que el gen incorporado al ADN humano sea positivo y que afecte de una manera útil al ser humano portador del intruso. Por ejemplo, que inmunice contra alguna enfermedad. Esta posibilidad implica reforzar el orden. Por tanto, esta posibilidad significa disminuir la entropía. Es algo bastante difícil, pero posible a expensas de aumentar la entropía en otro sistema, que puede ser un sistema (u órgano) propio del mismo ser humano portador del gen intruso, lo que nos lleva a la siguiente posibilidad.

c) Que el gen incorporado al ADN humano sea negativo y que afecte de alguna manera peligrosa la salud, la vida o la estructura básica del ser humano. Incluso si se trata de un gen positivo, que ayuda contra alguna enfermedad, las posibilidades estadísticas de que dañe a otra parte o función del ser humano son enormes. Las posibilidades de desorden (y la enfermedad es un desorden en nuestro organismo) son millones de millones, en tanto que las posibilidades de orden son unos pocos miles.

Por lo tanto, es razonable concluir que la incorporación de un gen extraño, en especial de otra especie, como una mosca o una rata, en la cadena del ADN de un ser humano es –con muchas posibilidades- un acto contra su salud

Diviértase y acérquese al infinito. Para comprender mejor la idea de millones de millones de combinaciones haga un inocente juego de salón. Recorte o dibuje 60 cuadrados de 1 cm. Con ellos es posible formar sólo 12 figuras, con la condición de que los cuadrados adyacentes compartan un lado completo, como mínimo. (No vale colocar los cuadrados hasta la mitad de un lado y el resto juntarlo con otro cuadrado). Las doce figuras se llaman pentónimos.

Con ellas es posible formar uno de cuatro rectángulos: Uno de 10 x 6, u otro de 12 x 5, o de 15 x 4 o de 20 x 3 cuadrados. ¡Inténtelo! Pruebe con el rectángulo de 12 x 5. Hay unas seis millones de combinaciones que permiten formar el rectángulo. Es como armar un rompecabezas de doce piezas con seis millones de soluciones. ¡Ah, casi me olvido! Las posiciones erradas o equivocadas son muchos millones de millones, lo que hace casi imposible armar un rompecabezas de sólo doce piezas. Eso es entropía. Eso es lo que ocurre con el gen intruso. ¿Es necesario todavía un ejemplo concreto de daño a la salud?

EN EL FORO: “EL COSTE DE LOS TRANSGÉNICOS” APARECE EL SIGUIENTE COMENTARIO:

NotasenlaWeb o http://recorta.com/13187b

Los grupos económicos dominantes no pueden ya silenciar la discusión sobre los alimentos transgénicos, entonces pretenden, a través de los medios masivos de comunicación que también les pertenecen o están comprometidos con ellos bajo una forzosa ‘obediencia debida’, encasillar el tema en la dicotomía de si son o no son perjudiciales para la salud humana”. Fuente: http://transgenicos.ecoportal.net/

LA INVERECUNDA ARMADA DE CHILE: FUNADA

Este es un email de ’Funachile’ Mensaje:

FUNA A LA ARMADA DE CHILE

UNA VEZ MAS NUESTRA ORGANIZACIÓN REALIZÓ

UNA ACCIÓN DE DENUNCIA,

ESTA VEZ SE TRATO DE UNA FUNA A LA ARMADA DE CHILE,

A PESAR DE LA REPRESIÓN DE QUE FUIMOS OBJETO

SE LOGRÓ EL OBJETIVO DE DESENMASCARAR

A ESTOS "VALIENTES MARINOS"

QUE SE ESCONDEN TRAS SUS ROPAJES DEMOCRATICOS

 

SEPAN QUE NADA NOS DETIENE

UNA Y MIL VECES LES GRITAREMOS EN LA CARA

¡¡ SI NO HAY JUSTICIA, HAY FUNA !!

 MAS INFO EN

http://www.funachile.cl

 

 Los crímenes cometidos por la ARMADA DE CHILE a lo largo de nuestra historia, muchos de ellos en defensa de los intereses de las clases dominantes y denunciamos su participación institucional en la violación sistemática de los derechos humanos durante la dictadura militar, habilitando en sus dependencias centros de tortura y externinio como: la Academia de Guerra Naval y el Cuartel Silva Palma, los buques Maipo y Lebu de la Compañía Sud Americana de Vapores y el Buque Escuela Esmeralda.

 

Hechos en los que participaron, entre otros, los actualmente procesados por el asesinato del sacerdote Miguel Woodward

Fotografía Jorge Zuñiga http://trincheradelaimagen.blogspot.com/

 

Vicealmirante (R) Adolfo Walbaum Wieber Ex Jefe de la I Zona Naval y primer intendente de Valparaíso nombrado por la Junta Militar, actualmente procesado por el asesinado y desaparición del sacerdote Andrés W

Vicealmirante (R) Guillermo Adoney Hansen Ex Jefe de Estado Mayor de la I Zona Naval

Vicealmirante (R) Juan Mackay Barriga, hoy vicepresidente del Consejo de Almirantes y Generales en retiro de Valparaíso.

Capitán de Navío (R) Sergio Barra Von Kretschmann Ex Jefe de Inteligencia Naval y posteriormente Segundo Jefe de la DINA.

Capitán de Navio (R) Ricardo Riesgo Cornejo, quien trabajó bajo las ordenes directas del Capitán Barra

Dr. Carlos Costa Canessa, acusado de emitir un certificado de defunción para el sacerdote Woodward, sin haber visto su cuerpo.

 LA ARMADA AMPARÓ CRIMINALES

Porque, a partir del 11 de septiembre de 1973 efectivos de las fuerzas navales, ponen en marcha un plan preparado en los meses anteriores al Golpe de Estado, y habilitan en sus dependencias varios centros en los que miles de hombres y mujeres padecieron la tortura y el exterminio.

LA ARMADA AMPARA CRIMINALES

Durante más de tres décadas la Armada ha pretendido negar, tanto las responsabilidades institucionales en las violaciones a los derechos humanos como la intervención en ellas de sus altos mandos, versión que ha sido corroborada por su actual Comandante en Jefe Almirante Rodolfo Codina, sin embargo, hoy la investigación ha comprobado lo contrario.

EXIGIMOS que la armada deje de ocultar información y asuma ante la comunidad nacional e internacional sus responsabilidades institucionales en las violaciones sistemáticas a los derechos humanos durante la dictadura militar.

 Fotografía Jorge Zuñiga

http://trincheradelaimagen.blogspot.com/

¡¡ASESINOS DE LA ARMADA DE CHILE!!

¡¡ ESTAN FUNADOS !!

MÁS FOTOGRAFÍAS

WWW.FUNACHILE.CL

LA JUSTICIA JUSTA, UNA ODISEA

EL PAIS (Madrid): Fin a una descarada negación

 DE FRED BENNETTS:

Jueves, 22/5/2008, 09:46 h

ELPAIS.COMOpinión

TRIBUNA: PRUDENCIO GARCÍA

Fin a una descarada negación

PRUDENCIO GARCÍA 22/05/2008

Tres décadas y media de desvergonzada negación e impenetrable impunidad de la Armada de Chile llegan a su fin. Por primera vez, la justicia de aquel país ha procesado a cinco altos jefes de su Marina de Guerra, declarándolos imputados por su responsabilidad en la tortura y muerte del sacerdote anglochileno Miguel Woodward, de 42 años, en las fechas posteriores al golpe militar de 1973.

Una juez chilena procesa a altos jefes de la Marina por el asesinato de un cura tras el golpe de 1973

¿Cómo ha sido posible este extraordinario procesamiento? Cuestión de mujeres. De dos mujeres muy concretas. La primera, Patricia Woodward, hermana de la víctima, que presentó la denuncia correspondiente y que persigue infatigablemente el pleno esclarecimiento de aquel crimen y el juicio y castigo a sus culpables. Sus largos esfuerzos se ven ahora recompensados por esta esperanzadora decisión judicial.

La otra mujer decisiva es la admirable jueza Eliana Quezada. Una de esas personas capaces de chocar contra instituciones intocables, venciendo barreras y amenazas de muerte, en busca de una justicia difícil de alcanzar en todas partes, pero prácticamente imposible frente a cierto tipo de personas y estamentos, que en ciertas sociedades gozan de un estatus inexpugnable.

Finalmente, Quezada ha emitido su histórico auto de procesamiento, que ha conmocionado a la opinión pública chilena, pues declara "reos" (imputados) a los siguientes personajes: almirante Sergio Barra von Kretschmann, almirante Guillermo Aldoney Hansen, vicealmirante Adolfo Walbaum Weber, vicealmirante Juan Mackay y capitán de navío Ricardo Riesco Cornejo, todos ellos retirados. A éstos se añade un personaje secundario: el teniente médico de la Marina Carlos Costa Canessa, igualmente retirado. Los seis son acusados de graves responsabilidades criminales en la sangrienta represión ejercida al principio de la dictadura por las fuerzas de la Marina en el área costera de Valparaíso, a 120 kilómetros de Santiago.

Las detenciones de los imputados se efectuaron de forma inmediata, tras la orden expedida por la juez. Aldoney, Mackay y Riesco han sido recluidos en el acuartelamiento de Infantería de Marina en Viña del Mar. A su vez, Barra y Walbaum permanecen bajo arresto domiciliario por razón de su edad, superior a 80 años. El doctor Costa se encuentra hospitalizado bajo vigilancia policial.

Las responsabilidades de estos marinos en el trágico caso que nos ocupa resultan abrumadoras. Para empezar, Walbaum y Aldoney eran en aquellas fechas, respectivamente, jefe de la I Zona Naval y jefe del Estado Mayor de la misma Zona Naval. Por su parte, consta que Mackay asistía a las sesiones de tortura practicadas en las diversas instalaciones navales de Valparaíso. Barra von Kretchmann era jefe de Inteligencia Naval en 1973 y ascendió más tarde a segundo jefe de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), entidad cuyos atropellos a los derechos humanos fueron permanentes. Riesco actuaba a sus órdenes en aquella criminal organización.

A todo ello se añade el gran peso social de estas personalidades, por la gran notoriedad pública de los cargos que ejercen o ejercieron al margen de su actividad militar. El vicealmirante Walbaum, además de su cargo naval, fue intendente de Valparaíso (alcalde de la ciudad). El almirante Aldoney Jansen, después de su retiro, emprendió una ambiciosa carrera empresarial, alcanzando la presidencia del gran consorcio siderúrgico CAP (Compañía de Aceros del Pacífico), y actualmente es miembro del directorio de la poderosa Mutual de Seguros de Chile. Aldoney, conocido por su gran predicamento en los ámbitos eclesiásticos, fue designado responsable de la seguridad del Papa durante su visita a Chile en 1986. A su vez, el vicealmirante Mackay es vicepresidente del Consejo de Almirantes y Generales en Retiro.

La víctima, el padre Woodward, era miembro del movimiento Cristianos por el Socialismo y ejercía su trabajo social en los barrios más deprimidos, dentro de un programa solidario de la Universidad Católica de Valparaíso. Fue detenido por una patrulla naval el 16 de septiembre de 1973, cinco días después del golpe. Conducido a la Academia de Guerra Naval, fue allí sometido a atroces torturas. Posteriormente, fue trasladado al buque escuela Esmeralda, vergonzosamente utilizado en aquellos días para torturar a gran número de supuestos subversivos izquierdistas. Allí, Woodward fue nuevamente torturado. Ya moribundo, fue trasladado al Hospital Naval, donde falleció. Su cadáver no ha sido hallado aún.

Durante décadas, la Armada negó tenazmente estos hechos y obstaculizó toda investigación. Comportamientos bien conocidos en estos casos: corporativismo, negacionismo, obstrucción a la ley. Hasta que, en 2006, la infatigable juez logró forzar la entrega por la Armada de la bitácora del Esmeralda, documento en el que aparecía registrada la entrada en el buque del padre Woodward. Esto, además de desmentir la contumaz negación institucional, permitió a la magistrada (amenazada de muerte desde el pasado noviembre) profundizar en su investigación, hasta desembocar en esta notable resolución, sin precedentes en ese hermético ámbito estamental.

Tal como afirma Patricia Woodward: "Espero que esto signifique que estamos llegando a la verdad y la justicia para Miguel, pero también para las demás víctimas de la Armada". Que así sea.

Prudencio García es investigador y consultor internacional del INACS.

La noticia en otros webs

HOMENAJE AL DIA DE LAS GLORIAS NAVALES... DEVUELVAN LO QUE SE ROBARON

HOMENAJE AL DIA DE LAS GLORIAS NAVALES... DEVUELVAN LO QUE SE ROBARON

El hermoso edificio de la foto fue ocupado militarmente el 11 de septiembre de 1973. Hasta ese día era el edificio de la Intendencia de Valparaíso, sede de las máxima autoridad civil de la Provincia.

Hasta el día de hoy este edificio continua ocupado militarmente: allí funciona la Comandancia en Jefe de la Armada. Se lo apropiaron por la fuerza.

Si quieren expresar su compromiso con la democracia, tal como lo han manifestado sus altos manos, entonces deberían devolverlo a la ciudadanía.

Todo el país ha podido observar hoy día, a través de la televisión, el desfile de las distintas instituciones armadas, acompañadas de sus respectivas bandas de guerra, para celebrar el Día de las Glorias Navales. El desfile se llevo a efecto frente al edificio de la fotografía. Que lo devuelvan.

Si no lo hacen, sus declaraciones de adhesión a los valores democráticos son tan solo música... (con muchos bombos y platillos, y pasos de ganso y guaripolas, pero música al fin y al cabo...)

Creo que la Armada tendría que hacer muchas otras cosas mas que tan solo devolver ese edificio. Partiendo por colaborar efectivamente con la Justicia y no seguir escondiendo a los asesinos y torturadores entre sus filas, sin embargo, me parece que devolver ese edificio seria un buen comienzo.

Creo además que constituye una provocación y una nueva humillación a la civilidad que se "celebre" el Dia de las Glorias Navales con las autoridades civiles paradas frente a ese edificio. Con las mas altas autoridades civiles, incluyendo la Presidenta de la Republica, el Presidente del Senado, y el Presidente de la Cámara de Diputados parados frente a el...

Es como que el ladrón haga ostentación de su botín frente a las victimas y que estas no puedan sino sonreír estúpidamente hacia el...  

Simbolismos de esta transición..., en que la pregonada prudencia tiene mucho de olor a cobardía...

 

Pedro Alejandro Matta.

 

AFDD PIDE REMOCIÓN DEL DIRECTOR DE INVESTIGACIONES

Miércoles 21 de mayo de 2008

Por Jorge Escalante / La Nación

La organización de DD. HH. afirma que en diciembre de 2005 Arturo Herrera trató de "intervenir un informe pericial para descartar la responsabilidad del general Trincado en la causa por las exhumaciones ilegales en Calama".

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) demandó la "inmediata" remoción del director de la Policía de Investigaciones, Arturo Herrera, por haber ordenado cambiar un informe policial para favorecer al general de Ejército -ahora retirado- Miguel Trincado, procesado por el desentierro y lanzamiento al mar de los 26 cuerpos de los ejecutados por la Caravana de la Muerte en Calama.

La AFDD afirma que en diciembre de 2005 Arturo Herrera trató de "intervenir un informe pericial para descartar la responsabilidad del general Trincado en la causa por las exhumaciones ilegales en Calama".

Y agregó que "el propio Arturo Herrera reconoció ante la AFDD que Miguel Trincado lo visitó en su casa para tales fines. Por tanto, la información entregada por el Presidente Hugo Chávez se ajusta completamente a la verdad de los hechos".

Consultada la secretaria ejecutiva de la AFDD, Mireya García, por qué afirmó el viernes pasado que desconocían "antecedentes" que involucran directamente al director Herrera en las remociones de cadáveres de prisioneros en Calama, la dirigenta explicó que "el periodista que me preguntó si nuestra agrupación tenía antecedentes sobre un informe policial que establecería que el señor Herrera está directamente implicado en la Operación Retiro de Televisores de finales de 1975 o comienzos de 1976".

La dirigenta manifestó que, lo real, es que el involucramiento de Herrera en el caso del desentierro "es en la orden en 2005 para cambiar un informe policial para favorecer al general Trincado".

El intento de Herrera no tuvo éxito porque los oficiales de la Brigada de Derechos Humanos de esa policía se negaron a cumplir la orden.

La AFDD recordó que por ese motivo Herrera "ha sido sujeto de la investigación judicial (sobre las exhumaciones) declarando por oficio ante la jueza Rosa María Pinto". Y agregó que debe ser removido porque "es incompatible su investidura con un hecho que lo vincula a una causa de violaciones de los derechos humanos".

 

DOCUMENTAL CHILENO GANA PREMIO EN HOLANDA

LAFF.nl | Latin American Film Festival 2008 Utrecht

Circunstancias Especiales gano Premio del Público en Utrecht, Holanda

Director: Héctor Salgado

Chilean / USA Documentary / Circunstancias Especiales, / Audience Award for Best Documentary

http://www.laff.nl/2008/index.php?item=news&id=77