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Máximo Kinast Avilés

COMENTARIOS AL PRIMER DISCURSO DE LAGOS

COMENTARIOS AL PRIMER DISCURSO DE LAGOS
por Máximo Kinast

El primer discurso de S.E. Ricardo Lagos, Presidente de la República me ha dejado un sabor a duda, un fuerte olor a consenso y un regusto a ausencia. Suena más al discurso de un Candidato buscando apoyo que al de un Presidente Electo.

La duda es si tendremos un gobierno de derecha o de izquierda. Quizás esa terminología que yo uso y que viene del siglo XVIII esté obsoleta. Ojalá nuestro Presidente pueda encontrar palabras y conceptos que sustituyan esa vieja dicotomía. Por ahora me quedo a la izquierda y deseo que nuestro Presidente no olvide a Ricardo Lagos cuando era joven y denunciaba "La Concentración del Poder Económico".

El consenso valorado positivamente es la fuente de la unión que tanto necesitamos todos los chilenos. Peyorativamente el consenso es una forma disimulada de claudicación. Vuelve la duda. Vamos a sumar olvidos. Sumaremos renuncias. Bajo formas aparentemente correctas y democráticas, ¿seguiremos con las viejas prácticas en aras de una unidad?

• ¿Seguirán funcionando los tenebrosos y antidemocráticos Tribunales Militares?
• ¿Seguiremos obedientemente una Política Económica nefasta para el pueblo endeudado?
• ¿Seremos obedientes con el Fondo Monetario Internacional y con el Banco Mundial?
• ¿O hay una esperanza de buscar, como mínimo, un término medio, una vía chilena hacia la economía global?
• ¿Se tendrá presente el coste social y ecológico del liberalismo a ultranza, del capitalismo salvaje?
• ¿O se seguirá hipotecando y enajenando el país en beneficio de los más ricos?
• ¿Se tendrá presente que la riqueza de los ricos no es un don de Dios (ni del Opus), sino el producto mal distribuido del esfuerzo de todos?

El regusto a ausencia tiene una triple lectura. El Dr. Allende ha de figurar, no sólo tan bien representado por la digna figura de doña Tencha, sino con nombre propio. En compensación tampoco figura el Innombrable en su discurso. Pobre compensación (aunque sea una valoración subjetiva), porque no son figuras que se equilibren, aunque quizás si, Ante la Humanidad, Allende es el hombre del siglo XX que fue consecuente con su pueblo, honesto, generoso y valiente. El apellido del Innombrable es el peor insulto que un ser humano puede dirigir a otro. La necesidad tiene cara de hereje, dice un viejo refrán. Quizás la necesidad del consenso haya provocado estas dos ausencias (aunque hay una leve e indirecta referencia a la majestad de la ley).

La tercera ausencia no me la explico. "Nadie sobra en Chile" dice en su discurso. ¿Y los que estamos fuera? ¿Los chilenos de segunda categoría que no tenemos derecho a voto? ¿Sobramos? ¿Nos quedamos fuera? ¿Mejor no incordiamos? ¿Ya nos hemos olvidado de las sopaipillas y del mote con huesillos? ¿Ya no cachamos la onda? ¿No le sirve al Gobierno de Chile tener un millón doscientos mil ciudadanos que aman su tierra natal y que están dispuestos a apoyar la Justicia, el Derecho y la recuperación de un nivel digno de vida para todos los chilenos? ¿Sobran en Chile los cerebros, los profesionales, los artistas, que puede darse el lujo de tener gente calificada viviendo fuera y casi sin derecho a pataleo? Esta es una muy fuerte ausencia. Somos casi el diez por ciento de todos los chilenos que existen en este Planeta y tenemos mucho que decir.

Hace bien S.E. en llamar a la juventud. ¡Ojalá los jóvenes acudan a su llamado! ¡Ojalá les escuche con respeto y atienda a las inquietudes de la juventud! S.E. puede permitirse el lujo de olvidar en su discurso inaugural a los chilenos de la diáspora, pero ha hecho muy bien en recordar a los jóvenes.

Máximo Kinast Avilés

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