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Máximo Kinast Avilés

Chile

DE TAL PALO, TAL ASTILLA: LADRÓN EL PADRE, LADRONA LA HIJA

El escandaloso desvalijamiento del desaparecido Instituto de Seguros del Estado y como hasta un primo del Augusto Pinochet, sacó espectacular tajada.

Una lápida que muestra como la DICTADURA les robó a todos los chilenos.
Qué Linda la familia Pinochet... Linda!!!



María Lucía Pinochet Hiriart, se puede decir que resultó damnificada por la chuña de privatizaciones que realizó la dictadura, ya que ella fue durante varios años privilegiada comisionista del Instituto de Seguros del Estado (ISE) y sin que tener que mover un dedo, menos pararse de su escritorio, ganó cientos de millones de pesos anualmente, es decir aseguró una existencia cómoda vitalicia. Esto, porque le pagaban las comisiones automáticamente y si se toma en cuenta que todas las instituciones fiscales, por ley, debían asegurarse en el ISE es cosa de sacar cuentas cuanta plata recibió.

Desgraciadamente lo bueno no es eterno y el chorro de dinero se le acabó cuando su papi privatizó el ISE.

Es una larga historia esta que figura en los anales del caradurismo nacional. Comenzó a gestarse cuando el afanoso Marito Gutiérrez Ugarte, coronel jubilado del ejército, pero afortunadamente primo de Augusto, agarró pega en el ISE. Como era avispado el Marito, como le decía su tía, la mama del Augusto, formó en 1982 una banda para saquear al Instituto, lo más discretamente posible.

Fue en el segundo gobierno (1952-1958) de otro militar, Carlos Ibáñez del Campo cuando se creó el Instituto de Seguros del Estado, que centralizó las operaciones de aseguramiento del entonces vigoroso aparato estatal.

Era pues una mina de oro, cuando cayeron allí los Pinochet y sus allegados. Se calcula que entre 1982 y 1983, sentaron las bases para echarse al bolsillo, en moneda de hoy, unos 615.000 millones de pesos por concepto de comisiones literalmente regaladas y jamás merecidas.

En 1980, las autoridades militares permitieron al ISE operar a través de corredores independientes homologados, lo que aprovechó Marito Gutiérrez Ugarte para pasar de pobre a rico.

Al constatar que, gracias al primo, pasaban piolas las operaciones como la que le brindó un acogedor departamento de 140 metros en El Golf, Marito, como le decían en la familia, se subió por el chorro.

Como primer paso estableció una nómina de corredores exclusivos cuya misión no era captar clientes nuevos, sino explotar el mercado cautivo y obligado de las instituciones estatales. Los primeros afortunados fueron Carlos Hidalgo Rojas, domiciliado en Punta Arenas, y la intermediadora de seguros Pérez Artaso Ltda. Luego se sumó Patricio Mora Contreras, de Temuco, y a inicios de 1983 el club se sella con Storil Ltda. y Metrópoli Ltda. Storil, creada el 27 de diciembre de 1982, tenía dos socios de coherente currículum en materia de utilización de fondos estatales puestos a su alcance por mérito familiar: Inés Lucía Pinochet Hiriart (90%) y su consorte de la época, Jorge Aravena Vergara (10%).

Para estimularlos en su difícil tarea de acumular millones, Marito Gutiérrez les ofreció comisiones más de tres veces por encima del valor de mercado. Mientras las empresas privadas pagaban entonces el 10% a los corredores, Gutiérrez remuneraba entre 30 y 35% a parientes y amigos. Y en caso de seguros contra incendio, la comisión de los afortunados corredores que no corrían ni un metro, llegaba a 50% frente a 20% en el mercado. Y mientras seguros La Previsión, por ejemplo, pagaba 5,3% por la venta de seguros adicionales contra terremotos, el ISE le pagaba a su selecto club diez veces más.

El ISE además pagaba el arriendo de las oficinas de sus corredores exclusivos y destinó, a cargo fiscal, a 11 de sus funcionarios a trabajar para ellos sin recibir sueldo extra.

Y estos pobres eran los encargados de vigilar los seguros de empresas públicas como el Metro de Santiago, Corfo, Enacar, CAP, LAN-Chile, Ferrocarriles del Estado, la Asociación Nacional de Ahorros y Préstamos, y la Caja de Previsión de Empleados Particulares, entre otras muchas.

Por ejemplo, en un solo caso, el Metro, en 1983, los afortunados corredores comisionistas recibieron más de 40 millones de pesos (comprobantes de egreso 050806 y 050804 del ISE, ambos fechados el 18 de mayo de 1983). De ellos, poco más de 20 millones de pesos fueron para Carlos Hidalgo y Storil, es decir Lucía, la modesta Lucía, agarró su tajadita.

Días antes del pago, los esforzados corredores de Inés Lucía habían protestado por los atrasos en estos pagos. Interrogado por la Contraloría, el director general del Metro, Ludolf Lausen Kuhlmann, dijo en oficio número 847, del 3 de agosto de 1983, que no sabía de intermediarios: “Los seguros contratados por esta dirección general durante el año 1983, con el Instituto de Seguros del Estado, fueron convenidos directamente con dicho instituto”.

Pero Lausen o no sabía o no quería saber que en esta creativa fórmula, el trabajo de los corredores consistía en cobrar limpias comisiones, no en andarse ensuciando las manos con mugrientas ventas. La empresa de la niñita mayor de Pinochet lo hizo muy bien. Entre enero y julio de 1983 recibió del ISE. el equivalente a 182.600 millones de pesos.

El aún afortunado marido de la guatona, el tal Aravena, decidió agarrar lo suyo y el 26 de abril de 1983 agregó una nueva empresa al fabuloso negocio ofrecido por Marito, la firma Metrópoli Ltda., que ya en julio había recibido el equivalente en dinero actual por algo más de 231 millones de pesos.

Todo fue tan descarado, que funcionarios del ISE y de la Contraloría empezaron en mayo de ese año a filtrar datos sobre los espectaculares negocios que ofrecía el ISE. Tanto en la revista opositora Hoy como en la dictatorial Qué Pasa, aparecieron hechos y nombres. Pinochet, temiendo que el escándalo estallara, tomó dos decisiones simultáneas: Dictó una norma que obligaba, de nuevo, a que los contratos de los organismos públicos con el ISE se hicieran directamente, y prescindiendo de terceros, y sacó a Marito Gutiérrez de la pega. La Contraloría inició un juicio de cuentas contra Gutiérrez, que por supuesto no prosperó. Nadie, mucho menos el primo, sufrieron consecuencia alguna.

Veamos como hacía sus negocios el vicepresidente del ISE, el tan mentado Marito Gutiérrez Ugarte. Por ejemplo, le vendió un terreno de la institución a la sociedad constructora Molina Morel Treinta y Ocho Ltda., 4.366 metros cuadrados en la avenida Apoquindo N° 3.795. Dicho suelo se pagó con ocho departamentos, ocho bodegas y doce estacionamientos del mismo edificio que se iba a levantar allí.

Una vez recibidos por parte del ISE los ocho departamentos y las ocho bodegas, más los doce estacionamientos, Marito, en representación del ISE adquirió supuestamente para la institución. Apenas firmó las escrituras pertinentes, vendió estos magníficos lugares a precio de huevo. Los compradores, muy suertudos ellos, fueron Mario Gutiérrez Ugarte, Hernán Villarino, secretario general del Instituto, el fiscal Renato Strappa, su hermano Raúl Strappa Lombardi, sin dejar de mencionar la compraventa realizada entre Guillermo Martínez Spikin (cónyuge de Jacqueline Pinochet Hiriart) y el ISE, por el departamento 21, bodega N° 21 y por el estacionamiento N° 79 del bello edificio construido en Apoquindo 3795.

Según la Contraloría, el precio de venta del terreno fue de raquíticos cinco millones de pesos de la época. El ISE se pagó con los ocho departamentos y el noveno, lo hizo suyo con 300 dólares al contado y 274.880 kilos de fierro provenientes de una obra paralizada del Instituto, en Valparaíso.

Posteriormente, los nueve departamentos con sus respectivas bodegas y estacionamientos, se enajenaron bajo las siguientes condiciones:

a) 10% al contado;
b) Crédito directo hipotecario en pesos por el saldo de precio a un plazo de 10 a 15 años.
c) Interés del 12% sobre el saldo adeudado.

En el mercado financiero se ofrecían créditos hipotecarios con una cuota al contado del 25%; el resto del precio, con una hipoteca en UF a 12 y todo ellos con un 12 a un 18% anual de interés sobre el saldo de la deuda.

Los precios fueron de 72.000 a 79.000 dólares, con cuotas mensuales de 427 dólares, un poco más de 200.000 pesos mensuales de los actuales. Marito que se quedó con uno de los grandes, se cobró 97.500 dólares y se puso un canon mensual de 928,69 dolarucos.

Guillermo Martínez Spikin, el cafichito de esos años que tenía la Jacqueline Pinochet Hiriart, pagó 79.000 dólares con 168 cuotas mensuales.

En tanto, la Contraloría durante una auditoria integral de estados financieros efectuada a ISE durante 1983, comprobó diversas ilegalidades en el pago de comisiones por corretaje de seguros, negocios que hasta 1980 se hacían sin intermediarios, directamente, porque era obligación de las empresas estatales asegurarse con el ISE. Los clientes se entendían con el personal de planta que poseía el Instituto.

A raíz de todos estos negociados, durante el período en que fue ministro de Hacienda, Hernán Büchi Buc, se disminuyó el patrimonio del ISE de 4.600 millones de pesos aproximadamente al 1 de enero de 1985 a 1.432 millones de pesos al 30 de junio de 1988, tanto en seguros generales como en seguros de vida, con lo cual quedó reducido a un tercio de su capacidad.

Tras eso, vino la privatización tras un breve lapso en manos de CORFO. La Contraloría, dijo que al respecto del Instituto, “la rentabilidad y su situación patrimonial no muestra ningún resultado que permita una proyección o estimación futura, en atención a que el Fisco efectuó sucesivos retiros y traspasos de fondos a rentas generales en los últimos cinco ejercicios, disminuyendo el patrimonio del ISE y produciendo un efecto negativo en los resultados.”


Felipe Henríquez Ordenes.
PD. Y que quede claro, que sin ningún respeto he hecho este escrito.

Dos seres igualmente despreciables, de tal palo tal astilla.

UN DIPLOMÁTICO FRANCÉS EN SANTIAGO

 

TODOS LOS DÍAS

Dos funciones diarias: a las 15:00 y 19:00 horas

CENTRO ARTE ALAMEDA

CHILE: COMO SE SALVÓ EL PIRAÑA PIÑERA DE SER DETENIDO POR LA POLICÍA

Conozcan su cochina historia:

http://www.facebook.com/note.php?note_id=112357051265


Piñera salvó de ser detenido porque, advertido de la decisión judicial, optó por huir del largo brazo de la justicia y se mantuvo oculto durante 24 días, tiempo que demoraron sus abogados en tramitar un recurso de amparo a su favor que le garantizó su libertad. Sólo entonces, volvió y se presentó a tribunales. De ello dio cuenta su esposa al responder los requerimientos de los detectives que concurrieron a su casa para arrestarlo.

A fojas 533 del proceso, la Policía de Investigaciones informa al Segundo Juzgado del Crimen: "Se entrevistó a doña María Cecilia Morel Montes, chilena nacida el 14.01.54, quien manifestó: ‘Efectivamente el 28 de agosto mi esposo tomó conocimiento de su orden de detención por lo que abandonó este domicilio sin rumbo conocido, ya que incluso de ello me enteré por otras personas, pues ni siquiera se despidió de mí, ni tampoco me dio explicaciones de su determinación. No sé en qué lugar se encuentra, pero sí sé que con sus abogados tratan de dar solución a su situación. El 29 de agosto me enteré por la prensa sobre la causa que estila mi marido".


La historia que dio origen a esa orden de detención había comenzado casi un año antes, cuando el 2 de noviembre de 1981, el Banco de Talca fue intervenido por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), nombrándose un administrador provisional. A esa fecha, se encontraba en cesación de pagos, con obligaciones vencidas a favor del Banco Central, a octubre de 1981, por alrededor de 38 millones de dólares. Piñera había sido gerente general de este banco entre marzo de 1979 y septiembre de 1980, un lapso comprendido en el período en que la justicia acreditó varios ilícitos cometidos por la administración de la institución financiera.

La causa judicial se originó a partir de una querella presentada por el liquidador del banco, Eugenio Silva Risopatrón, quien actuó en representación de la SBIF, en contra de los socios controladores y quienes resultaran responsables. Fue el Segundo Juzgado del Crimen el que emitió el 20 mayo de 1982 una orden de investigar, que dio inicio a la causa rol Nº 99.971-6, en la cual fue encargado reo el ahora inversionista de Lan.

Los abogados querellantes fueron Ricardo Rivadeneira que posteriormente fue el primer presidente de RN y Carlos Lira, en representación de los liquidadores del Banco de Talca, y Patricio González, por el Consejo de Defensa del Estado (CDE). El proceso perseguía delitos e infracciones a la Ley General de Bancos, a la ley orgánica de la SBIF (Arts. 26 y 26 bis de la primera y Arts. 19 bis de la segunda) y al Código Penal, por apropiación indebida y estafa.

En el caso particular de Sebastián Piñera, en su orden de arresto se imputaron, entre otros, los delitos de fraude contra el Banco de Talca.

A Sebastián Piñera se le enjuició como autor de infracciones a la Ley General de Bancos (ver recuadro) y cómplice en dos cargos de fraude cometido en contra del Banco de Talca y sus accionistas minoritarios.


Los hechos
Según los querellantes, el capital y las reservas del Banco de Talca alcanzaban al momento de su intervención a los 40 millones de dólares. La investigación judicial determinó que los créditos irrecuperables otorgados por la institución financiera sumaban 250 millones de dólares.

En su cartera de créditos, el Banco de Talca tenía más de 200 millones de dólares prestados a empresas relacionadas, es decir cinco veces su capital y reservas, cuando la ley permitía un límite máximo de sólo el 25% del mismo.

Pero había más. Las sociedades relacionadas no necesariamente tenían existencia legal y, según la investigación judicial, los controladores y ejecutivos del banco le otorgaron créditos a estas sociedades fantasmas sin ningún tipo de garantía. Según reconocieron los propios involucrados, estos créditos a empresas relacionadas estaban destinados a comprar con ese dinero acciones del propio banco. Ese era el modelo de capitalización que había ideado Piñera y sus socios desde las oficinas de Infinco, la sociedad de profesionales que constituyeron para asesorar al Banco de Talca en marzo de 1978 (ver artículo relacionado).

Según informó la prensa de la época, el grupo llegó a constituir 150 empresas sólo con la finalidad de operar de esta manera. Pero tampoco fue todo. El Banco utilizó además mañosamente los beneficios que el Banco Central otorgaba en la época a los exportadores. Fingió una serie de exportaciones, a través de empresas chilenas de papel a compañías panameñas, también de papel, según consta en el proceso en un informe del auditor Iván Goic.

Cuando Investigaciones fue a detener a Piñera en su domicilio, sus socios Miguel Calaf y Alberto Danioni ya estaban presos desde hace más de un mes. En los meses anteriores, al menos 10 ejecutivos del banco y empleados del grupo habían prestado declaración para aclarar los hechos.

Uno de ellos, que actuó como apoderado de la Compañía Inmobiliaria e Inversiones Río Claro S.A. una de las empresas relacionadas, que obtuvo un crédito de 11,7 millones de dólares del Banco de Talca , declaró que tramitó el préstamo "a petición del gerente general de esa época, Sebastián Piñera, cumpliendo con un programa de capitalización fijado por el equipo ejecutivo del banco, a fin de completar un monto de capital suficiente para el desenvolvimiento normal de la entidad".

Río Claro no sólo estaba relacionada a los socios controladores del Banco de Talca del cual Piñera ya era accionista , sino también estaba relacionada directamente al entonces gerente general del banco. En efecto, un día antes de que el Banco de Talca otorgara el crédito a Río Claro, Piñera se asoció con Inversiones Sevilla una de las constituyentes de Río Claro para crear una tercera empresa: Indac. Inversiones Sevilla poseía a la fecha el 5% de las acciones del banco.

Calaf y Danioni declararon que ambos se encontraban fuera del país cuando al momento de ser cursado el cuestionado crédito y que la operación fue realizada por Sebastián Piñera.

Entre los antecedentes que el juez consideró para dictar la orden de detención contra Piñera, también estaba su propio testimonio entregado el 28 de julio de 1982 y que consta a fojas 407, 408 y 409 del expediente.

"Los créditos otorgados por el Banco de Talca eran una de las muchas fuentes de recursos de que disponían estas empresas, siendo posible que algunos de ellos hayan sido usados para propósitos distintos a la solicitud de crédito (...). Por lo anterior, no estoy en conocimiento que el crédito de 11 millones y fracción a la empresa Río Claro haya sido prestado a terceros para comprar acciones del banco, ni tampoco recuerdo esta operación en particular, la cual se produjo días antes de mi alejamiento del banco".


Río Claro es sólo una de las empresas relacionadas que recibieron créditos del Banco de Talca. La investigación judicial también se centró en la constitución de otras sociedades creadas especialmente para triangular recursos que permitieran capitalizar a la institución financiera, especialmente cuatro cuya constitución fue encargada por el propio Piñera, según declaró Patricio Roa, uno de los constituyentes que era, a esa fecha, empleado del grupo Calaf-Danioni.

"En el mes de junio (de 1980), no recuerdo bien qué fecha, el gerente general del Banco de Talca de esa época, Sebastián Piñera, me solicitó que fuera el representante legal de cuatro empresas que se estaban formando por necesidad del banco, y cuyos propietarios serían otras empresas del grupo Calaf-Danioni. Por considerar que era una muestra de confianza tanto de los dueños, como de la gerencia general, acepté el cargo ofrecido, las que se denominaron Los Montes, Tamarugal, Laguna Verde y Forestal Los Lirios".

Alberto Danioni respaldó esos dichos: "Estas cuatro sociedades agrícolas fueron ordenadas constituir por el señor Sebastián Piñera, gerente general del banco, con el objeto de que se hicieran cargo de las deudas vencidas o por vencer del señor Alejandro Zampighi y que resultaban inconvenientes para el banco mantenerlas así vencidas, obteniendo así un mayor plazo para su cancelación".

En este caso, el propio Sebastián Piñera reconoció en su declaración judicial haber autorizado los créditos, claro que sin aceptar responsabilidades ilícitas. "Reconozco haber estado en conocimiento de que estas empresas eran de reciente formación y que no eran sujetos de crédito solvente porque tenían escaso o nulo capital", señaló.

Fuente URL :
http://www.portalnet.cl/comunidad/showthread.php?t=185703

CHILE: CARTA ABIERTA DE MÁXIMO KINAST AL PIRAÑA PIÑERA

Mira Pirañita:

No te voy a tratar de Usted porque no tienes clase para codearte conmigo.

Eres un inverecundo momio pinochetista disfrazado de demócrata para lograr tus inconfesables fines.

Además nunca me pagasta el dinero mìo que te apropiaste sin causa y sin justificación.

PIÑERA ME DEBE DINERO Y NO PAGA

Y abusas de tus empleados en LAN a los que pagas tarde, mal y nunca.

ARTICULO SOBRE EL MODO DE GOBERNAR DE PIÑERA

Todo muy propio de un momio inverecundo, prófugo de la justicia y salvado por su adhesión a la Dictadura, según te denunció la señora que vivía en una burbuja, pero no tanto como para no saber que eres un inverecundo contumaz.

¿Por qué no renuncias a la candidatura a Presidente? ¿No ves que te queda grande? ¿Que eres un vulgar estafador?

Mira Piñera, me das asco. Eres un pobre diablo, aunque tengas millones de dólares. Nunca serás un hombre. ¿Sabes por qué? Porque no tienes dignidad. Eres un liante, conventillero y delincuente, aunque quieras llamarte lobbysta o Entrepreneurships, la mierda es mierda y sigue siendo mierda.

Con mi mayor desprecio

Máximo Kinast Avilés

CI 2274418-6

 

 

CHILE: ASI EMPEZO LA CAIDA DEL PIRAÑA PIÑERA

24-7-2009 10:55

http://www.facebook.com/note.php?note_id=110615066265


Mónica Madariaga, ex ministra de Justicia de la dictadura, reveló que en 1983 “intervino indebidamente” para liberar al actual candidato a la presidencia de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, acusado de fraude en contra del Banco de Talca e infracciones a la Ley General de Bancos, cuando presidía la desaparecida entidad financiera.

“Que diga algún magistrado que yo les pedí algo. Una sola cosa pedí, una sola: la libertad de Tatán Piñera cuando estaba preso como presidente del Banco de Talca por el caput económico del año 83, y que me dio las gracias en un avión”, dijo Madariaga en una entrevista con el programa Cámara Abierta del Canal 2 de San Antonio.

La prima del dictador Augusto Pinochet contó al periodista Luis Valdera y al ex subsecretario de Transportes, Patricio Tombolini, que José Piñera, también secretario de Estado en ese entonces y el hermano de Sebastián, le pidió directamente que intercediera como ministra de Justicia ante los tribunales para sacar de la cárcel al actual candidato presidencial.

"Yo llamé al juez que tenía la causa y le dije: ‘Mira, vino aquí llegó el Pepe chico (José Piñera), que era mi colega de gabinete. Era ministro del Trabajo y fue ministro de Minería. Ocurre que el Pepe llegó y me dijo ‘Moniquita, el Tatán está preso’(…) Ocurre que se lo pedí al magistrado que llevaba la causa y el magistrado me dijo ‘mira están todos los antecedentes disponibles como para que yo dé esta libertad’”, reveló Madariaga.

Esta confesión, que llega justo en medio de una reñida campaña presidencial, se produjo en el marco de una conversación acerca de la independencia de los poderes del Estado durante la dictadura.

"Es la única vez, en el único caso en que yo he intervenido indebidamente, porque eso fue indebido, en la juricatura. Y le puedes preguntar a la gente que queda de esos años si alguna vez ellos tuvieron si quiera la insinuación de cómo debían comportarse".

Cuestionado en ocasiones anteriores acerca de su responsabilidad en el fraude cometido contra el Banco de Talca, el candidato había defendido su inocencia aduciendo que la Corte Suprema lo absolvió completamente.


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Ministra de Pinochet logró libertad de Piñera en los ‘80
A instancias de su hermano José Piñera, también ministro de la dictadura.

En conversación con un canal de San Antonio, Mónica Madariaga admitió haber intervenido “indebidamente” en el Poder Judicial de la época en que dirigió el Ministerio de Justicia.

La Nación
24/07/2009


Una desconocida protagonista surgió en el episodio en que el entonces ministro Luis Correa Bulo declaró reo al candidato presidencial de la Alianza, Sebastián Piñera, y ordenó su arresto por fraude en contra del Banco de Talca e infracciones a la Ley General de Bancos, recogido en abril por La Nación Domingo.

El nuevo personaje fue la ministra de Justicia de Augusto Pinochet: Mónica Madariaga.

La hoy directora de la Escuela de Derecho de Uniacc, reveló ayer -en conversación con Luis Valderas y Patricio Tombolini en el programa cámara abierta del canal 2 de San Antonio- que había intercedido "indebidamente" para que se dejara sin efecto la orden de detención que pesaba entonces contra el inversionista.

Llama la atención que la confesión de la otrora secretaria de Estado no surgió a raíz de una pregunta de los panelistas, sino que en medio de la defensa de la independencia de los tribunales de justicia.

Aunque sólo se sabe que Piñera estuvo prófugo de la justicia por 24 días, período en el que sus abogados tramitaron un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de Santiago bajo el rol 22954, presentado el 3 de septiembre de 1982 y que fue acogido 17 días más tarde por la Corte de Apelaciones, Madariaga asegura que el inversionista estuvo preso.


EL DIÁLOGO
La entrevista se realizó en una oficina de Uniacc en Santiago, donde Madariaga destacó la labor académica que hoy desarrolla y recordó algunos pasajes de su trabajo durante la dictadura.
En ese contexto, entregamos la transcripción del diálogo.

Mónica Madariaga (MD): Qué diga algún magistrado que les pedí algo. Una sola (vez) pedí: la libertad de Tatán Piñera, cuando estaba preso como presidente del Banco de Talca por el caput económico del año ‘83 y me dio las gracias en un avión.


Valderas y Tombolini (V y T): ¿Estuvo preso Piñera?

MD: Estaba preso.
(V y T): Sebastián Piñera, el actual candidato...

MD: "Sí, Sebastián Piñera, el actual candidato y yo llamé al juez que tenía la causa y le dije: "Mira, vino aquí llegó el Pepe chico (José Piñera), que era mi colega de gabinete. Era ministro del Trabajo y fue ministro de Minería. Ocurre que el Pepe llegó y me dijo ‘Moniquita, el tatán está preso’ ( ).

"Ocurre que se lo pedí al magistrado que llevaba la causa y el magistrado me dijo ‘mira están todos los antecedentes disponibles como para que yo dé esta libertad’.

"Es la única vez, en el único caso en que yo he intervenido indebidamente, porque eso fue indebido, en la judicatura. Y le puedes preguntar a la gente que queda de esos años si alguna vez ellos tuvieron si quiera la insinuación de cómo debían comportarse".

A renglón seguido y consultada sobre la inacción de los jueces frente a las denuncias de violaciones de los derechos humanos, la ex ministra de Justicia recordó que escribió un capítulo del libro "La verdad y la honestidad se pagan caro", en el que también escribió la fallecida líder comunista Gladys Marín.

Tras la confesión, la conversación abordó otros aspectos de su gestión durante la dictadura como el período en que fue embajadora ante la OEA.


LA ESTRATEGIA DE PIÑERA
Tras el reportaje de La Nación Domingo, el abanderado aliancista decidió defender su inocencia ante cada emplazamiento que recibió por el tema.

"En primer lugar, en ese caso (Banco de Talca), que ocurrió hace casi 30 años, la Corte Suprema decretó en forma unánime mi total y absoluta inocencia, en segundo lugar, tampoco he tenido nunca ningún problema con uso de información privilegiada.

Una nueva piedra en el camino
Aunque el candidato presidencial de la Alianza, Sebastián Piñera, ha intentado dejar atrás el proceso judicial por fraude e infracciones a la Ley General de Bancos, cuando era gerente general del Banco de Talca, nuevos antecedentes reabren el polémico caso y dejan en evidencia que la historia no está cerrada.

Las declaraciones de la ex ministra de Justicia del dictador Augusto Pinochet, Mónica Madariaga, acentúan la estela de dudas que hay sobre el inversionista, cuya estrategia en el tema ha consistido en asegurar que no cometió ilícitos en el caso.

El mismo argumento ha empleado respecto de la compra de acciones de Lan. En julio de 2007, la Superintendencia de Valores y Seguros sancionó a Piñera con 19.470 UF (más de 300 millones de pesos), debido a que -según el organismo- compró acciones de Lan conociendo de antemano detalles financieros de la compañía.


Miren las declaraciones de Mónica Madariaga!!!
http://www.youtube.com/watch?v=oCI3HyO_soQ

SR. PIÑERA, MI FAMILIA PUSO UN AMPARO POR MI PADRE DESAPARECIDO. NUNCA LO ACOGIERON. ¿PORQUÉ A USTED SÍ?

Por Manuel Guerrero Antequera

En junio 1976 secuestraron por primera vez a mi padre en plena vía pública. Un escuadrón de militares y civiles hoy conocido como el Comando Conjunto. Yo tenía seis años de edad. Lo balearon en el pecho y se lo llevaron en un auto, como a miles de chilenos más. Mi madre, embarazada, fue golpeada y arrojada al pavimento, gritando por ayuda. Apenas pudo, se incorporó y se dirigió directo a los Tribunales de Justicia, y se instaló frente a la oficina del Presidente de la Corte Suprema, corriendo el peligro que a ella misma la detuvieran. Demandó atención inmediata:

"Al Sr. Presidente de la Excma. Corte Suprema, Dr. José María Eyzaguirre. Verónica Antequera Vergara, egresada de Educación Básica, casada, con domicilio en Calle Nueva Nª10803, depto. 203, Paradero 24 de La Florida, carnet de identidad Nª5.897.429, al Sr. Presidente con todo respeto digo:

Que vengo en solicitar audiencia con el Sr. Presidente, a fin de exponerle la situación de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, profesor de Educación Básica, 27 años, de mi mismo domicilio y que fuera detenido en la forma que paso a detallar.

Hoy 14 de junio, a las 10 de la mañana habíamos salido de nuestro hogar y caminábamos por una calle del sector que se llama María Elena. Al llegar a la intersección de dicha calle con Unión, nos alcanzó una Renoleta de color celeste, de la cual bajaron dos individuos jóvenes, que intentaron detener a mi esposo. Como él preguntara el motivo de la detención, comenzaron a golpearlo. Después hicieron un disparo.Ví que mi esposo se encogía y que lo empujaban al vehículo, el cual partió velozmente.

Abrigo la certeza moral de que esta detención sólo pudo provenir de los efectivos de Seguridad que obran bajo la sigla DINA (Dirección de Inteligencia Nacional). Evidentemente que no se ha respetado ninguna norma legal de ninguna especie.

Por muy reprobable que sea todo esto, lo que más me aflige en estos momentos es el paradero de mi esposo y la condición en que puede estar. Es por esto que deseo solicitar del Sr. Presidente que me escuche, a fin de poder proporcionar todos los antecedentes que fueran del caso, ya que como testigo presencial del hecho estoy en situación de hacerlo. Deseo además que el Sr. Presidente haga uso de las atribuciones que le confiere el art. 7 del Decreto Supremo 187 y se traslade al Campamento Cuatro Álamos y vea el modo de entrevistar al detenido y verificar que, a su respecto, se cumplen todas las garantías que establece la reglamentación vigente."

El Presidente de la Corte Suprema vio durante horas cómo esta mujer embarazada seguía sentada ante su oficina dispuesta a que se la llevaran a la fuerza si no la atendía. Y ya agotado de esta imagen la escuchó. Debe ha­berse impactado por el relato de la mujer pues decidió comunicarse en su presencia con el coronel Manuel Contreras para investigar si la DINA lo había detenido. Mi madre escu­chó anhelante la conversación. El coronel Contreras respon­dió que su servicio no había detenido a nadie de las carac­terísticas de Manuel Guerrero.

Mi madre dejó estampado el recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de Santiago (rol Nª523-76), del 14 de junio de 1976. Éste, como era la costumbre de la época, fue rechazado. ¿Porqué a Usted, Sr. Piñera, se lo acogieron cuando fue acusado por fraude al Banco de Talca, y luego lo absolvieron?

El 18 del mismo mes -esto es, mientras mi padre era torturado en lo que hoy sabemos era el cuartel "La Firma" en Calle Dieciocho-, por oficio confidencial Nª2871, el Ministro del Interior, General Raúl Benavides Escobar, informó al tribunal: "En respuesta al oficio de la referencia, cumplo con informar a Vs. I. que la persona que a continuación se indica, no se encuentra detenida por orden de este Ministerio: Guerrero Ceballos, Manuel Leonidas".

Mientras nosotros continuábamos buscando frenéticamente a mi padre, en hospitales, centros de detención y la morgue, la Corte Suprema simplemente no se pronunciaba, pero mi madre no cejaba, a pesar que continuba cayendo gente detenida:

"I. Corte. Verónica Antequera Vergara, ya individualizada, en los autos de amparo a favor de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, a USI. con todo respeto digo:Que en el escrito en que interpuse el recurso pedí se solicitara informe al Ministro del Interior, al Servicio Nacional de Detenidos SENDET, y al Ministro de Justicia. Han transcurrido ya prácticamente 10 días, sin que se haya hasta la fecha recibido respuesta alguna. Por tanto, ruego a USIA ordenar se reiteren los oficios mencionados. Otrosí:Ruego a USI tener presente que la placa del vehículo en que se movilizaban los aprehensores de mi esposo es JK 63."

¿Qué esparaba la Corte, si ya tenía respuesta? ¿Que pasara el tiempo suficiente para lograr quebrar a mi padre bajo tortura? ¿Sabía usted Sr. Piñera que estas cosas sucedían a diario en Chile? ¿Porqué recibió usted un trato distinto?


Mi padre fue torturado en el Hospital de Carabineros de Chile y luego trasladado al campo de prisioneros Cuatro Álamos -a cargo de la DINA, es decir, del Ministerio del Interior-, y luego a Tres Álamos. Recién el 25 de junio de 1976 la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones, conformada por los Ministros Efrén Araya, MARCOS LIBEDINSKY -sí, el que no hasta hace mucho fuera Presidente de la Corte Suprema-, y el abogado integrante Alberto Novoa, dictó la siguiente sentencia: "Atendido el mérito de los antecedentes, y en especial lo informado por el Sr. Ministro del Interior, a fs.5, y visto además lo dispuesto en el artículo 306 del Código de Procedimiento Penal, se rechaza el recurso de amparo deducido a fs.1 de Manuel Leonidas Guerrero Ceballos".

De acuerdo a esta resolución, mi padre jamás había sido detenido, ni menos torturado, ¡pero resulta que el mismo 25 de junio ya fue reconocido como prisionero en Tres Álamos! ¿No le parece ofensivo Sr. Piñera que usted reinvidique que le acogieron su recurso de amparo, cuando a miles de nosotros nos lo rechazaban en el mismo período, y eso significaba la muerte para nuestros familiares?

Visitamos a mi padre el domingo 27 de junio e inmediatamente el lunes 28 mi madre volvió al Tribunal: "Excma. Corte. Verónica Antequera Vergara, ya individualizada, en los autos de amparo en favor de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, a USE. con todo respeto digo: Que la I. Corte de Apelaciones de Santiago, con fecha 25 del presente mes de junio, rechazó el recurso de amparo interpuesto. Se basó para ello la I. Corte en un informe del Ministro del Interior, de fecha 18 de este mismo mes, donde se declaraba que el amparado no se encontraba detenido por orden de dicho Ministerio.

El fallo apelado y su antecedente -el informe del Ministerio- desconocen absolutamente la verdad de los hechos y constituyen una incalificable denegacion de justicia. La realidad es la siguiente: mi esposo fue detenido, como ya se dijo, el dia 14 del presente mes de junio, a las 10 de la mañana, en la interseccion de las calles Maria Elena y La Unión, que pertenecen al sector Paradero 24 de La Florida. En dicho lugar, fue baleado por los efectivos que tuvieron a su cargo la detencion.

La bala entro por el costado derecho, atravesó la zona de los pulmones y del corazon, en direccion a la axila izquierda, sin salida. Para mas detalles, la bala es de calibre 38. Posteriormente, la bala ha comenzado a descender hacia la tetilla izquierda.

Todo esto sucedia el dia lunes 14 de junio, en los precisos momentos en que la Organizaciones de Estados Americanos discutia en nuestra capital, el tema de los Derechos Humanos. Lo que al dia siguiente habria de provocar el entusiasta titular de las Ultimas Noticias: 'Y se hizo justicia'.

El hecho es que mi esposo, herido en la forma y circunstancias que ya he descrito, fue introducido a golpes en la Renoleta de los efectivos de seguridad y vendado con "scotch" en los ojos y en la boca. Fue colocado -dentro del coche- debajo de un asiento. Fue ademas golpeado y esposado.

Asi llevado, fue conducido a un lugar desconocido, donde comenzaron a desnudarlo y tenderlo en un catre de fierro, llamado "parrilla", donde se le aplico electricidad en todo el cuerpo. Al parecer, lo drogaron con "pentotal". Al mismo tiempo, menudeaban las amenazas, diciendole que "algo podria ocurrirle", y que "un accidente es siempre posible". Tampoco faltaban las amenazas para su esposa -embarazada de 5 meses- y para su pequeño hijo de 6 años.

Este tratamiento se prolongó toda la tarde del día lunes 14 de junio. No se le prodigó ninguna atencion medica durante estas largas horas; al contrario, continuaban los golpes y mi esposo seguia desagrandose.

En la noche de ese mismo dia lunes 14 fue llevado a un recinto hospitalario, que el desconoce. Se interno con otro nombre y a el se le dio orden de no hablar.
En dicho recinto recibio atencion medica. Los facultativos llegaron a la conclusion de que no se podia extirpar la bala en aquellos momentos, sino que habia que esperar que el proyectil aflorara, para poder actuar en las debidas condiciones.

Se le tomaron además innumerables radiografías. Todo esto no significaba que el trato fuera el adecuado. En realidad, los malos tratamientos continuaron, aun en estas circunstancias. Le arrancaban la sonda que estaba conectada con el suero y cada vez que se le trasladaba de pieza, le cubrian la cara. Posiblemente, con objeto que no lo reconocieran ni se dieran cuenta del estado en que se encontraba. Ademas, seguian recordandole la posibilidad de un "accidente".

En este lugar hospitalario continuo hasta el viernes 18 del presente mes de junio. Ese dia -en la tarde- fue trasladado al Campamento "Cuatro Alamos". Era el mismo dia en que el Ministerio del Interior, informaba a la I. Corte de Apelaciones de que no se encontraba detenido y que el I. Tribunal habria de considerar como el argumento decisivo para denegar el recurso.

En el Campamento Cuatro Alamos permanecio incomunicado durante 7 dias. En esos dias fue el unico detenido, pero pudo recibir atencion medica.

El viernes 25 de junio, el mismo dia en que la I. Corte de Apelaciones denegaba el recurso de amparo, fue obligado a levantarse y se le condujo a Tres Alamos. En dicho campamento he podido visitarlo, como asimismo ha recibido la visita de sus padres y suegros. Lo extraordinario del caso, es que se le obliga despues de todo lo pasado, a hacer la vida normal de un detenido normal, como si nada hubiera acontencido.

Yo recibí aviso de que estaba detenido en Tres Alamos el día sábado 26 de junio a mediodia.

De los antecedentes expuestos, se deduce que no se ha cumplido ni con el menor asomo de legalidad.

El Decreto Ley 1009 es muy claro. En su artículo 1 declara que las fuerzas de seguridad estaran obligadas a comunicar la dentencion "dentro del plazo de 48 horas". No se necesita repetir los antecedentes ya dados, para reconocer que esta exigencia no ha sido cumplida. Igualmente, el ya mencionado art. 1 del mismo DL 1009 declara que la incomunicacion "no podra durar mas de 5 dias". Tambien se ha infringido esta disposicion.

El Decreto Supremo 187, de 28 d enero del presente año, dispone en su art. 3 todas las especificaciones que debe contener la orden de detencion. A nada de esto se ha dado cumplimiento en el caso de mi esposo.

Por tanto, ruego a USE. revocar el fallo de la I. Corte de Apelaciones y disponer la inmediata libertad de mi esposo Manuel Leonidas Guerrero Ceballos, ya segun informacion del propio Ministro del Interior, no existe orden de detencion en su contra. Procede tambien que el Excmo Tribunal disponga la visita de uno de sus miembros al ya mencionado campamento Tres Alamos, para verificar la exactitud de lo que aqui se afirma y comprobar el delicado estado de salud del amparado.

Ruego a USE, disponer se envien antecendentes del caso, a la Justicia del Crimen, para hacer efectivas las responsabilidades del art.1 del DL 1009, en orden a los apremios ilegitimos."

Mi padre continuaba prisionero en Tres Alamos, con la bala aun en su cuerpo, y recien el 30 de junio de 1976, la Corte Suprema solicitó a través del Oficio No. 20.082, "Para entrar a conocer del recurso oficiese al Sr. Ministro del Interior a fin de que informe si Manuel Leonidas Guerrero Ceballos se encuentra detenido en el Campamento de Tres Alamos, como se informa en el escrito de p.9 y 10, que en copia fostática se le remitirá. ".

Esta autoridad, RAUL BENAVIDES ESCOBAR, a la sazón Ministro del Interior, el mismo que antes habia oficiado que mi padre no estaba detenido, informo por oficio confidencial No. 3120, del 5 de julio de 1976, "En respuesta al oficio en referencia, cumplese informar a VS. ILTMA que por Decreto Exento de este Ministerio que se señala, dictado en uso de la facultad que me confiere el DL No. 228, en relacion con el articulo 72, No.17, de la Constitucion Politica del Estado, se dispuso la dentecion de la persona que a continuacion se indica, recluyendosele en el lugar que se menciona: Guerrero Ceballos, Manuel Leonidas; Se dispuso su arresto en el Campamento de Detenidos Cuatro Alamos, segun D.E. No. 2120, de 18 de junio de 1976. Actualmente se encuentra en el Campamento de Detenidos Tres Alamos, donde fue trasladado segun D.E. No. 2124, de fecha 23 de junio 1976".

Es decir, se reconocia lo que antes se negaba, sin embargo se informa de la detencion de mi padre el 18 de junio, en condiciones que ello habia ocurrido 4 dias antes. A raiz de tal informe nuevo del Ministro del Interior, el 12 de julio de 1976, la Corte Suprema pronunciandose sobre la apelacion, dicto la siguiente sentencia: "Con el merito del informe del Ministerio del Interior de fs.12, se confirma la resolucion apelada", por los ministros señores M. Eduardo Ortiz, Octavio Ramirez M., Marcos Aburto O., Estanislao Zuñiga C., y abogado integrante Julio Fabres.

En términos concretos Sr. Piñera, esta resolución implicó que los tribunales chilenos rechazaron el recurso de amparo interpuesto, a pesar de todos los antecedentes de ilegalidad y tortura dados a conocer. Por ello, mi madre insistió con un recurso de Reposición que presentó el 16 de julio de 1976:


"Vengo en interponer recurso de reposición en contra de la resolución de este Excmo. Tribunal, que declara sin lugar el Recurso de Amparo, confirmando así la resolución de la Iltma. Corte de Apelaciones. Lo grave de esta resolución es que confirma una resolución pronunciada considerando el informe del Sr. Ministro del Interior, de fs.5, que exponía que el amparado no se encontraba detenido por orden de ese Ministerio.

Sin embargo, en los autos del recurso se había expresado por esta Recurrente, la relación de hechos que dejaba claramente establecido que cónyuge había sido detenido ilegalmente en la calle, donde además fue baleado.

Muy curiosa resultaba entonces la información del Sr. Ministro del Interior, pero más que eso, sumamente grave, pues nos hizo temer en unos momentos que el detenido pudiera no aparecer quizás por cuanto tiempo.

Comprenderá cuán grave me parece entonces, el que el Excmo. Tribunal rechace el recurso de amparo, fundándose para ello en este informe, que además de no ser verídico como se pudo comprobar posteriormente, por un informe posterior del mismo Ministro, entraba el constatar una flagrante ilegalidad cual es la de detención sin orden alguna, como asi mismo, incomunicación más allá de los 5 días, establecidos por el DL 1009, y por último, las lesiones inferidas a causa de la herida de bala.

Lo expuesto, dado a conocer en detalle por esta recurrente, tanto a la Iltma. Corte, como a este Excmo. Tribunal, constituyen delitos tipificados y sancionados por nuestra legislacion, por lo que deberian ser investigados acusiosamente, mas aun si de por medio estuvo la vida d euna persona, la cual afortunadamente pudo salir airosa despues de ser sometida a un trato barbaro, cuestion tambien sancionada por nuestra legislacion.

No puede menos que dejarme perpleja, entonces, la resolucion de la Excma. Corte, si considera que ha tomado el minimo conocimiento de los hechos que motivaron el recurso de amparo, y su apelacion y, por otro lado, la respuesta del Sr. Ministro del Interior, de que no estaba detenido.

Si bien, en los momentos en que se vio esta causa, la Excma. Corte, puedo conocer el informe posterio del Sr. Ministro del Interior que da cuenta de 2 D.E. en contra del amparado, uno que establece su detencion de fecha 18 de junio de 1976, y otro que establece su traslado a Tres Alamos de fecha 23 de junio de 1976, tales informes solo dejan establecido dos hechos:

a) Ilegalidad de la detencion, pues los hechos se produjeron el 14 y no 18, y el que no haya habido D.E. en su contra significa ni mas ni menos, que fue detenido sin orden, y mantenido en otro lugar que no es oficial. Vuelve entonces a reiterarse una muy grave situacion, que esta Excma. Corte deberia considerar en su real y tragico significado, el que una persona pueda incluso perder la vida y no ser reconocida su detencion.

b) La falta de veracidad del segundo informe, también lo que se refiere al 2 D.E., pues si algun ministro de esta Excma. Corte, en su preocupacion por velar a favor de la legalidad vigente hubiera hablado con el detenido o se hubiera constituido en el Campamento de Tres Alamos, el dia 23, hubiera podido comprobar que no se encontraba alli tal como lo aseveraba el Sr. Ministro del Interior, en esa fecha.

Tomando en consideracion todo el conjunto de los antecedentes, y dejando de lado en principio todas las graves ilegalidades cometidas en contra del amparado por los servicios de seguridad del Ejecutivo, es posible determinar que si la Excma. Corte, hubiera decidido rechazar el Recurso de Amparo, no podia entrar a confirmar integramente la resolucion de la Iltma. Corte de Apelaciones, pues se habia basado ésta, en un informe incorrecto.

Por tanto, en consideracion a lo expuesto, solicito a esta Excma. Corte, tener por deducido el recurso de reposicion en contra de la resolucion de este Excmo. Tribunal del 12 de julio de 1976, que confirmaba integramente la resolucion de la Iltma. Corte de Apelaciones.

Primer otrosi, tal como se ha dado ha conocer, el detenido permanecio varios dias detenido e incomunicado sin orden de detencion. Ademas se cometio en contra de su persona el delito de lesiones. Todos estos hechos, constituyen delitos que se encuentran tipificados y sancionados por la legislacion vigente.

Habiendo de por medio valores tan importantes como la vida del detenido, estimo que tales hechos deben ser investigados, procediendose a sancionar a los responsables. Solicito en consecuencia a esta Excma. Corte, que remita los antecedentes al juzgado del crimen competente, a fin de que se instruya sumario por la comision de los delitos que se denuncian."

No obstante todo lo anterior, el 19 de julio de 1976, la Corte resolvió "A lo principal: no ha lugar a la reposición. Al otrosí: formalícese a quien corresponda la denuncia del caso".

En mi familia, siempre hemos creido en la justicia, jamás hemos cometido nada ilegal y somos los primeros defensores del Estado de Derecho. ¿Pero, porqué nos castigan de esta manera? No pueden decir que no sabían. Mi madre y padre arriesgaron sus vidas para que se hiciera justicia, para que los Tribunales actuaran. Por ello me causa perplejidad e indignación Sr. Piñera, que usted se ufane que la justicia funcionaba, y como prueba de su supuesta inocencia por fraude presente el hecho que los Tribunales le acogieron su recurso de amparo. ¡A la primera! Ha de ser usted muy especial.

El lunes 28 de junio 1976, mi padre fue examinado por los doctores Alfredo Montiglio Espinger, asesor sanita­rio del Servicio Nacional de Detenidos y el doctor Cesáreo Roa Muñoz, del Hospital de Carabineros. Ambos determi­naron que debía ser trasladado al hospital de la FACH para extirpar el proyectil. A su regreso, se le notificó en Tres Alamos que estaba detenido en calidad de "activista comunista".

El 28 de julio de 1976, el presidente de la Corte Suprema, José María Eyzaguirre realizó su tradicional visita anual a las cárceles. Visitó también el campo de prisioneros polí­ticos de Tres Alamos. Allí conoció personalmente al hom­bre por el cual había intervenido aparentemente sin resul­tado. Mi padre le relató en detalle la tortura, las re­ferencias a José Weibel y Luis Maturana, el centro secreto de detención. Todo. Pidió incluso una investigación por el po­sible delito de homicidio frustrado y apremios ilegítimos.

Al día siguiente, el presidente de la Corte Suprema ofi­cializó el inicio de la investigación con un relato detallado de mi padre. En él decía: "Por mi propia experiencia sé que hay lugares de tortura que no han sido declarados y que los desaparecidos de que se habla se encuentran en algunos de ellos."

El escrito con la firma de José María Eyzaguirre pasó a la Fiscalía Militar donde se dio inicio a la investigación. La Dirección de Inteligencia de Carabineros fue la primera en ser requerida para que informara de los hechos. Así respondieron:

"El 13 de junio, alrededor de las 11 horas, Manuel Guerrero Ceballos fue detenido por personal del Servicio de Inteligencia Naval. Se encontraba presente su cónyuge. Debido a un intento de resistencia del detenido, a uno de los aprehensores se le escapó un tiro de pistola que lo hirió en el costado derecho, rebotando una bala en las costillas y si­guiendo una trayectoria se alojo finalmente en el costado izquierdo intercostal. El detenido fue internado de inmediato en el Hospital de Carabineros donde se le diagnosticaron lesiones leves, siendo dado de alta el 15 de junio y entregado de inmediato a la DINA."

El fiscal militar se constituyó en el Hospital de Carabi­neros para verificar la veracidad del relato de mi padre. Al revisar los libros de ingreso, encontró: "Pedro González Rocha, 27 años, herida a bala en el hemitórax de­recho. Médico: Osvaldo Ureta Latorre".

El doctor Osvaldo Ureta Latorre, mayor de Carabine­ros, quien recibió a mi padre de manos del Comando Conjunto, declaró:

"Me encontraba de turno en el servicio de urgencia cuando aproximadamente a las 14 horas recibí una información telefónica desde la dirección del Hospital, mediante la cual se me informó que llegaría un herido a bala por sus propios medios. Se me ordenó además, tratar el caso en la for­ma más reservada posible, que no hiciera preguntas. Igno­ro quién fue la persona que me dio la orden, pero pienso que fue personalmente el director del Hospital. No pregunté por tratarse de una orden. El hombre llegó acompañado de cinco civiles. Uno de ellos, que hacía de jefe, se me acercó y me informó que traía al paciente del cual había dado cuen­ta. Vi que un auxiliar le preguntaba al paciente su domici­lio y como éste se mostrara reticente a darlo, le ordené al auxiliar no hacer más preguntas. El enfermo estaba pálido y quejumbroso. Le informé de todo esto al doctor Pazols, director del Hospital, a su domicilio, quien me pidió que lo tu­viera informado. Mi decisión, en función de los exámenes que se le tomaron, fue dejarlo hospitalizado, lo que conver­sé después con el doctor Pazols en su oficina. Por orden del director fui a buscar a uno de los civiles que lo acompaña­ban y lo llevé a la oficina del director. Yo me retiré. Una vez que el director dio su autorización para que lo dejáramos hospitalizado, me manifestó que lo ubicáramos en una pie­za lo más aislada posible."

Los recuerdos del doctor Osvaldo Pazols no fueron los mismos que los del doctor Ureta. El coronel Pazols negó ha­ber dado instrucción alguna al doctor Ureta antes del ingre­so de mi padre al hospital. Dijo que la primera información del asunto le fue comunicada por el doctor de turno, cuyo nombre no recordó, a su domicilio, aproximadamente a las 15:30 horas. Pazols declaró:

"El médico de turno me informó que el herido a bala era un detenido y que sus aprehensores lo habían llevado al hospital. Además, me manifestó que éstos le habían hecho saber que debía guardar reserva respecto del herido cuyo nombre nunca supe. El herido siguió en el hospital en obser­vación por algunos días siendo custodiado por los propios aprehensores, los cuales se turnaban para tal efecto. El mé­dico de turno condujo hasta mi oficina a uno de los aprehen­sores, el cual me manifestó que era de un servicio de inteli­gencia, identificándose con una tarjeta la cual lo acreditaba como tal. No me dijo de cuál servicio era.”

"Supe que el paciente era un detenido debido a que el médico de turno, creo que el doctor Ureta, así me lo informó. Pero yo no di orden alguna para que se lo recibiera. No se le hizo al paciente ficha médica por orden mía, debido al carácter reservado que me solicitó uno de sus aprehensores. Todos sus antecedentes clínicos fueron retirados por 'ellos'".

El fiscal decidió visitar la sección Traumatología, en el tercer piso, allí donde mi padre declaró haber sido atendido. El hecho fue ratificado por dos enfermeras, un practicante y un auxiliar del servicio, a pesar de que en los libros de la sección no existía constancia del ingreso ni del alta del paciente "González Rocha". Sin embargo, a pesar de que mi padre estaba engrillado, custodiado y en grave estado de salud, fue atendido por cinco facultativos, entre los que figuraba Winston Chinchón, quien sería más tarde ministro de Salud, quien reconoció haberlo visto.

Con todos esos antecedentes el fiscal militar volvió a solicitar información al jefe de la Dirección de Inteligencia de Carabineros, general Rubén Romero Gormaz, el que de­claró por oficio:

"Esta Dirección de Inteligencia tiene información que el ciudadano Manuel Guerrero Ceballos fue detenido por el Servicio de Inteligencia Naval y que a consecuencia de su detención y por resistencia a sus aprehensores, resultó lesionado a bala, motivo por el cual se solicitó a este servicio la cooperación del Hospital de Carabineros, la que se pres­tó oportunamente. Posteriormente, y dentro del tercer día, es decir el 17 de junio de 1976, a petición del mismo SIN, el detenido fue puesto a disposición de la DINA, de conformi­dad con la Orden Secreta No. 35-F-330, del 22 de noviembre de 1975, de los Ministerios del Interior y de Defensa Nacio­nal."

Aquí está la clave. El general Romero dio la verdadera razón por la cual entregó a mi padre: la existencia de una Orden Secreta No 35-F-330, de fecha 22 de noviembre de 1976 emanada de los Ministerios del Interior y Defensa, que dejó a la DINA como único servicio con facultades para detener, incomunicar y mantener recin­tos secretos de detención. Fue esa orden la que invocó el coronel Manuel Contreras para obtener la entrega de mi padre. Fue esa orden secreta la que provocó la eva­cuación del campo de prisioneros en la Base Aérea de Co­lina.

El oficio también señaló los cargos que se le hicieron a mi padre para ordenar su detención: "Extremista perteneciente al PC. Secretario general de las Juventudes Cornunistas. Registra viajes a Rusia y a la República Democrática Alemana, a cursos de adoctrina­miento político. Es responsable de la acción panfletaria del PC, la que dirigía desde la clandestinidad."

No hay ni una sola mención a la existencia de armas. Mi padre nunca las tuvo.

La investigación llevada a cabo por la Fiscalía Militar logró la identificación de uno de los hombres que participó en el traslado de mi padre: era un oficial de Carabineros cu­ya Tipcar tenía el número 1644. Esa Tipcar pertenecía al teniente Manuel Agus­tín Muñoz Gamboa, el mismo que participaría en el asesinato de mi padre en 1985, el "Lolo Muñoz".

En ese momento la Fiscalía Naval de Valparaíso pidió el traslado de la investigación por ser su Servicio de Inteligencia el responsable de la detención de mi padre. La peti­ción fue acogida.

Por ello, el 7 de noviembre de 1976 mi padre fue trasladado del Campamento Tres Álamos a un lugar desconocido. Vivió nuevamente la detención desaparición forzada. Ese mismo día el Ministerio del Interior le había concedido la libertad a papá junto a otros 129 prisioneros. Teníamos la lista deliberados, lo fuimos a buscar a Tres Álamos pero ya no estaba, nadie sabía donde se lo habían llevado. Ésta fue su segunda detención desaparición, esta vez por haber contado la verdad de lo que le habían hecho.

Nuevamente lo buscamos por todas partes. Ahora ya éramos tres, pues el primero de octubre de 1976, mientras papá continuaba prisionero, había nacido mi hermana América, quien hasta el día de hoy no soporta los fuegos artificiales, pues desde el vientre de mi madre oyó el balazo cuando detuvieron a mi padre el 14 de junio de 1976. Ese 1 de octubre de 1976, un militar de guardia le avisó a mi padre: "Eres padre de nuevo huevón, fue niña".

Tras exasperantes días de búsqueda, una llamada anónima nos alertò que mi padre podía estar en el Campo de Prisioneros de Puchuncaví, cerca de Valparaíso.

Viajamos para allá mientras veíamos venir los autobuses atiborreados de ex presos politicos que habían sido liberados. Cuando llegamos, en el Campo de Prisioneros no quedaba nadie, solo los guardias. Nos paramos frente al portón y vimos salir raudamente a un jeep con oficiales de la marina. En la desesperación mi madre, con América de un mes en brazos, y conmigo de seis años de la mano, junto a mi abuela materna, nos paró en medio del camino que debía hacer el jeep. "No nos iremos sin tu padre, sino mejor nos morimos todos", dijo. El jeep frenó a gran velocidad frente a esta familia desesperanzada; corrimos a la parte trasera del vehículo, y como milagro, ahí estaba mi padre, demacrado, custodiado por marinos armados.

Nos subieron a todos al vehículo, y nos llevaron detenidos al Fuerte Silva Palma en Valparaiso. Lo habíamos encontrado, estábamos juntos otra vez, pero no sabíamos qué ocurriría con todos nosotros.

Mientras, el dueño de la Tipcar No 1644, fue llamado a declarar ante el juez naval que siguió con la investigación que se había originado a raíz de las denuncias que le hiciera mi padre al Presidente de la Corte Suprema. El "Lolo Muñoz" dió como domicilio la calle Dieciocho No. 229, que es el lugar de "LaFirma" donde tuvieron a papá el 76 y luego el 85, y expresó:

"Un día que no recuerdo, en cumplimiento de instrucciones de mi general Rubén Romero, recibí de parte de funcionarios de Inteligencia Naval, al detenido Manuel Guerrero Ceballos, con el fin de trasladarlo al Hospital de Carabineros, en atención a que se encontraba lesionado. Allí se le mantuvo como tres días, con la respectiva vigilancia, hasta que recibí una orden de mi general, en el sentido de que debía trasladarlo al campamento de detenidos "Tres Alamos", y entregarlo al personal de la DINA."

Allí terminó la investigación. El informe final firmado por el vicealmirante Jorge Paredes Wetzer, juez naval, y el capitán de fragata Enrique Campusano Palacios, auditor naval, dice: "Se sobresee temporalmente la presente causa por no haber indicios suficientes para acusar a determinada persona como autor, cómplice o encubridor de los hechos investigados". Es decir, ni los tribunales civiles ni la justicia militar consideraron que la detención y tortura que vivió mi padre tenía responsables. Hasta el día de hoy nadie cumple condena por lo que le sucedió.

En el despacho del presidente de la Corte Suprema José María Eyzaguirre quedó, sin embargo, la declaración jurada de papá en la que dice: "Mis aprehensores, durante el interrogatorio con torturas, señalaron haber detenido y tener en su poder a Luis Emilio Maturana González, joven profesor, detenido y desaparecido desde el 8 de junio de 1976, en Santiago". El esfuerzo que hizo papá para intentar rescatar con vida a Luis Maturana fue inútil. En el cuartel "La Firma", Maturana, junto a René Orellana, fueron torturados sin límite, hasta la muerte, sin que nadie de los informados intentara impedirlo. Tampoco lo impidieron los Tribunales de Justicia, a pesar de los recuersos de amparo que habían presentado sus familiares.

A nosotros, mi madre, abuela materna y mi hermana América, luego de pasar dos días y una noche en un calabozo del Fuerte Silva Palma, siendo víctimas de prisión política y tortura, nos dejaron en libertad. Con mi hermana somos 2 de los ciento y tantos niños que aparecen como víctimas de prisión política y tortura en el Informe Valech. Yo tenía seis años y mi hermana un mes. ¿Qué le parece esto Sr. Piñera? ¿Porqué para usted los tribunales sí actuaban en dictadura y para nosotros no?

A mi padre lo "soltaron" recién el día 19 de noviembre, en condiciones que él era el acusador de vejámenes e ilegalidades. Días más tarde, luego que mi padre, ya libre, presentó su denuncia en todas las instancias que pudo, salimos al exilio rumbo a Suecia y Hungría.

Estuvimos allá hasta el año 1982, que es cuando regresamos, con la esperanza de mi padre que podría aportar a la lucha del pueblo chileno para recuperar la democracia. En el exilio mis padres se separaron, sin embargo siempre nos mantuvimos muy apegados. En Budapest, mi padre conoció a su nueva compeñera, Owana Madera, con quien haría frente como pareja a la nueva realidad que se avecinaba a su regreso a Chile. Nuevamente de persecuación y muerte por pensar distinto.

A pesar de todo lo vivido, me siento orgulloso de tener una familia a partir de cuya entrega y sacrificio se pudo recuperar la democracia. Por muy imperfecta que sea, la recuperamos. Y hay que profundizarla, reconquistarla para las mayorías. Pero el precio que pagamos fue alto, muy alto. En nuestro caso el degollamiento de mi padre en 1985.

También presentamos recursos de protección y de amparo en el secuestro del que fue nuevamente víctima en la vía pública en marzo de aquel fatídico año. Ninguno de tales recursos fueron acogidos. ¿Porqué a usted sí, Sr. Piñera?

La absolución de usted por parte de la Corte Suprema no demuestra que los Tribunales de Justicia hayan funcionado. Más bien todo lo contrario. Sólo demuestran que usted era un hombre de confianza del régimen de terror de la dictadura, en ningún caso comprueba su inocencia.

A otro perro con ese hueso Sr. Piñera. Usted no califica éticamente para ser Presidente de nuestro país. Ni siquiera como candidato de la derecha que bien haría en mirar la verdad del pasado reciente, reconocerla y cambiar. Usted está sucio Sr. Piñera. No nos venda más eufemismos que nos ofenden en nuestra dignidad.

Sin otro particular, le saluda
Manuel Guerrero Antequera
Hijo de un Ejecutado Político
Concejal por Ñuñoa

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"Por una comuna que nos integre a todos,
por una cultura que irradie sus tesoros".

Manuel Guerrero Antequera
Sociólogo / Concejal x Ñuñoa
http://manuelguerrero.blogspot.com
celu: 8-2092837

CHILE: CANDIDATOS RINDEN PLEITESÍA AL GOLPISTA AGUSTÍN EDWARDS EASTMAN

Manuel Cabieses Donoso

Editorial de”Punto Final”

Edición Nº 689, 10 De Julio, 2009

 

Los candidatos presidenciales dieron examen ante el consejo consultivo de la Fundación Paz Ciudadana que preside Agustín Edwards Eastman.

Nada les obligaba a entregar en ese lugar sus propuestas en materia de seguridad pública. Pero lo hicieron -y a juzgar por sus sonrisas- con muchísimo agrado. Tal como hacen los empleados de Edwards en los aniversarios de El Mercurio, a los que suele asistir el presidente de la República de turno y/o sus ministros.

Este 1º de julio, en el exquisito local de CasaPiedra, ante 200 invitados que degustaron croissants, frutas y café, un lamentable espectáculo tuvo protagonistas de alto calado político. Eran los candidatos presidenciales Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Adolfo Zaldívar, Jorge Arrate, Marco Enríquez-Ominami y Alejandro Navarro.

Sebastián Piñera envió desde Europa sus proyectos, coincidentes -¡era que no!- con los de Paz Ciudadana. Todo fue manejado patriarcalmente por Agustín Edwards, gestor del golpe de Estado de 1973, y cuyos oscuros antecedentes en materia de ética, moralidad comercial y conocimientos sobre delincuencia, son vergonzantes.

Los candidatos se comportaron como dóciles carneros en el ara de sacrificios de El Mercurio. La mesa del rastrerismo político la presidía el orejero de Nixon y Kissinger, el malnacido que vendió a su patria en Washington, el progenitor del golpe militar de 1973, o sea Edwards, que se abanicó con unos candidatos presidenciales de pacotilla.

¿Por qué los candidatos acudieron sumisos al llamado de Edwards y su Fundación Paz Ciudadana?

¿Por qué ninguno de los candidatos de Izquierda -Jorge Arrate y Alejandro Navarro- ni tampoco Marco Enríquez-Ominami, tan díscolo cuando no desafía al verdadero poder, se atrevieron a denunciar la farsa, ni pusieron en evidencia el papel que juega Paz Ciudadana en proporcionar fundamento ideológico a la derecha y los poderes fácticos en materia de seguridad y delincuencia?

Esta Fundación fue creada por Agustín Edwards en 1992, poco después del comienzo de la “transición a la democracia”. En Paz Ciudadana convergen malandrines de toda calaña, corsarios de los negocios, parlamentarios amamantados desde su más tierna infancia por millonarias cajas electorales, lobbystas sin fronteras, rábulas de las transnacionales, publicistas y magos del marketing, arrenquines prostibularios de los servicios de seguridad y otros especimenes parecidos.

En su directorio cohabitan Agustín Edwards con Sergio Bitar, ministro de Obras Públicas y alto dirigente -y mecenas- del PPD; Bernardo Matte, cabeza de uno de los grupos económicos más poderosos de Chile, con la senadora Soledad Alvear, ex presidenta de la DC, y cuyo marido -Gutenberg Martínez- se especializa en “vacunar” donantes para las campañas del PDC; Paola Luksic, del grupo económico que manejan Andrónico, Guillermo (miembro del consejo consultivo de Paz Ciudadana) y Jean Paúl Luksic, padrinos de todos los partidos de la Concertación y de la Alianza, sostenedores de parlamentarios que reciben dádivas en efectivo y en maletines a prueba de investigaciones bancarias; el senador UDI, Jaime Orpis; Edmundo Pérez Yoma, empresario y ministro del Interior; Eugenio Tironi, lobbysta de las peores causas, hasta hace poco escudero de una de las cadenas de farmacias que se coludieron para apuñalar la salud de cientos de miles de chilenos.

En Paz Ciudadana se hermanan la ministra de Educación, Mónica Jiménez, consejera de confianza de la Iglesia Católica, el ex pobretón Enrique Correa, hoy millonario lobbysta y remero de piraguas de derecha, centro e izquierda; y el no menos afortunado empresario Oscar Guillermo Garretón, socialista hoy, mapucista ayer, caradura siempre.

Paz Ciudadana es hoy otro negocio de Edwards, como los caballos, los botes a vela o la cadena de periódicos que le permiten modelar corrientes de opinión... y acumular influencia que abre las puertas a nuevos negocios.

Su Fundación recibe financiamiento de Farmacias Ahumada, Enersis, Lan, de las principales cadenas de retail, D&S y Cencosud, etc.

Paz Ciudadana, desde sus comienzos, ha agitado la bandera del miedo, del temor a la delincuencia, de la inseguridad de las personas. Son fenómenos reales pero que amplifica y manipula. Convirtió la seguridad en un factor ligado a la mano dura, añoranza soterrada del pinochetismo. Y, luego, en una pesadilla que esconde los reales problemas que originan la delincuencia: la miseria, la explotación y la discriminación. Si el enemigo interno para la dictadura militar y El Mercurio eran el comunismo y la Izquierda, desde hace diecisiete años es el muchacho(a) que no encuentra trabajo ni puede estudiar, el poblador, la gente pobre.

El remedio es el mismo: la represión, nuevas cárceles concesionadas, la seguridad privada (que mueve cientos de millones de dólares), el aumento interminable de las dotaciones policiales, en fin, todo aquello que contribuye a fortalecer la plataforma instrumental del fascismo.

Los gobiernos de la Concertación no se han atrevido -quizás ni siquiera lo han pensado- a quitarle legitimidad a Paz Ciudadana, porque esa Fundación es El Mercurio y sus 24 periódicos.

El temor reverencial que inspira ha hecho de Edwards un monstruo de la impunidad. En esto le ha sido útil Paz Ciudadana, que ampara con su silencio los delitos de cuello y corbata, las estafas bursátiles por miles de millones de pesos, las maniobras empresariales que destruyen el medioambiente o que causan la muerte al modificar las fórmulas de medicamentos para rebajar costos, y otros delitos millonarios que son el pan de cada día de los muchísimos Edwards que ha prohijado el neoliberalismo en nuestro país.

Nada de esto era novedad para los candidatos presidenciales de Izquierda, Jorge Arrate y Alejandro Navarro, cuando aceptaron manosearse con Edwards, el asesino intelectual de Allende y de miles de chilenos.

Prefirieron callar para ganar indulgencias con El Mercurio. Con mayor razón procedió así Enríquez-Ominami, que encuentra amplia y cotidiana cobertura en la cadena mercurial. No obstante que él se declara transversal y pragmático, no tiene impedimentos ideológicos ni políticos para compartir desayuno y sobajeos con Edwards, el golpista.

Los otros candidatos -Frei, Zaldívar y Piñera- siempre han seguido las aguas de Paz Ciudadana y pertenecen a la tropilla corralera de El Mercurio en la política nacional.

Arrate y Navarro, en cambio, pudieron negarse a asistir a CasaPiedra. O mejor, pudieron desenmascarar allí la turbia naturaleza de Paz Ciudadana y la catadura de Agustín Edwards. Sin embargo, aceptaron el besamanos… a cambio de una pizca de publicidad mercurial. En este caso, el oportunismo indigna.

La sumisión es cobardía; el acomodo es una vergüenza.

Y hay que decirlo.

 

XENTILEZA DO:COSAL A CORUÑA

PIÑERA PRÓFUGO DE LA JUSTICIA

Los Documentos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, publicados este viernes por el periódico El Siglo, plantean un rol hasta hoy desconocido de la embajada de los EEUU en la fuga de la justicia que emprendió Sebastián Piñera en 1982. La serie de documentos, dada a conocer en forma exclusiva por el semanario, incluye uno que señala que el padre de Piñera era colaborador de esa agencia de espionaje desde 1965 y que su hermano José, ministro del Trabajo y de Minería de Pinochet, fue su colaborador directo y analista financiero.

Los documentos, cuyos facsímiles reproduce El Siglo, reseñan una reunión del ministro consejero para asuntos latinoamericanos de la embajada estadounidense en Chile, George Jones, con el padre de Piñera y su primo hermano, Herman Chadwick Piñera, para sacarlo del país.

Otro documento señala que, a petición del entonces embajador estadounidense, James Theberge, la CIA se hizo cargo de una operación de 'neutralización' que se tradujo en la salida protegida del país de Piñera, vía aérea por Buenos Aires, con destino a México, en donde permaneció bajo la protección de Fernando Quijano.

El semanario sostiene que Quijano, de nacionalidad mexicana, aparece vinculado no sólo a organizaciones de ultraderecha, sino también a redes neofascistas, tales como la Junta Internacional de Comités Laborales, el Movimiento de Solidaridad Iberoamericana (MSIA) y la Unión Nacional Sinarquista".

Adjunto nota de Marcela Elizabeth.
http://www.facebook.com/home.php#/note.php?note_id=107312404173&id=1256946298&ref=mf

Complementando la nota de Marcela, adjunto gracias a la colaboración de mi amiga Flavia las siguientes imágenes que revelan cómo se pilla la cola Piñera, con lás imágenes escaneadas de los detectives.



Den clic a las imágenes para ampliarlas.
Formulario 22... Segundo juzgado del crimen.
2º Juzgado del Crimen de Santiago.
Ministro en Visita. Luis Correa Bulo
Orden de Aprehensión a Sebastián Piñera Echenique con fecha 27 de agosto de 1982.
Continuación

2º Juzgado del Crimen de Santiago.
Ministro en Visita. Luis Correa Bulo
Orden de Aprehensión a Sebastián Piñera Echenique con fecha 27 de agosto de 1982.

Fuente: http://www.facebook.com/s.php?q=ivan+seisdedos&n=-1&k=400000000010&sf=r&init=srp#/note.php?note_id=111741406265&id=1076838448&ref=nf