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Máximo Kinast Avilés

Está caro el transporte…

Escribe Luis Casado – 24/02/2011

 

Hace unos días me referí al desastre del Transantiago, afirmando que, -aparte ser uno de los más malos-, es uno de los sistemas de transporte más caros del mundo. Un lector me sugirió dar ejemplos, para no hacer como los “expertos” de La Tercera y El Mercurio que dicen cualquier burrada impunemente porque nadie verifica.

 

Como ayer llegué a París, ciudad en la que el transporte es caro… tomaré este ejemplo. Además trabajé aquí durante decenios y fui usuario regular de los transportes públicos. Mejor aún, como soy especialista del sector, contribuí modestamente a su modernización con mi trabajo. Veamos pues las tarifas parisinas.

 

Cualquier usuario puede acceder a un Abono Mensual. Este, que fue mundialmente conocido bajo el apelativo de “Tarjeta Naranja” (Carte Orange) es el título de transporte más utilizado y el que más viajes genera. El abono mensual permite utilizar todos los modos de transporte en un radio de unos 100 kilómetros: Metro, RER (metro express regional), autobuses, tranvías y tren.

 

Existen seis zonas tarifarias concéntricas que cubren un territorio que alberga a unos 12 millones de habitantes, la inmensa mayoría de los cuales vive en las tres primeras zonas a contar de Paris intramuros (zona 1). Con esto quiero decir que el Abono Mensual de tres zonas (1-2-3) es el que cubre la mayoría de las necesidades de transporte de la población, en volumen. En esas tres zonas tienes la posibilidad de utilizar el Metro, el RER, los autobuses, los tranvías, y los trenes. Uno de mis primeros laburos parisinos me obligaba a un desplazamiento de cuatro viajes a la ida, y otros tantos al regreso (tren, RER, Metro, autobús).

 

Ese Abono Mensual del que te cuento, para tres zonas, válido todos los días del mes, 24 horas sobre 24, incluyendo sábados, domingos y festivos, cuesta la friolera de 78,20 euros, o sea 51.145 pesos. De los cuales, si tienes un empleo, tu empresa debe rembolsarte la mitad. Digamos pues que para un atorrante que se gana la vida trabajando, el transporte le cuesta 25.573 pesos al mes. Con ese billete puede realizar un número ilimitado de viajes en todos los modos de transporte. Estadísticamente cada abono efectúa unos 100 desplazamientos mensuales, cada uno de los cuales necesita de dos o más viajes en uno o más modos de transporte. De modo que un abonado hace unos 220 viajes mensuales, cada uno de los cuales le cuesta la enorme suma de 116 pesos. ¿Estamos?

 

Tu Abono Mensual no te permite ir solo al laburo: después del trabajo puedes ir al cine, o al estadio, o a visitar a tu familia, o a pasear en un parque, o a lo que te de la gana. Lo mismo sábados, domingos y festivos. Tu Abono Mensual es tu garantía de movilidad urbana.

 

¿Y si no tengo laburo, te preguntas tú? No tengo quien me rembolse el 50% de mi Abono Mensual y en ese caso me tengo que ir a pie… Justamente, no. No te tienes que ir a pie. Porque en ese caso entras en una categoría de usuario que tiene gratuidad total, para las seis zonas, con un número de viajes ilimitado, todos los días, en todos los modos de transporte. Porque tienes que buscar trabajo, ¡boludo! En el peor de los casos entras en la categoría que tiene rebajas del 50 al 75%, y puede comprar el Abono Solidaridad Transporte. Si no sabes lo que es la “Solidaridad”, busca en el diccionario.

 

Como el salario mínimo bruto (SMIC) está en 1.365 euros (para un horario de 35 horas semanales), puedes deducir que al atorrante que gana el mínimo el transporte le cuesta un 2,86% de su salario.

 

En Santiago, usando solo los autobuses, y haciendo solo dos viajes al día, de lunes a viernes, a 540 pesos cada uno, el transporte mensual del currante le cuesta 23.760 pesos, lo que equivale a un 13,81% del salario mínimo bruto (172.000 pesos). ¿Ves la diferencia?

 

Si a esto le agregas que en Francia la salud y la educación son gratuitas para el currante y su familia… ya lo tienes claro.

 

A estas alturas percibes claramente que te las están viendo… y en un recurso desesperado por no pasar por un cretino te preguntas ¿Y quién paga, Ah? Simple: la actividad productiva. Esa en la que trabajamos todos y genera una torta nacional. La cual, bien distribuida da para pagar la salud, la educación, los transportes y muchas cosas más.

 

Pero pasa que en Chile la torta se la llevan, -toda-, los empresarios. Un puñadito de grandes empresarios. Y no queda ni para tu pijotero salario de mierda. Eso pasa. Por eso pagas todo, caro y malo. ¿Capisci?

 

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