Chile
LEANDRO TUVO UN SUEÑO ...
Fuente: Red Charquicán
mayores minas de cobre del planeta y al sur un próspero polo económico con salmones que salen a todo el mundo.
Este gran país gobernado por gente patriota, con experiencia, gente austera, culta, con la modestia propia de la gente sabia. Un Estado que hacía esfuerzos por optimizar el uso de los impuestos que le cobraba a sus ciudadanos y rindiendo cuentas públicas detalladas y claras en que cada centavo estaba bien utilizado y no había sobresueldos ni cuentas brujas ni jarrones.
Funcionarios públicos honestos y políticos altamente comprometidos con sus votantes. Todos juntos haciendo un Estado eficiente, moderno que era tan productivo que podían bajar los impuestos para que los ciudadanos pudiesen ellos usar SU dinero.
Los personajes políticos, desde concejales, alcaldes, diputados, senadores, ministros, y jueces eran personas de honor, de caracter, ponderados, con discurso sólido, nunca parlanchines, todos profesionales altamente capaces, verdaderos líderes, casi sabios. Legisladores innovadores creadores de leyes simples y útiles para la gente tan bien hechas que los europeos las copiaban desde wikipedia, pero indicando la fuente.
TRIBUNALES, JUECES Y CARABINEROS MUERTOS
Carabineros protesta porque la justicia suelta a los que el propio cuerpo uniformado califica de delincuentes. Ya lo han hecho varias veces, como cuestionando la mano blanda.
El jefe máximo de los antiguos portadores de carabinas, llamados por la población de "pacos", un general de apellido Benavides, llama a los jueces a cumplir con su deber, pasándose de la raya, aunque luego se pone el parche antes de la herida agregando que por favor no se tome como una crítica…
Poco se conversa públicamente sobre tribunales, carabineros y etcétera, tal vez por miedo a que a uno le caiga la teja y lo pongan en la mira, ya que evidentemente los textos y artículos críticos van a parar a las respectivas fichas de cada uno y a los gabinetes de análisis de inteligencia para ver qué onda el que escribe.
Una jueza que había estudiado Derecho conmigo al saber en estos días que soy presidente de mi junta de vecinos me dijo que ahora soy un buen ciudadano, lo que me ofendió, ya que siempre me he considerado un buen ciudadano, en especial cuando hubo que tomar las armas para enfrentar a la dictadura militar. Otra cosa es ser borrego.
Los tribunales están compuestos de cuadros políticos del sistema capitalista, que han estudiado derecho para defender el estado, ya que según Kelsen para eso está. Los no kelsenianos, es decir los que no son positivistas se declaran iusnaturalistas, es decir, partidarios del derecho natural. Vaya a saber uno lo que ellos entienden por eso, siendo que algunos dicen que el derecho se orienta por valores, entre esos, la justicia.
La comprensión de la justicia que tienen estos señores es bastante flexible al parecer, ya que hacen fila y se empujan cuando se trata de castigar comunarios mapuche, desempleados, jóvenes, trabajadores y demás, sacando pareceres según conviene a la estabilidad del status quo. Por eso no es rara su aparente comprensión hacia los llamados delincuentes y su castigo hacia algunas figuras públicas, ya que van soltando o apretando según las necesidades del orden social, en especial para evitar que la sociedad se desborde y salga la gente a la calle a gritar que se vayan todos.
Así ellos dicen a los carabineros de ir para allá y de venir para acá, pues son ejecutores de la ley, ese engendro normativo elaborado en un parlamento poco creíble con buena parte de reglas dictatoriales.
Lo extraño es que los carabineros no se indignen por el tipo de trabajo que les toca ejecutar. Algunos dirigen el tránsito y otros tiran pinta en moto, pero a todos cabe la tarea de repartir palos y tiros cuando se les manda y muchas veces cuando les da la real gana. Estos servidores públicos salen de familias populares, gente pobre, mientras la oficialidad proviene de buena familia, tal vez no tanto como los jueces, pero andan cerca. Vaya a saber uno el tipo de entrenamiento que les hacen que parece que fueran desesperados por atrapar y apalear al que se les ponga por delante, que no lo digo por decir, sino que lo he visto con mis propios ojos desde antes del golpe militar, durante y ahora. No veo adelantos democráticos ni de derechos humanos en la acción represiva del estado, más bien veo violaciones de los derechos humanos de los oficiales y las instituciones hacia los soldados de tropas y de carabineros.
Los militares muertos en Antuco lo fueron por el tipo de trabajo que les toca hacer, por el tipo de estructura jerárquica que se les impone, en que no tienen derecho a pataleo ni a emitir opinión. Simplemente los llevaron a la muerte. Habrá que hablarles duro a los otros jefes para que no metan la pata otra vez, pero la estructura sigue siendo la misma.
Así como a esos militares, a los carabineros los mandan a la muerte, les ordenan meterse en medio de la población enardecida, insatisfecha, a sabiendas los oficiales de que la miseria y el hambre generan respuestas potentes de la población, que no se trata de un jefe de banda o luchador social aislado, sino que muchas veces la gente ha salido en masa a defender a sus vecinos, independientemente de que se gane la vida como pueda, ya que la compraventa en el tráfico de drogas aumenta en la misma proporción en que disminuye el trabajo. A mayor insatisfacción social mayor búsqueda de cualquiera manera de subsistencia. Ya la lucha social está aumentando, poco a poco la población toma conciencia y nada van a conseguir los empresarios y diarios culpando de todo al partido comunista para desviar la atención de la combatividad popular, pues ya no es como antes que llegaban los militantes y activistas para que la gente abra los ojos. Hoy día la autonomía y el protagonismo social son de verdad, no son de mentirita.
Distintas son las causas de las consecuencias. Seguir atacando las consecuencias del modelo económico capitalista no va contener la lucha social. Llenar de cámaras las esquinas y de carabineros idiotizados como Rambos ansiosos por quebrarle el espinazo a alguien para hacer una especie de muro de contención que detenga la inquietud e insatisfacción social no va a ayudar a nadie.
En vez de dirigir su furia hacia los tribunales, los carabineros, así como los soldados, marineros y aviadores, harían mejor en dirigir la vista hacia el tipo de economía que se nos está imponiendo y que va a terminar arrojando a todos contra todos, ya que de otra manera la única salida es aumentar la represión. Vean como se abusa de los pueblos que habitan los territorios controlados por el estado chileno. Perciban que se trata de un modelo económico que ustedes defienden contra la población.
El actual modelo chileno no va a ser eterno, luego se va a desplomar sin poder contener la fuerza de la nueva economía que comenzará a instalarse entre las filas de los pobres de donde saldrán miles de insatisfechos a reorganizar la vida en forma comunitaria. Está difícil, lo sabemos y ustedes también lo saben y hacen todos los esfuerzos para evitarlo, así como sus jefes y autoridades hacen también todos los esfuerzos posibles. Pero, ¿qué van a hacer ustedes, los de tropas y suboficialidad, carabineros, soldados, marineros y aviadores cuando las cosas empiecen a cambiar desde abajo?
Parece prudente comenzar una discusión abierta sobre la democratización de los tribunales y de las fuerzas armadas y carabineros, que los jueces puedan ser electos por la población de su localidad y de entre ellos salgan los magistrados superiores, que se acaben las escuelas militares especiales de hijitos de papá, que todos pasen por ser tropa y tragar tierra, que asciendan a la suboficialidad y a la oficialidad aquellos de abajo que tengan méritos reales para hacerlo, entre otros un real respeto hacia sus compañeros y hacia la comunidad, que sean sus propios compañeros de labores, y no los de arriba, los que elijan a quienes tendrán que dirigir las tropas en caso necesario de catástrofes y agresiones externas, pero que jamás puedan dar ni aceptar órdenes de disparar contra el pueblo.
Abrazos
Jaime Yovanovic Prieto, Profesor J
POLÉMICA EN EL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE
PS de Chile: Declaración de miembros de la Secretaria de Relaciones Internacionales en Apoyo al compañero Esteban Silva
DECLARACION
A la militancia del Partido Socialista de Chile:
Los abajo firmantes, miembros de la Secretaría Relaciones Internacionales, hemos tomado conocimiento que el Secretario General, Marcelo Schilling ha informado por la prensa que solicitará la expulsión del Presidente del Regional América y miembro del Ejecutivo de la Secretaría de Relaciones Internacionales el cro Esteban Silva, bajo acusación de haber emitido opiniones de solidaridad en nombre del PS con el dirigente peruano Ollanta Humala.
Ante ello señalamos que:
1.- Instamos al cro Schilling a reconsiderar su actitud pues de perseverar en ella podría generar un conflicto político mayor en nuestra organización en momentos tan singulares como los que estamos viviendo.
2.- El compañero no firmó ningún documento en nombre del partido, por lo que respaldamos al cro Esteban Silva en su derecho a formular opiniones tal derecho se constituye en una de las más valiosas tradiciones de la cultura socialista. Somos un partido democrático y no un regimiento.
3.- Respecto a la situación que afecta al señor Ollanta Humala no es cuestión que haya sido debatida y resuelta por el conjunto del PS, mientras ello no ocurra todas las opiniones son validas y necesarias.
4.- En días recientes ha renunciado a la Presidencia de la Secretaría de Relaciones Internacionales el cro Jaime Gazmuri ante las actitudes de la mesa partidaria que tiene una visión autoritaria y excluyente de la conducción política, esto no hará sino entrabar más la política de relaciones internacionales del PS que en su actual fluidez en América Latina se debe en buena medida a la incansable actividad del compañero Esteban Silva.
Santiago 6 de Febrero de 2008
Francisco Bucat, Subsecretario General del Partido Socialista y miembro de la Secretaría de Relaciones Internacionales
Roberto Ávila, miembro del Comité Central y de la secretaría de relaciones Internacionales
Gabriel Salinas, Secretaría de Relaciones Internacionales
Marcos Cárdenas, Secretaría de Relaciones Internacionales
E Rubilar, Secretaría de Relaciones Internacionales
Guillermo Lira, miembro de la Secretaría de Relaciones Internacionales
Lautaro Videla Stefoni, miembro de la Secretaría de Relaciones Internacionales.
Esteban Bucat, miembro de la Secretaría de Relaciones Internacionales.
MI OPINIÓN PERSONAL: Marcelo Schilling fue nombrado por Alwyn Director de 'La Oficina' organismo continuador de la Política de Terrorismo de Estado iniciada por la DINA y seguida por la DINA. Durante su mandato se produjeron varios hechos delictivos, atentados contra miembros del MIR, que nunca han sido esclarecidos. Mi impresión personales que Schilling debería estar acusado junto a los genocidas del Innombrable en lugar de ocupar un cargo tan importante como el que ocupa. Pero Chile es así. El Ladrón va trás el Juez. Máximo Kinast Avilés
YO NO OLVIDO, ¿Y TÚ ...?
From: red@charquican.cl
To: viejobeno@hotmail.com
Subject: YO NO OLVIDO....Y TU?
Date: Sat, 9 Feb 2008 17:30:46 -0300
En un 7 de febrero de 1971….
Gentileza (B.V.J)
Discurso de Salvador Allende a los trabajadores del cobre
7 de febrero de 1971
Amigo y presidente de la Confederación del Cobre, diputado Héctor Olivares Solís: compañero Vladimir Chávez, intendente de la provincia; estimados amigos y colaboradores; ministros de Estado, Orlando Cantuarias, de Minería, y José Oyarce, de Trabajo y Previsión Social; compañeros subsecretarios del Ministerio de Minería y del Trabajo, Hernán Soto y Julio Benítez; parlamentarios del pueblo; alcaldes y regidores, señor comandante de la guarnición de Rancagua; señor prefecto de esta ciudad; estimado colaborador edecán naval, comandante Arturo Araya; trabajadores del cobre:
Quiero referirme ahora a la iniciativa más trascendente y más importante de este Gobierno: al proyecto de reforma constitucional destinado a nacionalizar, sin apellidos, el cobre. Cuando planteamos en la campaña presidencial que Chile debería recuperar las riquezas fundamentales que están en manos del capital foráneo, señalamos muy claramente que los países dependientes o en vías de desarrollo no podrían jamás elevar sus condiciones materiales de existencia para sus pueblos y abrir horizontes más amplios, desde el punto de vista intelectual y espiritual, si acaso Chile no recuperaba esas riquezas, si nosotros no aprovechábamos el excedente que produce nuestra economía, si no planificábamos el desarrollo económico y utilizábamos los recursos que hoy día se van de nuestra patria, más allá de la frontera; van a fortalecer grandes empresas, fabulosas empresas que vuelcan sus capitales en los países poco desarrollados porque les rinden más intereses.
Dije ante el pueblo, para que el pueblo lo aprendiera y no lo olvidara, que Chile, como tantos países de América Latina, era un país potencialmente rico y que, sin embargo, hoy somos un país pobre.
Destaqué que somos un país que no anda con la mano tendida, pidiendo unos cuantos millones de dólares, mientras salen de nuestras fronteras enormes cantidades; que siendo un país en vías de desarrollo, éramos un país exportador de capitales, y, sin embargo, andamos buscando capitales; señalé que en 50 años no más han salido de Chile 9.800 millones de dólares, que representan el valor del capital social de la patria, acumulado a lo largo de toda su existencia; di a conocer lo que representaba el cobre para Chile como riqueza fundamental.
Por eso, en las campañas y en las luchas electorales pusimos acento para que el pueblo comprendiera la importancia que tiene el que Chile sea dueño de sus riquezas esenciales; al mismo tiempo señalamos la importancia de una profunda y honda reforma agraria para el desarrollo económico nacional. Nos movió y nos mueve el defender a Chile, el poder impulsar el desarrollo económico de la patria, el poder elevar el nivel de vida de los chilenos.
Queremos otros recursos y el excedente de nuestra economía para hacer de Chile un país industrial, para crear los complejos agrarios e industriales, para trazar los caminos, para que los barcos lleven la bandera de Chile a todos los mares, para que las usinas, con el humo de sus chimeneas, opaquen la claridad de nuestro cielo. Queremos esos excedentes económicos para dar trabajo y dignificar la vida del hombre y la mujer chilena.
Creemos que los pueblos sólo progresan trabajando más y produciendo más; pero hemos agregado que es muy distinto trabajar para una minoría ávida de riquezas, de privilegios y granjerías, a trabajar para Chile y trabajar para los chilenos. Qué satisfacción tengo yo ahora al hablar aquí, como compañero Presidente, y oír el resumen de las conclusiones de los trabajadores del cobre. Gracias, compañero Héctor Olivares, en usted personalizo el apoyo, la comprensión, el espíritu de lealtad a Chile que tienen los heroicos trabajadores del metal rojo.
Ellos saben que tienen que producir más, que tienen que trabajar más y yo sé que lo van a hacer. Igual respuesta he recibido en el carbón cuando fuimos a decirles a los trabajadores que allí, y por primera vez, ellos iban a intervenir en el proceso de la producción; que las minas de Lota-Schwager eran de los chilenos; que habíamos adquirido las minas; cuando les dijimos que el Estado de Chile, representante de ellos, era el dueño de esas minas. Yo vi en el rostro curtido de viejos mineros rodar las lágrimas de emoción.
Tantas veces, tantas veces les habían hecho esta promesa, y se cumplirá ahora porque hay un Gobierno de ustedes, un Gobierno Popular. Y les dije a los compañeros del carbón: «Ustedes producen 3.600 toneladas diarias de carbón; a ese nivel no podemos seguir; ustedes tienen que producir 4.500 0 4.700 toneladas diarias. Yo les pido por Chile y les pido por el pueblo que cumplan esa tarea». Los compañeros del carbón prometieron hacerlo y en el primer mes en que el gerente es un minero, un compañero que trabajaba como barretero del carbón, la producción ya ha mejorado ostensiblemente.
Voy a ir al salitre el 20 de este mes. Pocos países han vivido el drama de Chile frente a la oligarquía, coludida con los intereses foráneos, ante una riqueza tan importante para la patria, riqueza que significó vida, hambre, sacrificios heroicos de vidas chilenas, en la guerra y en la paz. Sin embargo, ahí está el salitre, ese emporio de riqueza, demostrando la inepcia e incapacidad de los grupos diri-gentes y la tolerancia culpable de los gobiernos que permitieron el latrocinio que se hizo contra Chile y el interés nacional. Baste decirles a ustedes, pueblo de Machalí, que la compañía minera de Chile Sociedad Química y Minera de Chile, producto del fracaso de la Anglo-Lautaro, empresa que ha explotado Pedro de Valdivia y María Elena, y frente al fracaso de Victoria, ha perdido el año antepasado 7 millones de dólares y el año pasado 11 millones de dólares.
Pues bien, compañeros, sepan ustedes que nueve u once directores de esas compañías ganaban, hasta julio del año pasado, en total, cerca de 700.000 dólares; que un solo funcionario ganaba 65.000 dólares al año, mientras los trabajadores salitreros tenían un salario de doce escudos y cuarenta centésimos; y este señor, a quien le puso término en su trabajo el propio Gobierno de Frei, este señor ha demandado a la empresa, vale decir, al Estado chileno, por una suma cercana a los 3.000 millones de pesos, y, según me han dicho, tiene todavía estudiada una posible demanda de 2.000 millones de pesos más. Son insaciables e implacables. Ese tipo de chileno no lo considero patriota y no soy el Presidente de esa jauría de chilenos.
Por eso es que el pueblo debe entender estas cosas, debe comprender que sólo será posible que Chile avance si rompe el retraso, la miseria y la incultura; sólo así será posible
- que el niño tenga el alimento necesario, que es más, desde luego, que el medio litro de leche que le hemos dado.
- Que la juventud tenga vestuario, posea un oficio, una carrera, y se prepare para trabajar.
- Que la mujer chilena se incorpore al esfuerzo común y colectivo y emplee su capacidad en igualdad de condiciones con el hombre.
- Que el adulto, hombre o mujer, tenga perspectivas de trabajo para ganarse la vida con dignidad y tenga derecho a la vivienda, a la salud y al descanso.
- Que el anciano, al término de su vida, no deba tender la mano en actitud mendicante.
Todo esto será posible cuando desarrollemos con esfuerzo, sacrificio y heroísmo en el trabajo una nueva economía, una nueva mentalidad, un nuevo espíritu, una nueva conciencia, que en efecto tienen que ofrecerla los campesinos y obreros chilenos.
Por eso tenemos que entenderlo y que nuestra palabra se oiga más allá de las fronteras de Chile. No nacionalizaremos el cobre ahora, mañana el hierro, las riquezas fundamentales después por un espíritu revanchista. Lo hacemos, no con un criterio de injusticia, lo hacemos por una necesidad esencial y vital para Chile y su destino.
Y tenemos derecho a hacerlo, porque de ello depende el futuro de la patria. Esta es la gran diferencia que hay cuando el pueblo es Gobierno, y cuando ha sido Gobierno la oligarquía y los grupos minoritarios, que entregaron la riqueza fundamental de nuestro suelo. Por eso he dicho y recalco: no adoptamos un camino de provocación para aquellos que invirtieron el dinero hace tiempo en Chile; no queremos el camino de la apropiación indebida ni de la usurpación; pero tampoco queremos el privilegio y la granjería.
Queremos se dicte en un país independiente y soberano, dentro del marco jurídico de la propia democracia burguesa y con apoyo de los sectores demócratacristianos, queremos dictar una ley que permita a Chile, repito, dentro de los cauces legales, hacer que el cobre, como barricada, como bandera de combate de la Unidad Popular, sea auténticamente nacionalizado y sea el cobre de Chile y los chilenos.
Eso no puede considerarse un atentado o una actitud artera contra otro país. Categóricamente no puede ser considerado una agresión a Estados Unidos. El Gobierno norteamericano y los sectores directivos de la población norteamericana deben comprender la angustia de nuestro pueblo y la necesidad que tenemos de planificar nuestra, economía y aprovechar para Chile los recursos. Y lo vamos a hacer, repito, no por una actitud de intransigencia o sectarismo. Lo vamos a hacer dentro de las normas de Chile y dentro de las normas jurídicas que un Congreso, en el cual no tenemos mayoría, va a acordar por el esfuerzo nuestro y la colaboración de ellos.
Por ello la actitud de Chile debe merecer respeto. Nosotros queremos evitar que haya represión contra Chile; queremos evitar que se nos cierren las fuentes del crédito; queremos evitar que se tomen medidas de represalia; queremos evitar que se pongan cortapisas al desarrollo técnico de nuestras Fuerzas Armadas; queremos evitar que se nos nieguen la colaboración técnica y el progreso científico; queremos evitar esas cosas, pero no al precio de la indignidad. Lo vamos a evitar sobre la base del derecho de un pueblo a conquistar su libertad económica y a conquistar su derecho a la vida.
Por eso es que creo que ya está madura una conciencia nacional; lo prueba la presencia multitudinaria de ustedes y lo prueban las conclusiones de este Consultivo Extraordinario, que será el aporte más serio a la dura tarea que tenemos por delante. Sin embargo, quiero y es mi obligación destacar aquí que si hay dificultades que puedan apuntar en el campo internacional, y si las hay también en el campo nacional frente a sectores que no comprenden cuál es la esencia patriótica de nuestra actitud, también hay dificultades que nacen dentro de los propios trabajadores del cobre.
Allí hay un letrero que dice: «Compañero Presidente, termine con la aristocracia obrera». He sido muy claro en decirle al pueblo lo que pienso. Chile vive dos flagelos brutales: el de la inflación, por una parte, y el de la cesantía, por otra. ¿Cómo detener la inflación? ¿Cómo impedir que los que viven de un sueldo y un salario tengan el drama de todos los días de las alzas de precios y la disminución de los sueldos y salarios? Lo he dicho tantas veces; los precios suben por los ascensores mientras los sueldos suben por las escaleras en un proceso inflacionista. Nunca los sueldos o los salarios van a alcanzar el alza de precios.
Hay que detener la inflación, que tiene causas externas e internas que, lógicamente, golpean con más fuerza a los pensionados o montepiadas, a quienes poseen ingresos rígidos en sus sueldos o salarios. Por eso, por primera vez en esta historia hemos puesto cortapisas a los que tienen excedentes, a los que reciben altos ingresos.
Dijimos que nadie debía ganar en Chile más de 20 sueldos vitales al mes y les parece poco! ¿Y cuánto es ahora, a pesar de nuestro esfuerzo, el salario medio industrial?: 600.000 pesos al mes. Es decir, hay gente fue gana 35 veces más de lo que gana un obrero que tiene un salario de 600.000 pesos al mes. El que gana 17 millones tiene 35 veces más poder de compra. Eso es una injusticia. Hay países en el mundo donde la relación es de 1 a 4 y de 1 a 7. Antes en Chile era mucho más grande la distancia y hemos tenido que reducirla. De la misma manera hemos dicho que no puede haber ningún chileno que en Chile gane dólares, que no puede haber ningún chileno descarado o cínico que ganando dólares los vende en el mercado negro causando un perjuicio para Chile y los chilenos. Esto es lo que hemos dicho y es el motivo por el cual el pueblo comprende nuestra política.
Por eso en la Ley de Reajustes elevamos de 12 a 20 escudos al día el salario mínimo industrial, vale decir, en el 67 por 100; elevamos la pensión de los obreros campesinos en un 100 % ; en un 64 % las asignaciones familiares de los empleados públicos y en un 35 % la asignación familiar de los empleados particulares. Sin embargo, existen la distancia y la diferencia, que el próximo año trataremos de reducir mucho más. Los empleados particulares tienen una asignación familiar, por cada carga, de 160.000 pesos al mes; 112.000 los empleados públicos, Fuerzas Armadas y Carabineros, y 90.000 pesos al mes los obreros y campesinos.
A pesar, repito, que elevamos en un 100 % la asignación familiar de obreros y campesinos, porque la distancia era mucho mayor. De igual manera las pensiones y montepíos se han elevado en un porcentaje mucho más alto para los obreros, para sus viudas, para los campesinos y las mujeres de los trabajadores del agro. Y, sin embargo, hay diferencias fundamentales. En este país, mientras la pensión media del obrero imponente de la Ley 10.383 debe estar bordeando los 320.000 pesos mensuales, hay funcionarios que tienen jubilaciones de 25, 30, 40 0 50 millones de pesos al mes.
Con esto también vamos a terminar en forma oportuna, compañeros. Por eso es que los obreros del cobre tienen que entender sus responsabilidades. Ser obrero del cobre, dentro del régimen vigente, es un privilegio. La organización de los trabajadores del cobre permite ejercer una presión mucho más fuerte que todo el resto de las organizaciones de trabajadores de Chile.
Una huelga del cobre no podría durar más allá de 10, 12 0 15 días. Si durara 1, 2 0 3 meses, sería una catástrofe para la economía nacional. Hay huelgas de otros gremios que duran 90, 120 o más días. Una huelga en una fábrica de helados, de botones o de hilos no tiene mayor importancia para la economía nacional. Pero las huelgas del cobre, del acero, de la electricidad o del carbón pesan sobre la economía. Y se hiere a Chile y a todos los chilenos si acaso esa huelga perdura por largo tiempo.
Por eso nosotros hemos dicho que tenemos que apelar a la conciencia y a la responsabilidad, al sentido solidario de los trabajadores del cobre; ellos no pueden ejercer la presión que hacen a través de sus organizaciones sindicales, porque ellos, antes que obreros del cobre, son chilenos y además deben tener conciencia de clase y saber que otros trabajadores tienen ingresos mucho más bajos.
Por eso hemos visto con satisfacción que se ha logrado un arreglo con los trabajadores del cobre sin ir a la huelga. Aunque ha sido más alto el reajuste general, que alcanza a un 35 por 100 para los sectores públicos, agradecemos esta actitud de los trabajadores del cobre. Hay, sin embargo, un sector de estos trabajadores que no quiere entender. Y yo tengo la obligación de plantear las cosas con claridad. Me refiero a los supervisores, que están en el rol oro. Quiero que ustedes, que Chile entero vea cómo hemos procedido y cuál ha sido la respuesta de esta gente que trabaja en el cobre.
Saben ustedes que existen supervisores pagados en escudos y pagados en dólares; los pagados en dólares son más o menos 1.500 y los pagados en escudos son más o menos 2.000. De los primeros, sólo un 30 por 100 desempeñan funciones técnicas propiamente tales. Hay funcionarios administrativos, hay secretarias, hay médicos que están en rol oro. Yo soy médico, pero no tengo un sentido gremíalista que me obligue a callar la verdad sobre los médicos que, por ejemplo, obtuvieron un 32 por 100 de aumento en sus sueldos en oro, vale decir, en dólares, el año pasado. Pues bien, qué sucede? Sucede, compañeros trabajadores del cobre, ciudadanos de Chile, que hasta ahora no hemos podido llegar a un acuerdo con los supervisores del rol oro.
Este problema se empezó a crear cuando, por determinación de quien habla, se suprimió en Chile la posibilidad de que pudieran ganar en dólares. Pues bien, de inmediato entonces designamos una comisión en la que está el ministro de Economía, el presidente del Banco Central, el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre y el fiscal de la Corporación del Cobre. Designamos esta comisión para entenderse con los supervisores, aunque, indiscutiblemente, no habría habido conflicto de ninguna especie si los supervisor lo hubieran respetado la ley vigente; vale decir, si hubieran liquidado sus ingresos en dólares de acuerda con las disposiciones legales, si hubieran liquidado sus dólares a 14,33 escudos.
Sin embargo, ya en 1969 quedó comprobado el hecho de que muchos empleados, técnicos y supervisores del cobre no liquidaban sus ingresos en dólares en el Banco Central, y el Gobierno de Frei, inclusive, siguió en el juzgado de Calama un juicio contra ellos. No obstante, frente a la amenaza de una huelga, no se siguió actuando. Se transó con ellos y entonces quedó en claro que un grupo de chilenos tenía el derecho a liquidar sus ingresos en moneda extranjera, no de acuerdo con las leyes vigentes y el interés de Chile, sino de acuerdo con sus propios y personales intereses. Si esto ocurrió en el Gobierno de Frei, no va a ocurrir en el Gobierno de ustedes, compañeros.
Ellos han amenazado con huelgas, y yo les digo a los supervisores que tienen una obligación con su propia conciencia y con Chile. No pueden abusar de la situación que implica el hecho que los técnicos tengan alta responsabilidad en la producción y productividad de la empresa. Les pido, como chileno, porque la mayoría son chilenos -hay tan sólo 80 extranjeros-, que piensen que hay millones de chilenos que ganan mucho menos, pero mucho menos que ellos: y son profesionales, empleados y obreros. Para qué decir los maestros; para qué decir los campesinos; los propios altos jefes de las Fuerzas Armadas y Carabineros, en el grado más alto de su carrera profesional, ganan mucho menos.
Que no alteren las cosas, que no estiren la cuerda, que no nos amenacen con huelgas, porque si van a la huelga les vamos a aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado. Y yo apelo a los supervisores que no están en ese predicamento, apelo a los obreros y empleados del cobre; apela a mis compañeros del metal rojo. Ellos tienen que estar vigilantes, ellos tienen que estar en pie de guerra. Si los supervisores van a la huelga, no se pararán las minas; las minas seguirán trabajando.
Yo sé que éste es el único lenguaje que cabe, o sea, el de un compañero de ustedes que ejerce la tarea de Presidente de Chile. Son ustedes junto con nosotros los que tienen la responsabilidad de sacar a Chile del marasmo y del retraso en que vive. Si acaso un sector de trabajadores piensa que la lucha del pueblo está destinada a servir nuevos privilegios, se equivoca. ¿Con qué derecho podrían los trabajadores pedir que pusiéramos atajo a los banqueros, a los terratenientes, a los que especulan con la moneda, si hay obreros y empleados que hacen lo mismo? Ser revolucionario implica una nueva moral. Ser revolucionario representa una conciencia honesta.
Por eso a mí no me gustan los que hablan a cada rato de la revolución y son incapaces de medir el alto y profundo sentido moral que tienen estas palabras. Alguien dijo, y con razón, escribiendo en las murallas de París, y lo he repetido porque es importante no olvidarlo: “La revolución comienza en las personas antes que en las cosas”. Eso es lo que deben tener ustedes, trabajadores del cobre: conciencia de ello, conciencia de que el cobre, riqueza que se da a los chilenos, hay que defenderlo trabajando más, produciendo más. Conciencia de que nacionalizar el cobre va a crear contra Chile resistencias que tenemos que vencer, vencer con esfuerzo, con sacrificio.
Por eso, compañeros, empleados y obreros del cobre, técnicos del cobre, yo apelo al sentido nacional de ustedes. Yo los llamo a cumplir con la patria. Yo les exijo, en nombre de Chile y de la patria, el sacrificio que ustedes deben entregar contra el privilegio; el esfuerzo de todos contra la granjería. Es el tribunal de la nueva actitud contra Chile y la historia. Yo tengo fe en ustedes, compañeros del cobre, que entenderán mi lenguaje, que es el lenguaje del compañero Presidente.
Obtenido de "http://es.wikisource.org/wiki/Discurso_de_Salvador_Allende_a_los_trabajadores_del_cobre_%287_de_febrero_de_1971%29
mas informaciones .
.www.nido20.cl www.brp.cl
www.alternativabolivariana.org
www.trabajadores.cu
CARTA AL 10 DE FEBRERO
8 de Febrero de 2008
Fuente:
www.elmostrador.cl/modulos/noticias/constructor/noticia_new.asp?id_noticia=239938
por Luis Casado
Malhadado 10 de febrero:
En la larga lista de las derrotas nacionales que incluyen proezas como el empalamiento de Caupolicán, el Desastre de Rancagua, el Asesinato y Desaparecimiento de Manuel Rodríguez, el Hundimiento del Angamos, la Batalla Naval de Iquique, la Tragedia de Alpatacal, la Constitución del 80, la llegada de las AFP, los Héroes de Antuco, la eliminación de la Roja en el Mundial del 2006 y Ricardo Solari comiendo hamburguesas para restaurar la confianza en los McDonalds, no hacías falta.
Y no menciono derrotas recientes de las que no podemos sentirnos colectivamente responsables ya que tienen que ver con que los ingleses no son lo que fueron.
Durante años resistieron con estoicismo los despiadados ataques de los Heinkel, Junkers y Dornier de la aviación nazi, los bombardeos con los Vergeltungswaffe más conocidos como cohetes V1, la destrucción de cientos de barcos de carga, de guerra y de transporte a manos de los U-boot, para no mencionar los fish & chips, el cocido de cordero a la menta y la cerveza tibia que aún agreden los estómagos de los súbditos de su graciosa majestad.
Sin embargo, liberaron a Pinochet de su prisión de Londres por obra y gracia de un único “Panzer”, modelo nacional, que sacó de quicio a los rossbifs llorando el canazo de “su general” como plañidera de campo.
En fin, malhadado 10 de febrero, que no hacías falta para avergonzarnos visto que razones no faltan.
Para mí hubiese sido mejor ponerte en un lugar como el que ocupa, -desde el nacimiento del calendario gregoriano-, el 30 del mismo mes, o por lo menos el 29, que en caso de ser portador de desgracias nos hubiese ahorrado el tener que soportarlas con frecuencia anual.
No obstante, te empeñaste en venir y en acunar el nacimiento de la derrota de las derrotas, el escaparate de la incuria chilensis, el bendito Transantiago.
Desconfiados como somos, hay quien afirma que ni todo el genio del dream team designado por R&L hubiese bastado para alcanzar los resultados conocidos sin alguna ayuda externa o sin algún estímulo artificial.
De ahí que se haya hipotizado el consumo de un alijo de hachish marroquí o, -según otros tratadistas-, el uso de Talidomida, de los efluvios de Tchernobyl o la ingesta desmedida de marisco crudo para concebir el “subnormalito”.
Y digo “subnormalito” porque, malhadado 10 de febrero, el Transantiago solo tiene un añito, edad tierna en que los peques aún son mononos, apenas comienzan a caminar y no dan el coñazo que la obra cumbre de R&L nos dio desde el primer día de su existencia.
Como suele ocurrir en la inmensa mayoría de estos casos, el “subnormalito” nació huérfano. El día del parto los obstetras y las matronas estaban de vacaciones. Al ver el resultado el genitor putativo miró para el otro lado y rehusó reconocer su paternidad.
De modo que el “subnormalito” nació solo, si exceptuamos un Espejo de guardia al que no se atrevió a preguntarle, el pobre, si él era el más bello.
En estos días estivales en que los chilenos o están de vacaciones o están saliendo, puedes apostar lo que quieras a que nadie celebrará tu cumpleaños, malhadado 10 de febrero, porque a pesar de haberle confiado el Transantiago a eminentes émulos del Dr. Vidal, -“cirujía de cuerpo y alma”-, sigue tan mamarracho como el primer día.
Así pues, la tan anunciada “revolución” se verificó en los hechos: al precio de tres mil millones de dólares hemos descrito una vuelta completa para volver al punto de partida.
Date por enterado, malhadado 10 de febrero: para tu primer aniversario no habrá torta, ni challas, ni gorritos, ni cornetines, aun menos algazara, ni percusiones, ni flautas, ni pitos ni chirimías.
Lo que no deja de sorprender en un país habituado desde sus albores a celebrar y a conmemorar derrotas.
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Luis Casado es ingeniero del Centre d’Etudes Supérieures Industrielles (CESI, Paris, Francia), profesor del Institut National de Télécommunications (INT) y miembro del Comité Central del Partido Socialista de Chile.
UN INFATIGABLE TESTIGO DE LA HISTORIA
Fuente:
www.memoriachilena.cl/mchilena01/temas/index.asp?id_ut=volodiateitelboim(1916-)
Un infatigable testigo de la historia
Valentín Teitelboim Volosky, más conocido como Volodia Teitelboim, nació el 17 de marzo de 1916, en Chillán. Hijo de Moisés Teitelboim y Sara Volosky, desde temprana edad manifestó inquietudes literarias. Leyó intensamente El Peneca, a Emilio Salgari, Julio Verne y la Biblia. A los 16 años inició su militancia en la Juventudes Comunistas. Desde entonces, su actividad política marcó un nuevo rumbo para su vida.
En 1935, publicó en colaboración con Eduardo Anguita la Antología de poesía chilena nueva. Este libro señaló un punto de controversia, ya que no incluyó a Gabriela Mistral y contribuyó a la célebre polémica literaria entre Vicente Huidobro, Pablo de Rokha y Pablo Neruda.
Volodia Teitelboim, considerado miembro de la Generación Literaria de 1938, ha ejercido la crítica literaria en diversas publicaciones. Su mirada crítica siempre estuvo atenta a las letras latinoamericanas y universales. Durante medio siglo, incluyendo sus quince años de exilio europeo, trabajó como analista del quehacer literario de otros autores y, también, como creador en diversos géneros.
En 1952 publicó su novela Hijo del salitre, que Neruda consideró en su prólogo “racimo asombroso de vida y de luchas cargadas de semillas”, y que se refiere a la vida de Elías Lafferte. Tuvo numerosas ediciones en el país y, tal como ocurrió con otras de sus novelas, fue traducida a varios idiomas.
En 1954 fundó y dirigió en Santiago, la revista cultural Aurora, y, posteriormente, en los setenta, durante su exilio, fundó y dirigió Araucaria de Chile. Publicada en Madrid, por doce años, fue un importante órgano de resistencia crítica de los intelectuales exiliados, tanto chilenos como latinoamericanos.
Su biografía Neruda, aparecida en Madrid en 1984, fue publicada en alemán, ruso, francés e inglés. En Estados Unidos aparecieron dos ediciones. Para 1995 se reeditó en París en lengua francesa. Se publicó también en Argentina y Cuba. En Chile, Editorial BAT la publicó por primera vez legalmente en el país.
En su larga trayectoria ha desarrollado distintas labores: escritor, biógrafo, crítico literario, periodista fundador de El Siglo, locutor radial, abogado, diputado, senador y secretario general del Partido Comunista de Chile. Algunas de las cuales lo hicieron acreedor de importantes galardones culturales.
Durante más de sesenta años Volodia Teitelboim ha descrito una extensa parábola literaria, caracterizada por su compromiso e intensidad. Testigo y actor de nuestro tiempo, analista y expositor del proceso cultural chileno del siglo XX, ha dejado una obra que sólo puede ser producto de un activo participante de nuestra Historia.
En agosto de 2002, recibió el Premio Nacional de Literatura.
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NOTA DEL EDITOR DEL BLOG: Hoy, jueves 31 de enero, en la madrugada falleció Volodia Teitelboim.
Sirva este texto como homenaje a su vida.
EN UN EXCELENTE ARTÍCULO, LUIS CASADO, DESCRIBE LA VERDADERA REALIDAD DE CHILE
Reflexiones sobre Reflexiones Sobre la Coyuntura
Luis CASADO – Miembro del CC del PSCH
Con su nota titulada “Algunas Reflexiones Sobre La Coyuntura” Eduardo Gutiérrez renueva con un género algo perdido de vista en la práctica política socialista. Es de agradecer y se agradece, tanto más cuanto que la brújula que permite comprender la realidad contingente y disponer de una lectura lúcida y objetiva del acontecer nacional parece perdida hace lustros.
Una rápida lectura de los “aportes” difundidos por los diferentes sectores y corrientes del PSCH con ocasión del XXVIII Congreso conforta en esa desencantada opinión.
Al respecto es de destacar el preámbulo de la nota enviada por la “Renovación”, páginas que se solazan en una especie de panegírico ditirámbico de la acción partidaria: desde Marmaduke a Bachelet una secuencia inagotable de éxitos y aciertos, puros triunfos, uno ya se extraña de que los aplausos no vengan integrados en el texto como solía ser el caso en la trascripción de los discursos de los líderes del “socialismo real”.
Acaso algunos “errores” vienen a moderar la exultación que celebra el genio con el que han conducido el PSCH Ricardo Núñez, Camilo Escalona y compañía.
Pero los “errores” son “errores”, están en la naturaleza humana y son el precio de la osadía de quienes son actores de la vida real, en ningún caso son faltas, aun menos descarríos, desviaciones o apostasías, de modo que en ese pasaje sólo falta incluir la mención “vivos aplausos prolongados”.
¿Cómo si no premiar la franqueza que lleva a reconocer los pocos episodios en los cuales el liderazgo confiesa haber fallado?
En fin, que Eduardo Gutiérrez nos da la ocasión de reflexionar, de debatir, de contradecir sus opiniones o de abundar en sus argumentos. Y es de agradecer.
Eduardo comienza por decirnos que “a modo de hipótesis podemos señalar de que la coyuntura que se abre con el llamado “segundo tiempo de gobierno de Michelle Bachelet” no alterará en nada las correlaciones de fuerzas con que se venía moviendo la sociedad chilena”.
En el lenguaje codificado que deleita a algunos responsables políticos el concepto “segundo tiempo” no puede ni debe ser asimilado a la noción de “fin de ciclo” evocada por nuestro amigo Jorge Arrate.
Jorge se refiere al agotamiento de las fórmulas políticas y económicas puestas en obra desde hace ya 18 años, y a la necesaria elaboración de propuestas alternativas que pongan remedio a los graves problemas sociales que se acumulan desde hace decenios.
En el concepto “segundo tiempo” se hace referencia al análisis pelotero del entrenador que aborda la mitad restante del partido conservando lo esencial -la camiseta, las reglas del juego, los árbitros, los espectadores, la estrategia, los objetivos-, pero introduciendo algunos cambios en el equipo en artimañas conocidas mayormente como “coaching”.
Algo así como lo que hizo Alvio Basile entrenador argentino cuando su equipo iba perdiendo 5 a cero contra Colombia: le ordenó entrar al Turco García, un reserva, y le dijo a título de instrucciones: “Vos entrá, ponéte por ahí por el medio campo y hacé algún quilombo”.
En otras palabras, un poco más de lo mismo adornado con algunos pingajos, historia de dar la impresión de que se sigue controlando la situación.
Eduardo concluye en modo pesimista: “no estamos en proceso de que se altere (en esta coyuntura) ningún eje de dominación: ni económico, ni social, tampoco por cierto ideológico, como de hecho tampoco ocurrió en la coyuntura pasada que damos por cerrada entonces con el término de “primer tiempo””.
Como relata “Se nos reventó el Barzón”, -canción mexicana de Miguel Muñiz tan bellamente interpretada por María Inés Ochoa-, nos siguen robando, explotando, ninguneando, aefepeando, augeando, sostenedorizando, discriminando… “Y sigue la yunta andando…”
Coincidiendo con el diagnóstico, debemos no obstante constatar que Eduardo -desafortunadamente- no hace la pregunta que cabe: ¿Alguien creyó que Michelle Bachelet y la coalición que la llevó a la presidencia tuvieron nunca la intención de cambiar nada? ¿Ni en el primer ni en el “segundo tiempo”?
Los denodados esfuerzos que unos y otros hacen para proteger la imagen de la presidente no alteran el fondo del problema. Que Michelle “sepa” o no “sepa” lo que pasa, que se deje embarcar o que comparta las decisiones tomadas no cambia nada del resultado obtenido.
Por mi parte creo necesario afirmar, -por un irrenunciable deber de respeto hacia Michelle Bachelet-, que en su calidad de mandataria no solo está al corriente de lo que pasa sino que participa activamente de la toma de decisiones que nos ha conducido a esta situación algo surrealista caracterizada por un país “triunfante” poblado de chilenos perdedores.
A menos que uno la confunda, como parecen hacerlo quienes la “protegen”, con el personaje del cuento infantil titulado Rapunzel…
También estimo necesario ir al fondo de las conclusiones que se imponen si uno concuerda con Eduardo Gutiérrez: si la defensa del statu quo es el elemento que caracteriza las políticas que impulsa y defiende el PS, quiere decir que el PS devino un partido conservador, esperando verlo transformarse derechamente en reaccionario. Otro asesinato de trabajadores, de estudiantes o de activistas mapuche más, y será cosa hecha.
Eduardo nos dice que por el contrario, “es en el tema de la política donde la coyuntura que se inicia puede mostrar las mayores sorpresas y esto básicamente porque los últimos acontecimientos en ese plano, particularmente la división de la DC, preanuncian un futuro reordenamiento de las fuerzas que sin lugar a dudas incidirán en ese ámbito”.
Hasta ahora, para seguir con las metáforas futbolísticas, se suele aceptar “que no se cambia un equipo que gana”.
Tal aforismo no hace sino poner en evidencia la contradicción flagrante que hay en la realidad descrita por Eduardo Gutiérrez: nada cambia en la correlación de fuerzas, nada cambia en la política económica, nada cambia en la institucionalidad legada por la dictadura, nada cambia, nada cambia… pero la superestructura política, los partidos, las coaliciones están destrozados...
¿Por culpa de tanto éxito?
¿O debemos entender que la división del PPD, la desintegración de la DC, la crisis de identidad que viven el PS y el PRSD, los espasmos que sacuden a RN y a la UDI, para no hablar del estado catatónico de las dos coaliciones, la pérdida de credibilidad de la política y de los políticos, la confusión de los programas, la cohabitación implícita e implícita entre los enemigos de ayer… no son sino el reflejo de una crisis más profunda?
Una crisis que no cesa de agravarse desde que la seudo democracia que instauró el dictador -y aceptó de buen grado la clase política que le sucedió en el poder- vino a cambiar los actores sin cambiar la película.
Digo cambio de actores, no del productor, ni del director, ni del guionista, ni por cierto de los “extras” o figurantes que para colmo de males no pueden -como quisieran- sustituir por un pueblo en plan “efectos especiales”.
Precisando que, para más INRI, el director no dispone ni siquiera del “final cut” que se reserva, como siempre, la World Company.
De todo lo que precede Eduardo analiza las consecuencias y su incidencia en las elecciones municipales y luego presidenciales, asumiendo que las dos citas electorales constituyen el alfa y el omega, -el principio y el fin-, de la acción política.
El gobierno
Las metáforas en política son inevitables, Eduardo no las evita. Las metáforas guerreras son frecuentes y Eduardo las usa al decirnos que el Gobierno sigue conservando la iniciativa política a pesar de algunas “contraofensivas” de la derecha relacionadas con la delincuencia y la corrupción que han encontrado la “indiferencia de amplios sectores ciudadanos”.
Uno se pregunta a qué apuntan las eventuales iniciativas políticas del gobierno que pudiesen contrariar los intereses de la derecha.
Los elementos que marcan el pasado reciente son los “acuerdos” transversales Concertación-Alianza, ilustrados por las manos juntas y alzadas de Escalona y Larraín, y sus voces cantando al unísono eso de “Puro Chile es tu cielo azulado...”
De ahí que sea contradictorio que para Eduardo “suene a contradictorio” que las encuestas muestren un cada vez más bajo entusiasmo por la derecha como por la Concertación.
Siempre en la tesitura de compartir el análisis de Eduardo uno puede comprender la falta de entusiasmo de “amplios sectores ciudadanos” si la alternativa es salir del fuego para caer en las brasas...
A mi juicio Eduardo Gutiérrez ve claramente el problema cuando afirma que “El fenómeno de la desafección hacia la política parece ser la tónica reinante, como también -para algunos- el amplio consenso liberal o neoliberal que cruza horizontalmente a la mayoría de los actores sociales y políticos”.
Eduardo no hace sino repetir un consenso ampliamente compartido, pero tal vez haga falta subrayar que lo uno es la consecuencia de lo otro y exponer la misma frase en un modo algo diferente pero mucho más explícito:
“El amplio consenso liberal o neoliberal que cruza horizontalmente a la mayoría de los actores sociales y políticos hace que el fenómeno de la desafección hacia la política sea la tónica reinante”.
Mi propio punto de vista concluye en que la “desafección hacia la política” es el rechazo hacia esa política puesta en obra por la dictadura y los “Chicago boys” y luego prolongada y profundizada por la Concertación.
A mi juicio Eduardo, como buen médico que es, propone un diagnóstico correcto pero sin llevar las conclusiones hasta el fin y sin adelantar la prognosis del mal. ¿Osaré pedir que nos dé el tratamiento? En todo caso su nota nos da la oportunidad de ampliar, de completar, de comentar su visión.
A la anunciada desafección por la política Eduardo opone algunas “honrosas excepciones”: el movimiento de los pingüinos secundarios, las huelgas de los trabajadores subcontratados del Cobre, el movimiento Mapuche y una minoría parlamentaria siempre crítica.
¿Y si tales manifestaciones no fuesen una “excepción” sino los signos precursores de otro modo de ver y de practicar la política? ¿Los elementos anunciadores de la posibilidad y de la necesidad del nacimiento de una alternativa?
La hipótesis que conduce a pensar que tales actores de su propio destino no son sino la vanguardia de un movimiento de fondo no puede ser excluida a priori.
Los pingüinos no eran un puñado de niñitos irresponsables sino cientos de miles de jóvenes conscientes de que su futuro fue entregado a la voracidad del mercado por la infinita irresponsabilidad de quienes administran el país.
Los trabajadores subcontratados del cobre no son sino la expresión del rechazo de una práctica atentatoria contra los derechos laborales tan generalizada que el propio Estado la hace suya ante el silencio del PS que en la materia navega penosamente entre las protestas de sus líderes sindicales, las condenas pronunciadas por la justicia y las declaraciones de apoyo al gobierno.
El ingente activismo del pueblo Mapuche no es una erupción imprevista sino la consecuencia de siglos de discriminación, de ceguera, de indiferencia, de sometimiento, de robo y de pillaje. Peor aun, la consecuencia de la negación de la existencia de un pueblo contra la cual ya había combatido lucidamente don Ambrosio O’Higgins en el siglo XVIII.
Por su parte, la minoría parlamentaria “siempre crítica” suele ser el único recurso de dignidad que le queda al Parlamento.
Minoritarios fueron los diputados que le negaron los plenos poderes a Pétain, como minoritarios fueron los que se opusieron a Hitler arriesgando su propia vida. No faltan en la historia universal los ejemplos de “minoritarios” que en el momento oportuno salvaron la dignidad de un pueblo y se transformaron en alternativa victoriosa.
Un examen cuidadoso de los conflictos sociales de los últimos meses lleva a pensar que las “honrosas excepciones” son legión, al tiempo que la represión sistemática ya no tiene nada de excepcional.
La economía
Como muchos observadores acríticos Eduardo sostiene que “La economía se observa vigorosa”.
¿La prueba? “El año 2007 terminó con excedentes del Cobre del orden de los 16.000 millones de dólares. Otros índices mostraron una baja sostenida de la pobreza y extrema pobreza. Las ventas de autos nuevos aumentaron sustantivamente en el curso del año y las vacaciones fuera del país son una realidad instalada en amplios sectores medios gracias al crédito que los sectores de más bajos ingresos utilizan para comer y vestirse”.
Es curioso que un estudio reciente muestre que sólo 46% de los chilenos piensa que la economía de mercado es buena para ellos, logrando poner a Chile en el décimotercer lugar en ranking regional de los adeptos del neoliberalismo. ¡Detrás incluso de Venezuela!
Puede que afirmaciones del tipo “La economía se observa vigorosa”, sin hacer la crítica de la realidad, contribuya a explicar la “desafección hacia la política”.
En todo caso no podemos ahorrarnos un análisis de la realidad de la economía chilena y de sus principales beneficiarios.
Dejemos para el último los excedentes del cobre, y alegrémonos de que el vigor de la economía pueda quedar demostrada por la venta de autos nuevos en un país que no produce ni las ampolletas de los faros.
Entre otros los EEUU, Japón, Francia, Alemania, Italia, España y más tarde Corea del Sur conocieron años prósperos gracias entre otros a una industria automotriz que generaba cientos de miles de empleos y salarios ventajosos con relación a otros sectores de la economía... ¿Pero Chile?
Por mi parte, mucho antes de leer a Joseph Stiglitz llegué a la misma conclusión que el Premio Nóbel de economía, sólo que diez años antes: “Ver atascos de Mercedes Benz en un país en el que el ingreso medio per cápita es de 4.730 dólares es un síntoma de enfermedad y no una señal de buena salud. Y revela que la riqueza está concentrada en manos de una pequeña elite en vez de ser repartida equitativamente” (“El Modelo neoliberal y los 40 ladrones”. Luis Casado. Ed. Tierra Mía. 2003. Joseph Stiglitz “Globalization and its discontents”. 2002).
Hoy en día, -según las estadísticas oficiales-, el PIB per cápita ha doblado y la aserción del párrafo precedente sigue siendo pertinente. Aun cuando uno tenga que tomar en cuenta que el sueño del automóvil propio ha ganado fuerzas gracias al Transantiago que nadie osa presentar como prueba del vigor de la economía.
La otra prueba adelantada por Eduardo tiene que ver con “las vacaciones fuera del país”... realidad instalada en amplios sectores medios gracias al crédito que los sectores de más bajos ingresos utilizan para comer y vestirse”.
Entienda quién pueda. Asimilar el endeudamiento de los hogares chilenos que crece a un ritmo cercano al 20% al año -ya sea para vacaciones o para comer y vestirse- a un supuesto vigor de la economía es perder de vista que el salario no alcanza ni para comer, ni para vestirse, ni para tomar vacaciones, olvidar que la remuneración del trabajo sigue siendo la pariente pobre del modelo, que el obispo Goic tiene razón al reclamar “un salario ético”, en otras palabras olvidar los principios que alguna vez guiaron la lucha del socialismo chileno y, aun peor, coincidir con las imbecilidades proferidas en su día por Vitorio Corbo.
Tal vez este endeudamiento, que ya sobrepasa con creces 60% del salario disponible anual, tiene algo que ver con el crecimiento de la masa monetaria -más del 18% al año-, y con el regreso de la inflación. O viceversa, ya sabes como son los razonamientos de los economistas. Como quiera que sea, no basta con limitarse a la afirmación osada que proclama que “La economía se observa vigorosa”.
Y puede que conviniese precisar que la tasa máxima de intereses aplicable a los créditos al consumo (tarjetas de crédito incluidas) es del 49,17%, cifra usurera donde las haya.
No. Para Eduardo basta con afirmar que “La economía se observa vigorosa”.
Si habla de los beneficios de las multinacionales, del lucro del comercio detallista que ahora llaman “retail”, de las utilidades de la banca, de los miríficos dividendos la minería privada del cobre y de los cuarenta o cincuenta grupos que concentran el 80% de la actividad económica... eso es otra cosa.
Y hablando de inflación, no sé si interpretar la cifra de 7,8% (más del doble de la prevista que era de un 3%) como un signo de vigor de la economía.
En todo caso la palabra final la tiene -como siempre-, Andrés Velasco ministro del FMI y accesoriamente de hacienda. Al dar a conocer la cifra de 7,8% de inflación el ministro declaró textualmente:
“Si Ud le quita la energía y los alimentos, la inflación fue solo de un 2,6%, muy por debajo de nuestras previsiones” (sic).
Como dice Armen Koumyoumdjian “¡Fantástico! Si Ud no come y se congela las pelotas, puede llegar al paraíso sabiendo que se cumplieron las previsiones!”
Finalmente, el crecimiento y los excedentes del cobre también tienen su detalle. En mi libro “No hay vacantes” (Ed. El Periodista. 2001) yo afirmaba que el crecimiento con el que nos han titilado los esfínteres en Chile está muy ligado al pillaje del cobre, lo que queda muy lejos de constituir un aumento del patrimonio nacional. Muy por el contrario, las empresas beneficiarias de las encomiendas, repartos y concesiones se llevan “la materia” y nos dejan el hoyo o agujero según sea el caso.
Las empresas mineras no pagan impuestos, no pagan el cobre que se llevan, devienen propietarias del suelo y de lo que hay en el subsuelo, no nos dan ni las gracias, y a eso le llaman crecimiento.
Que se sepa, el “excedente” obtenido por tales compañías no forma parte del superávit fiscal sino del flujo financiero que el país le contribuye a las multinacionales.
En lo que se refiere a los presupuestos del Estado los “excedentes” dependen como se ha dicho, entre otros, del precio del cobre. Los pitonisos de la previsión económica (diario “Estrategia” del 15/10/2003) estimaban que “a 90 centavos de dólar la libra, Chile crecerá un 4,5% en el 2004, una décima más de lo previsto por el optimista Ministro de Hacienda.
Simple hipótesis: ¿Y si el precio subiera a 1,20 dólares la libra? Chile “crecería” sin necesidad de aumentar su producción… y aun disminuyéndola. Y empleando menos trabajadores” (“El modelo neoliberal y los 40 ladrones”. 2003). Hoy por hoy el precio está por encima de U$ 3,00 la libra...
¿Cual es la parte del “genio empresarial” en las tasas de crecimiento y en los excedentes del cobre? ¿Cual es la parte de que representa el verdadero “vigor” de la economía?
¿Por qué, como suele ser el caso cuando las cosas van mal, nadie hace referencia a las condiciones externas, a la coyuntura internacional?
Coyuntura internacional a la que Eduardo no le dedica, desgraciadamente, ni una línea y que merece páginas y páginas habida cuenta de la anunciada recesión que golpea o golpeará la economía de los EEUU y arriesga ralentizar la de Europa y el mundo para no hablar de la nuestra.
Por otra parte Eduardo ni siquiera nos cuenta que la mitad del superávit estructural viene del cobre y la otra mitad del resto de las actividades económicas, elemento que pudiese parecer banal sino fuese porque la justificación para no aumentar el gasto público es que hay que guardar plata para los años de vacas flacas, cuando baje el precio del metal rojo.
Si se toman las cifras del DIPRES (Dirección del Presupuesto del ministerio de hacienda), las Entradas están evaluadas en 17,417 millardos (en pesos), de los cuales 3,188 millardos netos del cobre, los Gastos en 10,958 millardos, lo que da un excedente de 6,459 millardos de pesos de los cuales el Cobre aportó solo el 49.35 %.
Estas cifras pudiesen respaldar la afirmación de Eduardo en el sentido que la economía va bien, y no solo la que está estrechamente ligada al metal rojo. No obstante, un análisis detallado mostraría que en lo esencial Chile exporta productos básicos no elaborados, materias primas sin valor agregado.
¿Qué es lo que ha cambiado con relación a otras épocas históricas en las cuales Chile conoció tasas de crecimiento superiores a las actuales?
(Para el conjunto de la región latinoamericana la tasa de crecimiento anual en el período 1950 – 1960 alcanzó 6% y en el decenio siguiente 6,9%. Entre 1971 y 1973 la tasa de crecimiento fue de 8,3%. No obstante, la posición relativa de América Latina en el conjunto de la producción industrial mundial permaneció invariable, oscilando alrededor de 3,4%. Su participación en el total de exportaciones industriales del Tercer Mundo bajó de 18,9% en 1970 a 16,1% en 1978[1]. Entre 1960 y 1965 la producción industrial chilena creció a un tasa promedio de 7,30% “Transferencias de tecnología y desarrollo”. Luis Casado. 1982).
En el período 1970-1974 Chile exportaba sobretodo cobre, hierro y harina de pescado que totalizaban un 68,20% del total.
¿Qué ha cambiado con la célebre “diversificación de las exportaciones”? ¿Dónde está el valor agregado? ¿Dónde están los productos industriales, financieros y tecnológicos sofisticados que incorporan materia gris?
¿Tal vez en ese gran éxito conocido como la “previsión privada” que Chile intenta exportar a otros países?
Veamos.
Cuando llega el momento de las conclusiones el principal elemento de juicio es lo que la gente recibe en sus bolsillos. Esto puede parecer obvio, pero no se pueden alcanzar pensiones altas si los salarios son miserables.
En Chile, el salario medio a fines de Octubre del 2007 estaba en torno a U$ 676 mensuales, solo 130 % más que el salario mínimo.
Si tomamos la pensión media que reciben las 634,523 personas que la cobraban a fines de Octubre del 2007, ella llega apenas a U$ 323 mensuales, o sea 48 % del salario medio y solo 10 % más que el salario mínimo. En Chile eso no es precisamente una fortuna.
¡Ah! los viejos sistemas previsionales. Quienes se quedaron con ellos están recibiendo una pensión media más alta.
Mientras tanto, en los primeros nueve meses del 2007 las seis AFPs chilenas hicieron un beneficio neto de 240 millones de dólares, o sea un incremento del 33.6 % con relación al 2006. La remuneración por acción subió en un 26.3 %. Las AFPs recibieron 705 millones de dólares en comisiones.
¡Vaya negocio! Pero… ¿Para quién?
Como dice Eduardo: “la sacrosanta industria de las pensiones del sistema AFP seguirá administrando miles de millones de dólares que reeditarán más poder económico y político a los mayores grupos monopólicos nacionales e internacionales”.
¿Ese es el exitoso modelo que hay que exportar?
Entretanto, ¿hay que creerle a las cifras e índices que, según Eduardo, “mostraron una baja sostenida de la pobreza y extrema pobreza”?.
En más de alguna ocasión he sostenido que el nivel de pobreza y de indigencia depende esencialmente de la definición estadística de la indigencia y de la pobreza.
Las que prevalecen en el Chile de hoy datan de los tiempos de la dictadura, a nadie se le ha ocurrido cambiarlas... De acuerdo a esos criterios, efectivamente la pobreza y la indigencia han disminuido.
Si tomásemos los criterios estadísticos de la Unión Europea, según los cuales es pobre quién dispone de un ingreso inferior al ingreso medio del país en cuestión, en Chile sería pobre aquel que obtiene menos de 190 mil pesos mensuales, o menos de 760 mil pesos para una familia de cuatro personas (los resultados serían similares si tomamos la definiciones prevalecientes en los EEUU).
De golpe, la proporción de pobres e indigentes nos aplastaría.
Porque para los criterios del Casen, no es pobre quién obtiene un ingreso superior a 49 mil pesos mensuales...
El mejor modo que se ha encontrado para disminuir la pobreza y la indigencia consiste en manipular los términos que las definen. Y este es el caso de Chile. ¿Vigor de la economía?
Como quiera que sea, hay que coincidir con Eduardo Gutiérrez en que “el afán principal del Gobierno es que el modelo actual funcione sin problemas, que no abra contradicciones y pugnas en la sociedad chilena y eso explica en parte el hecho de que las propuestas de reformas, tanto de la educación como del sistema de pensiones no pongan un ápice en cuestión las bases estructurales del modelo”.
Es lo que me lleva a concluir en que este gobierno y quienes lo sostienen son conservadores: por ello no debe sorprender que entre la derecha Concertacionista y la derecha Aliancista sea tan fácil lograr acuerdos legislativos sobre lo esencial.
Eduardo Gutiérrez lo dice con estas palabras: “En este marco se ha instalado en la Concertación y en el Gobierno una idea mayoritaria de que es necesario abrirse a pactos y alianzas con la derecha”.
Y Eduardo se pregunta: “¿Qué fenómenos han ocurrido para que un Gobierno ganador con más de 500.000 votos por sobre la derecha, con una cámara de Diputados y un Senado con mayoría concertacionista, con una situación económica promisoria nunca vista producto de los excedentes del Cobre haya llegado a este punto?”
Simple compañero Gutiérrez: ninguno. Ha sido así desde el principio. Si no fuese el caso, cítenos al menos un caso de legislación significativa (en el plano económico, financiero, institucional, político, educacional, de la salud, laboral, etc.) aprobada por mayoría concertacionista, en contra de los criterios de la derecha.
Las causas de la crisis no hay que buscarlas en las disensiones internas de la Concertación o de la Alianza, ni las causas de las disensiones en la crisis política.
Ambos fenómenos no son a mi juicio sino el revelador del profundo malestar del pueblo de Chile para con un modelo institucional, económico, financiero, laboral, productivo y cultural que lejos de responder a sus aspiraciones no hace sino considerarlo un objeto, una variable de ajuste, una masa amorfa y estúpida de consumidores alienados.
A fuerza de no poder expresarse abiertamente en ningún partido político, ese malestar termina por manifestarse en todos ellos.
Queda por determinar cual, entre el cúmulo de reivindicaciones postergadas, pudiese jugar el papel de detonador de la crisis, esa que pondrá en cuestión la perennidad del modelo.
La derecha
Eduardo le dedica algunas líneas al análisis del comportamiento de la derecha transformada en articuladora “de la marcha de Gobierno” y consciente de ello.
Su constatación es clara y definitiva: la llamada derecha “blanda”, los “bacheletistas-aliancistas” tienen razón cuando se preguntan: “¿por qué mostrar contradicciones antagónicas con el Gobierno si estamos en lo mismo...?”
Efectivamente, ¿Por qué?
Esto lleva a Eduardo a señalar que “Este diseño empataría con la idea asumida-transmitida- por lo medios de comunicación que aislaría las tendencias extremas, disociadoras del consenso liberal cuya base material sería el éxito del modelo. Así, la secuencia lógica del discurso sería: alternancia en el poder, (pero jamás tocar el poder económico), amplios acuerdos para que Chile progrese y por qué no: gobiernos de unidad nacional (al estilo Sarkozy en Francia)”.
¿Y por qué no citar además al gobierno de Angela Merkel en Alemania, que reúne en santa alianza la derecha tradicional a la socialdemocracia no menos tradicional?
Tal ejemplo es mucho más pertinente que el caso francés, a la luz de la historia reciente y pasada.
La conclusión de Eduardo también es clara: no hay ningún cambio que esperar de este gobierno, “Más bien la tendencia será seguir al mismo paso de los últimos minutos del “primer tiempo””.
De acuerdo Eduardo, de acuerdo. Solo una observación ya mencionada más arriba: ¿Quién creyó seriamente que este gobierno y su presidente llegaron al poder para cambiar nada?
Los presidenciables
La inevitable cuestión que ocupa a las direcciones de los partidos también es abordada por Eduardo Gutiérrez que se limita a exponer las maniobras en curso: las de la DC, las de Lagos, las de Insulza, las de Escalona, en fin, las maniobras.
En esta parte del texto echamos de menos la pregunta que cabe de cajón: ¿Y a quién le importa?
Del propio análisis de Eduardo queda claro que en Chile cualquiera sirve de presidente si acepta no cambiar nada en el modelo económico. ¿En esas condiciones a quién preferir?
¿A un triste remedo de estrella de Hollywood como Sarkozy? ¿O a una forma de expresión mesiánica sin raíces partidarias ni ideológicas como Ségolène Royal? ¿A un empresario exitoso, malandrín y estafador como Berlusconi?
¡Que importa!
Si después de todo nada cambia, y nada cambiará hasta que el pueblo de Chile no se decida nuevamente a ser actor y protagonista de su propio destino.
Hasta entonces, en la perspectiva de contribuir a generar una alternativa, habrá que impulsar el principal elemento que pudiese abrirle las puertas a una salida democrática, pacífica, integradora: la convocación de una Asamblea Constituyente que dote al país de una Constitución que sea el reflejo de las aspiraciones y de los intereses de la inmensa mayoría del pueblo de Chile.
Para ello Eduardo estima “acertado prever un proceso de acumulación de fuerzas de más largo plazo” y tiene razón.
En esa perspectiva Eduardo Gutiérrez espera que el XXVIII Congreso sirva a la elaboración político-ideológica que se resume en la “construcción de una nueva alianza para un nuevo proyecto democrático popular”.
Entre dos o tres disensos queda claro que estamos de acuerdo en eso, en lo esencial.
No obstante, para hacer realidad esos objetivos, aun queda por unir detrás de ellos a la mayoría de un partido controlado por métodos que no tienen mucho de democrático.
Ese es uno de los grandes desafíos inmediatos.
Luis CASADO – Enero 2008
[1] Celso Furtado. Op. cit. “Le Monde” : « Bilan… ». BEE : Op. cit.