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Máximo Kinast Avilés

ALMADA ACUSO ANTE LA JUSTICIA FRANCESA A GUSTAVO STROESSNER

 Publicado el 17 diciembre, 2010 por soawlatina

 Haga clic aquí con el botón secundario del mouse para descargar imágenes. Para ayudarle a proteger su confidencialidad, Outlook ha impedido la descarga automática de esta imagen desde Internet. Martín Almada

Martín Almada, Defensor de los Derechos Humanos del Paraguay acuso a Gustavo Stroessner como el BANQUERO DE LA OPERACION CONDOR, pacto criminal entre los gobiernos dictatoriales de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay en la década del 70 al 85. Dijo además que como en PARAGUAY reina una JUSTICIA INMORAL, por eso el hijo del dictador Stroessner, logró su sobreseimiento en la causa Gustavo Stroessner por Estafa al Estado Paraguayo a pesar de haber sido declarado “prófugo de la justicia”.

 

Dijo también que los delitos de violación a los derechos humanos no prescriben citando a la misma constitución paraguaya y las normas jurídicas internacionales.

 

Almada, Miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Americana de Juristas (AAJ) asistió como testigo en un Juicio Histórico en Francia sobre crímenes internacionales cometidos bajo la dictadura de Pinochet, además en su calidad de victima de la Operación Cóndor y descubridor de sus Archivos Secretos.

 

Entre los 14 acusados en la justicia Penal francesa esta el general Manuel Contreras, ex jefe de la policía secreta de Pinochet y graduado de la Escuela de las Américas.

 

Las audiencias permitieron, según Almada, escuchar a varios testigos históricos, victimas de la OPERACION CONDOR.  Numerosos familiares de detenidos/desaparecidos testificaron  en el juicio.

 

El Dr. Almada destaco que dada la situación de una Corte Suprema “Alquilada” en Paraguay recurrió a instancia internacional para que Gustavo Stroessner sea extraditado y juzgado en Francia. Solamente así terminaremos con la IMPUNIDAD en nuestro país, acoto.

 

Nota mediante, Almada solicito de la Comandancia de la Policía Nacional la dirección del coronel Gustavo Stroessner con carácter urgente, luego mantuvo ayer una entrevista personal con el Comandante y el resultado es el mismo: la promesa de conceder el pedido tan pronto se logre la información, a pesar que el hijo del dictador ya pasó en el transcurso de la semana a renovar su cedula de identidad de la Oficina policial correspondiente.

REFLEXIONES DE FIN DE AÑO

Fernando Hermann

Lo que está claro, es que actualmente no hay diferencias significativas entre gobierno y oposición, como tampoco las hubo antes. En los hechos, las diferencias de matices que había eran respecto a lo social (en lo cual cualquier gobierno tiene el privilegio de la iniciativa legislativa porque involucra gasto público) y algunas cuestiones valóricas (las que inevitablemente tienden a reaparecer de vez en cuando). Sin embargo, cuando se trataba de co-administrar el estatus quo, lo hacían de maravillas: La oposicion defendiendo sus intereses económicos y el gobierno sirviendole en los mismos.

Lo que el actual gobierno ha hecho, ha sido apoderarse de la agenda social haciendo uso de la iniciativa legislativa que tiene al respecto, dejando a la oposición sin caballito de batalla e impidiéndole actuar con coherencia. A esto se suma el hecho que la actual oposición es de naturaleza altamente heteróclita en cuanto a sus intereses ideológicos y de otra especie. En cambio, los intereses de clase del gobierno (y antes como oposición) están y han estado siempre claramente definidos, lo que le da una coherencia interna que la oposición no tiene y que le impide estructurarse como tal.

Bien o mal administrados, el gobierno lo ha hecho bastante mejor en algunos temas sociales que las administraciones anteriores incluso preferían mantener a distancia, como las demandas de los pueblos originarios o de los deudores habitacionales para mencionar sólo dos. Por lo menos ha logrado bajarles el perfil significativamente.

Ahora el gobierno ha puesto en agenda el 7% de los pensionados, algo que ninguna administración anterior quiso resolver. Y la razón es simple: la motivación para implementar acciones tendientes a moligerar el costo social "en la medida de lo posible" fue siempre electoralmente efectista y oportunista. La reducción y eventual eliminación del 7% de marras es a largo plazo, pero el gobierno actual no está pensando en marzo sino que en 2014.

Y nos guste o nos disguste, el gobierno está llevando adelante una reforma educacional que va a contar con apoyo DC en el Senado; en salud se habla de devolver algunos servicios asistenciales municipales al Ministerio de Salud; en medio-ambiente, el Presidente ha agarrado el teléfono (inconstitucionalmente según algunos) y resuelto un problema que de otra manera no tenía solución.

Para ser un gobierno derechamente de derecha, lo está haciendo relativamente bien, aunque la popularidad presidencial por estos días ande medio por los suelos, pero estos son gajes del oficio y si no se recupera, el ministro Golborne se perfila desde ya como el más probable continuador.

Esto es interesante pues Golborne tiene una peculiaridad que aparentemente es clave para el electorado chileno actual: su cercanía con la gente, una faceta que en el caso de Bachelet se construyó mediáticamente, manteniéndola alejada de los problemas críticos como el conflicto con los mapuches, por ejemplo, pero siempre cercana a las necesidades de los sectores sociales más vulnerables. Sin embargo, el caso de Golborne no es en nada mediático. El tipo sabe lo que hace y no le saca el cuerpo a las situaciones difíciles.

Visto todo desde esta perspectiva, aunque resulta fácil catalogar de payaso al Presidente por muchos de sus dichos, lo que hay que entender es que está gobernando para el sector empresarial que representa y en lo social ha sido hasta ahora bastante más enérgico que las administraciones anteriores. En cuanto a esto, las habrá superado con creces cuando se instituya el Ministerio de Desarrollo Social. En términos reales, por tanto, la oposición tiene un perfil bastante más circense que el gobierno, sin capacidad de actuar proactivamente y de manera unitaria.

La oposición al actual gobierno sólo actúa por reacción a la agenda que impone el gobierno, tal como ha reaccionado respecto a la venta de las acciones que la CORFO tiene en las Sanitarias, una table salvavidas a la cual se ha aferrado desesperadamente en los últimos días. Sin embargo, la oposición tiene tejado de vidrio en cuanto a la privatización de bienes nacionales y no está en nada claro que dichas ventas sean ilegales.

Aunque todo esto está por verse, si el gobierno se sale con la suya y puede mostrar que la venta resultó beneficiosa para la ciudadanía porque los consumidores no serán afectados negativamente y por el uso que se les de a los ingresos, la oposición no va tener mucho más que decir. Al respecto, hay que pensar que ésta tiene que haber sido una movida muy bien pensada del gobierno y no un mero  capricho ideológico, como algunos afirman, pues simplemente no están en condiciones de correr riesgos que pueden resultar políticamente devastadores. Incluso lo malo, están obligados a hacerlo bien, no como algunas movidas de las administraciones anteriores en que hasta lo bueno, lo terminaron haciendo mal...

Mientras la oposición no logre distinguirse programáticamente del gobierno de una manera coherente y unitaria, algo que parece altamente inviable por la naturaleza misma de su composición, el gobierno las lleva todas de ganar. Nos guste o nos dIsguste.

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CHOMSKY: "LO MAS GRAVE ES EL DESPRECIO DE USA POR LA DEMOCRACIA"

Asunto: Entrevista al intelectual estadounidense Noam Chomsky

"La revelación más grave del cablegate es el desprecio de EEUU por la democracia"

 FUENTE: http://rebelion.org/noticia.php?id=118761

 Bárbara Schijman

Revista Debate

 

¿Cuál es su reflexión en torno al caso Wikileaks?

Hay varios escándalos, pero podemos estar seguros de que no serán comunicados o discutidos. El escándalo más grave es el desprecio notable por la democracia por parte del cuerpo diplomático, el Departamento de Estado, los periodistas que han informado de todo esto y la comunidad intelectual que no logra siquiera advertirlo. La revelación más espectacular de las filtraciones, capturando la mayor parte de los titulares, es el material concerniente a los Estados árabes e Irán que, de acuerdo con Hillary Clinton y muchos otros, muestra que el mundo árabe apoya las preocupaciones de Estados Unidos sobre la amenaza iraní e, incluso, quiere que bombardeemos Irán.

¿Qué lectura hace de los cables?

Hay sólo dos problemas. Uno menor es que los cables informan lo que los diplomáticos quieren escuchar y que saben que sus amos financieros en Washington desean escuchar. El punto fundamental fue bien expresado por Craig Murray, el valiente ex embajador británico en Uzbekistán que se atrevió a informar sobre las atrocidades ocurridas allí y que el Ministerio de Asuntos Exteriores no quiso escuchar y, en consecuencia, fue echado del servicio diplomático. Dijo: "Por supuesto, los documentos reflejan la opinión de Estados Unidos, son comunicaciones oficiales del gobierno de Estados Unidos. Lo que muestran es algo que presencié personalmente, que los diplomáticos como clase muy rara vez cuentan verdades desagradables a los políticos, sino que informan y refuerzan lo que sus patrones quieren oír, con la esperanza de recibir ascensos". En resumen, no sabemos lo que los líderes árabes piensan respecto de estas filtraciones.

¿Y el segundo problema?

El problema más significativo, de lejos, es que para los diplomáticos, el Departamento de Estado, y los comentaristas el mundo árabe se reduce solamente a dictadores dirigentes. Desnudando una absoluta falta de interés por el mundo árabe. Tienen conocimiento apenas de algunas personas allí, aquellas que fueron consultadas recientemente en una encuesta cuidadosamente publicada por el prestigioso Instituto Brookings.

¿Qué arrojó la encuesta?

En pocas palabras, los árabes sí perciben una amenaza iraní: el diez por ciento de la población. El 88 por ciento considera a Israel la mayor amenaza, el 77 por ciento a Estados Unidos. La oposición a la política de Estados Unidos es tan fuerte que el 57 por ciento piensa que la situación en la región mejoraría si Irán tuviera armas nucleares. Para aquellos cuyo desprecio por la democracia es tan profundo que ni siquiera lo pueden percibir, estas cifras carecen de sentido. Si los dictadores nos apoyan, ¿qué más importa? De más está decir que éstas son actitudes que los argentinos reconocerán muy bien de la historia reciente.

¿Qué otra cuestión le llamó la atención?

Hay algunas otras revelaciones importantes. La embajada de Tel Aviv, o bien no tiene ni idea de lo que sucede entre Israel y Palestina o, de lo contrario, está mintiendo descaradamente en sus informes a Washington sobre el ataque israelí a Gaza, en diciembre de 2008/enero de 2009. Un cable de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa reporta un estudio del golpe militar realizado por el personal de la embajada, concluyendo que era ilegal e inconstitucional, conclusiones que no tuvieron eco alguno en Washington cuando Obama, luego de algunas vacilaciones, se separó de la mayor parte de Europa y América Latina al reconocer que las elecciones se llevaron a cabo bajo un régimen militar brutal. Y algunas otras cosas. Pero la revelación principal, creo yo, refiere una cultura imperial en su actitud hacia la democracia y los derechos humanos.

¿Cuál es su percepción acerca de la Ley de Arizona?

La ley es, claro está, una abominación. La misma somete a una gran parte de la población a una investigación intrusiva por el solo hecho de que alguien piensa de otro, que no se ve lo suficientemente blanco. Esto tiene poco que ver con las cuestiones más generales en torno a la "inmigración ilegal", y es especialmente llamativo en este caso.

¿En qué sentido especialmente llamativo?

Porque están inmigrando hacia áreas robadas a México en una guerra de agresión que el presidente Ulysses S. Grant, quien ha peleado en ella, describe como "una de las más injustas que jamás haya emprendido una nación más fuerte contra una mucho más débil".

¿Qué diría acerca de la reacción de la sociedad en torno de la ley?

Lamentablemente, la mayoría de la población de Estados Unidos la apoya. ése es uno de los elementos relacionados con los sentimientos anti inmigratorios que está en aumento. éstos han sido comunes desde hace más de un siglo, a medida que los inmigrantes en esta sociedad inmigratoria intentaban integrarse. Esta situación de oposición se repite frente a cada nueva oleada. Los sentimientos son especialmente extremos ahora, una especie de reacción ante las dificultades económicas, una reacción tanto irracional como repugnante, pero sin embargo comprensible. El racismo viene de lejos en el tiempo. Benjamin Franklin, por ejemplo, quizá el más civilizado de los Padres Fundadores, especulaba acerca de si los alemanes y los suecos debían ser autorizados a entrar, habida cuenta de que no son lo suficientemente blancos. Hasta bien entrado el siglo XX, Jefferson, así como muchas otras personalidades, estaba encantado por los mitos del origen anglosajón y la necesidad de preservar la pureza de la raza totalmente mítica.

¿Cómo está encarando el asunto el gobierno de Barack Obama?

Hasta ahora, el gobierno de Obama se está oponiendo formalmente a la ley por considerarla inconstitucional.

¿Cree que la ley es una nueva forma de instalar la distinción de amigo/enemigo?

En cierto modo; pero está lejos de ser el peor de los casos. Basta con mirar hacia atrás, en la Ley de Exclusión de Orientales (Oriental Exclusion Acts). O pensemos en la década de 1930 y 1940. Estados Unidos retornó refugiados judíos de Europa antes de la guerra y prohibió la inmigración. Después de la guerra, los sobrevivientes estaban viviendo bajo condiciones típicas de campos de concentración, como informaron los propios investigadores de Harry Truman. No eran admitidos en Estados Unidos. Truman se consideraba a sí mismo profundamente humanitario al exigir que el Reino Unido permitiera que cien mil personas pudieran ir a Palestina. La vergüenza de estos años aún no se reconoce.

http://www.chomsky.info/interviews/20101210.htm

Fuente: http://portal.ajintem.com/analisis-del-contemporaneo/europa-es-mucho-mas-racista-que-estados-unidos

QUIENES DERROTARON A LA DICTADURA EN CHILE

Los siguientes párrafos ligeramente editados en su forma, son de la autoría del ex Senador de la República, don Jorge Lavandero Illanes, quien los contribuyó a un debate en línea en el cual participó este bloguista. Se los reproduce aquí por la importancia histórica que tienen. 

Máximo Kinast Avilés

 

Ni el PPD, ni el PS (salvo el de Almeida), ni la DC. lucharon abiertamente en contra de Pinochet. Cuando formamos el Proden (Proyecto de Desarrollo Nacional) para combatir públicamente a la dictadura, nos dijeron que los partidos estaban disueltos y que nada se podía hacer. Ellos legaron mucho después cuando "la leche estaba cocinada". Es más, se opusieron a las primeras protestas y también a la Concentración y Manifestación de General Velázquez. El Partido Radical sí estuvo en el Proden representado por Diego Portales. El trabajo que se hizo coordinando a los sectores sociales, los sindicatos, el comando de trabajadores, las juntas de vecinos y las organizaciones clandestinas no fue hecho por los partidos de la Concertación. Fue el Proden el que los coordinó y escribió y redactó los instructivos de las protestas. Ver al respecto el libro El Precio de Sostener un Sueño (Editorial Lom, 1995).

 

Los Partidos se coordinaron al final encabezados por Gabriel Valdes, cuando éste llegó a Chile desde EEUU. Lagos nunca estuvo. Lo que Lagos hizo cuando volvió de EE.UU., fue al final, levantar el dedo contra Pinochet. Ninguno de ellos estuvo en la calle y permanecieron escondidos en sus oficinas o algunos como Ravinet, en el norte ganando plata en las mineras.

 

Cuando se ganó el plebiscito, El Fortin anunció por mi boca, ganamos, pero los que lucharon en la calle serían sustituidos por los que estaban acechando desde sus oficinas tiempos más favorables.

 

Que alguien me diga si vieron a Aylwin, a Frei Ruiz-Tagle, a Lagos o a la señora Bachelet en alguna operación de lucha en las calles.

 

A Gabriel Valdes lo empujamos contra su voluntad, lo elegimos Presidente de la DC en mi casa, le exigimos que nos acompañase en la cárcel por una querella de la dictadura por unos panfletos de militantes, por lo cual nosotros, el Proden, nos hicimos responsables. Pero Gabriel Valdés no quería, muy indignado, asumir la responsabilidad e ir a la cárcel. Se lo exigimos en una memorable reunión en el edificio Carlos V de Calle Ahumada.

 

Por tanto que no se vengan a vestir con ropa ajena los directivos de los partidos políticos. Muchos militantes participaron, pero al margen de los partidos mientras sus directivos permanecían en la sombra.

 

Manuel Almeyda estuvo con nosotros junto al Comando de trabajadores.

 

En cuanto a mí, fui pasado por Aylwin al tribunal de disciplina por convocar y llevar adelante la concentración exitosa en General Velasquez, la cual permitió avisorar que Pinochet podía caer.

 

Al final Valdés, Lagos y Aylwin, en nombre de sus partidos transaron con Pinochet en 1989 el modelo politico y el modelo economico y desarticularon la organización social y sindical, desarmaron la prensa.

 

Quisieron evitarse las demandas justas de un pueblo que vivió aplastado durante 17 años.

 

Jorge Lavandero Illanes

PIÑERADAS

Chile pidió ayuda a EEUU contra el Pueblo Mapuche

No es la primera vez que los DC se meten con la CIA y con los EEUU. Es parte de su historia. Lo novedoso ahora es la Bachelet.

Dic 13, 2010 Edmundo Pérez Yoma, ministro del Interior del último Gobierno de Michelle Bachelet, transmitió a Estados Unidos su preocupación por el “problema mapuche” y le pidió apoyo “de inteligencia” para seguir de cerca su posible radicalización, sus eventuales contactos con grupos terroristas extranjeros, como las FARC colombianas o ETA, y para “seguir el dinero” que les pudiera llegar.


Por: El País

La conversación se produjo en 2008, a poco de tomar posesión el ministro, y cuando ya se habían registrado algunos incidentes entre grupos mapuches, fuerzas del orden, propietarios de tierras reclamadas por la comunidad indígena y empresas españolas, como Endesa, implicadas en la construcción de presas hidroeléctricas en territorio mapuche. “El consejero legal le explica que el FBI ya está coordinado con los Carabineros para ayudarles a localizar la llegada de esos posibles contactos”, asegura un telegrama de la embajada.

Los sucesivos despachos enviados a Washington, a lo largo de 2008 y 2009, indican, sin embargo, que todas las investigaciones les llevaron a la misma conclusión: la comunidad mapuche es abrumadoramente no violenta; “el problema ha sido magnificado por los medios”; quienes alegan que existen lazos entre los mapuches y organizaciones terroristas extranjeras “no han proporcionado pruebas de ello” y “los expertos del Gobierno califican esos contactos de mero ‘turismo de guerrilla”.

Aunque no es posible saber exactamente el número de mapuches entre la población chilena (el censo de 1992 hablaba de 932.000 y el de 2002, sorprendentemente, de solo 604.000), la mayoría de las ONG que trabajan en el país manejan cifras que oscilan en torno al millón de personas (entre el 5% y el 6% de la población total).
Un detallado informe escrito en otoño de 2009, tras un viaje de varios días por el territorio en conflicto (que coincide con la muerte de un joven activista mapuche a manos de la policía chilena), recoge la opinión, bastante irónica, de los diplomáticos estadounidenses: “Un eventual observador de la cobertura informativa de la actualidad chilena podría pensar que violentos activistas mapuches, relacionados con las FARC y ETA, matan cada semana a inocentes civiles”, se mofan.

“El candidato presidencial de la oposición, Sebastián Piñera, ha declarado que la Araucaria arde en llamas. Los principales periódicos chilenos, que son generalmente conservadores, publican muy a menudo en primera página reportajes sobre este conflicto”. Los diplomáticos ocultan a duras penas su indignación: “La destrucción de propiedades, que supone la inmensa mayoría de las acciones ilegales de los mapuches, se presenta frecuentemente a todo color con descarados titulares y a veces una cobertura muy superior a la que se da a crímenes mucho más graves cometidos por chilenos no indígenas”.

Reproches a todas las partes

“Hay mucho que reprochar a todas las partes en este conflicto”, informa el embajador Paul E. Simons. “Las comunidades mapuches están desorganizadas, son incoherentes y presentan demandas que van desde lo lógico a lo fantasioso (…) Por el otro lado, los sucesivos Gobiernos de la Concertación han desarrollado una política indígena chapucera, a la que se concede poca importancia y que es incapaz de establecer y alcanzar objetivos realistas”, explica.

Las protestas de las comunidades mapuches, que reclaman desde hace décadas las tierras de las que fueron expulsados a lo largo de la historia por sucesivos Gobiernos chilenos, para entregarlas o venderlas a agricultores individuales o empresas, obtuvieron alguna respuesta en los años sesenta y setenta, pero con la llegada de la dictadura de Pinochet fueron, de nuevo, aplastadas. El primer Gobierno democrático de Patricio Alwyn, explica otro telegrama estadounidense, aprobó una nueva ley para devolver algunas tierras a las comunidades indígenas, “pero la situación progresó muy poco en los siguientes 16 años, contribuyendo a la visión mapuche de que el Estado chileno lleva 100 años rompiendo las promesas que les hacen”.

Las quejas fueron aumentando en los últimos años, especialmente cuando las autoridades chilenas, agobiadas por la carencia de energía suficiente como para sustentar su creciente desarrollo económico, decidieron poner en marcha un plan de producción de energía hidroeléctrica y encargaron, entre otras a la empresa española Endesa, la construcción de nuevas presas, alguna de ellas en territorio ancestral mapuche. A partir de ese momento, se renovaron los incidentes, especialmente los casos de “vandalismo y destrucción de la propiedad”, informa otro telegrama. “Aunque preocupantes e ilegales”, asegura Simons, “esos ataques son esporádicos y claramente dirigidos contra propiedades y no contra personas”. El telegrama recoge la queja de organizaciones humanitarias, escandalizadas por que se aplique a los mapuches una controvertida ley antiterrorista de le época de Pinochet.


Relaciones complejas

La embajada constata que las relaciones entre los mapuches y el Estado chileno son complejas y conflictivas, pero mayoritariamente “no violentas”. “Aunque la mayoría de los chilenos asocia los mapuches a las áreas rurales de la Araucaria y regiones vecinas, la realidad es que el 70% de los mapuches vive en áreas urbanas. Santiago alberga más mapuches que ninguna otra región”, explica Simons. Según la información que asegura que le ha proporcionado el subsecretario del Interior,

Patricio Rosende, 27 de las 2.100 comunidades mapuches del país están realmente en conflicto con el Gobierno chileno o con los propietarios de la tierra, y de esos 27 casos, solo en ocho se han registrado acciones violentas. De hecho, recuerda el embajador norteamericano, en los últimos 10 años de conflictos ha habido tres muertos, todos ellos jóvenes activistas mapuches.

El embajador reproduce también conversaciones mantenidas tanto con Rosende como con el jefe de la Unidad de Cooperación Internacional de la Fiscalía Nacional chilena, Jorge Chocair, que minimizan las relaciones de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), grupo indígena vinculado a algunos hechos violentos, con grupos terroristas internacionales como las FARC o ETA. “Es cierto que algunos miembros de la CAM han viajado a Colombia, a España y al sur de México y que pueden, incluso, haber participado en algún tipo de entrenamiento. Unos pocos representantes de Askapena, brazo político de ETA, visitaron en agosto de 2009 algunas comunidades mapuches. Sin embargo, tanto Rosende como Chocair caracterizan esas relaciones con “informales e infrecuentes”, asegura Simons. Chocair en concreto le dice al embajador que se trata de “turismo de guerrilla”.

El último telegrama disponible, de octubre de 2009, informa de tres nuevos ataques en la región de la Araucania pero sigue calificando el tema de conflicto de “bajo nivel”. La subsecretaria de Carabineros, Javiera Blanco, les asegura, además, que no cree necesario el envío de más policías a la región. “El secretario general de la Presidencia, José Viera-Gallo, tiene razón cuando afirma que el imperio de la ley en la región está perfectamente asegurado y que esos ataques, aunque preocupantes e ilegales, siguen siendo esporádicos y contra propiedades, no contra personas”, insiste la embajada.


www.paismapuche.org

UN PS IRRECUPERABLE PARA EL SOCIALISMO

 

Oligarquía, clase media e izquierda en Chile

 

Hector Vega

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=116894

El Fortin Mapocho

Oligarquía y clase media.

Los partidos políticos corresponden a la estructura de clases de la sociedad, así mismo sus alianzas, su existencia y su desarrollo. Sin un análisis de las clases dominantes y su inserción en el desarrollo del capitalismo mundial, el significado de la clase trabajadora en la evolución política del país queda trunco. La Unidad Popular coincide con la apertura de los mercados globales de capital en su versión propia a la segunda mitad del siglo XX y específicamente con el desarrollo del mercado de eurodólares y posteriormente los petrodólares.

 

Esto es coincidente con nuevas alineaciones de poder en el conjunto de la sociedad y la economía. Es la crisis internacional que Nixon devela en junio de 1971 cuando declara la inconvertibilidad del dólar y con ello el fin de Bretton Woods y de las tasas fijas de cambio. Socialmente en Chile es el fin de la oligarquía agraria y minera de fines del siglo XIX y primera mitad del siglo XX, sustituida por la clase administradora de la renta financiera con un papel estratégico en el proyecto de poder de las burguesías locales aliadas a la gran burguesía transnacional.

 

Veinte años más tarde, durante la consolidación del modelo neoliberal, desaparece la oligarquía como clase y con ella una clase media pauperizada. Durante el período 1940-1970, la clase media de los gobiernos radicales, los gobiernos de Jorge Alessandri y de Frei Montalva con una base social de apoyo proletarizada, presta a embarcarse en proyectos de poder circunstanciales, ocupa una función negociadora que desaparece con el desarrollo de la renta financiera y los capitales transnacionales.

 

La ascensión y logro social de sectores de bajos ingresos conforma, hoy, una masa, un contrapoder social que nada tiene que ver con la antigua clase media y su base social popular de apoyo, en su versión reconocida durante los 30 años que precedieron la Unidad Popular. Señalemos finalmente que sin una estructura social y de poder de recambio, el cuestionamiento fundamental a la política que significó la Unidad Popular naufragó en un vacío de poder.

 

La antigua clase media, forma parte, hoy, junto con sectores de bajos ingresos, en ascenso y logro social continuo, de un contrapoder social –trabajadores urbanos y rurales, temporeros, empleados, profesionales, pequeños industriales y agricultores, profesores, estudiantes, dueñas de casa, pueblos originarios empobrecidos, artesanos urbanos, minifundistas, pirquineros, pescadores artesanales, inmigrantes, pobres del campo y la ciudad…– alejado de aspiraciones de poder, políticamente neutralizado frente a la burguesía local aliada a la burguesía transnacional en el convencimiento que su eventual disidencia tendrá destino dentro del sistema. Las Fuerzas Armadas, en su rol corporativo forman parte de la burocracia estatal…ello sin excluir alguna intervención [aventura] futura.

Concertación y Alianza.

Los partidos de la Concertación y la Alianza se han repartido sus roles por dos décadas según el plan político de Jaime Guzmán, consagrado en el plebiscito del 30 de julio de 1989. Esta nueva clase política representa a una clase dominante que busca consolidar su inserción en el mercado global. Su origen son las privatizaciones del régimen, la apropiación y manejo de la renta financiera en las AFP, las nuevas leyes impositivas [fundamentalmente el impuesto a la renta retención y crédito], la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras [y su base jurídica de concesión plena y apropiación de los yacimientos cupríferos por las transnacionales], el DL 600 de inversiones extranjeras [base jurídica de la inversión transnacional].

 

La clase política es garante del sistema. En lo fundamental su función es neutralizar la política, ordenar los actores, constituirse en protector de esa masa informe de aspiraciones que anida el contrapoder social, como lo fueron las FFAA con respecto a la clase media cuando ésta se vio confrontada a la decadencia del poder hegemónico de las oligarquías. La Concertación cumplió parte de su empeño cuando llamó a la ciudadanía a votar favorablemente el plebiscito de julio de 1989. La masa confiada en la recomendación cumplió con su cometido y votó por un 91,25% a favor de la Constitución acordada con el pinochetismo.

¿Cómo entonces confiar en un Partido Socialista, en hombres y mujeres, que en 20 años de gobierno institucionalizaron la práctica política del pinochetismo? Puesto que para ello era necesario dejar de ser socialista. Trámite que oficializaron mediante el plebiscito de 1989. No puedo confiar en hombres y mujeres que tan ligeramente alienaron el futuro de un proyecto popular.

 

Es más, la crisis que hoy contemplamos en el mundo con millones de ciudadanos protestando en las principales ciudades de Europa, precisamente contra el modelo que Alianza y Concertación nos recetaron en 1989, nos obliga a repensar ideas, utopías, símbolos, alianzas…y confianzas.

 

 

UN PARTIDO SOCIALISTA IRRECUPERABLE


Pienso que el PS es irrecuperable para el socialismo. El pasado del grupo que hoy dirige el Partido Socialista impide siquiera pensar en un programa socialista. Habiendo acordado con el pinochetismo en 1989 la Reforma a la Constitución de 1980 los dirigentes del partido de la época clausuraron la vía democrática y se embarcaron en la institucionalización del pinochetismo.

De cómo la Alianza Democrática entregó la iniciativa política al pinochetismo.

 

Esta operación fue planeada luego que el PRODEN el 4 de septiembre de 1983 organizara la primera manifestación masiva contra la dictadura en la Avenida General Velásquez donde concurrieron más de 120 mil personas. El PRODEN, estaba dirigido por Jorge Lavandero, Fabiola Letelier, Mario Insunza, Engelberto Frías, Diego Portales, Sergio Páez, Jaime Hales, Matilde Urrutia, Carlos Dupré, Sergio Arellano, José Monares, Mario Farías, Gonzalo Taborga. Algunos de éstos eran militantes demócrata cristianos –Dupré, Páez y Monares– quienes fueron compelidos por la directiva DC a renunciar al PRODEN – temían que el conjunto de organizaciones sociales –más de 200– y políticas que lo formaban le hiciera sombra a la recientemente formada Alianza Democrática.

 

El PRODEN entendía que sin consolidar los espacios democráticos en ese momento, cualquiera negociación sería irrelevante y se prestaría para engaños, subterfugios y manipulaciones de Pinochet. El fortalecimiento de las organizaciones sociales –exigencia fundamental del PRODEN– era la única garantía posible que los acuerdos fueran respetados.

 

En cambio, la Alianza Democrática eligió la vía cupular y se entró de esa manera en la lógica de la transición concebida por Jaime Guzmán. De allí surge el sistema electoral binominal, donde la derecha, históricamente minoritaria, hace valer el tercio del electorado por un 50%, el mismo 50% que el centro y la izquierda obtiene con dos tercios del electorado; el Consejo de Seguridad Nacional [importado del bordaberrismo uruguayo]; el carácter garante de la constitucionalidad de las FFAA; las leyes orgánicas constitucionales relativas al cobre y a la educación, el sistema de AFP, el sistema tributario y el DFL 600 de inversiones extranjeras.

 

Es la fórmula que les ha permitido a Alianza y Concertación, administrar conjuntamente el poder durante estos 20 años, con exclusión de toda otra fuerza social. Ya constituido como partido de gobierno el Partido Socialista, junto con el resto de los partidos de la Concertación negó al pueblo la posibilidad de expresar su voluntad mediante la consulta plebiscitaria prevista en el Art. 5° de la Constitución de 1980. Durante Pinochet el pueblo, de diferentes maneras fue consultado en cuatro ocasiones, incluyendo la fraudulenta Consulta Nacional de 1978; el plebiscito para la aprobación de la Constitución de 1980; el plebiscito de 1988 [SI o NO] y finalmente el plebiscito de 1989 para aprobar la reforma a la Constitución de 1980. Gráficamente es apropiado decir que tiraron la escala para que el resto no subiera.

Los años de la Concertación.

En los 20 años que siguieron, los socialistas Lagos y Bachelet, perfeccionaron y aplicaron sin contemplaciones la ley antiterrorista de Pinochet. Los gobiernos de la Concertación, con la activa colaboración del PS, desnacionalizaron el cobre; parlamentarios socialistas votaron favorablemente el “royalty” de Piñera; la directiva socialista condenó mediante sus votos en el parlamento al gobierno de Chávez con motivo de las elecciones del 26 de septiembre; contribuyeron mediante sus votos en el Congreso a la especulación de la renta financiera llevada a cabo por las AFP y a la ley procesal penal, redactada en el gobierno de Lagos por la ONG Paz Ciudadana de Agustín Edwards.

 

Con sus votos han contribuido a la invariabilidad tributaria y al llamado royalty [simple impuesto a la renta bis]. Han guardado silencio cuando se atenta contra el Estado Docente y la carrera profesional docente. Nada han dicho cuando se ha ignorado el principio sindical básico que “el salario se fija según la función que se realiza”. El partido ha sido incapaz de impulsar una política exterior destinada a resolver el problema de la mediterraneidad de Bolivia. Al igual que el resto de los partidos de la Concertación confundió la política exterior con la firma de tratados de libre comercio a troche y moche, etcétera, etcétera…

El poder corrompió a la izquierda y destruyó el Partido Socialista. No creo que los mismos que enterraron el partido estén dispuestos a soltar el poder y romper con lo que ya se transformó en una forma de vida. La prueba está en que las  resoluciones que buscaban democratizar el partido en el Congreso de Concepción fueron enterradas y olvidadas. Volver al mismo ejercicio me parece una ingenuidad. El programa de la Unidad Popular. Los que retomaron el poder en 1990, son los mismos que no entendieron el desafío que planteó Allende en la política chilena. Allende lo dice claramente en su Segundo Mensaje Presidencial cuando dirigiéndose al país expresa que el gran desafío político del período es que las instituciones de la República sean capaces de contener, en democracia, las grandes transformaciones sociales y políticas que el gobierno de la Unidad Popular proponía al pueblo de Chile. De allí surgen las propuestas centrales del Área de Propiedad Social, la Reforma Agraria y la Nacionalización del cobre. Volver con los mismos personajes que tuvieron 16 años y 6 meses para entender y enmendar sus errores y no lo lograron, me parece que no corresponde.

El error central de la Unidad Popular. Conclusiones.

Uno de los errores más notables de la Unidad Popular es no haber entendido que la magnitud de las propuestas exigía la incorporación masiva de los trabajadores al programa de la UP. En 1970, la fuerza trabajadora se cifraba en 2 millones 982.670 trabajadores, de los cuales 392 mil 323 correspondía al sector moderno e intermedio de la economía, sectores en su mayoría monopólicos, con una masa trabajadora participante de la negociación del status quo social con las clases dominantes de la sociedad. 1 millón 338.736 trabajadores de la masa trabajadora pertenecía a sectores tradicionales de la economía, talleres artesanales, pirquineros, inquilinos, campesinos temporeros, mano de obra esencialmente precaria, minifundistas…todos los cuales no participaban en la negociación social, y por ende no entraban directamente en los beneficios del programa.

 

A ese contingente habría que sumar 600 mil trabajadores sub-empleados, desempleados disfrazados. En resumen aquellos que quedaban fuera del Programa sumaban 1 millón 938 mil 736 trabajadores, es decir 65% de la fuerza de trabajo. Agreguemos que a fines de 1970 ODEPLAN estimaba en 150 mil trabajadores los que buscaban empleo por primera vez y en 260 mil los desempleados. En aquella época la oligarquía nacional de base agraria había desaparecido desde sus bases de poder y la composición de clase de la sociedad chilena correspondía a una clase dominante urbana que sentaba las bases de la administración de la renta financiera donde ya no cabía la negociación social anterior a 1970.

 

El ejército en sus múltiples intervenciones del siglo XX [1924, 1925, 1929, el Ariostazo de 1939, el tacnazo de 1969, el fallido intento del coronel Souper y finalmente el golpe de 1973] demuestra el ensanchamiento de la base productiva urbana, los nuevos manejos de la renta financiera y su carácter de estrato social protector de la clase media en el momento en que ésta se ve confrontada a la decadencia del poder hegemónico de las oligarquías.

[Un estudioso de la sociedad chilena -Alain Joxe autor de 'Las Fuerzas Armadas en el sistema político de Chile'. Editorial Universitaria, 1969- señala la consistencia del protectorado de clases en la Inglaterra del siglo XIX, ejercido por la Aristocracia; situación que en Francia ejerce la burocracia monárquica en la época de la Restauración].

 

Así como en la época de la Unidad Popular la izquierda no entendió la correspondencia entre la base económica en transformación y las clases sociales, que exigía la incorporación masiva de los trabajadores, tampoco ahora, y particularmente el Partido Socialista, entiende las exigencias de democratización de ese enorme contingente social representado por un contrapoder multiclasista, donde las capas medias ya no juegan el papel que jugaron en los 30 años que precedieron la Unidad Popular.

La lectura que desde el gobierno de la derecha y los empresarios hace Piñera, en casi 8 meses de gobierno, es la del populismo, que en su fase actual significa ponerse a la cabeza de la demanda de decisiones del contrapoder social. Es decir, a su manera, llenará los espacios que los partidos de la Concertación no vieron o no quisieron ver en 20 años de gobierno.

 

Esta opinión, que expongo hace ya muchos años, ha sido compartida por un gran número de militantes. No es un acto individual, ni nunca ha pretendido serlo. Es más, se ha traducido en un programa que sistemáticamente ha sido dado a conocer a través de las páginas de Fortín Mapocho [edición electrónica www.fortinmapocho.com] y en sucesivas visitas a provincia. Por eso pienso que quienes tenemos un pensamiento crítico debemos aunar fuerzas y buscar el escenario propio a ideas y objetivos comunes. Es a mi juicio lo que corresponde al pueblo socialista que desde hace 20 años busca denodadamente nuevos espacios democráticos. Es el momento de unir fuerzas en el sitio que corresponde.

 

 

¿QUÉ ORGANIZACIÓN?


Partidos obsoletos.

Los partidos políticos en su forma actual pertenecen a otra época. Fallaron en responder a la regla fundamental de nuestros tiempos, a saber: hacer partícipes de sus resoluciones a las masas de la opinión pública. Un buen ejemplo es lo que sucedió en el curso de la Revolución Francesa. Babeuf relata como en una época donde no había diarios y más de la mitad de la población era analfabeta, el pensamiento de las masas de París era transmitido directamente por la militancia a la dirigencia revolucionaria.

 

Había un va y viene entre la dirigencia y las masas empobrecidas de la ciudad. Gramsci habla de esto y lo coloca en el contexto de la primera mitad del siglo XX. Escribe sobre el rol de la masa, los “caporales” [militantes intermedios] y los 'capitanes' [dirigentes].

El problema a resolver es el siguiente: ¿Cómo aseguramos que existe un va y viene entre la masa y la dirigencia? ¿Cómo aseguramos que la dirigencia pueda ser controlada, criticada, removida o elegida democráticamente, etcétera? La tarea es buscar los mecanismos de control y participación para preservar la regla fundamental, es decir hacer partícipes a las masas de opinión pública en sus resoluciones. Eso es posible cuando la discusión se lleva frente al pueblo, cuando la noticia reemplaza al rumor, cuando en lugar de directivas elegidas a vida, son reemplazadas por vocerías automáticamente reemplazadas y en elección permanente.

Cada vez es más importante en el mundo, el número de individuos que están dispuestos a defender lo que sienten como sus intereses fundamentales [remuneraciones, viviendas, jubilaciones, salud, educación… dignas y justas], agréguese a ello el medio ambiente, y la vida sobre el planeta... Sin embargo, a pesar de desear un cambio radical, muchas personas, a partir de la década de 1970, y que deseaban una transformación fundamental ya no eran abiertamente marxistas, y algunas ya no lo eran en absoluto.

Como lo expresa Hobsbwam esta reacción fue terminante para que se terminara con la idea según la cual era posible predecir, apoyándose en el análisis histórico, el éxito de una forma particular de organizar la sociedad humana. En conclusión, la historia se disoció de la teleología. En esto tuvo mucho que ver la evolución de las ciencias sociales y fundamentalmente Marx como padre de la sociología del conocimiento. Esta corriente de pensamiento superó el marxismo.

Si subrayo todo esto es porque pienso que ya no existe exclusividad ideológica y porque todos entendemos la necesidad de trabajar juntos a pesar de diferencias ideológicas y políticas.

Además de ahí surge la necesidad de unirse por el cambio en contra de fuerzas conservadoras y enemigas del cambio y dispuestas a hacerse fuertes en sus privilegios.

Desde hace algún tiempo recorremos el país promoviendo las grandes ideas como una nueva constitución democrática acorde con los tiempos, basada en principios y no en un sinnúmero de reglas propias del positivismo del siglo XIX; un nuevo estatus de convivencia de una sociedad multiétnica y principios de justicia y reparación para actos de injusticia secular; la renacionalización del cobre; una nueva organización para la economía; nueva visión del latinoamericanismo, incluido mar para Bolivia de manera soberana…

La tarea no es fácil y exige una nueva estructura organizacional propia de los tiempos de cambio universal, monitores, voluntarios dispuestos a llevar adelante la discusión e incluir en ella cada vez más participantes. Los tiempos lo exigen, cuando millones de desempleados manifiestan a través del mundo y regiones enteras en África y el Sudeste asiático, entre otras arriesgan el hambre y la necesidad…

No tengo la respuesta definitiva para un solo tipo de organización, tenemos que buscarla en la práctica de todos los días. De lo que sí estoy seguro es que lo actual tal como se presenta es un fraude.

 

EL MACRO PODER FINANCIERO


Capitalismo financiero y clases sociales.

Aclarar el rol de las clases medias es importante. Su papel en el mundo periclitó con las nuevas formas de acumulación capitalista. Esto lo previó Marx hace más de 150 años atrás cuando en el Capital habló sobre el rol del capital-dinero [en el lenguaje moderno actual: capital financiero - rentas variables, etcétera]. En una sociedad global, al concepto tradicional de plus valía marxista, centrada en los ingresos de la propiedad [ganancias + interés + renta] se agregan, entre otros, los gastos incurridos en el proceso de los negocios, el surplus absorbido por el gobierno, los gastos en los procesos de venta y la producción que se resta del proceso productivo por el desempleo, etc.

El desarrollo del capital financiero, incluidos los fondos especulativos, las operaciones de futuro, swap, etcétera, es determinante en la inclusión de una masa multiclasista. Es la lógica de la acumulación de la posguerra que requiere la movilización de recursos a nivel mundial. Proceso que se superpone a las mayores desigualdades. El mundo se integra, a través de la renta financiera, a la acumulación a la escala mundial. El modelo pinochetista y de la Concertación obedecen a esa lógica de acumulación financiera, y consagra la burguesía transnacional con la secuela de problemas que vive hoy el mundo: desempleo, huelgas, protestas, desigualdades... En su lógica integradora se vincula a la acumulación a nivel mundial.

Parte del conflicto social se desarrolla en las unidades productivas, pero es en la preservación y desarrollo de la renta financiera donde se juega el sistema. La renta financiera es un fenómeno mundial. Los actores que la administran constituyen la burguesía transnacional que reemplaza la oligarquía nacional agraria y minera. En Chile, las clases medias en su versión anterior a los 30 años que preceden a la Unidad Popular, desaparecen en su rol negociador. [El argumento se encuentra en el párrafo I donde se evoca el fin de Bretton Woods y el mercado internacional de los Eurodólares].

 

Surge así una masa multiclasista que llamo contrapoder social que enfrenta a la burguesía transnacional, no sólo en cuanto operadores directos de la renta financiera sino además en cuanto operadores de la Deuda Soberana. Allí se mueven no sólo las platas de las empresas sino también de los bancos que adquieren parte de la deuda soberana de otros países. Parte del conflicto social se desarrolla en las unidades productivas, pero su problemática está íntimamente ligada, como nunca antes en la historia de la humanidad, con la economía global. Siempre existió en la historia de la humanidad la globalidad, pero esta vez hablamos de la fase del capitalismo financiero a nivel global.

 

De allí que el empleo y las remuneraciones de la masa estén íntimamente ligados a la tasa de cambio, el déficit fiscal, etcétera. En este sentido el significado de la lucha social se vincula directamente al sistema y a sus grandes apuestas. Así, las capas medias europeas, latinas, asiáticas se ven mezclan con pequeños industriales, dueñas de casa, estudiantes, artesanos, pequeños agricultores, inmigrantes....en su función de contrapoder.

 

Una última observación.

El socialismo no se hace con una caja llena de dólares. Creer que se llegará a una sociedad igualitaria repartiendo más y mejor el producto del cobre, es reducir un proyecto libertario a una buena administración de recursos. Hoy compartimos con otros 10 países, el dudoso record de aquellos con peor distribución del ingreso en el mundo. En el período 1990-1997 nuestra economía creció a tasas muy elevadas pero sus frutos beneficiaron casi exclusivamente al 5% más rico de la población. Con esto se demostró que el mero crecimiento no derrota a la pobreza.

Pero el socialismo no es sólo la lucha por la socialización de los medios de producción y de cambio. El socialismo es la conciencia crítica sobre la explotación capitalista, ello implica asumir el reto que plantea la solidaridad, un estado de vida donde la capacidad de desprendimiento y entrega, la lealtad, la pasión por el conocimiento y el trabajo, bases de la ética y del discurso libertario del socialismo, lleva a recorrer los caminos de la historia por una humanidad mejor, libre de ataduras y de fetiches –como el neoliberalismo– que hoy conduce a la destrucción de la humanidad

* Héctor Vega es Director de Fortinmapocho.com