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Máximo Kinast Avilés

DÉCIMAS: A MARIO BENEDETTI

Tengo un mañana que es mío

y un mañana que es de todos,

el mío acaba mañana

pero sobrevive el otro.

                     -Yesterday y mañana-

                        (Mario Benedetti)

                

 

Partió el Maestro Mario

Benedetti al universo,

dejando aquí sus versos

de canto contestatario.

Bajo el poder del contrario

mostró el plural al gentío,

la fortaleza del río

que va abriendo camino,

construyendo así su sino

tengo un mañana que es mío.

 

 

Mostró el varios, en su prosa

el nosotros como causa,

entre un todos que se encausa

como vía poderosa.

Fustigó al que destroza

con verso y canto a su modo,

“en la calle codo a codo”

con su verbo y su palabra,

 mostró un futuro que labra

y un mañana que es de todos.

 

 

“Que el Sur tambien existe”

“Y defensa a la alegría”,

son ejemplos de porfia

de su verso que resiste.

Ese, que hoy persiste

y repica cual campana,

mostrándonos la ventana

de esperanza que extendió,

ese que ayer escribió

el mío acaba mañana

 

 

Lloramos y no olvidamos

“preso que mira a su hijo”,

porque es el espejo fijo

de los años que pasamos.

Por todo los que soñamos

con respaldo del vosotros,

pues tu verso es de nosotros

redoblando en nuestro oído,

tu físico se ha ido

pero sobrevive el otro.

 

          Beto

19 de Mayo 2009

                                    

 


Beto               
                          
lugar_beto@yahoo.es                   
                http://poesiapopular-beto.blogspot.com/                       
 
Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche y Chilenos
               ¡¡ Abajo la Constitución pinochetista !!                                 
              ¡¡ Por una Nueva Constitución, AHORA !!

PERÚ: INAUGURADA BIBLIOTECA EN QASANQAY

La biblioteca comunitaria de Qasanqay es fruto de una iniciativa del Voluntario de la AEH, Asociación Educativa Hispanoamericana, Ismael Soto Sicha y ha sido entusiastamente promovida por el Movimiento Indio Peruano (MIP) y por la Asociación por la Tasa Tobin y la Acción Ciudadana, attacPerú. También ha donado libros la Biblioteca de la Universidad Ricardo Palma y el Boulevard de la Cultura Quilca

El sabado 16 de mayo tuvo lugar la inauguración de la biblioteca comunitaria en Qasanqay, distrito de Vinchos, Provincia de Huamanga, Departamento de Ayacucho, Perú, a 3.500 m.s.n.m.

Qasanqay en runasimi significa: "lugar donde las mañanas amanecen cubiertas de escarcha".

El día anterior, 15 de mayo, el pueblo de Qasanqay recordó la masacre de 15 vecinos, campesinos del lugar, asesinados durante la época del terrorismo por Sendero Luminoso.

Vinieron del extranjero, especialmente invitados para participar en esta inauguración y para impartir un curso en Lima, el Dr. Javier Gimeno Perello, de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid y la Lic. Ladis Frias Cano, bibliotecaria de la Institución Universitaria de Envigado, Medellín - Colombia. Ambos profesores son Brigadistas Internacionales por la Paz y la Cultura.

Por el MIP asistió su Coordinador, Ing. Heber Escalante Díaz, entre otras personalidades invitadas al acto, incluyendo al actual Director de la AEH y miembro de attacPerú, Máximo Kinast.

La biblioteca de Qasanqay cuenta en estos momentos con:

- Aproximadamente 1000 libros,
- Dos computadoras (falta un monitor)
- Tarjetas (Kardex) para cada libro
- Algún otro material de papelería

Aún se tienen las siguientes necesidades:

- 1 Bibliotecólogo (ad honorem) que pueda visitar el pueblo
- 10 Estanterías
- 2 Impresoras
- Más libros.... sobre todo, infantiles y referencia (diccionarios, enciclopedias, manuales de estudio...)

Puedes colaborar con la biblioteca aportando algo del material necesario. Para ello, puedes escribirnos a través de esta web.

Felizmente en Qasanqay tienen fluido eléctrico, pero tienen un solo punto de agua potable para toda la comundiad, faltan aun servicios como agua y desague. Son aproximadamente 40 familias quechua hablantes.

Los niños agradecieron con danzas. Como verán el trabajo no temina con instalar la biblioteca, alli recién empieza el verdadero trabajo, por ello seguiremos en contacto para el seguimiento y registro por uso de libros.

En nuestros proyectos está el instalar una biblioteca en Tarmatambo para el mes de octubre de este año y, de ser posible, otra en el VRAE para el próximo año.

Agradecemos la colaboración del MIP, Movimiento Indio Peruano que ha hecho suya esta iniciativa; a AttacPerú y a quienes han donado libros, como la Biblioteca de la Universidad Ricardo Palma y el Boulevard de la Cultura de Quilca.

Fuentes:

http://aehispanoamericana.org/node/29

http://PeruInsolito.blogia.com

http://attacperu.blogia.com

 


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BENEDETTI FALLECIÓ ESTE DOMINGO


www.vientosdelsur.org

Fuente: Rebelion

 

El escritor uruguayo, Mario Benedetti, falleció este domingo en Montevideo a la edad de 88 años, tras padecer de una patología intestinal crónica que los últimos meses agravó su estado de salud.

"Falleció mientras dormía en su domicilio y en profunda paz. De a poquito dejó de respirar", dijo su secretario Ariel Silva, minutos antes que los medicos firmaran el acta que certificaba su muerte.

Luego de concerse la muerte del célebre escritor, el gobierno uruguayo decretó duelo nacional y dispuso que su velatorio se desarrolle con honores patrios desde las 12H00 GMT del lunes en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, sede del Congreso, señaló el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa.

 

El pasado 6 de mayo, luego de 12 días de hospitalización, el escritor fue dado de alta, ya que según informaron sus familiares, había "respondido excelentemente al tratamiento médico instituido, lo que determinó que se otorgara el alta a domicilio".

En aquel momento, se informó que el escritor se retiraba "estable, lúcido y que no requería otras medidas médicas salvo a las que era sometido antes de ser internado".

El escritor estuvo hospitalizado cuatro veces el año pasado en Montevideo debido a diversos problemas físicos.

En su última aparición pública, en diciembre de 2007, Benedetti fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en un acto que se celebró en la Universidad de la República, en Montevideo.

Ese día Benedetti, que ya presentaba un estado físico deteriorado, fue saludado con una ovación de varios minutos en una abarrotada sala de actos de la universidad.

 

Benedetti fue autor de más de ochenta libros de poesía, novelas, cuentos y ensayos, así como de guiones de cine, fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005).

Su última obra publicada, el poemario "Testigo de uno mismo", fue presentada en agosto del año pasado.

Antes de su último ingreso, Benedetti estaba trabajando en un nuevo libro de poesía cuyo título provisional es "Biografía para encontrarme".

Al conocerse de la noticia de su muerte medios internacionales resumieron la noticia con estas palabras: "El escritor Mario Benedetti murió hoy en Montevideo y dejó huérfana a la literatura uruguaya y latinoamericana de uno de sus poetas y narradores más prolíficos, venerado por generaciones por su ética social y su melancólico canto a la vida".

Benedetti abordó todos los géneros literarios, en los que reflejó una mirada crítica de izquierda que le llevaría al exilio y a ser, hasta sus últimos días, un firme detractor de la política exterior de Estados Unidos.

Sus poesías fueron cantadas por autores como Joan Manuel Serrat, Daniel Viglietti, Nacha Guevara, Luis Pastor o Pedro Guerra, y sus novelas más famosas llevadas al cine, como "La tregua" (1974) o "Gracias por el fuego" (1985), a cargo del director argentino Sergio Renán.

Este exponente por antonomasia de la llamada generación uruguaya de 1945, la "generación crítica", nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, en el Departamento de Tacuarembo.

En 1928 comenzó sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Montevideo, donde, según contaba el propio Benedetti, gustaba de escribir en verso las lecciones e incluso sorprendió a sus maestros con un primer poema en ese idioma.

Antes de dedicarse a la escritura, Benedetti hizo de taquígrafo, cajero, vendedor, librero, periodista, traductor, empleado público y comercial, oficios que supusieron un contacto con la realidad social de Uruguay que fue determinante a la hora de modelar su estilo y la esencia de su escritura.

Entre 1938 y 1941 residió en Buenos Aires y en 1945 ingresó en el semanario Marcha como redactor y publicó su primer libro, "La víspera indeleble", de poesía.

Residió en París entre 1966 y 1967, donde trabajó como traductor y locutor para la Radio y Televisión Francesa, y luego de taquígrafo y traductor para la UNESCO.

En 1968 fundó en La Habana el Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de las Américas, que dirigió hasta 1971, y encabezó el Departamento de Literatura Latinoamericana de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de Montevideo, entre 1971 y 1973.

En los setenta desarrolló una intensa actividad política, como dirigente del Movimiento 26 de Marzo, del que fue cofundador en 1971 y al que representó en el Frente Amplio, coalición izquierdista que alcanzó el poder en 2005.

Su obra

En una época trepidante, el escritor uruguayo publicó obras como "Esta mañana y otros cuentos" (1949), "Poemas de oficina" (1956), "Ida y vuelta" (1958) y "La tregua" (1960).

En 1949 Benedetti avanzó en su carrera periodística con su labor en la destacada revista literaria Número, compaginando al tiempo sus tareas de crítico con una carrera imparable como escritor.

Con el golpe militar de 1973 renunció a su cargo universitario y se exilió, primero en Argentina y después en Perú, donde fue detenido, deportado y amnistiado.

Benedetti se instaló en Cuba en 1976 y un año más tarde se trasladó a Madrid, donde permaneció hasta 1985, cuando, con el fin de la dictadura uruguaya, puso fin a doce años de exilio.

Entre las obras de esta época aparecen "Letras del continente mestizo" (1967), "Inventario 70" (1970), "El escritor latinoamericano y la revolución posible" (1974) y "Con y sin nostalgia" (1977).

Su obra teatral "Pedro y el capitán" (1979) fue representada en Madrid en 1981 y un año después aparecieron sus "Cuentos" y la novela "Primavera con una esquina rota".

En 1984 publicó "Geografías" y "El desexilio y otras conjeturas" y tres años después, tras volver a Uruguay, se convirtió en miembro del Consejo Editor de la revista de izquierdas Brecha.

De 1985 data su colaboración con Joan Manuel Serrat en el disco "El sur también existe".

A partir de entonces su producción es imparable, con títulos como "Despiste y franquezas" (1991), "La borra del café" (1993), "Andamios" (1996) y los poemarios "Mas acá del horizonte" (1997) y "La vida, ese paréntesis" (1998).

En la década siguiente aparecieron "El porvenir de mi pasado" (2003), "Memoria y esperanza, un mensaje para los jóvenes" (2004) y los poemarios "El mundo que respira" (2001), "Existir todavía" (2004) y "Vivir adrede" (2007), entre otros.

Numerosas distinciones

Benedetti recibió numerosas distinciones, entre ellas la Medalla Haydee Santamaría del 30 aniversario de la Casa de las Américas en La Habana (1989) y la Medalla Gabriela Mistral del Gobierno chileno (1996).

Además, el premio León Felipe de España a los valores cívicos (1997), el Iberoamericano José Martí y el Internacional italiano de Literatura La Cultura del Mar, ambos en 2001, año en que también fue nombrado "Ciudadano Ilustre de Montevideo".

El escritor, doctor Honoris Causa por universidades de España, Uruguay y Argentina, quedó viudo en 2006 de Luz López Alegre, con quien se había casado en 1946.

En 2007 fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda en grado de ’generalísimo’ por el Gobierno venezolano y en 2008 obtuvo el I Premio ALBA del Fondo Cultural de la Alternativa Bolivariana para las Américas en la categoría de Letras.

 

 

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Nos queda su palabra      

 

Carlos Laquinandi, redacción de SERPAL

 

Sabíamos que tenía que ocurrir. El nos mandó varios avisos, en algunos de sus versos, o en su última y reciente internación. Pero hay partidas para las que nunca estamos suficientemente preparados. Eso nos ocurre hoy, cuando nos sentimos huérfanos de la poesía, de la ternura y de la proximidad de Mario Benedetti. Murió ayer domingo en su casa de Montevideo. Un aluvión de palabras, un manantial de sentimientos se vuelcan en las páginas de la prensa, en los foros de Internet. 

 

Frases sencillas pero que sobran para expresar esta soledad que Mario inauguró con su partida. Hasta sorprende comprobar el inmenso alcance que tiene su adiós, porque conmueve saber de pronto, que somos tantos los que compartimos un mismo sentimiento.  Una pena unánime, porque "en la última asamblea del futuro, faltará sin aviso" .

 

  Lo único que ayuda, es saber que desde hoy, podremos atrincherarnos en sus versos, recorrer sus cuentos, sus relatos. Nadie nos los podrá arrebatar, porque ya son parte de nosotros.  Pero sobre todo podremos evocar su compromiso con la Vida, su capacidad para decir lo que sentimos en palabras simples. Para no claudicar.

 

Para seguir siendo nosotros, los que fuimos, los que somos. Porque Mario siempre supo que la derrota no era definitiva y que de todos modos, la derrota no invalida los objetivos de las causas justas.  Así lo expresaba en las últimas páginas de "El Aguafiestas" la biografía de Benedetti que hizo su amigo el escritor argentino Mario Paoletti.

 

- Y después de la derrota, y de la caída del Muro de Berlín, y del retorno del conservadurismo y de tanta ilusión maltrecha ¿ que vá a pasar ?

 

-  La derrota no prueba que luchar por la justicia sea un error o sea imposible. Solo prueba que se han cometido errores que llevaron a esa derrota. Derrota que ha tenido también, su parte buena y positiva. Después de todo hasta Borges ha escrito que "hay una dignidad que el vencedor jamás puede alcanzar"...

 

- O sea...

 

- Que ni colorín ni colorado. Este cuento no se ha acabado." 

 

 Una vez más, como en sus versos, Mario tiene razón. Este cuento no se ha acabado.

 

* Carlos Laquinandi, redacción de SERPAL

 

  

 

"La verdad es tan difícil de negarla como de esconderla"

                                                                                                                               Ernesto Che Guevara 

 

 

www.vientosdelsur.org

 

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HASTA SIEMPRE MARIO BENEDETTI

Tito Tricot

Ya no recuerdo la última vez que lloré, o quizás sí, y por lo mismo prefiero olvidarlo. Es que a veces las lágrimas son lluvias minúsculas que nos anegan el alma y obnubilan la mirada hasta el último rincón del horizonte para calmar la tormenta del dolor. Y algo de eso sentí cuando supe de la muerte de Mario, gran compañero y hermano que nunca conocí, pero que desde siempre, creo, iluminó mis noches de desvelo.

Era tal su simpleza, que era imposible no entenderlo y, acaso por eso, muchos alguna vez quisimos ser como él, a fin de cuentas era sólo asunto de sentarse a escribir las cosas sencillas de la vida y de la muerte y punto. Pero, su sencillez era una compleja estrategia que escondía una profunda sabiduría forjada a golpes de Uruguay, que son los golpes de América Latina, los exilios y desexilios, las dictaduras y democraduras. Y él ahí, al lado del pobre, del perseguido, del torturado, porque su palabra siempre irisó el vuelo de las mariposas, de aquellos que soñaban y luchaban por un mundo justo. Así estuvo solidariamente en las esperanzas y dolores de Cuba, Chile, Nicaragua, Argentina y todos los pueblos del mundo que bregaban por su libertad.

No es cierto que todos los muertos sean buenos, pero me asalta la impresión de que en el caso de Benedetti es verdad. Tal vez porque sus ojillos de duende parecían incapaces de odio alguno pero, sobre todo, porque jamás soportó la injusticia hasta el último suspiro. Y eso merece respeto en estos momentos infaustos cuando el faro de Alejandría es inútil para iluminar con su fuego ancestral el rumbo de los barcos extraviados en la niebla de este mundo al revés. Claro, porque pareciera que lo moderno, el progreso y el desarrollo van de la mano con el individualismo, la competitividad, la pobreza, la desigualdad, la marginalidad.

Un mundo que premia el robo y a los banqueros especuladores con el dinero ajeno; donde Estados Unidos se erige como el adalid de la democracia y la libertad a punta de bombas y masacres. En fin, el mundo que gira el torno al lucro en lugar del sol, pero –Mario– sobreviviste la suerte de ver al primer presidente indígena en la historia del continente. Y no me cabe duda que habrás sonreído por entre tus espesos bigotes de abuelo cuando Evo Morales fue ungido mandatario de Bolivia en la ciudad de Tiwanaku. También, seguro, esbozaste otra descomunal sonrisa por Venezuela, Ecuador, El Salvador, que se yo, por esta América Latina e indígena que comienza a despertar en búsqueda de su verdadera independencia.

Y nosotros de ahora en adelante tendremos que aprender a despertar sin ti: sin tu poesía, tus novelas y canciones. Pero presiento que no será tan difícil, por tu eterna sencillez, la feroz desnudez de tu verbo, el candor del amor de tu vida, que es la búsqueda del amor de todos. Y, de alguna manera, el amor de mi vida tiene que ver contigo Mario, pues en el profundo océano de sus ojos esmeralda se dibujaba un faro antiguo que parecía llorar colibríes en una garúa interminable que encendía la noche, a pesar de una pena escondida por siglos. Y fue la llamarada azul de su mirada la que atravesó mis sueños y me enamoré irremediablemente y para siempre.

Era virgen decía a quien quisiera escucharle y se alimentaba de luciérnagas para mantener viva la esperanza de un mundo más justo. Y yo le hablaba de Burkina Faso y de revoluciones remotas que nadie conocía o quería conocer. Y ella insistía que era virgen mientras hacíamos el amor en medio de la lluvia y yo sin creerle y ella sin importarle mientras nos besábamos con la ternura del amor de mi vida. Y la sigo queriendo, aunque poco se sabe de Burkina Faso y por eso te debo un café en algún rincón de Montevideo Mario Benedetti, hasta siempre.

Tito Tricot

Director

Centro de Estudios de América Latina y el Caribe

CEALC

Chile

MURIO MARIO BENEDETTI

 

www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-125129-2009-05-18.html

El pais › Nota de tapa

MURIO MARIO BENEDETTI

Por Silvina Friera

MARIO
Por Eduardo Galeano
El dolor se dice callando.
Pero me pregunto:
¿qué será de nuestra ciudad, sola de él?
¿qué será de Montevideo, mutilada de él?
Y me pregunto:
¿qué será de nosotros, sin su bondad inexplicable?

Por Juan Gelman
Es indecible el dolor de su pérdida. Fue poeta, fue novelista, fue ensayista y, sobre todas las cosas, fue un hombre bueno. Nunca se doblegó ante el Poder. Su muerte deja el vacío grande que dejan los grandes. De su obra nacerán otros poetas, como él siempre quiso, y seguirá vivo en el tiempo. El ya no sufre, descansa ya.

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EL PAIS › EN URUGUAY DECRETARON DUELO NACIONAL. SUS RESTOS SERAN VELADOS HOY EN EL PALACIO LEGISLATIVO DE MONTEVIDEO

“Por favor, no se olviden de mi bolígrafo”

El poeta uruguayo falleció en la tarde de ayer en Montevideo a los 88 años. Fue uno de los poetas más leídos y cantados en el mundo de habla hispana. Sufrió persecución y exilio por sus convicciones. En Argentina fue amenazado de muerte por la Triple A.

Por Silvina Friera

“Cuando me entierren / por favor no se olviden / de mi bolígrafo.” El poema pertenece a Rincón de haikus, publicado cuando el gran poeta uruguayo promediaba los 80 y la muerte era una sombra cercana con la que empezaba a dialogar para que no lo sorprendiera, para que no lo aplastara con el peso de su evidencia. Mario Benedetti murió ayer a los 88 años en su casa. Será velado hoy a partir de las 9 de la mañana en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo en Montevideo.

En Uruguay se ha decretado duelo nacional. No sólo el Río de la Plata se despide con una infinita congoja de este hombre triste y cordial como un legítimo uruguayo, que supo conjurar el dolor de la finitud y escribió que había que vivir como si fuéramos inmortales. En cientos, miles y millones de almas, sin exagerar, garúa finito.

Pocos poetas han sido tan saludablemente plagiados como Benedetti. Sus poemas de amor fueron copiados “clandestinamente” por miles de jóvenes que se atribuyeron la autoría para sorprender a esas muchachas esquivas o para acortar las distancias e iniciar un romance. No le molestaba saber de estos plagios y menos le importaba que sonara cursi. Al contrario: él mismo contaba anécdotas de parejas que le confesaban que se habían conocido, por ejemplo, gracias a Inventario. Quién no habrá repetido o cantado alguna que otra estrofa de “Te quiero”, “Por qué cantamos”, “Una mujer desnuda y en lo oscuro” y tantos otros poemas que popularizaron más de cuarenta intérpretes.

Su apellido se ha convertido en sinónimo de la poesía hecha canción. La muerte del autor de La tregua se prolongó durante tres años. Comenzó en 2006, cuando murió su mujer Luz, con la que vivió toda la vida. Desde entonces, el impulso vital del autor de más de 80 libros de poemas, novelas, relatos, ensayos y teatro, así como de guiones de cine y crónicas de humor, se fue apagando. La voz del fiel compañero se apagó, finalmente, pero quedan sus poemas de amor y de resistencia.

Sería arriesgado y tal vez apresurado afirmar que su obra será inmortal, pero seguramente muchos de sus poemas ya han adquirido ese estatus porque supo anclar sus versos y textos en los puertos que inquietan a la condición humana: el amor, la muerte, el tiempo, la miseria, la injusticia, la soledad, la esperanza.

Sencillamente, fue el cómplice de varias generaciones de lectores y de militantes políticos que, como él, fueron amenazados y tuvieron que escapar, como pudieron, de la muerte.

Desde comienzos del 2008 la salud de Benedetti se resintió debido a sus problemas intestinales y a una enfermedad respiratoria crónica de larga evolución. Este año estuvo tres veces internado: en enero, durante casi un mes; luego en marzo, y finalmente en mayo. El ganador de tan preciados premios como el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, nació el 14 de septiembre de 1920 como Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti en Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó.

La costumbre italiana disparatada de adosar tantos nombres –el poeta siempre recordaba que tuvo un tío que tenía los nombres de todos los reyes que reinaban el día en que nació– fue la primera batalla que libró el escritor hasta que logró suprimir los cuatro nombres restantes en todos sus documentos.

Después de una quiebra de la farmacia que tuvo su padre, los Benedetti se trasladaron a Montevideo cuando Mario tenía cuatro años. El niño que se entretenía de la mano de Emilio Salgari y Julio Verne comenzó sus estudios primarios en el colegio Alemán, de donde fue retirado por su padre en 1933.

Tuvo una infancia y adolescencia poco amable y llena de privaciones por los problemas económicos. Vivían en un ranchito con techo de chapas de zinc; su madre tuvo que vender la vajilla, los cubiertos y los regalos del casamiento. A los catorce años Mario empezó a trabajar vendiendo repuestos para automóviles en la empresa Will L. Smith. Se ganó la vida de muchas formas –fue vendedor, taquígrafo de una editorial, cadete, oficinista, gerente de una inmobiliaria y periodista, entre otros oficios que ejerció– hasta que pudo vivir de la literatura. A los 18, en 1938, se vino a Buenos Aires a ver si podía torcer la mala racha familiar, mientras su vocación literaria se afirmaba durante sus lecturas en un banco de la plaza San Martín.

Siempre recordaba que sus dos primeros libros, ediciones que las había pagado Benedetti, no vendieron ni un ejemplar. Su primer módico éxito –módico porque la tirada era muy limitada– fue Poemas de oficina (1956), aunque antes había publicado los poemarios La víspera indeleble (1945) y Sólo mientras tanto (1950) y los relatos de Esta mañana y otros cuentos (1949). Le gustaba definirse como un poeta que además escribía cuentos y novelas.

Tenía la mano más habituada al poema, pero los cuentos lo hacían sudar. Montevideanos (1959) le llevó dieciocho años terminarlo. “El cuento no admite fallas, se construye palabra por palabra, cada una tiene que tener su rol, y los finales son muy importantes”, decía el escritor que en 1945 se integró al equipo del semanario Marcha, hasta 1974, cuando fue clausurado por la dictadura de Juan María Bordaberry.

Hacia fines de los años cuarenta fue miembro del consejo de redacción de Número, una de las revistas literarias más destacadas de la época, y participó en el movimiento contra el Tratado Militar con los Estados Unidos, su primera acción como militante. Sus viajes a Cuba fueron consolidando el despertar de su conciencia política. En 1968 creó y dirigió el Centro de Investigaciones Literarias de Casa de las Américas, cargo en el cual se mantendría hasta 1971. Junto a miembros del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, fundó en 1971 el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, una agrupación que pasó a formar parte de la coalición de izquierdas Frente Amplio desde sus orígenes.

Ese año publicó Crónica del 71, compuesto de editoriales políticos publicados en el semanario Marcha en su mayoría, un poema inédito y tres discursos pronunciados durante la campaña del Frente Amplio. Después del golpe de Estado del 27 de junio de 1973 renunció a su cargo de director del Departamento de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República.

Y llegó el exilio; lo arrancaron de cuajo de su ciudad. Primero cruzó el charco y trató de instalarse en Buenos Aires, en 1973. Fue aquí donde inauguró el “llavero de la solidaridad”: cuando las cosas comenzaron a ponerse oscuras acudía a ese manojo que le abría la puerta de las casas de cinco o seis amigos. Pero la Triple A le “concedió” un plazo de 48 horas para que se fuera y se dirigió a Perú.

La peste del terrorismo de Estado y las amenazas parecían seguirlo. En Lima fue detenido y deportado. Los brazos de Cuba lo acogieron en 1976, pero finalmente, Benedetti recalaría en Madrid, donde estuvo exiliado hasta 1983. Fueron diez largos años los que vivió alejado de su patria y su esposa, quien tuvo que permanecer en Uruguay cuidando de las madres de ambos.

En esa década que lo vio luchar contra el terror de los años ’70, la versión cinematográfica de su novela La tregua, dirigida por Sergio Renán, fue nominada al Oscar en 1974, a la mejor película extranjera (aunque el premio, finalmente, lo obtuvo la película italiana Amarcord).

Benedetti escribía, lo ha dicho, para esclarecer la mente de un individuo, del ciudadano de a pie. “Las causas en las que creo y que son derrotadas son las que me impulsan, porque gracias a que las defiendo puedo dormir tranquilo. No me siento derrotado en cuanto a mis creencias ideológicas y voy a seguir luchando por ellas. Sin éxito, eso sí”, aclaraba el escritor con los pies en la tierra, pero con la mirada siempre enfocada hacia ese horizonte de utopías que abrazó desde joven. “Siempre digo que los tres grandes utópicos que ha dado este mundo son Jesús, Freud y Marx; gracias a ellos la humanidad ha dado pasos positivos.

Aunque de cada utopía se realice un diez por ciento, gracias a ese diez por ciento la humanidad ha mejorado un poco. Yo soy un optimista incorregible.” Regresó a Uruguay, en marzo de 1983, un poco mejor de lo que se había ido, “más ecuánime, más tolerante, menos radical, pero sin perder mis obsesiones”. Fue nombrado miembro del Consejo Editor de la nueva revista Brecha, que sería la continuidad del proyecto de Marcha, interrumpido en 1974. En 1985 Joan Manuel Serrat grabó el disco El Sur también existe sobre poemas de Benedetti, contando con su colaboración personal. Con el “desexilio” llegan los reconocimientos en todo el mundo.

Las líneas no alcanzan para repasar la cantidad de títulos que ha publicado, son más de ochenta en todos los géneros que frecuentó. Se destacan, por mencionar un par, las novelas Gracias por el fuego (1965), La borra del café (1992) y Andamios (1996); los poemarios Inventario uno (1963), Cuando éramos niños (1964), Quemar las naves (1969), Letras de emergencia (1973), Viento del exilio (1981), El amor, las mujeres y la vida (1995), La vida ese paréntesis (1998) y Adioses y bienvenidas (2005) y Testigo de uno mismo (2008); los cuentos de La muerte y otras sorpresas (1968), Con y sin nostalgia (1971), Recuerdos olvidados (1988), Buzón de tiempo (1999) y El porvenir de mi pasado (2003); los ensayos Peripecia y novela (1946), El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974), La realidad y la palabra (1991) y Vivir adrede (2007); y la obra de teatro Pedro y el capitán (1979).

En 1999 fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; en 2001 recibió el I Premio Iberoamericano José Martí; en 2002 fue nombrado Ciudadano Ilustre por la Intendencia de Montevideo; en 2005 obtuvo el Premio Internacional Menéndez Pelayo.

Mario, ese Cupido involuntario que no merece quedar libre de culpa y cargo por la cantidad de parejas que unió, sabía que la vida es un paréntesis entre dos nadas. “Yo soy ateo, no creo en Dios ni nada por el estilo. Hay gente que tiene sus creencias religiosas y tiende a sentir que después de la muerte está el Paraíso, o el Infierno, porque muchos han hecho mérito para ir al Infierno.

Yo creo en un dios personal, que es la conciencia”, afirmaba el poeta, que trabajaba en un nuevo libro de poesía cuyo título provisional es Biografía para encontrarme. “Muchos de mis poemas son producto de ser hombre de pueblo, y estar cerca del pueblo siempre ha sido una máxima para mí. Lo mejor que me pudo haber pasado en la vida es que lo que escribo le haya tocado el corazón a esa gente, a ese pueblo, a ese hombre de a pie.”

Las lágrimas, esta vez, no tienen tregua posible. Y por favor, pensarán muchos ahora que hay que despedirse del compañero, no se olviden del bolígrafo de Mario.

 

¡ TÁ !

El escritor Luis Sepúlveda publicó en su blogg, que mantiene en la página de Le Monde Diplomatique, este texto sobre Mario Benedetti
Sus columnas se puede leer en:

http://www.lemondediplomatique.cl/-Luis-Sepulveda-.html



, se dice en uruguayo cuando se trata de afirmar con énfasis y respondió Mario Benedetti cuando la decencia preguntó si había que jugarse por los pobres, por los débiles, por los condenados de la tierra, por lo que no tenían derecho a la alegría, por los que soñaban con una existencia justa, por la palabra mañana llena de sentido.

, respondió Mario Benedetti cuando la vida misma preguntó si había que tomar partido y ser la voz de aquellos que se pudrían en un penal llamado tristemente “Libertad”. Ahí, entre tantos, estuvieron quince años el dramaturgo Mauricio Rosencoff y el poeta Carlos Liscano, pero durante esos quince años fueron nombrados cada día por Mario Benedetti, donde fuera que estuviese, sus primeras palabras eran para exigir la liberación de los compañeros.

A los poetas se les ama y admira, a los hombres como Mario Bendetti simplemente preguntábamos: “¿y si nos vamos al boliche dos del mercado de la abundancia para ponernos al día con la vida?” Y el de su respuesta era el inicio de una gran fiesta de recuerdos, de vino clarete, de preocupación porque Mario se preocupaba por todos y mientras alguien le informaba de “ese muchacho que sigue preso en Lima” sus ojos seguían los movimientos de una niña vendedora de jazmines.

Jamás he conocido a otro hombre tan sencillo, tan generoso, solidario y que, como dice el poema de César Vallejo, parecía vivir en representación de todo el mundo. A lo hombres como Mario Benedetti se les canta y sin que importe la rima de sus versos, se les encuentra en los barrios populares, en los boliches frecuentados por gentes de otras tierras, en el fragor de las luchas más justas, en las pancartas con faltas de ortografía, pero perfectas de razones, en los estudiantes que tras la barricada toman la mano de su novia, descubren entonces que no están solos, sin que importe la lengua que hablen sus corazones laten a ritmo uruguayo, se convierten en la flor de la banda oriental, y se miran a los ojos antes de la carga represiva para decir: si te quiero es porque sos/ mi amor mi cómplice y todo/ y en la calle codo a codo/ somos mucho más que dos.

Nunca un Poeta llenó los estadios de fútbol como los llenaba Mario Benedetti. Nunca otro hombre entró a un bar y a la pregunta respecto de qué quería beber respondió: un traguito, del más humilde. Nunca otro escritor nos convocó para que no perdiéramos el rumbo ni la alegría en los peores momentos de dudas y desilusiones: un torturador no se redime con el suicidio, pero algo es algo.

Escribo estas líneas con bronca, porque sé que ya la vida no será la misma con la ausencia de Mario Bendetti. Hoy por la mañana muy temprano sonó el teléfono, era otro Mario, el escritor Mario Delgado Aparaín. “El Negro”, gran amigo de Benedetti, me anunció simplemente: se nos fue Marito, hermano, con los muchachos estamos tomando unos mates y hablando de vos, porque a Mario le encantaba hablar de vos.

Sé que a Benedetti no le gustaban los homenajes, o mejor dicho, le agradaban ciertos homenajes, como que a su invitación a tomar unos mates respondiéramos llevando unas buenas facturas para acompañarlos. A los otros homenajes respondía escabulléndose, mostrando su carnet de tímido militante o exclamando; “déjense de macanas”.

Mientras escribo esto que no es un homenaje, sé que Montevideo no será la misma ciudad que amo cuando vuelva, sé que en Madrid me faltarán los paseos por El Retiro junto a un Mario Benedetti maravillado con los titereteros, sé que el café Rossi en Roma se quedará con una silla vacía y soportaré solo el atraso eterno de los compañeros de Il Manifesto, sé que un vacío infinito abre sus fauces y me sumo a la multitud de hombres y mujeres que lloramos apretando un atado de libros.

Pero una mano de Mario Benedetti me remecerá un hombro y habrá que salir a la calle, a defender la alegría como una trinchera.

Tá, Mario, ¡Tá!.

Luis Sepúlveda, Gijón 18 de Mayo 2009

CHILE: DENUNCIAN REPRESIÓN RACISTA

 

Comunicado público

 

A la opinión pública nacional e internacional se informa:

 

  1. En el día de hoy, siendo las 11:30 de la mañana se realizó un nuevo operativo político, militar y judicial en contra de nuestro Lov Yeupeko Filkún. Este se extendió hasta las 16:30.
  2. Dicho allanamiento político, fue realizado en dos etapas. La primera contó con 20 efectivos de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), quienes se insertaron en las casas de los dirigentes de la comunidad. Al percatarse que dichos miembros se alojaron en los cerros aledaños, la policía comenzó a disparar a quemarropa armamento de guerra, como UZI y 9 mm. Siendo ningún comunero herido por las balas racistas.
  3. Al percatarnos de la posibilidad que uno de nosotros volviera a caer en combate, como nuestro hermano Matías Catrileo, decidimos enfrentarnos una vez más al Estado represor. Producto de esto, comenzó la segunda etapa de dicha persecución. Arribando a nuestro Lof, dos microbuses de Carabineros, patrullas de PDI, zorrillos y efectivos de civil. Estos penetraron los bosques y cerros del Lof, utilizando una alta preparación militar, técnicas antiguerrilla y disparando sobre nuestros Weichafe.
  4. Durante esta segunda persecución, mientras nos replegábamos pasamos cerca de una casa, la que fue brutalmente destrozada por esta horda, por el solo hecho de ser Mapuche.
  5. Por último, este nuevo intento represivo, se realiza solo tres semanas después que denunciáramos una nueva persecución contra los dirigentes en clandestinidad de nuestra comunidad, el que fue resistido por los Órganos de Resistencia del Lov Yeupeko. Hoy nuevamente nuestros pu Weichafe, tuvieron que resistir un nuevo intento de asesinato.

 

¡Libertad a Mauricio Waikilao!

Libertad a los Presos Políticos Mapuche!

¡Libertad y Autonomía!

Avanzando al Control Territorial

Lof Yeupeko.

 

Desde Territorio Mapuche, 14 de mayo de 2009

 
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LISTADO PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE
Comisión presos políticos mapuche
Agrupación Mapuche Kilapan
www.kilapan. entodaspartes. net
 
                          
Enviado por       Beto               
                          
lugar_beto@yahoo.es                   
                http://poesiapopular-beto.blogspot.com/                       
 
Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche y Chilenos
               ¡¡ Abajo la Constitución pinochetista !!                                 
              ¡¡ Por una Nueva Constitución, AHORA !!

VAMOS BIEN ... ¡Y MAÑANA MEJOR!

escrito por Luis Casado

www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=16445&Itemid=4897 

Miércoles, 13 de mayo de 2009

Al Seminario organizado ayer por la CONUPIA -una de las organizaciones que reúne a la pequeña empresa que provee 75% de los puestos de trabajo en Chile-, llegó un enjambre de altos funcionarios públicos.

Su Excelencia la Presidenta de la República inauguró el evento con un discurso de tipo “Vamos bien, y mañana mejor”.

Luego, los participantes asistimos a un derrame de buenas noticias y de optimismo atornillado al cuerpo de funcionarios que parecen no escucharse sino a sí mismos.

Además de Bachelet estaban el ministro de Economía, la sub-secretaria de Hacienda, el sub-secretario del Trabajo, la directora de Sercotec, la directora para pymes del BancoEstado, el gerente del diario La Nación, y ruego excusarme si se me olvida algún digno representante del mejor gobierno de la historia del país(sic) como dijo uno de ellos.

Yo tengo para mí que la asistencia estimó que la recomendación venía de muy cerca. Un pelín demasié.

La representante del BancoEstado mostró con orgullo las tasas de interés de los créditos a los que puede acceder la pequeña empresa. La tasa mínima, precisó con lujo de detalles y de powerpoints, es de un 1,18% y es la más baja del mercado. Tasa mensual desde luego, que con un sencillo cálculo de intereses compuestos nos da una tasa anual del 15,12%.

 

La realidad, no obstante, incluyendo comisiones varias y otras menudencias, arroja una cifra superior al 25% anual.

Por su parte, el BancoEstado se refinancia ante el Banco Central a una tasa de solo el 1,25% ANUAL. En otras palabras, el banco que fue de todos los chilenos cobra por sus créditos lo que se suele llamar tasas usureras. USURERAS. ¿Vale la pena hablar de los bancos privados, alguno de los cuales fue creado con dinero prestado por el BancoEstado a tasas preferenciales?

Si Bachelet y sus funcionarios nos cuentan que Chile es uno de los países menos tocados por la crisis, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dirigido por un amigo político de la presidenta, el socialista francés Dominique Strauss-Kahn, piensa exactamente lo contrario
: “las estadísticas muestran que Chile es el país más golpeado de América Latina, proporcionalmente más que el propio Estados Unidos”.

Las razones son simples de entender, si uno lee a un analista europeo llamado Malakine:

La contracción de la actividad económica mundial ha golpeado a los países de manera diferenciada. Aquellos que han sido más duramente tocados son, de un lado, los países estructuralmente exportadores que dependen de la demanda mundial, y por el otro, los países cuya crecimiento es financiado por el endeudamiento de los hogares, lo que los hace muy dependientes de las facilidades de acceso al crédito”.

Infelizmente para los funcionarios contaminados por la pandemia del optimismo sin impulso, ¡el campo de flores bordado forma parte de los dos grupos!

Otra osada aseveración de los colaboradores de Bachelet y de Bachelet misma,
la crisis ya está terminando”, es desmentida por las cifras del desempleo planetario que siguen creciendo, por la contracción de la actividad económica que sigue agravándose, y por el juicio de Paul Krugman -premio Nobel de economía 2008- quién tiene una muy pobre opinión del plan de reactivación de Obama y juzga en modo muy pesimista la evolución de la economía mundial en los próximos años.

Es verdad que el único argumento que entregó Bachelet en apoyo de su tesis tiene que ver con la subida de los índices bursátiles. Cuando Bachelet aún era candidata,  una joven estudiante de periodismo le regaló un ejemplar de mi libro “
No hay vacantes”.

 

Si lo hubiese leído, la presidenta sabría que no hay ninguna relación directa entre el comportamiento de las Bolsas y la situación de la economía real. Al parecer Hacienda tampoco lo sabe.

Hoy por la mañana, en las noticias de la televisión belga RTBF me enteré de que Rudy Demotte, presidente socialista del gobierno Valón, decidió crear el Banco de Inversiones Valonas para apoyar las inversiones de la pequeña y la mediana empresa de su Región.

Este banco público propondrá créditos a tasas de interés muy bajas a la pequeña empresa, con el fin de facilitar la creación de empleo. En Europa se nacionaliza la banca para eliminar los créditos usureros.

En Chile se privatizó de facto el banco que fue del Estado, para favorecer anda a saber a quién. En fin, se sabe. Sabemos.

Ya ves. Vamos bien. Y mañana mejor”.