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ANALISIS DEL INFORME DE AUTOPSIA DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DR. SALVADOR ALLENDE GOSSENS

INFORME PERICIAL ANALITICO de INFORME DE AUTOPSIA Nº 2449/73 del Instituto Médico Legal de Chile correspondiente a SALVADOR ALLENDE GOSSENS

 

Elaborado por:

Dr. Luis Ravanal Zepeda

Médico Cirujano Master en Medicina Forense Experto en Medicina Legal

 

El presente informe consta de 50 páginas

 

Luis Orlando Ravanal Zepeda, Médico Cirujano, Master en Medicina Forense, profesor y experto en Medicina Legal, inscrito como perito judicial en la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile bajo el Nº 1500, acreditado en la

 

Defensoría Penal Pública, Miembro Fundador de la Sociedad Chilena de Medicina Legal y Criminalística (SOCIMEL) y Miembro de la Sociedad Iberoamericana de Derecho Médico(SIDEME), tiene el honor de elaborar el siguiente informe pericial analítico, a petición de los abogados Sres. Roberto Celedón Fernández y Matías Coll del Río, quienes solicitaron mis servicios profesionales en mi calidad de perito médico forense, con el fin de que realizara un análisis médico legal de los antecedentes autópsicos y documentales relacionados con la autopsia Nº 2449/73 de Salvador Allende Gossens.

 

ANALISIS DEL INFORME DE AUTOPSIA DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DR. SALVADOR ALLENDE GOSSENS

 

 I.- INTRODUCCIÓN.

 El presente Informe se origina a petición de los abogados don Roberto Celedón Fernández y don Matías Coll del Río quienes refieren haber tomado conocimiento que el informe de autopsia del Presidente de la República don Salvador Allende Gossens habría sido realizado por el facultativo don José Luís Vásquez Fernández, respecto del cual en diversas causas judiciales que conocen han advertido serios problemas de verosimilitud en sus hallazgos y conclusiones periciales, estimando ellos que en dichas causas se ha afectado gravemente el derecho a la justicia. Los abogados señores Celedón y Coll al tomar conocimiento, recientemente, del hecho que el ginecólogo del Hospital Militar don José Luis Vásquez Fernández suscribe el referido informe de Autopsia, junto al doctor Tomás Tobar Pinochet, estimaron de interés público someter a un análisis objetivo el referido documento oficial a fin de refrendar la autenticidad de las conclusiones expresadas, y que han sido asumidas por la sociedad chilena, en cuanto a que la causa de muerte directa del Presidente de la República Dr. Salvador Allende Gossens habría sido provocada por un disparo de carácter suicida. Es un hecho público y notorio, más allá de las intencionalidades que algunos podrían haber abrigado, que la hipótesis oficial de suicidio en nada ha empañado el prestigio moral del Presidente Allende. Sin embargo, no es menos cierto que una conclusión diversa a la oficial inevitablemente tendría consecuencias porque tanto la historia, como, eventualmente, la justicia, deben fundarse siempre sobre la verdad. La familia del destacado Presidente S.E. Eduardo Frei Montalva, en circunstancias diversas, también lucha por establecer la verdad sobre la efectiva causa de muerte de don Eduardo Frei, hecho que tendría hoy implicancias judiciales, pero también históricas. Las conclusiones del presente Informe de las que me hago responsable son estrictamente de carácter científico y estoy dispuesto desde ya a que ellas sean sometidas al análisis crítico de expertos forenses, nacionales e internacionales. Las legítimas consecuencias de carácter histórico y/o políticas que pudieren tener las conclusiones de este Informe están fuera de mi responsabilidad.

 

 II.- PRECISIÓN METODOLÓGICA

 

El método de análisis forense empleado en el presente informe, consiste en evaluar los antecedentes documentales existentes sobre la autopsia, para determinar si los procedimientos autópsicos empleados se han ajustado al método científico, de acuerdo a la Lex Artis médico forense Ad Hoc y si las conclusiones médico legales encuentran sustento en los hallazgos descritos y documentados de la autopsia y del sitio de suceso. Este método de análisis constituye propiamente una pericia sobre la pericia autópsica, lo que en la doctrina se define como análisis metapericial. Para los efectos del presente Informe se han analizado los siguientes antecedentes: 1.- Informe de Autopsia N° 2449/73, de 11 de septiembre de 1973, suscrito por los doctores José Luís Vásquez Fernández y Tomás Tobar Pinochet, según copia del documento original publicado en el sitio web: http://www.despiertachile.cl/

 

2.-Informe de la Cuarta Subcomisaría, dependiente de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Chile, Servicio de Guardia del día 11 al 12 de Septiembre de 1973, folio Nº 31, párrafo Nº 1, realizado a las 16:20 horas.

 

3.- Foto de los restos del Presidente Salvador Allende, tomada el 11 de septiembre de 1973, por fotógrafo forense de la Policía de Investigaciones, en el Salón Independencia, del Palacio de La Moneda.

 

4.- Croquis N° 15254, del planimetrista Alejandro Ossandón Carvajal, de la Policía de Investigaciones, incluido en el libro La Conjura, de la periodista Mónica González, Ediciones B Chile S.A., año 2000, pág. 14, según versión del doctor Patricio Guijón Klein.

 

5.- Foto 1416/73-W, correspondiente al cuerpo de Salvador Allende, del Cuadro Gráfico Demostrativo, de Investigaciones, incluido en Libro La Conjura, pág. 15

 

6.- Acta del Peritaje de la Policía de Investigaciones de Chile, de la sección Química y Física Forense del Laboratorio de Policía Técnica, citado en libro “Las muertes de Salvador Allende. Una investigación crítica de las principales versiones de sus últimos momentos, de Hermes H. Benítez, RIL editores, ISBN: 956-284497-8, año 2006.

 

7.- Declaraciones del doctor Patricio Guijón Klein al Diario El Mercurio de 11 de septiembre de 1974. 8.- Informe de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones en el sitio del suceso de fecha 11 de septiembre de 1973, según transcripción del documento publicada en el sitio web: http://www.despiertachile.cl/ .

 

III.- DEL INFORME DE AUTOPSIA

 

El objeto principal del análisis ha sido precisamente el Informe de Autopsia, instrumento pericial, de carácter técnico científico, que sobre la base de la descripción detallada del cuerpo humano sin vida, se establecen los hallazgo de interés tanatológico y las conclusiones relativas a la causa de muerte así como la eventual intervención de terceros en la misma.

 

El Informe de Autopsia Nº 2449/73, dirigido al Fiscal Militar, publicado en diversos medios, incluido el electrónico, en formato pdf, será transcrito íntegramente y de manera literal: “SEÑOR FISCAL: "Con fecha 11 de Septiembre de 1973, siendo las 20 horas, los peritos médico-legistas que suscriben, asistidos por el auxiliar especializado del Instituto Médico Legal, Señor Mario Cornejo Romo, nos constituimos en el Hospital Militar de esta ciudad en cumplimiento de disposiciones dictadas por el señor Fiscal de la Primera Fiscalía Militar, por las cuales se nos comisionaba para practicar la autopsia médico legal al cadáver del señor Salvador Allende Gossens.” “El examen de los restos fue practicado en el pabellón de cirugía del Departamento de Otorrinolaringología del referido Hospital, en cuya mesa central, reposando sobre una camilla de lona de campaña y cubierto con una gruesa manta, yacía el cadáver en posición decúbito dorsal. La autopsia del cadáver fue presenciada por un reducido grupo de personalidades debidamente autorizadas por el señor Fiscal, instructor de la causa.” “La diligencia se terminó de cumplir hacia las 24 horas del día 11 de Septiembre en curso, quedando los restos a disposición de las autoridades correspondientes para los trámites ulteriores.“

Pasamos a continuación ha hacer la relación de nuestras observaciones: Cadáver de sexo masculino, que se presenta vestido con sus ropas en relativo orden, estando el abrigo superpuesto, el que presenta manchas de sangre e impregnación de substancia cerebral atricionada se observan también en la parte anterior de la pierna derecha del pantalón. Manchas de sangre en forma de salpicaduras se observan en el dorso del zapato derecho y parte interna de ambos calcetines. Manchas de sangre y substancia cerebral atricionada se observan también en el hombro, delantero, manga derecha y parte posterior del vestón, y en menor cantidad, en las mismas regiones del lado izquierdo. Las ropas interiores también se presentan profusamente impregnadas de sangre.

Examen Externo: Rigidez generalizada, marcada. Livideces de mediana intensidad, en el plano posterior, desaparecen con la presión del dedo. Los pulpejos de los dedos de ambas manos se presentan impregnados de tinta morada de tampón para tomar las impresiones digitales. En la región ínguino-abdominal derecha hay dos cicatrices antiguas de tipo quirúrgico, muy próximas entre sí, oblicuas hacia abajo y adentro, de 11 y 6 cms. respectivamente. En ambas manos hay salpicaduras de sangre, especialmente en la derecha. En la parte externa de la palma de la mano izquierda hay una zona de impregnación de substancia negruzca, que cubre un área de 2 por 4 cms. Ambos párpados del ojo derecho se presentan equimóticos, de color amoratado-azulejo, especialmente el superior. Una lesión análoga, de 1 cm. de diámetro se constata en el párpado superior izquierdo en su parte media. Por dentro de ella, hay un pequeño desgarro superficial de 1 cm. Por dentro de este último, se observa otro análogo, de forma semilunar de 3 cm.; todos ellos con infiltración sanguínea periférica. En la región submentoniana, inmediatamente a la izquierda de la línea media e inmediatamente por detrás del borde inferior del hueso maxilar inferior, se observa un orificio de entrada de proyectil, de forma irregularmente estrellada, cuyo diámetro es de aproximadamente 2 cms. Sus bordes son muy irregulares dentellados, presentando 5 desgarros de disposición radiada, el mayor de los cuales mide 2,5 cms. Siendo de solo 0,5 cms. el menor. Tanto los bordes mismos como las márgenes del orificio, se presentan abundantemente impregnadas de substancia negruzca granulosa, la que forma un halo de 1,5 cms. De anchura en su cuadrante inferior y de 0,5 cm. en el cuadrante opuesto. Además de los cinco desgarros indicados, existe otro vertical, que parte desde la porción superior del orificio y termina en el borde del labio superior a 1 cm. a la izquierda de la línea media. El proyectil atraviesa los tegumentos y perfora el piso de la boca determinando un estallido de la lengua con amputación de su extremo anterior y una fractura conminuta de la parte anterior del cuerpo del hueso maxilar inferior, con avulsión de algunas piezas dentarias y fracturas alvéolo- dentarias. La mucosa de la lengua y en la parte de las encías se muestran con impregnación de substancia negruzca granulosa abundante. Perfora luego el paladar en su parte posterior y media, determinando su estallido, con múltiples fracturas del macizo óseo y de la mucosa gingival, la que presenta también impregnación negruzca granulosa y con formación de un desgarro cutáneo que compromete el dorso de la nariz en su mitad superior y la región cilio-palpebral interna derecha. Penetra al cráneo inmediatamente por delante del cuerpo del esfenoides, arrastrando a su paso un fragmento desprendido de la lengua, el que se encuentra incrustado en la masa cerebral atrición total de la base craneana, con desprendimiento de esquirlas grandes y pequeñas. Desde esta zona de atrición de la base del cráneo se desprenden numerosos rasgos de fractura que ascienden hacia la bóveda, dividiéndose y subdividiéndose y circunscribiendo múltiples esquirlas de diversos tamaños, algunas de las cuales se han perdido. El proyectil, continuando en su avance, se abre paso a través de la masa encefálica, determina la atrición casi total de ella, parte de la cual se encuentra fuera de la cavidad craneana, y en cuyo espesor se encuentran incrustadas esquirlas y un puente de prótesis dentaria constituido por un soporte de metal dorado posterior que sostiene cuatro piezas: el incisivo lateral superior derecho, el canino vecino y los dos premolares que le siguen. Entre las esquirlas desprendidas, se observa una que muestra un segmento de orificio redondeado, tallado a bisel externo de aproximadamente 2 o 3 cms. de diámetro. El proyectil sale finalmente al exterior por la parte alta y mitad posterior de la bóveda craneana, dejando un gran desgarro del cuero cabelludo de 28 cms. de longitud que se extiende desde la parte interna de la región ciliar izquierda hasta la región occipital de este lado, con una derivación anterior y derecha hacia la región parietal de este lado de 10 cms. El gran desgarro antero- posterior descrito en correspondencia de la unión de su tercio medio con su tercio posterior de la sutura sagital presenta una zona constituida por diversos desgarros de disposición radiada, a expensas de los cuales es posible reconstituir un orificio irregularmente redondeado, de labios evertidos, de aproximadamente 3 por 2,5 cm. de diámetro. Estos desgarros radiados miden entre 1 y 2,5 cm. de longitud. De la descripción que acabamos de hacer se deduce que el proyectil describe una trayectoria intra- corporal de abajo hacia arriba, de delante hacia atrás y sin desviaciones apreciables en sentido lateral. La dentadura presenta piezas desprendidas, que se encuentran en el fondo de la cavidad bucal y piezas fracturadas, además de piezas protésicas. En la arcada superior se encuentran: el primer gran molar derecho fracturado, el segundo gran molar en el sitio; el tercer gran molar falta por caída antigua. Enseguida está la prótesis descrita, que por su parte posterior es de metal dorado, en cuyo incisivo hay un pequeño vástago metálico vertical advirtiéndose en el primer premolar una excavación que encaja en el resto de la pieza dentaria correspondiente. Le sigue el incisivo central derecho, que presenta una obturación metálica dorada en su borde libre. Enseguida el incisivo lateral izquierdo y el canino de este lado. Termina esta arcada con un resto de la corona del primer premolar izquierdo, en donde se ven dos pequeñas perforaciones. En la arcada inferior falta el último gran molar derecho. Están presentes ambos primeros grandes molares, cada cual con obturaciones metálicas. Se observa después el segundo premolar derecho, luego el primer premolar de este lado, cuya corona se encuentra fracturada. Luego, está el incisivo lateral y ambos centrales, fracturados. El canino izquierdo, como asimismo el incisivo lateral de este lado, faltan. Siguen a continuación, en una esquirla ósea semi-desprendida, el primer premolar izquierdo, luego el segundo premolar de este, con sus coronas fracturadas; y a continuación ambos primeros grandes molares, cada uno con una obturación metálica. El último gran molar izquierdo falta.

 

EXAMEN INTERNO: Cráneo: De paredes de espesor normal, con las extensas lesiones dejadas por el proyectil. Encéfalo: En gran parte atricionado, con zonas hemorrágicas subaracnoideas y reducido en parte a papilla, debido al paso del proyectil. Pulmones: Libres, con discreta antracosis. Al corte algo pálidos, con pequeñas hemorragias por aspiración sanguínea. Corazón: De tamaño ligeramente aumentado, contiene sangre líquida escasa en sus cavidades. Válvulas y aorta limpias. Coronarias con pequeñas manchas lipoídeas y ampliamente permeables. Pequeñas hemorragias subendocardíacas en el ventrículo izquierdo en correspondencia del tabique. Miocardio pálido al corte. Hígado: Liso, anémico, con discreta infiltración grasosa. Vesícula de aspecto normal. Bazo: De cápsula arrugada, con la pulpa firme y pálida. Riñones: De superficie muy fina y regularmente granulosa, con la cortical algo disminuida de espesor. Al corte, pálidos. Estómago: Contiene aproximadamente 50 c.c. de una papilla semi-líquida de color amarillento cremoso, entre lo que se descubren pequeños grumos blanquecinos, con olor ligeramente ácido. Mucosa limpia, algo pálida, con escasos puntos hemorrágicos. Órganos visuales: Macroscópicamente sin alteraciones de sus medios transparentes

EXAMENES DE LABORATORIO Informe Nº 2784 Muestra de sangre. Resultado: Grupo sanguíneo: A Alcoholemia: 0,00 g. Por mil Informe Nº 2782 Muestra de piel palma mano izquierda. Examen solicitado: Pólvora Resultado: Piel palma mano izquierda: Carbón: en pequeña cantidad. Nitratos: negativo. Informe Nº 2783. Muestra de: Orificio entrada de bala región submentoniana (Piel- lenguaesquirla ósea base del cráneo) Examen solicitado: Pólvora Resultado: Piel: Carbón en regular cantidad. Nitratos: negativo. Se observan fibras textiles (negras y rojas) Lengua: Carbón en regular cantidad. Nitratos: indicios. Esquirla ósea base cráneo: Carbón: en pequeña cantidad. Nitratos: indicios. Se observan dos fibras textiles rojas.

 

CONCLUSIONES: 1- Cadáver de sexo masculino, identificado como Salvador Allende Gossens. 2- La causa de la muerte es la herida de bala cérvico- buco-cráneoencefálica, reciente, con salida de proyectil. 3- La trayectoria intra –corporal seguida por el proyectil, estando el cuerpo en posición normal, es: de abajo hacia arriba, de delante hacia atrás y sin desviaciones apreciables en sentido lateral. 4- El disparo corresponde a los llamados "de corta distancia en medicina legal. 5- El hallazgo de carbón y productos nitrados en los tejidos interiores del orificio de entrada, como la mucosa de la lengua y en una esquirla ósea de la base del cráneo; justifica la apreciación de que el disparo ha podido ser hecho con el cañón del arma directamente apoyado sobre los tegumentos. 6- El disparo ha podido ser hecho por la propia persona Dr. José L. Vásquez F. Dr. Tomás Tobar Pinochet”

 

 

IV.- OBSERVACIONES PRELIMINARES.

 

Previo al análisis del Informe, debo dejar constancia de omisiones técnicas relevantes del Informe de autopsia que he analizado. De la lectura del Informe transcrito, llama especialmente la atención, en primer término, que el cadáver periciado no fue fotografiado, lo que constituye una grave omisión técnica por parte de los peritos responsables del procedimiento autópsico. La omisión de efectuar un registro fotográfico del cadáver, constituye además un hecho antirreglamentario 1, que adquiere especial relevancia en el presente caso, a la luz de la evidente trascendencia histórica de esta autopsia en particular, toda vez que la pericia involucraba al Presidente de la República entonces en ejercicio. Desde un punto de vista técnico, la omisión fotográfica impide la confirmación diagnóstica de los hallazgos macroscópicos de las lesiones que se describen en el citado informe. Pero, en el presente caso, dado que el Informe de Autopsia omite, además, la descripción de varios segmentos corporales, como cuello, abdomen, genitales y extremidades, la falta de un registro fotográfico de esas zonas corporales, hace imposible verificar la existencia o ausencia de lesiones en esos segmentos.

Un segundo elemento a considerar es que la autopsia del Presidente Allende se haya realizado en el pabellón de cirugía del Departamento de Otorrinolaringología de un recinto hospitalario castrense, lo que resulta improcedente de acuerdo a las disposiciones legales y reglamentarias vigentes a la época, que disponen que las autopsias deben realizarse en las sedes del Instituto Médico Legal 2 .

Al respecto, asimismo es dable observar que el uso de esta sede, que depende administrativamente del Ejército de Chile, evidentemente no podía garantizar a los peritos intervinientes la debida independencia y autonomía en el cumplimiento de su misión, más aún cuando de acuerdo al Informe la autopsia “fue presenciada por un reducido grupo de personalidades debidamente autorizadas por el señor Fiscal, instructor de la causa”, los que no se identifican.

Ello es más relevante aún si se considera que al momento de practicarse la autopsia todavía no podía descartarse ninguna hipótesis respecto de la naturaleza de la muerte, entre ellas que la muerte violenta hubiere sido causada por terceros, posiblemente por la acción de integrantes de alguna de las ramas castrenses que participaron del ataque armado al Palacio de La Moneda.

La decisión de realizar la autopsia fuera del Instituto Médico Legal, no encuentra justificación desde una perspectiva técnica, por cuanto, dicho servicio público, a diferencia del Departamento de Otorrinolaringología del Hospital Militar, contaba con la infraestructura y el equipamiento instrumental básico para una correcta y adecuada exploración médico forense de cadáveres, lo que incluye, mesas de autopsia, instrumental quirúrgico autópsico, y otras dependencias especializadas como laboratorios bioquímicos, de fotografía forense, de radiología, e identificación, entre otros.

 

1. El Reglamento Orgánico del Instituto Médico Legal "Dr. Carlos Ybar" y de los Servicios Médico-Legales del país, publicado en el Diario Oficial de 27 de abril de 1943, Decreto Supremo Nº 427, dispone lo siguiente: “Artículo 31. Todo cadáver que ingrese al Instituto será fotografiado, medido y pesado, agregándose estos antecedentes al prontuario respectivo; se tomarán también, en todo caso, sus impresiones digitales, enviándose copia de la ficha dactiloscópica a los Servicios de Identificación.” 2. El Artículo 127 del Código de Procedimiento Penal, promulgado en 1894, expresamente dispone lo siguiente: “Las autopsias se harán en un local dependiente del Servicio Médico Legal del Estado, donde no lo hubiere, se practicarán en las dependencias que para este fin existan en los Hospitales o Cementerios respectivos y, a falta de los anteriores, en el lugar donde ordene el juez.”

 

V.- ANALISIS DEL INFORME DE AUTOPSIA Con el fin de objetivar y simplificar el presente análisis para su mejor entendimiento, se procederá en forma secuencial a su análisis, siguiendo el orden existente en el propio informe de autopsia, para cuyo efecto transcribiremos los segmentos pertinentes.

 

1.- DESCRIPCION DE LAS VESTIMENTAS

 

Todo análisis descriptivo de un procedimiento autópsico debe incluir, en primera instancia, el examen de las vestimentas que acompañan al cadáver, que junto a los hallazgos y observaciones del examen externo constituyen elementos de importancia técnico pericial dentro del análisis del mecanismo y naturaleza de la muerte. En el Informe de Autopsia analizado, la descripción de las prendas de vestir, evidencia una falta de precisión en relación a sus características propias (color, composición, talla, dimensiones, textura, etc.), como también respecto a la descripción de las alteraciones debidas al depósito de sustancias y/o restos biológicos presuntamente provenientes del cadáver o del uso de armas de fuego. El Informe tampoco establece el área de distribución de los residuos o manchas biológicas, impidiendo un mayor análisis pericial respecto al patrón de distribución de las manchas, residuos corporales e identificación de las características propias de cada una de las prendas de vestir que formaban parte de la evidencia directa asociada a los restos cadavéricos de Salvador Allende.

 

De este modo, el informe de autopsia incurre en omisiones descriptivas, tanto de las prendas de vestir como de importantes zonas del cuerpo, tan significativas, que hacen completamente inútil para los efectos de un análisis pericial forense de correlación de lesiones, las descripciones generales que se efectúan en la descripción de la vestimenta. Un ejemplo de la inutilidad de las observaciones realizadas en el informe en relación al examen externo de las prendas de vestir se evidencia en la siguiente descripción: “Las ropas interiores también se presentan profusamente impregnadas de sangre”. Como se aprecia, por una parte, se refiere de manera genérica a ropas interiores, omitiéndose una indicación precisa de cada una de las prendas interiores de que se trata (camiseta, calzoncillo, camisa, etc.) Pero, por otra, tampoco se aclara el origen de la sangre, destacándose que la impregnación es profusa. Si las ropas interiores se describen profusamente impregnadas de sangre, pero no se describe su área de distribución, a su vez, ni tampoco, las zonas del cuerpo en contacto directo con las prendas interiores, esto es, el abdomen, las costillas, la columna vertebral o los genitales, lo que deja abierta la posibilidad de la existencia de heridas o lesiones sangrantes en cualquiera de esos segmentos corporales no descritos, lesiones que podrían presumirse razonablemente a partir de la profusa presencia de sangre. 2.- EXAMEN EXTERNO DEL CADAVER La descripción externa del cadáver, que permite, entre otros, constatar signos específicos asociados a los fenómenos cadavéricos, indispensables para la determinación de data de muerte, en el caso se limitan a establecer la rigidez y las livideces cadavérica, en forma subjetiva e inespecífica, no segmentaria y sin consideraciones analíticas suficientes para establecer la data de muerte, como se aprecia del párrafo siguiente:

 

“Examen Externo: Rigidez generalizada, marcada. Livideces de mediana intensidad, en el plano posterior, desaparecen con la presión del dedo. Los pulpejos de los dedos de ambas manos se presentan impregnados de tinta morada de tampón para tomar las impresiones digitales. En la región ínguino-abdominal derecha hay dos cicatrices antiguas de tipo quirúrgico, muy próximas entre sí, oblicuas hacia abajo y adentro, de 11 y 6 cms. Respectivamente”.

 

3.- DESCRIPCION DE LAS MANOS

 

Respecto de las manos, segmento de especial interés en la evaluación de disparos por arma de fuego, el informe indica en forma genérica: “En ambas manos hay salpicaduras de sangre, especialmente en la derecha”. Esta descripción es ambigua, ya que no señala la localización y distribución de las manchas de sangre, de modo que no es posible saber si las mismas están presentes en la cara posterior o palmar, si es en la zona del carpo, del metacarpo, dedos o uñas, lo que tiene interés dentro del análisis respecto de la manipulación y utilización de armas de fuego y las lesiones provocadas por los disparos, en especial si se pretende confirmar la naturaleza suicida de un disparo. Además, nada se menciona en relación a las zonas libres de manchas, aquellas protegidas de salpicaduras, como acontece con ciertas zonas próximas a las manos, como muñecas, en donde por ejemplo un reloj o anillos pueden interponerse a una salpicadura.

 

 

Adicionalmente el Informe describe la presencia de otro tipo de mancha: “En la parte externa de la palma de la mano izquierda hay una zona de impregnación de substancia negruzca, que cubre un área de 2 por 4 cms”.

 

No es posible establecer cuál es el origen y composición de esta sustancia “ negruzca” presente exclusivamente en la palma de la mano izquierda, no obstante que pudiese asociarse a residuos o restos de deflagración de pólvora o de humo. En tanto, la mano contralateral, es decir, la mano derecha, revela una condición atípica si lo correlacionamos, no solo con disparos de arma de fuego o manipulación de armas de fuego, sino que con las circunstancias y escenario en el cual se encontraba el Presidente Salvador Allende, durante sus últimas horas de vida, las que transcurrieron en el Palacio de la Moneda, que ardía en llamas, un ambiente donde los residuos de pólvora, fuego y humo abundaban, lo que hacía altamente probable que existiesen en el cuerpo y en especial en ambas manos residuos de carbón y nitritos. Curiosamente, de acuerdo al informe de autopsia, no se encontraron rastros de estos elementos en la mano derecha ni tampoco en el dorso de mano izquierda.

 

 4.- TRAYECTO BALISTICO Y ORIFICIO DE SALIDA

 

Sin lugar a dudas que el segmento corporal de mayor relevancia dentro del análisis de la causa de muerte y naturaleza de las lesiones existentes en el cadáver de Salvador Allende Gossens, se localiza en el segmento corporal que comprende la cabeza. Por ello se analizará cada una de las afirmaciones presentes en el informe, pues resulta fundamental para afirmar o descartar la versión oficial del suicidio:

 

“Ambos párpados del ojo derecho se presentan equimóticos, de color amoratado-azulejo, especialmente el superior. Una lesión análoga, de 1 cm. de diámetro se constata en el párpado superior izquierdo en su parte media. Por dentro de ella, hay un pequeño desgarro superficial de 1 cm. Por dentro de este último, se observa otro análogo, de forma semilunar de 3 cm.; todos ellos con infiltración sanguínea periférica”. “En la región submentoniana, inmediatamente a la izquierda de la línea media e inmediatamente por detrás del borde inferior del hueso maxilar inferior, se observa un orificio de entrada de proyectil, de forma irregularmente estrellada, cuyo diámetro es de aproximadamente 2 cms. Sus bordes son muy irregulares dentellados, presentando 5 desgarros de disposición radiada, el mayor de los cuales mide 2,5 cms. siendo de solo 0,5 cms. el menor. Tanto los bordes mismos como las márgenes del orificio, se presentan abundantemente impregnadas de substancia negruzca granulosa, la que forma un halo de 1,5 cms. de anchura en su cuadrante inferior y de 0,5 cm. en el cuadrante opuesto. Además de los cinco desgarros indicados, existe otro vertical, que parte desde la porción superior del orificio y termina en el borde del labio superior a 1 cm. a la izquierda de la línea media. El proyectil atraviesa los tegumentos y perfora el piso de la boca determinando un estallido de la lengua con amputación de su extremo anterior y una fractura conginuta de la parte anterior del cuerpo del hueso maxilar inferior, con avulsión de algunas piezas dentarias y fracturas alvéolo- dentarias. La mucosa de la lengua y en la parte de las encías se muestran con impregnación de substancia negruzca granulosa abundante. Perfora luego el paladar en su parte posterior y media, determinando su estallido, con múltiples fracturas del macizo óseo y de la mucosa gingival, la que presenta también impregnación negruzca granulosa y con formación de un desgarro cutáneo que compromete el dorso de la nariz en su mitad superior y la región cilio- palpebral interna derecha. Penetra al cráneo inmediatamente por delante del cuerpo del esfenoides, arrastrando a su paso un fragmento desprendido de la lengua, el que se encuentra incrustado en la masa cerebral atrición total de la base craneana, con desprendimiento de esquirlas grandes y pequeñas. Desde esta zona de atrición de la base del cráneo se desprenden numerosos rasgos de fractura que ascienden hacia la bóveda, dividiéndose y subdividiéndose y circunscribiendo múltiples esquirlas de diversos tamaños, algunas de las cuales se han perdido. El proyectil, continuando en su avance, se abre paso a través de la masa encefálica, determina la atrición casi total de ella, parte de la cual se encuentra fuera de la cavidad craneana, y en cuyo espesor se encuentran incrustadas esquirlas y un puente de prótesis dentaria constituido por un soporte de metal dorado posterior que sostiene cuatro piezas: el incisivo lateral superior derecho, el canino vecino y los dos premolares que le siguen. Entre las esquirlas desprendidas, se observa una que muestra un segmento de orificio redondeado, tallado a bisel externo de aproximadamente 2 o 3 cms. de diámetro. El proyectil sale finalmente al exterior por la parte alta y mitad posterior de la bóveda craneana, dejando un gran desgarro del cuero cabelludo de 28 cms. de longitud que se extiende desde la parte interna de la región ciliar izquierda hasta la región occipital de este lado, con una derivación anterior y derecha hacia la región parietal de este lado de 10 cms. El gran desgarro anteroposterior descrito en correspondencia de la unión de su tercio medio con su tercio posterior de la sutura sagital presenta una zona constituida por diversos desgarros de disposición radiada, a expensas de los cuales es posible reconstituir un orificio irregularmente redondeado, de labios evertidos, de aproximadamente 3 por 2,5 cm. de diámetro. Estos desgarros radiados miden entre 1 y 2,5 cm. de longitud. (las negritas son mías)

Como se aprecia de la narración, el proyectil se presenta en movimiento, con eventos o acciones que se habrían sucedido a su paso, con un trayecto ascendente en sentido vertical en dirección al segmento anterior y frontal de la base de cráneo. En forma más resumida, el Informe de Autopsia describe un trayecto de bala que parte en la zona submentoniana, que es el orificio de entrada, proyectil que en su trayecto “…atraviesa los tegumentos y perfora el piso de la boca determinando un estallido de la lengua con amputación de su extremo anterior, esto es, la punta de la lengua, que “Perfora luego el paladar en su parte posterior y media .”, y que en su trayecto el mismo proyectil produce “…desgarro cutáneo que compromete el dorso de la nariz en su mitad superior y la región ciliopalpebral interna derecha. Penetra al cráneo inmediatamente por delante del cuerpo del esfenoides ” A continuación, como si se tratase de la continuación del trayecto descrito, el Informe documenta la existencia de un “orificio de salida” de proyectil balístico en la zona parietal posterior de la bóveda craneana: “el proyectil sale finalmente al exterior por la parte alta y mitad posterior de la bóveda craneana”.

Tal descripción es imposible de sustentar, en primer lugar, porque se refiere a un trayecto de un proyectil a través de la masa encefálica que no ha podido ser vista, toda vez que el propio informe señala que existe una “atrición casi total de ella” y que parte de la misma se encuentra fuera de la cavidad craneana producto del estallido. Ahora bien, respecto del orificio de entrada, en aquellos casos en que bajo la superficie de impacto no existen estructuras óseas capaces de ofrecer una significativa resistencia a la penetración de los gases originados por la deflagración de la pólvora, lo típico es observar una lesión circular u ovalada, mientras que en aquellas lesiones en donde existe hueso, como sería un impacto de bala que incide directamente en piel bajo la cual subyace hueso, es alta la probabilidad de observar la típica lesión “estrellada”. En el caso de la herida descrita en el Informe de Autopsia en la zona submentoniana, corresponde a un disparo directo sobre el borde óseo del mentón con incrustación de residuos de pólvora en el halo de la herida, por lo que corresponde –de acuerdo a la nomenclatura forense de distancia– al tipo de disparo denominado “a corta distancia”.

 

         Por otra parte, es importante destacar que desde un punto de vista estadístico un disparo de corta distancia sobre el borde óseo del mentón no corresponde a una herida típica suicida, puesto que lo frecuente es que el disparo suicida sea con apoyo directo del cañón sobre la piel en la base de la boca. Lo anterior es lógico, dado que el hueso representa una barrera a la penetración, puesto que la bala incide directamente sobre el hueso mandibular en el punto más distante y de mayor resistencia a la penetración de un proyectil, tal como se ilustra en el siguiente imagen esquemática:

 

         La flecha indica el punto de impacto del disparo a corta distancia directamente sobre el hueso en la región submentoniana. En relación con la salida del proyectil balístico, para efectos de facilitar la lectura, reitero la descripción de dicho orificio de salida. Dice el Informe:

 

         “El gran desgarro antero- posterior descrito en correspondencia de la unión de su tercio medio con su tercio posterior de la sutura sagital presenta una zona constituida por diversos desgarros de disposición radiada, a expensas de los cuales es posible reconstituir un orificio irregularmente redondeado, de labios evertidos, de aproximadamente 3 por 2,5 cm. de diámetro. Estos desgarros radiados miden entre 1 y 2,5 cm. de longitud”. (las negritas son mías)

El orificio de salida descrito, no concuerda con el trayecto lineal vertical, ligeramente inclinado hacia posterior y ascendente que se traza en el recorrido entre la herida submentoniana y el punto de penetración en la zona anterior de la base de cráneo por delante del cuerpo del hueso esfenoides, menos aún cuando se comparan los ejes posibles de desplazamiento lineal. Esto por cuanto dicho orificio de salida está situado en el polo opuesto y posterior de la bóveda craneana, lo que representa un cambio de trayectoria que no encuentra sustento científico en este caso, puesto que para que ello ocurriera el proyectil tendría que haber torcido su trayecto en un ángulo de prácticamente 90 grados, esto es, en un sentido perpendicular al trayecto primario, cuyo eje se orienta hacia la zona anterior de la bóveda craneana en el hueso frontal, y no hacia atrás, en el segmento posterior de los huesos parietales, donde se encuentra el orificio de salida descrito. En otras palabras, el orificio de salida no coincide, en absoluto, con el trayecto del proyectil que ingresó por vía submentoniana. Las flechas en las dos imágenes esquemáticas siguientes ilustran el punto de localización del orifico de salida, proyectado en su correspondencia ósea, en la unión del tercio medio con el tercio posterior de la sutura sagital:

 

La flecha en la siguiente imagen esquemática ilustra la penetración del proyectil por delante del cuerpo del esfenoides, en un trayecto vertical ascendente desde la región submentoniana, que lesiona el piso de la fosa cerebral anterior, a nivel de la línea media del cráneo, tal como fue descrito en el Informe de Autopsia.

 

Respecto a la trayectoria intracraneal, se puede constatar en el Informe de Autopsia, tal como ha sido mencionado previamente, un trayecto lineal de recorrido más o menos vertical ascendente próximo a la línea media y con ángulo de inclinación levemente hacia la zona posterior, entre el mentón y la zona anterior del cuerpo del hueso esfenoides (por delante del cuerpo del esfenoides), en la línea media de la base del cráneo en fosa cerebral anterior, tal como se ilustra en la siguiente imagen esquemática:

 

La flecha indica el punto de penetración (circulo) en la zona anterior de la base del cráneo, justo por delante del cuerpo del esfenoides, como fue descrito.

 

Al comparar el trayecto submandibular-esfenoidal con el interparietal posterior (sagital), vemos claramente la discordancia y la falta de coincidencia entre ambos recorridos. El trayecto lineal que se puede trazar entre el mentón y la porción anterior del hueso esfenoides y el probable trayecto del proyectil que causó el orificio de salida tienen ángulos de proyección significativamente diferentes, al compararlos entre sí como se ilustra comparativamente en la siguiente imagen esquemática.

 

Incluso es improbable que hubiese ocurrido un cambio de dirección en el recorrido lineal ascendente del proyectil, puesto que no existen elementos o estructuras óseas que se interpongan entre segmento anterior al cuerpo del esfenoides y los huesos parietales en su línea media (sutura sagital), que pudiesen explicar un desvió con cambio de trayectoria del proyectil, una vez atravesada la base del cráneo, ya que solo los separa tejido cerebral, de muy baja densidad (entre esfenoides y parietal). Entonces la pregunta lógica que surge es la siguiente ¿de dónde proviene el proyectil que origina el orificio de salida?

 

Una respuesta definitiva a esta interrogante podría surgir de un estudio directo de los restos. Sin embargo, el Informe de Autopsia revela la existencia de una herida contusa irregular en el dorso nasal y área palpebral derecha, descrito como “… un desgarro cutáneo que compromete el dorso de la nariz en su mitad superior y la región cilio- palpebral interna derecha”.

 

Esta herida en la mitad superior derecha del dorso de la nariz también es descrita en el Informe realizado por la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones en el sitio del suceso (Ver Anexo 7). En dicho Informe se identifican claramente tres heridas asociadas a proyectiles, a saber, una herida en la región mentoniana (asociada a entrada de proyectil); una superciliar derecha (asociada a salida de proyectil) y una parietal izquierda (también asociada a salida de proyectil), es decir tres heridas de proyectil.

 

"Al examen externo policial, se observó en la región mentoniana una herida erosiva-contusa, estrellada que corresponde a orificio de entrada de proyectil, en cuyos bordes se aprecia discreta cantidad de halo carbonoso. En el arco superior ciliar derecho, otra herida al parecer de salida de proyectil o de esquirla ósea. En la región del parietal izquierdo, herida de salida de bala que produjo estallido en la bóveda craneana. De estas heridas, ha escurrido masa encefálica y gran cantidad de sangre que ha impregnado la chaqueta en su parte delantera, hombro y posterior del hombro derecho. Hay fractura conminuta en el maxilar superior, inferior fractura nasal y frontal.

La herida descrita en ambos informes (autopsia y sitio del suceso), a nivel nasal derecho, es concordante con un orificio de entrada de proyectil balístico, puesto que además en proyección lineal coincide con el orificio de salida descrito en la línea media interparietal posterior (sagital), tal como se visualiza en las siguientes imágenes esquemáticas:

 

EXAMEN INTERNO

 

Ahora bien, de acuerdo al Informe de Autopsia, el orificio de salida, se reconstruyó con tal precisión que incluso se pudo establecer su forma, descrita como irregularmente redondeada y con un diámetro medido entre 2,5 y 3 cm. Esta descripción sin lugar a dudas constituye un hallazgo significativo, puesto que en definitiva permite presumir fundadamente la existencia de a lo menos de dos impactos de bala, basado en las siguientes consideraciones:

 

1) La existencia de un orificio de salida de aspecto redondeado de dimensiones más o menos precisas en el cuero cabelludo demuestra objetivamente, que ha sido ocasionado por un proyectil que no ha sufrido deformaciones, puesto que un proyectil deformado no podría formar un orificio redondeado. Un proyectil se deforma cuando es expuesto a grandes impactos y barreras óseas, como es el caso, del proyectil que penetró por el área submentoniana anterior. Para poder formar un orificio de salida de aspecto redondeado y desgarrado secundariamente, el cuero cabelludo debió estar intacto al momento de su formación, o a lo menos no desgarrado en el punto de salida como hubiese ocurrido en caso de estallido del cráneo. En otras palabras, existiendo un estallido, con gran parte del tejido fragmentado, lacerado y disperso fuera del cráneo, es improbable que se forme un orificio redondeado sobre los colgajos.

 

2) La ocurrencia de un estallido de cráneo por un disparo subsiguiente, posterior a la formación de un orificio redondeado de salida, podría desgarrar un orificio de salida previamente existente, tal como el descrito en el informe de autopsia. Por lo tanto, el desgarro de un orificio de salida de bala redondeado en el cuero cabelludo, solo es posible si se produce en forma posterior a su formación, a través de un segundo disparo de alta energía.

 

3) Un estallido de cráneo es consecuencia del efecto conjunto de la energía liberada por el ingreso de un proyectil, sumado a la acción expansiva de los gases que penetran en gran volumen al interior del cráneo al deflagrarse la pólvora, expandiéndolo rápida y violentamente por un incremento súbito de la presión intracraneal, es decir, mediante un efecto explosivo provocado por las grandes ondas de presión que se generan. Por el contrario, es improbable que el cráneo estalle posterior a la salida de un proyectil balístico de alta velocidad.

 

 

4) La descripción de un orificio de salida redondeado indica a su vez que se trata de un proyectil que ha conservado su forma y trayectoria, por lo que es improbable que el orificio de salida hubiese sido provocado por el mismo proyectil que penetro por la zona submentoniana, dado que estuvo expuesto al impacto reiterado y a la resistencia de numerosas estructuras óseas que atravesó en los primeros centímetros de recorrido intracorporal. En la línea de penetración del proyectil descrito se encuentran el hueso mandibular, el paladar óseo, los huesos etmoidales, el hueso esfenoides y el piso anterior de la base de cráneo, los cuales no solamente disminuyen su velocidad, sino que también alteran el ángulo del eje principal de desplazamiento del proyectil, por lo cual no podría haber formado un orificio de salida redondeado. En el caso del Informe de Autopsia de Salvador Allende Gossens, no existe ningún elemento descriptivo que permita establecer el número de fracturas, los trayectos de cada uno de ellas, ni siquiera de las principales o mayores áreas fracturadas, que no se describen, no se miden, no se contabilizan, omitiendo toda esta valiosa y determinante información en una descripción generalizada y del todo imprecisa:

 

“Desde esta zona de atrición de la base del cráneo se desprenden numerosos rasgos de fractura que ascienden hacia la bóveda, dividiéndose y subdividiéndose y circunscribiendo múltiples esquirlas de diversos tamaños, algunas de las cuales se han perdido”. (las negritas son mías)

 

Esta descripción generalizada y simplista de la zona de mayor interés analítica desde el punto de vista medico forense, en relación al estudio de la lesión mortal y mecanismo de lesión, inexplicablemente es desatendida en su descripción precisa y detallada, en contraste con la meticulosa representación pormenorizada de las lesiones existentes al interior de la cavidad bucal, específicamente en lo referente a las piezas dentarias. Incluso, no se indica la naturaleza de lo que se califica genéricamente como “múltiples esquirlas de diversos tamaños”, es decir, no es posible determinar a través de la descripción existente en el Informe de Autopsia, si las esquirlas mencionadas corresponden a fragmentos de proyectil balístico o proyectiles no balísticos. El informe de autopsia, reduce y limita significativamente las descripciones respecto a los hallazgos exploratorios autópsicos en gran parte del cuerpo, incluso con omisiones descriptivas de importantes centros vitales, que incluyen la omisión completa de numerosas estructuras y órganos, tal como se detalla a continuación:

 

CRÁNEO: se complementa con las descripciones generales que describen textualmente lo siguiente:

 

“Cráneo: De paredes de espesor normal, con las extensas lesiones dejadas por el proyectil. Encéfalo: En gran parte atricionado, con zonas hemorrágicas subaracnoideas y reducido en parte a papilla, debido al paso del proyectil ”. Infiriendo, que las lesiones son originadas por un proyectil único.

 

CUELLO : importante y vital segmento que contiene entre otros a las siguientes estructuras y órganos: faringe, laringe, epiglotis, glándula tiroides, glándulas paratiroides, arterias carótidas, venas yugulares, traquea, cartílagos, hueso hioides, esófago, nervios, innumerables grupos musculares y columna espinal, entre otros, inexistentes en el informe, ya que fueron totalmente omitidos del informe de autopsia de un Presidente, muerto por causa violenta, en donde la Lex Artis ad hoc médico forense, obliga per se a la descripción detallada de cada uno y de la totalidad de las estructuras internas, en especial de una zona vital como el cuello.

 

Es importante destacar, que el informe de autopsia no describió en ninguno de sus segmentos al cuello o zona cervical y sin embargo se establece en sus conclusiones, que la causa de muerte es: “… herida de bala cérvico- buco- cráneo- encefálica, reciente, con salida de proyectil”.

 

TÓRAX: manteniendo la inexplicable omisión descriptiva de numerosas estructuras anatómicas, nuevamente se omiten de la descripción autópsica numerosos elementos, entre los que destacan: columna espinal toráxica, tráquea, bronquios, grandes vasos sanguíneos (venas cavas, arterias y venas pulmonares), la totalidad de los arcos costales (costillas), esternón, pleuras, cavidades pleurales, pericardio y músculos entre otros. La descripción de los órganos toráxicos se limita a solo dos órganos, pulmones y corazón, los cuales son descritos en forma genérica y muy superficialmente, incluso sin incorporar valores básicos como su peso, tal como se aprecia en la descripción textual siguiente plasmada en el informe de autopsia:

 

“Pulmones: libres, con discreta antracosis. Al corte algo pálidos, con pequeñas hemorragias por aspiración sanguínea. Corazón: De tamaño ligeramente aumentado, contiene sangre líquida escasa en sus cavidades. Válvulas y aorta limpias. Coronarias con pequeñas manchas lipoídeas y ampliamente permeables. Pequeñas hemorragias subendocardícas en el ventrículo izquierdo en correspondencia del tabique. Miocardio pálido al corte. (las negritas son mía)

En la descripción de los pulmones podemos constatar un hallazgo que no es concordante con una muerte instantánea, lo que ocurre cuando existe una destrucción cerebral masiva por estallido de cráneo, específicamente me refiero al hallazgo que describe en pulmones “…pequeñas hemorragias por aspiración sanguínea”. Tal hallazgo solo sería posible de observar en caso de sobrevida, aún breve, pero suficiente para mantener la actividad de las funciones pulmonares respiratorias, que hubiesen permitido la aspiración de sangre al interior de los pulmones, hecho que no habría podido acontecer en el caso de una muerte fulminante por estallido de cráneo y encéfalo por disparo único. Por ello no se puede descartar la posibilidad de sobrevida a una lesión cerebral o en otra localización, distinta a la originada por un impacto de bala con estallido de cráneo, lo que refuerza la posibilidad de la ocurrencia de a lo menos dos impactos de bala, separados por un breve lapso de tiempo, suficiente para permitir la aspiración sanguínea pesquisada al interior del pulmón.

 

ABDOMEN: se omiten numerosas estructuras y órganos internos, entre los que destacan: músculo diafragma, membranas peritoneales, cavidades peritoneales, duodeno, intestinos delgado y grueso, mesenterios, grandes vasos sanguíneos (vena porta, venas mesentéricas, venas hepáticas, vena cava inferior, arteria aorta abdominal y ramas principales entre otras), glándulas suprarrenales, páncreas, vías biliares, uréteres, vejiga urinaria y próstata, entre otros. Solo se describen cinco estructuras anatómicas, a saber: hígado, vesícula biliar, bazo, riñones y estómago, cuya descripción textual es la siguiente:

 

“Hígado: liso, anémico, con discreta infiltración grasosa. Vesícula de aspecto normal. Bazo: De cápsula arrugada, con la pulpa firme y pálida. Riñones: De superficie muy fina y regularmente granulosa, con la cortical algo disminuida de espesor. Al corte, pálidos. Estómago: Contiene aproximadamente 50 c.c. de una papilla semi-líquida de color amarillento cremoso, entre lo que se descubren pequeños grumos blanquecinos, con olor ligeramente ácido. Mucosa limpia, algo pálida, con escasos puntos hemorrágico”.

 

EXTREMIDADES, COLUMNA, PELVIS Y GENITALES: tampoco se encuentran descritas en el informe de autopsia de los restos de Salvador Allende Gossens.

 

 

ÓRGANOS VISUALES: el segmento descriptivo del informe de autopsia finaliza con la siguiente descripción de los órganos visuales: “Órganos visuales: Macroscópicamente sin alteraciones de sus medios transparente”. Es decir, no se mencionan lesiones en los globos oculares. Sin embargo, en el segmento previo del informe relativo a las lesiones externas figura la siguiente descripción:

 

         “Ambos párpados del ojo derecho se presentan equimóticos, de color amoratado-azulejo, especialmente el superior. Una lesión análoga, de 1 cm. de diámetro se constata en el párpado superior izquierdo en su parte media. Por dentro de ella, hay un pequeño desgarro superficial de 1 cm. Por dentro de este último, se observa otro análogo, de forma semilunar de 3 cm.; todos ellos con infiltración sanguínea periférica”. (Las negritas son mías)

 

         De acuerdo a las descripciones precedentes, no habrían existido desgarros internos a nivel de ambos globos oculares, mientras que a nivel del párpado superior izquierdo en la zona de la cara, se describen dos extensos desgarros para el área del párpado de 1 y 3 cm, los cuales solo podrían haberse originado por algún elemento que incide desde adelante, es decir, desde afuera, ya que reitero, las estructuras posteriores al parpado son los globos oculares, los cuales no presentaban alteraciones de acuerdo a las descripciones. Por lo que se puede inferir que estas lesiones igualmente podrían haber sido originadas por proyectiles o esquirlas provenientes del exterior. Las lesiones existentes a nivel de cara, descritas en el Informe de Autopsia de Salvador Allende, son compatibles con aquellas originadas por proyectiles, en donde un orificio de bala de salida de aspecto redondeado, es altamente probable que haya sido originado por un proyectil de baja o mediana energía, y por lo tanto no coincidente con el disparo y proyectil de alta energía que provocó la lesión submentoniana. Esto adquiere mayor sustento cuando lo comparamos con la información del Acta del Peritaje de Investigaciones, que describe textualmente en uno de sus párrafos lo siguiente:

 

“Sobre su abdomen y antebrazo derecho, se encuentra colocada un arma automática, con el cañón dirigido hacia la derecha (ver anexos). Al lado izquierdo del cadáver y sobre el sofá se encontraba un cargador de arma automática sin munición y un casco con las iniciales J.M.F., en una de las cintas interiores de suspensión.”

 

 

Destacando además en dicho informe, el siguiente texto:

 

“2.1.4. Proyectiles y vainillas. El croquis Nº 15.255 y foto S, señalan la posición en que los peritos ubicaron diversas vainillas y proyectiles. Además la foto R, muestra un cartucho para pistola. No se pueden proporcionar mayores antecedentes sobre estos elementos, por cuanto fueron entregados a personal militar a las órdenes del señor general Javier Palacios R., conjuntamente con el arma antes citada”. (Las negritas son mías).

 

Sumadas las descripciones autopsicas, con los antecedentes del sitio del suceso, se puede perfectamente establecer que el cuerpo ha sido impactado en distintas ocasiones por proyectiles de diferente calibre y velocidad, no siendo ninguna de las heridas faciales existentes compatibles con lesiones de tipo suicida. EXAMENES DE LABORATORIO El informe de autopsia indica que se practicaron cuatro exámenes de laboratorio complementarios, correspondientes cada uno de ellos a las siguientes muestras: sangre para determinación de grupo sanguíneo y alcoholemia (informe Nº 2784), muestra de piel de palma de mano izquierda (informe Nº 2782) e informe de muestra de orificio entrada para análisis de pólvora de región submentoniana (Piel- lengua- esquirla ósea base del cráneo), indicando los siguientes resultados:

 

“Informe Nº 2784 - Muestra de sangre. Resultado: Grupo sanguíneo: A, Alcoholemia: 0,00 g. Por mil Informe Nº 2782 - Muestra de piel palma mano izquierda. Examen solicitado: Pólvora Resultado: Piel palma mano izquierda: Carbón: en pequeña cantidad. Nitratos: negativo. Informe Nº 2783 - Muestra de: Orificio entrada de bala región submentoniana (Piel- lengua- esquirla ósea base del cráneo) Examen solicitado: Pólvora Resultado: Piel: Carbón en regular cantidad. Nitratos: negativo. Se observan fibras textiles (negras y rojas) Lengua: Carbón en regular cantidad. Nitratos: indicios. Esquirla ósea base cráneo: Carbón: en pequeña cantidad. Nitratos: indicios. Se observan dos fibras textiles rojas ”.

 

Estos resultados evidencian la deficiente recolección de muestras para el análisis de residuos de pólvora, fundamentalmente a nivel de manos y en otros sitios que pudiesen corresponder a orificios de entrada de proyectiles, como por ejemplo el desgarro descrito en el dorso nasal. Por lo cual no se puede descartar o confirmar por la insuficiente e inadecuada recolección de muestras para estudios de laboratorio complementarios la presencia de residuos de pólvora en otras áreas o segmentos corporales, en especial en mano derecha y presunto orificio de salida a nivel parietal posterior, entre otros. Al igual que en ninguna de las prendas de vestir presuntamente examinadas.

 

RESPECTO A LAS CONCLUSIONES DEL INFORME DE AUTOPSIA

 

En el informe de autopsia Nº 2449/73 proveniente del Instituto Médico Legal de Santiago, suscrito por los médicos José L. Vásquez Fernández y Tomás Tobar Pinochet, establecen textualmente, las siguientes conclusiones:

 

         “CONCLUSIONES:

1- Cadáver de sexo masculino, identificado como Salvador Allende Gossens.

2- La causa de la muerte es la herida de bala cérvico- buco-cráneoencefálica, reciente, con salida de proyectil.

3- La trayectoria intra –corporal seguida por el proyectil, estando el cuerpo en posición normal, es: de abajo hacia arriba, de delante hacia atrás y sin desviaciones apreciables en sentido lateral.

4- El disparo corresponde a los llamados "de corta distancia en medicina legal.

5- El hallazgo de carbón y productos nitrados en los tejidos interiores del orificio de entrada, como la mucosa de la lengua y en una esquirla ósea de la base del cráneo; justifica la apreciación de que el disparo ha podido ser hecho con el cañón del arma directamente apoyado sobre los tegumentos. 6- El disparo ha podido ser hecho por la propia persona”.

 

Ya he mencionado que la causa de muerte establecida en el punto Nº 2 de las conclusiones no es concordante con las descripciones existentes en el Informe de Autopsia, puesto que incluye al orificio de salida, como continuidad de la herida de bala submentoniana, lo cual no es concordante. El punto 3 de las conclusiones no es específico respecto al trayecto completo del proyectil, ya que lo acota a una trayectoria intracorporal inespecífica, sin mencionar o explicar la discordancia existente entre recorridos con direcciones opuestas y con notorias diferencias angulares en dos recorridos completamente distintos al comparar específicamente el trayecto predominantemente vertical de un proyectil que ingresa por fosa cerebral anterior y un orificio de salida en el polo opuesto a nivel parietal posterior, que denota notorias diferencias angulares en su trayecto, tal como ha sido mencionado previamente en este análisis. El punto 4 establece que el tipo de disparo de acuerdo a las características observadas en el orifico de entrada a nivel submandibular, corresponde a un disparo "de corta distancia”, lo que es concordante con las descripciones que señalan lo siguiente:

 

“Tanto los bordes mismos como las márgenes del orificio, se presentan abundantemente impregnadas de substancia negruzca granulosa, la que forma un halo de 1,5 cms. de anchura en su cuadrante inferior y de 0,5 cm. en el cuadrante opuesto”.

Desde el punto de vista técnico y específicamente médico legal, un disparo de corta distancia es aquel que se caracteriza porque la distancia de disparo es corta, sin apoyo directo, con el cañón del arma separado de la piel a una distancia de alcance de llama, en donde los granos de pólvora se incrustan concentrándose en torno al orificio de entrada y en su interior sin mayor dispersión, con depósito de humo, sin que se forme el tatuaje característico de los disparos a media distancia, tal como es descrito en el Informe de Autopsia. Dicha descripción expone a los granos de pólvora formando un halo de concentración de mayor diámetro en su cuadrante inferior de 1,5 cm y menor en el cuadrante superior (opuesto) de 0,5 cm en torno al orifico de entrada en la zona submentoniana, lo que evidencia un ángulo de penetración con el cañón vertical ligeramente inclinado hacia fuera, coincidiendo en este punto con las descripciones y la conclusión estampada bajo el número 4 de dicho informe. Un disparo a corta distancia, no constituye una lesión típica de tipo suicida, ya que implica que el disparo se efectuó con el arma separada del cuerpo, no apoyada sobre la piel, en un área fuera del campo visual bajo el mentón, con un mayor distanciamiento del gatillo lo que implica una mayor dificultad en la maniobra de disparo, si consideramos que a mayor distanciamiento, aumenta la probabilidad de errar el blanco, lo que es contrarío al fin de la lógica suicida, en el sentido que lo que se busca es no errar, acercando el arma al cuerpo para garantizar el blanco sobre un órgano vital y la muerte, por lo cual, bajo esta perspectiva no es coincidente con una lesión de tipo suicida. Se suman las consideraciones antes señaladas respecto a la ubicación atípica en el punto de penetración bajo el hueso mandibular y no en el piso de la boca, agregados a la ausencia de residuos de pólvora en mano derecha, con restos de carbono en mano izquierda y la existencia de más de una lesión por proyectil balístico, dada la existencia de un orificio de salida redondeado en la zona parietal posterior y la presencia de una herida contusa descrita como desgarro a nivel del segmento superior nasal y zona ciliar interna derecha, que podría corresponder a una lesión por proyectil balístico distinta, nunca analizada. TIPO DE ARMA Sin duda el tipo de arma causante de las distintas lesiones representa un punto controversial, en especial por la existencia de elementos que demuestran la existencia de - a lo menos - dos impactos de bala, y sobre todo en circunstancias de que no se extrajeron proyectiles o fragmentos de proyectil (esquirlas), tanto del cadáver como del sitio del suceso. Por ello, llama la atención que no se hubiesen practicado análisis radiológicos previos a la autopsia para detectar la presencia de proyectiles y esquirlas metálicas en el cráneo, principalmente dado la dificultad que implicaba explorar unos restos de tejido polifracturados, lacerados y fragmentados. A pesar de que el informe de autopsia describe múltiples esquirlas, éstas nunca fueron sometidas a ningún tipo de análisis. No obstante lo anterior, es posible establecer las siguientes consideraciones técnicas sobre la base de las características de las lesiones descritas: 1) La existencia de un orificio de salida de aspecto redondeado en la zona posterior de la bóveda craneana supone la salida de un proyectil balístico que no ha sufrido mayores daños por deformaciones o desviado significativamente su eje de rotación, por lo cual una lesión circunscrita a un orifico de salida redondeado, no es característica y concordante con un proyectil que ha impactado numerosas estructuras de alta resistencia como son los huesos de la mandíbula y base de cráneo durante su recorrido de penetración, con alta resistencia a su penetración desde el inicio de su trayectoria. Por el contrario, el orificio de salida redondeado en la zona parietal posterior de la bóveda craneana es compatible con un segundo proyectil, de mediana o alta velocidad, disparado a distancia, que haya penetrado directamente en el cráneo, en un trayecto lineal, encontrando menor resistencia a su paso, sin sufrir cambios en su eje de rotación y sin mayor deformación estructural, concordante con un proyectil que ingresa por vía frontal.

 

2) El estallido de cráneo es explicable y concordante con una lesión provocada por un proyectil de alta velocidad, el cual se desestabiliza al rozar o chocar con estructuras óseas, por ello no dejan orificios redondeados sino grandes cavidades o desgarros, producto del estallido del cráneo, lo cual es perfectamente concordante con un segundo disparo, como el descrito y calificado como disparo a corta distancia. A esto se le suma, la ausencia de descripción de signos de vitalidad o de infiltración hemorrágica en las lesiones submentonianas. Las consideraciones anteriores refuerzan la ocurrencia de a lo menos dos impactos de bala penetrantes en cráneo, en distintos lugares, pudiendo corresponder a armas de fuego diferentes.

 

         La información oficial presenta al cadáver del Presidente Salvador Allende Gossens, tendido en un sofá con un arma de fuego de cañón largo, en donde la imagen fotográfica permite detallar que el arma en un fusil de guerra que ha sido colocado en forma perpendicular al eje principal del cuerpo, en forma transversal apoyada sobre el dorso del antebrazo derecho y abdomen, con el cadáver inclinado parcialmente hacia el costado derecho, con las extremidades superiores alineadas paralelas al tronco y las extremidades inferiores hiperextendidas en línea recta y parcialmente separadas entre sí, con la planta de la suela de ambos zapatos rotados hacia fuera y ligeramente apoyados en el borde externo de los talones, en una posición que deja en evidencia la movilización post-mortem de su cuerpo. De acuerdo al Croquis Nº 15254 de la Policía de Investigaciones de Chile, que se fabrica de acuerdo a una versión verbal y no directa del cuerpo y arma, que denominan “posición primitiva del arma”, el arma es dibujada con el cañón apuntando hacia arriba en dirección al hombro izquierdo y situada entre las piernas apoyada en el piso, señalándose por distintas declaraciones oficiales que el arma utilizada correspondería a un fusil AK-474.

 

4.-El modelo AK -47 (Avtomat Kalashnikova Obrazats) es un rifle de asalto, desarrollado en 1947 por Mijaiel Kalashnikov en la ex Unión Soviética, que posee un calibre de 7,62 mm, con cartuchos de 7,62 x 39 mm, cuya longitud total es de 870 mm, con una longitud de cañón de 415 mm y cuyos proyectiles desarrollan una velocidad inicial de 715 m/s, con capacidad de cargador de 30 cartuchos y rango de fuego efectivo de 400 metros.

 

 

El gatillo de este fusil semiautomático se localiza aproximadamente a 543 mm de la punta del cañón, lo que representa la distancia mínima para poder dispararlo en caso de una descarga autoinfligida. Por lo que la distancia del gatillo se encuentra al alcance de su activación por los dedos y manos de un individuo adulto promedio cuando se considera la distancia mínima de separación entre la región submentoniana y la mano, en base a la máxima extensión de la extremidad superior que en promedio mide entre los 550 mm y 600 mm desde la axila hasta la muñeca, lo que permitiría la posibilidad de un disparo con el cañón apoyado directamente en la región submentoniana.

 

Considerando que el AK-47, es un arma semi-automática de disparo múltiple, que puede ser cambiada a modo de disparo único, resulta ciertamente atípico, que en caso de una acción suicida, se cambie del modo de disparo automático al modo de disparo único, puesto que la sucesión de proyectiles que emergen a gran velocidad en modo automático, por ráfagas, con solo apretar el gatillo puede disparar hasta 10 proyectiles por segundo, lo que en modo automático otorga una mayor certeza de efecto mortal, que en el modo de disparo no automático, con disparo de proyectil único cada vez que se jala del gatillo.

 

Por otro lado, el orificio de entrada a nivel submentoniano, no demuestra la existencia de indicios que indiquen la penetración sucesiva de múltiples proyectiles de alta velocidad por esta vía, sin que existan indicios que vinculen directamente a un arma específica con los proyectiles responsables del daño. En el caso en particular respecto al arma que fue puesta sobre el cuerpo sin vida de Salvador Allende Gossens, llama la atención que no exista información documental que demuestre que dicha arma haya sido sometida a algún tipo de análisis pericial, procedimiento indispensable para una correcta valoración, y sobre lo cual a su vez no existe a su vez pronunciamiento analítico respecto al tipo de arma responsable de las lesiones en el informe de autopsia.

 

RECOMENDACIONES A partir de las observaciones efectuadas se recomienda la realización de un segundo análisis forense de los restos a fin de establecer con precisión la causa y naturaleza de la muerte y los elementos que han originado las lesiones, en cuyo contexto se debieran realizar pruebas de vitalidad de lesiones; estudios de residuos de pólvora y reconstitución del cráneo a fin de evaluar las fracturas, orificio y trayectos balísticos, conjuntamente con los estudios genéticos de identificación de los restos. Asimismo sería del mayor interés pericial contar con la totalidad del material documental y fotográfico contenido en el expediente que contiene el sumario instruido por la Primera Fiscalía Militar, en cuyo contexto se ordenó la realización de la autopsia del Presidente Salvador Allende y la investigación llevada a cabo por la Policía de Investigaciones de Chile.

 

CONCLUSIONES MÉDICO LEGALES De acuerdo a las descripciones y consideraciones precedentes se establece el siguiente dictamen médico legal:

 

1º Las lesiones descritas en el informe de autopsia del Presidente Salvador Allende Gossens, no son compatibles con un disparo de tipo suicida.

2º Se constata la existencia de a lo menos dos impactos de bala ocasionadas por armas de fuego diferentes, uno que provoca un orificio de salida redondeado en la zona posterior de la bóveda craneana y el otro que hace estallar el cráneo.

 

3º Dado que no se describen signos de vitalidad en la herida submentoniana, es posible concluir que se trata de una herida post-mortem.

 

4º Se confirma que el disparo en región submentoniana corresponde a los llamados de corta distancia, lo que demuestra que no ha sido un disparo efectuado a boca de jarro o con apoyo, y por tanto no corresponde a una lesión típica de tipo suicida.

 

5º Se recomienda altamente la realización de un segundo análisis forense de los restos por expertos a fin de establecer con precisión la causa y naturaleza de la muerte. Es cuanto tengo que manifestar, en descargo de la misión encomendada, en Santiago de Chile a los 4 días del mes de septiembre de 2008.

 

Médico Cirujano Master en Medicina Legal Experto en Medicina Legal y Forense

 

Dr. Luis Orlando Ravanal Zepeda

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ANEXOS

 

Anexo 1

 

Foto de los restos del Presidente Salvador Allende, tomada el 11 de septiembre de 1973, por fotógrafo forense de la Policía de Investigaciones, en el Salón Independencia, del Palacio de La Moneda.

 

 

Anexo 2

Croquis N° 15254, del planimetrista Alejandro Ossandón Carvajal, de la Policía de Investigaciones, incluido en el libro La Conjura, de la periodista Mónica González, Ediciones B Chile S.A., año 2000, pág. 14, según versión del doctor Patricio Guijón Klein.

 

 

Anexo 3

 

Foto 1416/73-W, correspondiente al cuerpo de Salvador Allende, del Cuadro Gráfico Demostrativo, de Investigaciones, Fuente: La Conjura, pág. 15, Mónica González, Ediciones B Chile S.A., año 2000.

 

 

Anexo 4

 

Copia de original del Informe de Autopsia N° 2449/73, de 11 de septiembre de 1973, que aparece publicado en el sitio web: http://www.despiertachile.cl/

 

 

 

ANEXO 5

 

Acta del Peritaje de la Policía de Investigaciones de Chile, de la sección Química y Física Forense del Laboratorio de Policía Técnica, citado en libro “Las muertes de Salvador Allende. Una investigación crítica de las principales versiones de sus últimos momentos, de Hermes H. Benítez, RIL editores, ISBN: 956-284497-8, año 2006.

 

 

ANEXO 6

En la Cuarta Subcomisaría, dependiente de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Chile, en su servicio de guardia del día 11 al 12 de Septiembre de 1973, folio N°31, párrafo N°1 se puede leer la siguiente constancia: "16,20 hrs........Suicidio del Presidente de la República Dr.Salvador Allende Gossen. A la hora marcaba el margen, personal de la Guardia de esta Unidad, Detective 1º Julio Navarro Labra, asesorado por el Inspector Pedro Espinosa Valdés de esta Brigada de Homicidios y peritos balísticos: Jorge Almazabal Mardones y Carlos Dávison Letelier , planimetrista: Alejandro Ossandón Carvajal, fotógrafo forense: Enrique Contreras Riquelme, todos del Laboratorio de Policía Técnica de Investigaciones y el experto en huellas Héctor Henríquez Carvajal, en cumplimiento de órdenes impartidas por el General Sergio Arellano, del Ejército de Chile, se trasladaron a la calle Morandé Nº 80, en cuyo segundo piso, en un salón que corresponde al llamado "La independencia", de 11,35 metros por 6,00 metros ubicado en el ala nor-oriente del Palacio, se constató el suicidio con arma de fuego del Presidente de la República, Excelentísimo Señor Doctor Salvador Allende Gossen. Yacía sentado sobre un diván de terciopelo, de color rojo gránate, adosado al muro oriente del palacio, entre dos ventanales que miran hacia la call e Morandé, con la cabeza y el tronco levemente inclinados hacia el lado derecho; miembros superiores ligeramente extendidos; extremidades inferiores, extendidas y un tanto separadas. Ropas en orden cuyas características son las siguientes: "Chaqueta de tweed color gris, abotonada en el botón inferior de dos que tiene la prenda; pulover de cuello subido gris con figuras geométricas parduscas; camiseta sport blanca; pantalones color marengo; calzoncillos blancos; y bajo éstos, slip del mismo color; zapatos de color negro; calcetines strech de color azul; cinturón de cuero de color negro. Al registro de sus vestimentas, en el bolsillo superior izquierdo de la chaqueta se encontró un pañuelo de seda de lunares rojos con fondo azul; en el bolsillo izquierdo del pantalón se encontró una llave marca "Fllod"; un papel en blanco con membrete que se lee "Presidencia de la República Edecán", bajo esta leyenda un número escrito a mano de teléfono Nº 484209. En su muñeca izquierda, un reloj de metal blanco con pulsera del mismo color, marca "Galga Coultreh ", automático, Nº1.298.766, con dos calendarios en la pulsera metálica, del año 1973, de propaganda "Panamtur". Se observó un fusil ametralladora Nº 1651, sin marca visible, extendido en la parte del cañón y el mecanismo de disparo apoyado en el sillón y el resto, culata abatible apoyadas en el antebrazo y en la región abdominal. En la culata de madera, en la tapa izquierda una placa de metal amarillo, de forma rectangular que se lee "a Salvador de su compañero de armas. Fidel Castro". "Al examen externo policial, se observó en la región mentoniana una herida erosivacontusa, estrellada que corresponde a orificio de entrada de proyectil, en cuyos bordes se aprecia discreta cantidad de halo carbonoso. En el arco sup erior ciliar derecho, otra herida al parecer de salida de proyectil o de esquirla ósea. En la región del parietal izquierdo, herida de salida de bala que produjo estallido en la bóveda craneana. De estas heridas, ha escurrido masa encefálica y gran cantidad de sangre que ha impregnado la chaqueta en su parte delantera, hombro y posterior del hombro derecho. Hay fractura con minuta en el maxilar superior, inferior fractura nasal y frontal. " A su lado izquierdo, a la altura del muslo y sobre el cojín un pedazo de masa encefálica. Livideces instalándose en el plano correspondiente. Rigidez incipiente a la altura del maxilar. Data de muerte aproximada al término del examen finalizado a las 18 horas, se estimó en cuatro horas y media y su causa probable: "traumatismo cráneo encefálico, por herida de bala de tipo suicida". "A la inspección ocular del sitio del suceso, se observó que en este sofá el cadáver aprisiona con su codo izquierdo un casco de acero superpuesto en uno de fibra, con iniciales interiores manuscritas con lápiz de pasta color azul: "JMP"; el barbiquejo desabrochado, en sus bordes interiores se observan manchas de sangre por chorreo y contacto; también restos de masa encefálica, trozos de cabello y varios fragmentos de esquirlas óseas. Inmediatamente al lado izquierdo del casco, un cargador de 25 cartuchos (descargado), de metralleta, sobre su base enumerada del 10 al 25 y de 5 en 5, en el que existen varias manchas de sangre por salpicaduras, restos de masa encefálica y fragmentos de esquirlas óseas. "Bajo el cadáver, entre los glúteos y parte de la región posterior, un abrigo de color beige el que también se encuentra manchado con sangre por escurrimiento. Sobre éste sillón y colgando desde el muro correspondiente, hay un gobelino de gran tamaño, que representa una escena medieval agrícola donde se aprecian innumerables restos de masa encefálica con trozos de cabello en toda su extensión hacia arriba y ligeramente en ángulo a la derecha de este gobelino, en su parte más alta y han manchado el muro hasta la esquina nor-oriente del ventanal que allí existe en una altura aproximada de 3,50 metros. "Continuando con la inspección se observó, que en el sillón, sitio del suceso, de 11,35 metros de largo por 6,00 metros de ancho, tiene tres puertas d e acceso, cada una de dos batientes. Una de ellas en el muro norte dirigida hacia la calle Moneda; otra en el muro poniente casi al llegar al muro norte y la última en el muro sur y muy próxima al ventanal sur del salón. "El piso de este salón se encuentra en su totalidad cubierta por una alfombra color beige. El mobiliario está compuesto de cuatro sillones y un sofá, de cuatro cuerpos tapizado en felpa amarilla que ocupan la parte central del salón; inmediatamente al frente del sillón que en que yacía el cadáver del Presidente. El sofá adosado al muro poniente, a ambos lados de éste, dos lámparas de pié, de madera tallada. En el borde superior del respaldo, en uno de los cuatro cojines, a nivel de la costura, existe una quemadura de forma irregular, que circunda a un orificio y sobre éste un proyectil presumiblemente calibre 7 o 7,62 milímetros. Sobre éste y enclavado en el muro se encuentra un cuadro que representa "La Jura de la Independencia" que tiene en su borde inferior una placa metálica que dice: "Original de Pedro Subercaseux" "Donado por los herederos de Miguel de Zañartu Iñiquez" en cumplimiento de su voluntad. Al centro de éste conjunto de sillones en el piso, hay una alfombra de regular tamaño, de fondo rojo oscuro y sobre ésta próximo al sofá, dos esquirlas óseas de forma irregular y de regular tamaño. Completan el menaje de esta sala, un biombo de color rojo ubicado al frente y próximo a la puerta sur, que da a un gran comedor. Hacia el poniente de éste biombo y adosado al muro sur, un mue ble tipo closet, con cajonera de estilo muy antiguo. "En el piso y muy próximo a la puerta sur ya descrita, a 30 cms., del muro del mismo lado y a 80 cms., de la ventana sur oriente , dos vainillas calibre 7 o 7,62mm. "El Arma encontrada en el sitio de suceso con su cargador puesto, quedó en poder del General de Ejército don Javier Palacios, para ser remitida a la Fiscalía Militar. Se deja constancia que esta arma no fue descargada por insinuación del perito balístico Sr. Carlos Dávison; de modo que se ignora el número de cartuchos que había en su cargador y si había algún cartucho en su recámara. A éste fusil se le efectuó el peritaje correspondiente en huellas. "De las informaciones proporcionadas por el personal militar, ubicado en el lugar de los hechos, se logró establecer que el Médico de la Presidencia de la República, Dr. Patricio Guijón Klein, que en el momento de ocurrir los hechos, se encontraba en la sala próxima a la puerta, ubicada en el muro poniente, con la intención de salir del salón. Al sentir el estampido, se habría dado vuelta y percatado que el Presidente se había disparado con el arma anteriormente descrita; fusil que según propia declaración quedó entre las piernas del mandatario, con la culata apoyada en el piso y el cañón a la altura de la región abdominal. Por lo imprevisto de la acción y el nerviosismo lógico de la situación, tomó el fusil y lo dejó en la posición que en definitiva fue encontrado y fijado por funcionarios de esta brigada de Homicidios. No se le tomó declaración al Dr. Guijón por no entorpecer las averiguaciones del interrogatorio a que será sometido por la Fiscalía Militar. "El General de Ejército don Javier Palacios, manifestó que al ser informado del hecho y concurrir a constatarlo, había encontrado en el piso, sobre la alfombra, a los pies del cadáver, un par de lentes ópticos marca "Mustang", Nº 52022, con marco plástico de color oscuro. Las especies descritas anteriormente que componen los efectos personales del Presidente Dr. Salvador Allende; el arma, instrumento del delito, el proyectil y las vainillas, fueron entregadas al General Sr. Palacios, el que haría remitirlos a la Fiscalía Militar.

 

"De los dorsos de ambas manos del cadáver, el perito balístico Carlos Dávison extrajo muestras de nitratos carbonosos para el análisis correspondiente; muestras que quedaron en su poder, de cuyo resultado dará cuenta directa a la Fiscalía Militar. "En los momentos que se practicaban esos exámenes e inspección, el fuego circundaba por sus costados este salón y por consejo del Cuerpo de Bomberos que allí se encontraban tratando de sofocar el siniestro; estas inspecciones oculares se hicieron con premura, de manera que no permitió hacer un examen prolijo del lugar mismo en busca de otro proyectil, ya que por la cantidad de vainillas se presume la existencia de otros. Con el objeto de agotar ese trámite, se solicitó al General Palacios fuera cerrado éste salón si la acción del fuego así lo permitía para continuar mañana con este rastreo e inspección ocular. Además, la fal ta de luz artificial no permitió más prolijidad en el trabajo policial".

 

Informe del sitio del suceso de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de Chile (publicado en el sitio web: http://www.despiertachile.cl/)

 

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