Blogia
Máximo Kinast Avilés

CARTA A BARAK OBAMA

Adolfo Pérez Esquivel


Sr. Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica,

Don Barak Obama

 

                                 Reciba el fraterno saludos de Paz y Bien

                                  En primer lugar desearle mucha fuerza y esperanza para el pueblo norteamericano y el mundo.

                                  Después de un arduo recorrido  ha logrado superar una etapa en su vida política y comenzado  una nueva al asumir la Presidencia de  EE.UU. de Norteamérica,  que le plantea fuertes desafíos para la superación de conflictos, guerras y recuperar espacios perdidos. Usted tiene conciencia que ha llegado al gobierno, pero no al poder.

                                  El sistema de dominación ha desarrollado la capacidad de reciclarse y mimetizarse, utilizando estrategias y presiones para domesticar y someter a los gobernantes. Hay pueblos y gobernantes que no se dejan domesticar y tienen la capacidad de la resistencia y luchan por su libertad. Pero lamentablemente hay quienes se someten a ser colonizados y gobernados por los más fuertes y son domesticables como los cachorros que esperan que el amo les tire un hueso y en agradecimiento mueven la cola.

                                  En los días que lleva frente al Poder Ejecutivo se habrá dado cuenta que una cosa es querer y otra poder, que la buena voluntad no es suficiente.                                

Lo que su gobierno  quiera hacer  enfrentará  serias dificultades  con la resistencia de los que tienen el poder real y  que deciden aquello que le dejarán hacer. Deberá romper los condicionamientos y presiones para aplicar políticas superadoras en bien de su pueblo que espera que asuma  asignaturas pendientes, como la pobreza, el desempleo, el analfabetismo, la calidad de vida.

                                No es un camino fácil y usted sabe que para lograrlo debe recuperar la credibilidad maltrecha en muchos años de desgobierno que le han dejado. El pueblo le reclama retornar a los principios y valores éticos que son la base fundacional de ese gran país. Un paso importante en esa dirección es cerrar definitivamente  la cárcel en Guantánamo y la base militar que EE.UU. tiene en Cuba.

                                La pregunta es: ¿Realmente se cerró el centro de torturas o es solamente una expresión de deseos?  ¿Su gobierno está dispuesto a devolver a Cuba la base militar en Guantánamo, como bien sabe , es una  ocupación  ilegítima,  y levantar el bloqueo inmoral e injusto contra  el pueblo cubano, y también revisar situación de los cinco prisioneros cubanos en EE.UU. sometidos a un juicio infame con jueces proclives a las presiones o cómplices?.  Usted señaló que su gobierno sería de diálogo, incluso con aquellos países que no comparten sus mismos criterios y opciones políticas. Es el momento de hacerlo guiado por el  derecho de Verdad y Justicia.

                                  Es urgente desterrar definitivamente la tortura en  EE,UU, así como en Abu Grhaib, en Irak y en Afganistan, aplicadas por soldados de  Estados Unidos y sus aliados. Son prácticas aberrantes  que ofenden a la humanidad. Toda persona culpable o no, tiene derecho a  un juicio justo y a ejercer el derecho a  su defensa, y  a  no ser tratada en forma inhumana, cruel y degradante, violando las bases fundamentales del derecho.

                                 Es preocupante que una de las primeras medidas de su gobierno haya sido ordenar  bombardeos en Afganistán, matando población civil ,según informa el diario pasquitaní The News (25-1-09), bajo el pretexto de que son “terroristas”  y decida enviar 30 mil soldados más para “defender la democracia”. Hay que tener cuidado con las palabras vaciadas de contenido. ¿ De qué democracia habla señor Presidente?

                                  No repita los errores de Vietnam. ¿Recuerda a Brian Wilson, “héroe de guerra de Vietnam”? que, asqueado de tantas muertes y mentiras , se rebela a ser cómplice de las masacres y  con coraje denuncia al gobierno y al ejercito de su país por las atrocidades cometidas por las  “bombas racimo” arrojadas sobre la población civil vietnamita. Brian es la conciencia del pueblo norteamericano, asumiendo sacrificios, y  trabajando para construir la Paz.

                                  Ahora,  las bombas racimo las arrojan sobre el pueblo iraquí recurriendo a la mentira y a la desinformación. ¿Qué ha cambiado? Thomas Merton decía: “Vivimos bajo la tiranía de la mentira que se confirma en el poder y establece un control cada vez más completo sobre los hombres...”.

                                 Usted, como senador, se opuso a la guerra contra Irak, sabía de las mentiras y falsedades sobre la que se basó la administración que le precedió y que   la Cámara de Representantes votó asumiendo dichas falsedades.

                                  Me recuerda a ese antiguo proverbio zen que dice: “El loco corre al Este y su guardián corre al Este; ambos corren al Este pero con intenciones diferentes”.

Tendrá que descubrir el camino y saber hacia donde corre, Señor Presidente, desde la Casa Blanca. Espero que no sea hacia la  negación de la humanidad.

                                 Su actitud como senador fue digna, tuvo coraje y decisión política que ahora necesitará fortalecer para lograr la unidad y la paz en su pueblo y en otras partes del mundo donde los EE.UU. se ha involucrado en guerras y conflictos. Si no tiene Paz en su mente y corazón, no podrá poner paz en su país y contribuir a la paz en el mundo.

                                 La herencia que debe asumir es compleja, como la alianza incondicional con Israel, en lo económico, militar y político, en el conflicto contra el pueblo palestino desde hace 60 años. Ni  Republicanos ni Demócratas  han logrado poner fin al baño de sangre entre los dos pueblos, que debieran compartir “La Tierra Santa” como patrimonio de la humanidad y que el odio, las divisiones, los intereses económicos y políticos, los fundamentalismos,  han convertido en “Tierra de Sangre, sufrimiento y muerte”. ¿Hasta cuando?

                                 Todo pueblo tiene derecho a su existencia, soberanía y libertad, valores y espiritualidad. Al pueblo palestino se le niegan sus derechos, se le priva de la libertad y  soberanía, y  después lo acusan de “terrorista”. ¿ Quienes son los terroristas? Usted bien lo sabe.

                                Para los que detentan el poder dominación, la guerra y la droga son un gran negocio que no paga impuestos, teniendo libertad para decidir sobre la vida y la muerte de los pueblos. Han desterrado a Dios de sus conciencias y de la vida.

                                 Hay que optar. La pregunta es si su gobierno tendrá políticas superadoras al conflicto o será más de lo  mismo con cierta cosmética progresista. O  asumirá el desafío histórico de alcanzar a construir la Paz, los valores y el derecho de los pueblos.

                                 Tenemos expectativas. Tengo que decirle que soy un pesimista esperanzado, creo que siempre está  la luz que nos ilumina el camino.

                                  El hermano Luther King decía “Yo tengo un sueño”. Hablaba del sueño que todos tenemos,  y  que queremos que sea una realidad para todos y todas.

                                 Sr. Presidente, sus pasos, su conciencia, sus actos, irán escribiendo día a día la revolución de la Paz o el camino de ser domesticado por los poderosos, como un cachorro. Esperamos que sus decisiones sean las correctas.

                                  Le envío un fraternal abrazo y le reitero el saludo de Paz y Bien.

Adolfo Pérez Esquivel

Buenos Aires, 9 de febrero del 2009 

0 comentarios