HOMENAJE AL PUEBLO MAPUCHE
19 de Junio, 19:30 hrs.
VHS Hietzing.
Beto, Grupo Atacama
ABOGADO MAPUCHE, ACUSADO DE PREVARICACIÓN (COMO AL JUEZ GARZÓN)
Enviado por Beto:
La situación en las Tierras ancestrales, se está tornando cada vez más dictatorial. Algunos ya la estan catalogando de dictadura-escondida, pero creo que ni siquiera es tan escondida cuando no hay día que no sea detenido un Mapuche, con las acusaciones mas absurdas, por lo que la persecución política practicada al Mapuche, hace ya mucho rato es un hecho que ni siquiera hay que demostrar.
La represión policial, judicial y política está instalada y con todas sus letras. Mas cuando el Empresario General de Chile anunció, care´e palo, ayer 21 de Mayo, reforzamiento y mas policías de GOPE y PDI para la zona de la Araucanía.
La detención de este abogado Mapuche, por prevaricación, no despierta ni una sola nota en la prensa chilena.
Prevaricación según el diccionario, significa: Delito que cometen los funcionarios públicos al faltar, a sabiendas o por ignorancia inexcusable, a las obligaciones y deberes de su cargo.
Que fue lo dijo o lo que hizo, este abogado Mapuche? Dicho a grosso modo, plantear que de acuerdo a tratados como el de Tapihue de 1825, todo lo acometido de ahí para adelante por el Estado chileno y sus agentes, al sur del río Biobío era ilegal.
Por eso perfectamente podía hablarse de “actos de piratería” y de “genocidio” la Ocupación de la Araucanía en la mal llamada “Pacificación de la Araucanía” a manos de Cornelio Saavedra por orden del Estado Chileno.
De ello ha acusado al Estado chileno con sendas presentaciones que siempre han obtenido como respuesta, el silencio... silencio hasta ahora, que deciden detenerlo y acusarlo de Prevaricación. Vieja palabra, pero muy de moda y que se usa para denostar a quienes, escarbando en la historia quieren denunciar actos genocidas del pasado y por supuesto juzgar a los implicados en esas matanzas.
Así tendríamos que a los “heroes” de la “Pacificación de la Araucanía” habría que tratarlos de genocidas y asesinos directamente. Y eso no le gusta a los gendarmes del pensamiento.
Por eso acallan detrás de las rejas y acusan de faltar a las obligaciones y deberes de su cargo, a quienes denuncian con argumentos los hechos.
Y como las leyes que están hechas para servir a las clases dominantes (y perdonen la terminología, porque para muchos la lucha de clases desapareció, pero hay que lo vivita y coleano que está) encarcelan al abogado Mapuche, acusándolo de prevaricación (como a Garzón), como a cualquiera que quiera descorrer el velo que cubre la historia, porque quien lo descorra o debe guardar silencio o debe ir preso.
Lo curioso es que ahora no sólo hay que guardar silencio sobre el pasado sino también sobre lo que ocurre en el presente. Nada es casual en la Araucanía.
Mas abajo el artículo.
Saludos
Beto
LA CAUSA MAYOR DEL ABOGADO JOSÉ LINCOQUEO:
¿Un Garzón, Mapuche?
Fernando Ulloa Valenzuela*
19 de mayo de 2010
Me enteré por los diarios esta fría mañana de día miércoles, que el abogado mapuche José Lincoqueo Huenuman, hombre mayor avecindado en Temuco, había sido detenido.
Me preocupé especialmente de este jurista proveniente de los territorios cholcholinos, dada su avanzada edad, su estado de salud, las posibles condiciones de la detención y lo que implica para su familia. Mal que mal este hombre viudo, es también un pilar para sus hijos y su nieto.
Me molestó además, ver todo lo que la prensa no decía. Se resumía allí lo sucedido en los últimos 2 años, de manera bastante escueta por cierto, muy al estilo inculcado en las universidades sureñas: “diga poquito, no ocupe mucho espacio”.
Claro está, que nada anotaban de la persecución sistemática al abogado Lincoqueo y el menoscabo a su figura.
No había mención alguna –por ejemplo- del saqueo que sufrió su oficina de calle Montt casi al llegar a Aldunate, en Temuco, el año pasado.
Cuando “desconocidos” (esos desconocidos que curiosamente hacen distinciones entre mapuches y chilenos para actuar), entraron, robaron y destrozaron materiales. Como mensaje subliminal iba un: “deja de expresarte”.
Pues le destruyeron inclusive una antigua máquina de escribir, además del computador. ¡Aquella vez se llevaron incluso sus diplomas!
Al parecer, esos “desconocidos” buscaban los documentos de los Parlamentos. ¿Cuáles Parlamentos? Esas alrededor de 30 ceremonias que los mapuches celebraron a lo largo de siglos con los españoles, para normar la convivencia y acordar entre otras grandes cosas, respeto mutuo.
Lo que justamente reclaman los mapuches que el Estado chileno no ha hecho. El abogado Lincoqueo se dio a la tarea de recopilarlos y desde la perspectiva jurídica, ponerlos en contexto. Eso incomodó a muchos y sorprendió a varios más.
Señala la prensa que el año 2008 fue inhabilitado en sus funciones, por lo tanto toda presentación posterior sería un delito. No señala la prensa la forma en que se inhabilitó al abogado, si es que ello tuvo lugar, si se le dio aviso o qué incidió en ello.
Se le condenó el año 2002, de igual forma que a Pascual Pichun y Aniceto Norín, por ser el asesor jurídico y supuestamente incitarlos a cortar madera, cometer actos violentos y ocupar indebidamente terrenos en Temulemu, proximidades de Traiguén.
El año 2001 se calificaba de “curiosos” sus argumentos; él manifestaba grosso modo, que de acuerdo a tratados como el de Tapihue de 1825, todo lo acometido por el Estado chileno y sus agentes, al sur del río Biobío era ilegal.
Por eso perfectamente podía hablar de “actos de piratería” y no se complicaba para mencionar el concepto “genocidio” al referirse a la Ocupación de Araucanía de manos de Cornelio Saavedra. De ello ha acusado al Estado chileno con sendas presentaciones que obtuvieron como respuesta, silencio.
Ya en el año 1999 se había hecho una presentación en la ONU, donde se dejaba de manifiesto las amenazas de muerte que había recibido el abogado mapuche Lincoqueo, fue en el 17° Período de Sesiones en Ginebra, del 26 al 30 de julio de ese año.
Tiempo después se haría conocida su iniciativa: El Centro de Estudios de Derecho Indiano y tomarían fuerza las acusaciones contra las forestales, por apropiación indebida de miles de hectáreas.
Por estar incomodando y diciendo verdades desoídas (que además nos han hecho creer ilógicas, extemporáneas y fuera de lugar), hoy lo detienen preventivamente y por alrededor de 45 días, mientras se hagan las diligencias, bajo los cargos de estafa y prevaricación.
¿No es lo mismo que achacan al juez Garzón en España? ¿No es similar estudiar los actos del franquismo y los actuaciones pasadas del Estado chileno? José Lincoqueo fue invitado también a la Península, a compartir sus argumentos, hace algunos años.
Los que tenemos un poco más de memoria y cultivamos la disciplina histórica, sabemos que similares imputaciones se hicieron a Manuel Aburto Panguilef entre los años 1930 y 1940, quien finalmente fue relegado en el Norte; claro que en esos tiempos se intervenía cartas en vez de teléfonos y se enviaba la información por telegramas cifrados.
El mismo Orelie Antoine de Tounens , ese rey francés de Araucanía y Patagonia de la segunda mitad del siglo XIX, que nos presentaron como “loco”. Era también abogado y tenía argumentos bastante lógicos; en oposición a la medicina y los diagnósticos dados por aquel entonces. La locura, como han indicado los autores de la segunda mitad del siglo XX, es una construcción.
Es loco el que pone en riesgo algo. En Chile es loco, quien cuestiona a las supuestas verdades del Estado y es loco o “resentido” quien se hace cargo del pasado.
Mire usted las paradojas, le diría a un historiador antiguo: los mapuches acusados de flojos son procesados por trabajar por su gente.
La causa mayor del abogado Lincoqueo es la libertad del Pueblo Mapuche, su Pueblo. Por eso y no por otra cosa lo detuvieron e intentan acallarlo. Nada es casual en Araucanía. Hablar con claridad es también considerado una locura y un riesgo.
*Fernando Ulloa Valenzuela
Licenciado en Historia
Universidad de Chile
::::::::::::::::::::::::::::::::
Beto
lugar_beto@yahoo.es
Por: Familia Catrileo Quezada
El próximo miércoles 19 de mayo, a las 11 hrs, se verá en la Corte Marcial de Santiago*, la apelación por parte de la familia Catrileo Quezada al fallo del juez militar de Valdivia que sentenció a firmar durante 24 meses al cabo del GOPE de Carabineros de Chile Walter Ramirez, por el homicidio de Matias Catrileo el día 3 de enero del año 2008.
Ese día, un grupo de comuneros mapuche hicieron ingreso a un potrero distante a 2 kms de las instalaciones del fundo, para simbolizar la reivindicación de tierras que les pertenecieron y de las que fueron despojados.
Eran las seis de la mañana, cuando una unidad del Fuerzas Especiales de Carabineros de Chile apostados en las cercanías, ingreso al potrero donde estaban los comuneros y empezaron a disparar. Cuando los comuneros se retiraban del lugar, el Cabo Walter Ramirez, oculto detrás del vehículo policial, apuntó con su subametralladora desde una distancia de no más de 30 metros a la espalda de Matias y disparó.
La bala atravesó el cuerpo y la mano de Matías, que siguió corriendo alejándose del lugar, y antes de salir del predio, cae a una zanja donde fallece instantáneamente.
El fiscal militar después de una investigación de más de 18 meses, encontró culpable al Carabinero Walter Ramirez por violencia innecesaria con resultado de muerte, solicitando al Tribunal Militar de Valdivia un castigo de 10 años de cárcel.
El juez militar de Valdivia, el General de Ejército Eleuterio Ramírez, acogió la tesis del fiscal militar, sobre la culpabilidad del Carabinero-Asesino, pero disminuyó de 10 años de cárcel a una pena remitida con firma durante 24 meses, situación que fue apelada a la corte marcial por la familia Catrileo Quezada.
Repudiamos la impunidad de los crímenes cometidos por Carabineros de Chile contra los jovenes mapuche Alex Lemun; Jaime Mendoza Collio y Matias Catrileo.
Asimismo rechazamos la persecución, tortura y encarcelamiento a los comuneros mapuche por parte del Estado, la utilización de los testigos sin rostro, la aplicación de la ley antiterrorista, y el ultraje a mujeres y niños mapuche.
Familia Catrileo Quezada.
*La Corte Marcial de Santiago está ubicada en los Tribunales de Justicia, en Compañía 1140, entre Bandera y Morande.
---
LaOtraVoz
Publica con nosotros escribiendo a contacto.laotravoz@gmail.com
COMUNICADO
La comunidad Juan Paillalef de la comuna de Cunco, comunica a la opinión publica nacional e internacional los siguientes:
1.- El Werken Antonio Cadin Huentelao después de haber estado 3 años y 6 meses encarcelado fue dejado en libertad condicional con fecha 06 de mayo del presente año, con firma los días domingo en la cárcel de Temuco donde permaneció recluido durante todo este tiempo. Cabe señalar que el Werken debió haber obtenido esta libertad en el mes de Noviembre del año 2009, situación que le fue negada por los jueces del Tribunal de Conducta de la Corte de Apelaciones de Temuco, razón por la cual interpuso un Recurso de Protección en contra de esta comisión ante el máximo tribunal de Temuco, quien le dio la razón en el mes de Enero del presente año; el actuar burocrático de la justicia chilena recién el día jueves 06 de Mayo se le otorgo la libertad.
2.- La comunidad estudia los antecedentes para interponer una demanda en contra del Estado de Chile por el prolongado encarcelamiento de nuestro Werken teniendo presente la vulneración de derechos en que fue objeto nuestra autoridad tradicional por parte de los jueces quienes juegan con la libertad de las personas, en este caso con nuestro Werken Antonio Cadin Huentelao.
3.- Por lo anterior expuesto se demuestra la clara persecución judicial y política hacia los comuneros Mapuches encarcelados por el Estado Chileno; es la suerte que le espera a todos los hermanos Mapuche que se encuentran en las distintas cárceles del Estado Chileno
Comunidad Juan Paillalef
Libertad a todos los presos políticos mapuche
¿SIGUE PÉREZ YOMA, COMO MINISTRO? PROTEGIENDO SUS TIERRAS, MILITARIZANDO EL SUR CON LOS IMPUESTOS QUE PAGAMOS LOS CHILENOS.
¡OTRO MUNDO ES POSIBLE! A POR ÉL SIN MIEDOS COMO ENSEÑÓ GANDHI A SU PUEBLO.
Nilda
Date: Mon, 19 Apr 2010 18:18:54 -0400
From: quimantu@ceprinet.cl
To: eltallerdezona@gmail.com
Subject: [Fwd: [Fwd: REPUDIEMOS LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS MAPUCHE...tod@s a la UNICEF EL MARTES]]
MANIFESTACIÓN MAPUCHE
En repudio a la violencia contra niños mapuche
Pu peñi pu lamgen, en las últimas semanas hemos visto con dolor los niños y niñas mapuche han sido apresados por las fuerzas policiales. Menores de edad violentados por los aparatos represivos del Estado. Hemos visto como se encuentran recluidos algunos en el Sename y maltratados en su interior. Son los casos Luis Marileo Cariqueo, Bania Queipul, Leonardo Quijón, entre otros.....
Por estas razones, que no son sólo de ahora sino que vienen repitiéndose hace varios años, el día martes 20 de abril nos juntaremos en las afueras del METRO EL GOLF(Santiago, Comuna de las Condes) para dirigirnos a la UNICEF a manifestar nuestro repudio a estos hechos y solicitar que el organismo de Naciones Unidas emplace y condene públicamente al Estado por estos actos criminales.
MARTES 20 DE ABRIL
10:30 hrs, SALIDA METRO EL GOLF
INVITA:
Organización Mapuche Meli Wixan Mapu
(De los Cuatro Puntos de la Tierra)
http://meli.mapuches.org - meliwixanmapu@gmail.com
Andes 2647. Santiago Centro
fono celular: 08 470 44 32/ 08 878 69 28 / 09 337 66 96.
______________________
Mapuche mailing list: werken@mapuche.nl
http://mapuche.nl/cgi-bin/mailman/listinfo/werken
Admin.: rafaeljr@mapuche.nl
http://twitter.com/mapucheNL
http://www.mapuche.nl/
escrito por Azkintuwe
ElClarin.cl
El fiscal Andrés Cruz decidió llevar a juicio a 19 comuneros mapuches, en su mayoría de la Comunidad Choque. Para Llaitul, el investigador está solicitando 103 años de cárcel. En total, la fiscalía acusó de 10 delitos al dirigente, incluidos el de encabezar una asociación ilícita destinada al robo de madera y el incendio de instalaciones de la empresa forestal Mininco.
Atentado contra un fiscal, robo con intimidación, homicidio frustrado y asociación ilícita terrorista son parte de los delitos contenidos en la acusación que el Ministerio Público presentó contra el dirigente mapuche, Héctor Llaitul Carillanca, actualmente en prisión preventiva en la cárcel El Manzano de Concepción. El fiscal Andrés Cruz decidió llevar a juicio a 19 comuneros mapuches de la provincia de Arauco, en su mayoría miembros de la Comunidad Choque, acusados de "asociación ilícita terrorista". Para Llaitul, el investigador está solicitando 103 años de cárcel.
Entre los acusados figuran los comuneros a quienes el Ministerio Público sindica como responsables de un ataque al fiscal Mario Elgueta, mientras realizaba diligencias en el sector de Puerto Choque, comuna de Tirúa, ello el 16 de octubre de 2008. A juicio del fiscal Cruz, Héctor Llaitul habría sido el autor intelectual de dicho ataque, lo cual es negado por su defensa. Cabe recordar que el sector donde se registró la supuesta emboscada se encontraba por entonces fuertemente militarizado, ello debido a las continuas movilizaciones de mapuches que reclamaban derechos sobre el Fundo La Puntilla.
La Defensoría Penal no dudó en calificar como "exagerada" la petición de la fiscalía respecto de Llaitul. Así lo señaló el defensor regional del Bío-Bío, Georgy Shubert, que defiende a 5 de los imputados por el ataque al fiscal Mario Elgueta y su comitiva policial. Si bien no lleva como Defensoría Penal el caso de Héctor Llaitul, Shubert aseguró que no están de acuerdo con el ejercicio de sumar todos los delitos para sentenciar a una persona. En este caso, subrayó Shubert, la Fiscalía ha recurrido además a la aplicación de la ley Antiterrorista, al uso de los polémicos "testigos protegidos", solicitando asimismo el secreto de la investigación al magistrado, lo que limitaría el proceder de la defensa del dirigente.
Constante asedio policial
Héctor Llaitul, de profesión asistente social y padre de cinco hijos, fue detenido por la Policía de Investigaciones el 15 de julio de 2009, en la casa de su madre, en el sector de Rahue Bajo de Osorno. Llaitul estaba prófugo eludiendo diversas órdenes de detención del Tribunal de Garantía de Cañete y de la Fiscalía Militar de Concepción, que lo sindican como el autor intelectual de la emboscada contra el fiscal Mario Elgueta.
Al momento de su detención Llaitul se identificó como dirigente mapuche y denunció ser víctima de una persecución por parte del Ministerio Público en el marco de lo que denominó la "criminalización de la causa mapuche". "¡Esta es la política del Estado que persigue a los mapuches, los reprime, tortura, encarcela y asesina!", señalaría ante los medios de comunicación.
Llaitul se encontraba en libertad desde junio de 2008, cuando fue absuelto de los cargos de incendio, porte de armas y receptación por el Tribunal de Temuko. Había estado un año en prisión preventiva por esa causa, relacionada con un atentado registrado el 26 de diciembre de 2006 en el fundo Las Praderas de Mininco, en la comuna de Cholchol.
La defensa del Llaitul fue encabezada entonces por el ex magistrado chileno Juan Guzmán Tapia, quien desde el comienzo del juicio alegó la inocencia de su defendido. Guzmán denunció elocuentemente, en el marco del juicio oral, que se trataba de un montaje contra Llaitul, de una "maquinación de las empresas forestales", logrando su absolución.
Tras su arresto el año pasado, la Coordinadora Arauco-Malleco reivindicó a Llaitul como uno de sus weichafes, señalando que su detención solo respondía "a la política represiva del Estado chileno en contra del Pueblo Nación Mapuche.
Así se entiende este montaje... Los verdaderos objetivos de la política represiva del Estado es frenar los procesos de recuperación territorial y política llevada adelante por las comunidades en lucha y por la Coordinadora Arauco-Malleco, pretendiendo así consolidar la arremetida empresarial en las zonas de conflicto, que se expresan en inversiones forestales y mineras en todo nuestro territorio", subrayó la organización.
"NO REPRESENTO A NADIE Y POR LO MISMO, A TODOS"
The Clinic
Sr. Presidente:
Se preguntará quién soy y por qué le escribo. También, seguramente, a quién represento. Entrando en materia, soy un periodista mapuche, originario de una reducción del sector de Entre Ríos, en las cercanías de Temuco. Desde hace 7 años dirijo un periódico que trata de dar cuenta del acontecer mapuche en el sur de Chile y Argentina. En ello hemos estado y en ello persistiremos durante su mandato. Sepa que le escribo para rememorar una antigua tradición epistolar que nuestros abuelos mantuvieron con sus antecesores en La Moneda. Es usted, desde el 11 de marzo, el 40 presidente de Chile, partiendo el conteo desde Blanco Encalada y dejando de lado –nobleza obliga- a directores supremos y dictadores. Créame que hasta el presidente Aníbal Pinto, nuestros ancestros se cartearon a menudo con los primeros mandatarios. Nada raro a decir verdad. Se trataba por entonces de dos países distintos y la diplomacia prevalecía con sus códigos. Déjeme contarle que dichas cartas sirvieron para algo más que saludos protocolares o el mero anuncio del envío o retiro de algún embajador nuestro en la capital. Sirvieron también para recordar, los nuestros a los suyos, la vigencia de antiguos pactos; el de respetar la frontera en el río Bio Bio el principal de todos ellos. Y es que sin Internet y menos aun el sobrevalorado Twitter, dichas cartas constituyeron una valiosa herramienta de comunicación. Fueron, como sospechará en este punto, un verdadero canal de dialogo político y abordaje de controversias.
“Señor Presidente Montt. He tenido una junta con mis caciques y también con mis otros aliados y me han facultado poner escritas nuestras palabras en este papel… Tu Intendente Villalón ha vuelto a pasar el Bio Bio a robar otra vez animales con cañones y muchos aparatos para la guerra, trayendo, dicen, mil quinientos hombres, y todo lo que hizo fue quemar casas, sembrados, hacer familias cautivas, quitándoles de los pechos sus hijos a las madres que corrían a los montes a esconderse, mandar cavar las sepulturas para robar prendas de plata, matando hasta mujeres cristianas… Te digo esto para que sepas la verdad… Si este Intendente vuelve a pasar el Bio Bio con gente armada, ya no podré contener a los indios y no sé cual de los dos campos quedará más ensangrentado… Presidente, abre tu pecho y consulta mis razones. Yo se que vos Presidente tienes tanta gente y caballeros. Puedes mandar uno que venga a hablar de paz… Mi nación no hará nunca la paz con Villalón… Espero tu contestación”. Magñil Bueno, Toqui General. Septiembre 21 de 1860.
Tal era, don Sebastián, el tenor de muchas de las cartas que recibían desde el sur quienes lo antecedieron al mando de la República. Si alguna duda tuviera de su autenticidad, ruego a usted chequear la edición de “El Mercurio” de Valparaíso del 13 de mayo de 1861. No la encontrará en ningún quiosco de la esquina, pero si en la Biblioteca Nacional. Sección Periódicos, sala Microformatos, para ser más exacto. Sepa usted que el último en recibir una de ellas fue su colega Aníbal Pinto. Tal sería su mala comprensión de lectura que donde decía “detener los abusos” el entendió “cargar los obuses”. Y así lo hizo don Sebastián. Apenas finalizó la Guerra del Pacífico, invadió con su ejército vencedor nuestro territorio, arrasando literalmente con todo a su paso. ¿Vio “Avatar”, la última cinta de James Cameron? Por lo ajetreado de la campaña electoral es probable que no. Pero más de alguno de sus nietos le debe haber hablado de ella. Y si no es así, se la recomiendo. Al presidente Evo Morales dicen que le encantó. Atrévase y escape uno de estos días a su sala de cine más cercana. Le sugiero la vea con los lentecitos 3D, algo inapropiados para su alta investidura, pero efectivos a la hora de apreciar en todas sus dimensiones los alcances de la crueldad y la codicia.
¿Qué tendrán que ver los mapuches con una película de Hollywood?, se preguntará usted a estas alturas. Fíjese que mucho. Y no solo los mapuches, también los aymaras, quechuas, shuar, sarayakus, mayas, mixtecos, cheyennes y un largo etcétera. Y es que cualquier historia de invasión y despojo territorial, desde “Pocahontas” a la sofisticada “Avatar”, no hace más que recordarnos la magnitud de nuestra propia tragedia histórica, el guión de nuestras propias existencias como pueblos. Fue lo que sucedió con los mapuches tras aquella carta mal leída por el Presidente Pinto: invasión, asesinatos, robos y pillaje. Tácticas de tierra arrasada, arribo de colonos extranjeros y confinamiento de los sobrevivientes en campos de refugiados. En su tiempo dichos lugares fueron bautizados como “reducciones”. Sin embargo, en un arranque de originalidad, la Ley Indígena los rebautizó en los años 90’ como “comunidades”. ¡Vaya muestra de humor negro, no le parece a usted! Son aquellos lugares plagados de pinos y eucaliptos que de seguro visitó en su campaña por Lumako, Angol, Collipulli o Los Sauces ¿Los recuerda? haga un poco de memoria; los lonkos octogenarios con quienes compartió un vaso de bebida Cola; los niños con plumitas y a pie pelado que danzaron ante usted simpáticos ritmos; las jovencitas con sus joyas de plata y cintas de colores que lo atendieron bajo el quemante sol; el pebrecito, la sopaipilla, el asadito de cordero.
¿Ya las recuerda? Debería don Sebastián. Según las estadísticas, gran parte de sus miembros lo favorecieron con el voto en segunda vuelta. Y es que más allá de la demagogia escencialista de algunos, el izquierdismo de otros y el indigenismo de unos cuantos, los mapuches –especialmente en los campos- al final del día resultan bastante conservadores. Lo era una tía, que en paz descanse, y lo fueron gran parte de mis tíos, hijos de prósperos comerciantes de ganado devenidos por obra y gracia del colonialismo chileno en pequeños agricultores de subsistencia. Mi tía, de estar viva, habría votado por usted, se lo aseguro. Recuerdo el día en que falleció Pinochet y su infinita tristeza por el “caballero aquel”. “Mató gente, pero pucha que era generoso”, razonaba aquel día, recordando sin duda las pensiones asistenciales, los títulos individuales de dominio y uno que otro cuatrero molesto flotando río abajo en el Cautín. Mi tío, orgulloso y obstinado como pocos, de seguro lo habría espantado con los perros de acercarse usted siquiera medio metro. Lejos del conservadurismo de mi tía, al viejo siempre le atrajeron las ideas socialistas. Se hizo comunista leyendo libros, solía decir. Pero no en la universidad, sino robándole horas al sueño tras largas jornadas hombreando sacos en los fundos del Maule. Tal vez por ello admiraba a Allende. Tal vez por ello, el día en que murió Pinochet, se bajó solito y de puro contento una garrafa de tinto bajo las estrellas.
Y es que mapuches los hay para todos los gustos, don Sebastián. Algunos más a la derecha, otros a la izquierda y uno que otro merodeando por el centro. Como en toda sociedad, como en todos los pueblos, que ello es lo que somos y no precisamente un regimiento. Un pueblo don Sebastián, un colectivo con historia, que carga -a ratos humilde, a ratos orgulloso- con sus héroes y sus victorias, con sus villanos y sus derrotas. Somos un pueblo don Sebastián, por más que la bendita Constitución nos niegue dicho carácter y que la bancada parlamentaria de su coalición solo nos tolere como folclore o atractivo de feria costumbrista. ¿Es tan difícil reconocer que somos una nación? No debería serlo, en absoluto. Somos uno de los pueblos indígenas más numerosos del continente, compartimos patrones culturales, una determinada forma de ver el mundo, un territorio al que sentimos como nuestro hogar y, por si fuera poco, una lengua que si bien amenazada, lejos está por lo pronto de desaparecer. “¿Qué es lo nacional? Cuando nadie entiende una palabra del idioma que hablas”, sentenció el dramaturgo Johann Nestroy. Si usted y yo somos chilenos, don Sebastián, ramtueyu kimnieymi ñi nütram, fewla? chem pieyu, chem pimi? tami tuwün ka inche trawüniekelayngün, wingkangeymi ka mapuchengen, ka mollfüng nieyiñ. Feley kam Felelay? De esto trata a grandes rasgos el conflicto. De hablar y no entendernos. De dialogar y no poder (o querer) escuchar al otro. De mirarnos y no reconocernos ustedes como iguales en nuestra diferencia.
Hay jóvenes de mi pueblo que tampoco lo quieren escuchar ni reconocer a usted, don Sebastián. Cansados de atropellos, hastiados de falsas promesas, han optado por el camino de la rebeldía. En promedio no sobrepasan los 25 años. Y muchos de ellos ya purgan largas condenas de cárcel en diversos penales del sur. Se los acusa de terrorismo en base a una singular legislación, heredada de la dictadura militar y que homologa en Chile el derribo de un avión comercial en Manhattan, la explosión de un cochebomba en Bagdad y la quema de un galpón con fardos en Ercilla. Surrealismo puro, podrá coincidir conmigo. Todos ellos sueñan con el País Mapuche de nuestros abuelos. Lo extrañan, lo añoran, lo reivindican y lo garabatean en los muros. Tres jóvenes han pagado con su vida este atrevimiento. Balas policiales acribillaron a dos de ellos por la espalda, agentes del Estado, cuyos sueldos pagan los impuestos de todos los chilenos, fueron los responsables. Todos gozan no solo de absoluta impunidad, sino también del aplauso cómplice de sus mandos civiles y uniformados. ¿Puede usted, don Sebastián, evitar que nuevos jóvenes derramen su sangre en los campos del sur? No los minimice, no los ignore, no los estigmatice. Busque dialogar con ellos. Sus ideas, por minoritarias que sean según las encuestas de Libertad y Desarrollo, constituyen parte de la arcilla con que moldeamos hoy nuestro futuro. No desate sobre ellos una jauría
Si en algo lo tranquiliza, no será usted el primer gobernante en afrontar dicho desafío. Ejemplos en otras latitudes tiene de sobra. En su momento, el fascismo español optó frente a las reivindicaciones vascas, gallegas y catalanas por la inconducente lógica de los calabozos. En la otra frontera ideológica, mismo camino siguieron los jerarcas soviéticos al aplastar con el buldózer de la integración las reclamaciones nacionales de chechenos, armenios y osetios, entre otros pueblos. Sepa usted que ambos extremos fracasaron en su intento. España, sacudida de Franco, encontró finalmente en las “Autonomías Regionales” un camino para pacificar espíritus y dar cauce político a un reclamo que interpelaba a diario su democracia. Nostálgicos del dictador pronosticaban con ello el fin del estado español. Nada de aquello sucedió, claro está. Cierto es también que hay quienes nunca aprenden. Los mandatarios rusos, por ejemplo. Y es que tras el derrumbe de la URSS, el histórico abordaje militar del llamado “problema de las nacionalidades” continuó intacto. Los tanques y la fuerza bruta siguieron marcando en los 90’ la agenda del día en muchas de las pobrísimas repúblicas del Cáucaso. Sucede hasta nuestros días don Sebastián. Es cosa de sintonizar por las tardes Telesur o CNN. O Chilevisión después de Yingo, si así lo prefiere.
Una pregunta queda en el aire, lo reconozco. ¿A quién represento? En verdad a nadie don Sebastián. Ni a mi reducción, ni al partido mapuche donde milito, ni al periódico que dirijo. Mucho menos a mi pueblo. No represento a nadie y por lo mismo, a todos. A todos quienes leyendo estas líneas sientan que se hace necesario un abordaje distinto del mal llamado “conflicto mapuche”, extraña denominación acuñada por El Mercurio y que deja fuera, olímpicamente, el componente chileno de todo este entuerto. A todos quienes creen es posible construir un nuevo tipo de relación entre ustedes y nosotros, una donde la diversidad de lenguas, saberes y culturas no sea sinónimo de amenaza o antesala de apaleos. No represento a nadie don Sebastián, pero créame que son muchos quienes comparten conmigo el trasfondo de esta misiva, que no es otro que dar una oportunidad a la palabra. O a las letras. Consultado de por qué los mapuches no habíamos construido jamás grandes pirámides o grandiosos templos, un gran poeta de mi pueblo respondió que nuestro principal monumento era la palabra. Puede que también lo sean las letras, que es la forma en que las palabras de nuestros abuelos se volvieron cartas para seguir existiendo. Letras ajenas, don Sebastián, pero incorporadas por la necesidad de los suyos colonizar y los míos de resistir.
En este punto me despido de usted. Guarde cuidado, no espero respuesta oficial alguna de su parte. Ocupado estará en innumerables asuntos de Estado. Tampoco fantaseo con algún acuse de recibo de esta carta. Me conformaría con que alguno de sus asesores la mencione algún día, aunque fuera solo anecdóticamente al pasar.
Atentamente a Usted,
Pedro Cayuqueo
XENTILEZA DO: COSAL A CORUÑA