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"Vos no entendiste que la vida de ustedes sigue estando en nuestras manos todavía"
Juan, al igual que varios de nosotros fue militante en los 70, desaparecido, torturado y preso, como nosotros, liberado después de muchos años y desde entonces militante de la vida, por la verdad la memoria y la justicia como todos nosotros.
Juan, un buen día, desapareció como Julio López y apareció como Jerez y trajo este mensaje de " Ellos" para todos...
Pasó el tiempo de esperar que el poder político tome nota de nuestras permanentes denuncias.
Paso el tiempo de esperar con paciencia infinita que la justicia haga justicia.
Esta pasando el tiempo de ser observadores de las mezquinas y repulsivas internas políticas que enredan y tergiversan las cuestiones de vida o muerte, según convenga o no al gobernador, ministro o secretario de turno.
Cansados de que manden a investigar y a proteger testigos a los mismos que están sospechados de perpetrar los atentados y conspiraciones contra la democracia
Este debe ser imperiosamente otro tiempo.
Las cosas por su nombre.
******************************

Después de ampliar sus denuncias sobre represores y torturadores, es secuestrado Juan Puthod ex preso político de la última dictadura militar...

Sin ninguna duda, la desaparición de Juan E. Puthod en Zárate - Provincia de Buenos Aires (a 90 km. de la Capital Federal), confirma la continuidad del terrorismo parapolicial y paramilitar.
Es nuestro deber como seres humanos, como argentinos democráticos repudiar activamente este nuevo atentado a la vida y a nuestro pueblo.
Que el terror no te acostumbre.
Llamamos a movilizarnos y organizarnos en todo el país para lograr la inmediata aparición con vida de Juan Puthod y Julio López, la cárcel y enjuiciamiento de los delincuentes implicados.
Basta de impunidad, castigo a los culpables civiles y militares del genocidio de ayer y hoy.
Que el terror no nos acostumbre.
Inmediata aparición con vida de los compañeros secuestrados.
Asociación Mutual "Sentimiento"
Ciudad de Buenos Aires, 30 de abril de 2008
novedades@mutualsentimiento.org.ar
De Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos

De CEPRODH
REDH - Red Solidaria por los Derechos Humanos
http://redh.org/mailman/listinfo/redh_aportes_redh.org
28 de Abril de 2008 |
| El día viernes 25 de abril -cerca del mediodía- un grupo comando de 8 hombres, fuertemente armados, demasiado profesionales, demasiado prolijos, asaltaron nuestra Escuela Imprenta Manchita, amenazando con la muerte a pibes y pibas, a jóvenes, a educadores, y llevándose la modesta recaudación de una Escuela-Taller donde cada día intentamos construir un futuro distinto para nuestros Pibes. ¿Vinieron sólo por eso? ¿O es que quisieron borrar el poema de amor escrito por una multitud en las largas arterias de Rosario el 6 de marzo, invicto en nuestros latidos? ¿O fue porque oímos el llanto del hambre y el pasado 18 de abril, en la Parroquia de la Santa Cruz, dibujamos un sueño de cristal, y nos dimos cuenta -miles- de que no éramos una solitaria columna de rocío, sino un “relámpago perpetuo”? Les pedimos a todos, antes de que “envejezcan los carteros”, que multipliquen esta denuncia y estas palabras urgentes, a la salida de las iglesias o entre los vecinos que se regalan palabras a distancia de mate, o a la hora del jazmín, entre todos los que preparamos, por ejemplo, en Mar del Plata, un tercer grito que no se vende, que no se negocia, que no se subsidia: el hambre es un crimen. Sí. Están pasando cosas raras. Pero con ternura los venceremos. |
Alberto Morlachetti |
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Por Raul Dargoltz, master en Ciencias Sociales, investigador del Conicet, director y dramaturgo.
Fuente: www.rauldargoltz-blogspot.com
www.rauldargoltz-teatro.blogspot.com
Cuando el "Frente" Small se paró en la línea de los foules, faltando sólo seis segundos para finalizar el partido con Obras Sanitarias, el corazón se me paró totalmente, como el de todos los santiagueños. ¡Vamos Quimsa todavía.! "Hay que poner un poco más de h...." "Uno más y no pedimos más..." El "Frente" frente a la pelota. Nosotros frente al televisor. Los santiagueños "porteños" y los que viajaron a Bs. As., frente al partido. Todo un pueblo esperanzado frente a una circunstancia crucial para el deporte provincial.
Es increíble lo que el cerebro procesa en segundos. Recordé a la ex cancha de Estudiantes, el actual Gimnasio de la 25 de mayo, el club de mis amores dónde jugué al básquet desde que era "microbio" de seis años. Lo vi al "Tano" Demestri, su cuerpo desgarbado y su infaltable sonrisa. Al "Tata" Quinteros, el "venudo", que nos corría a escobazos, capaz de armar él solo el rings side para que boxearan los Mottola o los Walter Villa. Los vi cuidando las plateas a don Julio Sánchez , al "Puca" Abdulajad, a Amilcar Santucho. Recordé también al Inti Club del gran Miguel Cortijo, del "turco" Saad, de "Paquito" Barrientos y a Santiago B.B. del querido "Chichi" Trejo que se nos fue recientemente y a tantos otros inolvidables jugadores y dirigentes que pasaron por los tres (quimsa) clubes.
El básquet es nuestra pasión, forma parte de nuestro folklore. No es sólo un deporte. Significa muchas cosas más. Es comer los sabrosos "Choripanes", a la salida o a la entrada de la cancha, según nuestra cábala. Es compartir momentos importantes con los amigos y con nuestra familia. Nada es igual que estar en la tribuna de Quimsa. Es mejor que pasar una noche con la mujer amada. Quimsa te pide siempre volver una vez más, repetir un nuevo encuentro y no te exige mucho más. Si, el básquet es el único vicio colectivo que nos quedó a los santiagueños.
Y allí estuve en las tribunas, en casi todos los partidos que jugó Quimsa de local. "Era uno cualquiera que sabia que era uno cualquiera", como diría Scalabrini, si viviera en Santiago, comparando la irrupción de las masas populares el 17 de octubre de 1945. En las Tribunas, no en las "oligárquicas" plateas, somos todos iguales y cuando descendía la gran bandera de la Fusión, pugnábamos para quedar cobijados bajo sus pliegues. El "Frente" convirtió los dos libres, porque esa noche Dios fue santiagueño, y todos tocamos el cielo. Lloramos de emoción. ¡Quimsa en la primera A, en la elite del básquet, como estuvo Olimpico.! ¡No lo podíamos creer.! Quimsa es Santiago. No hay ninguna duda, como lo fue Olímpico, y lo será si gana en Charata y asciende al TNA1.
Por suerte, esta vez, la mitad de los jugadores son nativos. La otra mitad "santiagueñizados". Nos vimos obligados a traer las torres gemelas de USA para tener altura. Llegaron Quimcy y Donald, dos negros, uno nacionalizado, ya que carecemos de negros locales tan altos. Por suerte lo tuvimos al Bruno Ingrata, una grata revelación, quien llegó a los 2.00 metros gracias a que fue regado con agua bendita de los eucaliptus del Parque Aguirre. Los demás santiagueños apenas sobresalen del suelo, en altura, porque con el corazón se elevaron hasta la estratósfera. Bravos queridos Small, Cajal, Lopez, Garnica y Santucho. (Hay que seguir regándolo o estirándolo como a Messi.) Bravo Pipío, Olmedo, Amicucci y Ravadero que vinieron y son nuestros.
Recuerdo el 68, cuándo fuimos campeones argentinos, los más altos eran "Chiquito" Villalba, Gustavo Chazarreta, y "Quebracho" Torrez que apenas llegaban a los 1.92 y tenían que colgarse de los "gringos" porteños y del "Finito" Gherman de Buenos Aires, nuestro gran rival. Luego lo importamos a Zerial quien se "bancó" la tribuna, con bandita musical incluída (Volvé bandita), que no estaba acostumbrada a un "lungo" en el equipo.
Y como no festejar este triunfo de QUIMSA, quizás el más grande que tuvimos después de la caída del Juarismo, si perdimos en casi todo, algunas veces sobre la hora. Quimsa refleja la historia de nuestra provincia.
Fuimos "madre de pueblos" y por el éxodo de nuestros hijos hoy somos "tierras sin hombres". Perdimos el ferrocarril, los quebrachales y nuestra geografía. Los campesinos perdieron, siguen perdiendo, sus posesiones inmemoriales en manos de los productores sojeros. Perdimos por el "progreso" nuestra acequia real, la Belgrano, y las otras históricas avenidas. Perdimos parte de los cerros de Villa La Punta por la explotación minera y recientemente, el Comisionado Municipal destruyó los centenarios árboles de la Plaza. Perdimos los archivos históricos, o incendiados durante el Santiagueñazo. Perdimos nuestros antiguos edificios por la inexistencia de leyes que protejan nuestro patrimonio arquitectónico y por nuestra indiferencia. (El ex Banco de la Nación, la casa de Antenor Alvarez con los dos leones, etc)
Generaciones de enanos.
El médico, maestro y abogado catalán Juan Bialet Massé, quien construyó con Cassafousth el dique San Roque en Córdoba, escribió en 1904 : ‘‘Uno de los errores más trascendentales que han incurrido los gobernantes argentinos ha sido preocuparse exclusivamente de atraer el capital extranjero rodeado de toda especie de franquicias, privilegios y garantías y de traer inmigración ultramarina, sin fijarse sino en el número y no en su calidad.....menospreciando al capital criollo y al trabajador nativo que es insuperable en el medio...’’ En su magnífico "Informe sobre las Clases Obreras" planteaba la necesidad de abolir los vales y la proveeduría y establecer una jornada racional, el descanso dominical y prohibir el trabajo infantil, una plaga social, en las provincias y en Santiago del Estero. ‘‘El niño argentino no puede ni debe trabajar en aquellos climas antes de los 15 años ni la mujer en ningún trabajo nocturno sin que degenere el individuo y la raza’’
En el año 1937 el senador socialista Alfredo Palacios, acompañado por Canal Feijoo, recorrió la campaña y los obrajes santiagueños y recogió datos estremecedores: "..familias de seis, ocho y hasta diez personas viven hacinados en ranchos sin puertas ni ventanas, de tres o cuatro metros, construidos con quinchas, palos y lonas; tienen piso de tierra y techo cubierto de ramas, se parecen a cuevas primitivas, verdaderos focos de promiscuidad, de infecciones y de abandono moral.....apenas un 10% acude a la escuela; ante esta situación deplorable se levanta la perspectiva pavorosa: la del porvenir de innumerables pequeños argentinos tarados por las enfermedades que engendra la miseria y condenados a una existencia estéril, como deleznable y dolorosa...’’Palacios recogió 46 ejemplares de vinchucas en un solo enfermo santiagueño.
El largo período Juarista se caracterizó por una generación de enanos mentales, rapidísimos para la genuflexión y otros ejercicios de rodilla al piso, que entregaron bolsines, leche en polvo dónde no había agua potable, y vino en tetrablik y nada hicieron para cambiar la pavorosa situación provincial. Ni hablemos de los funcionarios del deporte.
El Polideportivo Provincial era una tapera, carecía de agua potable y las escuelas dejaron de concurrir. Por suerte hoy, en esta estratégica área, desde la Intervención Federal con Miguel Cortijo y en la actualidad con D. Zanni, ambos hombres de Quimsa, las cosas comenzaron gratamente a revertirse.
La desocupación, el hambre y la miseria fueron conduciendo "generaciones de enanos", al decir del Dr. Nicolás Leiva, quien manifestó su gran preocupación porque...’’los niños tienen cada vez menor talla y un menor rendimiento intelectual...’’ Para el destacado pediatra la tercera parte de la población argentina (¿cuánto será la proporción de santiagueños.?) ‘‘está condenada a ser enana... por dos o tres generaciones más’’ (E.L. 02/05/06)
¡Vamos Quimsa todavía! Vamos muchachos !Un último esfuerzo les estamos pidiendo! Pasará algún tiempo, quizás demasiado, pero si todos nos proponemos, nos unimos como en la tribuna bajo la misma bandera, ponemos un poco más de h....., seguro que tendremos nuestro equipo de basket, con "lungos" propios, sin generaciones de enanos físicos y mentales y con el mismo gran corazón. Ya lo estamos consiguiendo.
A 30 AÑOS DEL GOLPE GENOCIDA
Por Valeria y Luciana (ANRed)
Fuente: http://www.anred.org/article.php3?id_article=1355
Difundido por: http://www.lafogata.org/ 26/03/2006
La construcción de la impunidad
En marzo de 1976, parte de los argentinos asumió el golpe de Estado encabezado por Videla, Massera y Agosti como una nueva intervención en el orden legal constitucional. La sociedad parecía acostumbrarse a este tipo de accionar cada vez que las Fuerzas Armadas consideraban que el país transitaba una especie de "desgobierno". Cada dictadura legitimaba la anterior: constituían hechos naturales frente a situaciones que los militares debían "normalizar".
Desde septiembre de 1975, los jefes militares acordaron la implementación de un modelo económico neoliberal y, en consecuencia, definieron una estrategia clandestina que neutralizara y exterminara físicamente a los integrantes de las organizaciones guerrilleras, del sindicalismo combativo, de las organizaciones populares, del cristianismo de base y a los potenciales opositores.
Es decir que la represión fue sistemática y metódica. La ’guerra sucia’, los ’errores’ y los ’excesos’ no existieron. Lo que imperó fue un plan de aniquilamiento: secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones.
Esta metodología apuntó a la impunidad no sólo en el presente sino también en el futuro. La desaparición eliminaba el cuerpo del delito y, a la vez, al testigo. Por lo tanto, no había crimen, tampoco culpable. Aquí entró la complicidad del poder judicial, ya que los jueces rechazaron los miles de habeas corpus presentados por familiares de los detenidos ilegalmente.
El documento final del golpe, del 28 de abril de 1983, estableció que sería el "juicio histórico" el que consideraría sus acciones y presentó la muerte genérica, global, innominada de los desaparecidos, sin culpable alguno.
Cabe destacar que las siguientes empresas fueron colaboracionistas del terrorismo de Estado y que, además, se beneficiaron estatizando su deuda privada:
Banco Río Banco de Italia
Banco de Galicia City Bank
Banco Francés Banco de Crédito Argentino
Banco Comercial del Norte Banco de Londres
Banco Tornquist, Banco Español
Banco de Quilmes Banco Sudameris
Banco de Crédito Rural First National Bank Boston
Deutsche Bank Banco Roberts
Banco General de Negocios Banco Shaw
Banco Superville Bank of America
Chase Manhattan Bank Acindar SA
Alianza Naviera Argentina Alto Paraná SA
Autopistas Urbanas SA Celulosa Argentina SA
Cogasco SA Propulsora Siderurgica
Ford Fiat
Mercedez Benz Establecimiento Las Marías
Grupo Clarín Ledesma Alimentaria San Luis Astilleros Alianza SA de Construcción
Continental Illinois National Bank Cemento NOA
Cía General Fabril Financiera Deere and Company
Deminex Argentina ESSO
Industrias Metalúrgicas Pescarmona La Penice SA
Loma Negra Masuh SA
Manufacturas Hanover Trust Macrosa
Pirelli Selva Oil Incorporated
Sideco Argentina Panedile Argentina, y
Petroquímica Comodoro Rivadavia, entre otras.
La democracia que protegió genocidas
La campaña política de Raúl Alfonsín, quien asumió como Presidente el 10 de diciembre de 1983, se basó en el restablecimiento del Estado de derecho y en el "juicio civil", sin fueros especiales, a quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura militar.
Tres días después de asumir su cargo, Alfonsín dio a conocer los decretos nº 157 y nº 158. El primero ordenaba el procesamiento a distintos dirigentes de organizaciones guerrilleras; el segundo, a los comandantes de las tres primeras juntas militares. De esta forma, el gobierno radical sentó las bases de la teoría de los dos demonios al igualar responsabilidades.
Además, los decretos validaron la versión militar de las razones del golpe y su legitimación para reprimir. También denotan la voluntad de salvar a la institución armada al centrar la responsabilidad sólo en los jefes.
En febrero de 1984, el Congreso derogó la ley de autoamnistía (del 22 de septiembre de 1983), con la cual los represores pretendieron exculparse de todo cargo y evitar investigaciones penales. El radicalismo quería el autojuzgamiento militar y para este fin el Parlamento sancionó la ley de reforma del Código Militar, mediante la cual la justicia castrense podía juzgar la represión ilegal. Alfonsín "olvidó" que uno de los ejes de su campaña electoral fue precisamente el "juicio civil".
Cabe señalar que la ley incluía un artículo que permitía establecer niveles de responsabilidad entre quienes dieron órdenes y los que se excedieron. La lucha de los organismos de derechos humanos y de algunos dirigentes políticos obstaculizó la sanción de este artículo. Pero, la posterior ley de obediencia debida tiene aquí su origen.
Como las Fuerzas Armadas rechazaron el autojuzgamiento, la Cámara Federal de Apelaciones de la Capital Federal inició el Juicio a las Juntas, que se realizó entre abril y diciembre de 1985 y que estuvo presidido por el Dr. Andrés Dalessio y por el fiscal federal, Julio Strassera, asistido por Luis Moreno Ocampo.
El tribunal sentenció a Jorge Rafael Videla y a Emilio Eduardo Massera a prisión perpetua; a Robeto Viola le aplicó 17 años de prisión, 8 años a Armando Lambruschini y 3 años y 9 meses a Orlando Rubén Agosti. Los demás miembros de las Juntas no fueron condenados por considerar que las pruebas presentadas eran insuficientes.
El juicio se centró en juzgar a los militares, no como Junta, sino como comandantes: no se apuntó al poder político, sí a la división de responsabilidades. Tampoco se los castigó por el delito basal que fue el golpe en sí mismo; ni por delitos contra la Nación y el Estado, sólo contra particulares. Por otra parte, las condenas a los jefes de las Juntas, sostenida por el poder, generó la aceptación social de que el problema fueron los excesos y los métodos usados para reprimir y no la totalidad del accionar de las Fuerzas Armadas.
Por otra parte, de 8900 casos, se tuvieron en cuenta 711 por "abundancia de pruebas" y, de los 833 testigos que quisieron declarar, se convocó a 281.
Aprobación de las leyes de punto final y obediencia debida
El 31 de diciembre de 1986, el Congreso aprueba una iniciativa del gobierno oficial, la ley de punto final, que fijaba que, quienes no hubieran sido citados a declarar antes de los 60 días posteriores a la ley, quedaban fuera de posibles acciones penales.
Las Cámaras Federales de Rosario, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca, La Plata, Tucumán y Comodoro Rivadavia suspendieron la feria judicial del verano y se abocaron a tratar los nuevos casos por la cantidad de denuncias presentadas. Más de 300 oficiales quedaron procesados.
Frente a las numerosas citaciones, el 17 de abril de 1987, estalló una sublevación en la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, liderada por el teniente coronel Aldo Rico, cuyo objetivo fue encontrar una salida frente a las causas penales. Durante la "Semana Santa", Alfonsín primero habló de "no aceptar extorsiones", para luego afirmar el "reconocimiento de los niveles de responsabilidad".
Finalmente, el 19 de abril, el gobierno y los representantes de los principales partidos políticos firmaron el Acta de Compromiso Democrático que estableció niveles de responsabilidad durante la dictadura: quienes a la fecha de la comisión del hecho revistaban como oficiales jefes, oficiales subalternos, suboficiales y personal de tropa no son punibles por delitos.
El 13 de mayo se envía al Congreso el proyecto de ley de obediencia debida, aprobada en junio. Si bien el método militar se configuró como una cadena vertical de mandos, los grupos operativos, por su carácter ilegal y clandestino, actuaron con autonomía. Mediante esta ley, los "grupos de tareas" quedaban exentos de responsabilidades. Entre los beneficiados se encontraban Jorge Bergés, Miguel Etchecolatz, Julio Simón (Turco Julián), Jorge Acosta y Alfredo Astiz.
Al aprobarse las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, la reacción instantánea de los Organismos de Derechos Humanos y de diversos intelectuales fue la de denunciarlas, expresando que significaban, lisa y llanamente, que los asesinos de los luchadores populares estarían libres. Los represores caminarían por la misma vereda, compartirían iguales espacios, circularían impunemente por las ciudades de la Argentina.
Por aquellos años, Osvaldo Bayer afirmaba que "El gobierno radical nos entrega un futuro de corrupción, de inmoralidad. El capitán torturador, ladrón, asesino del pasado, será el general del futuro. ¿Qué futuro moral puede tener la República con políticos que perdonan asesinos y con asesinos que continuarán usando armas y uniformes?". (1)
Asimismo, las leyes de la impunidad violaban diez artículos de la Constitución Nacional, entre ellos el que garantiza el principio de igualdad ante la ley.
Los indultos menemistas
Después del levantamiento carapintada, se sucedieron el de Monte Caseros (enero de 1988, promovido por Aldo Rico) y el de Villa Marteli (diciembre de 1988, encabezado por el coronel Mohamed Alí Seineldín). Su consecuencia fue el primer indulto anunciado en octubre de 1989 por el entonces Presidente Carlos Menem.
El listado híbrido de los 277 indultados tuvo como objetivo equilibrar las críticas políticas, ya que entre los desprocesados se encontraban militares acusados por violaciones a los derechos humanos, por la guerra de las Islas Malvinas y por las sublevaciones carapintadas y, por otra parte, algunos guerrilleros. Entre los militares indultados figuraban los tenientes generales Leopoldo Galtieri y Cristino Nicolaides y los generales de división Juan Bautista Sasiaiñ, José Montes, Andrés Ferrero, Adolfo Sigwald, Jorge Olivera Rovere, Albano Harguindeguy, Santiago Riveros, Luciano Benjamín Menéndez y Ramón Díaz Bessone.
En diciembre de 1990, Seineldín (quien estaba encarcelado) dirige la toma del Regimiento I de Patricios en Palermo. Menem anuncia el 29 de diciembre el segundo indulto, que incluyó a Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera, Orlando Rubén Agosti, Roberto Viola, Armando Lambruschini, a Ramón Camps, Ovidio Pablo Ricchieri y a Carlos Suárez Mason; y a dirigentes de la guerrilla. Los indultos simultáneos ratificaron la teoría de los dos demonios.
Toda la posición castrense se vio fortalecida en el accionar y en las palabras de los ex presidentes democráticos. Raúl Alfonsín afirmó que "la lucha antisubversiva fue casi una guerra"; Carlos Menem sostuvo que las Fuerzas Armadas "tienen necesidad de hacer inteligencia". Ambos continuaron con la lógica económica y social del neoliberalismo impuesta en la década del ’70. Además, en definitiva, las leyes de punto final y obediencia debida y luego los indultos beneficiaron a cientos de incriminados en la represión ilegal. La justicia argentina demostró, a su vez, su dependencia del poder político.
"Si acá hubo juicio fue porque nosotros tuvimos el coraje de volver de la muerte para contar todo lo que nos hicieron. Nos hicieron describir las torturas, los gritos. Nos hicieron descubrir a nuestros torturadores y ahora los dejan libres" (2), sostenían militantes nucleados, a partir de 1984, en la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos.
Lucía García, de la agrupación HIJOS, afirma que "en un punto la construcción de la impunidad es algo intrínseco para estas democracias. La democracia tal como esta planteada no puede hacer otra cosa, porque sino se estaría contradiciendo con sus propias bases, que tiene que ver con un funcionamiento económico y toda una lógica social en donde el Estado sigue siendo el que tiene el poder de represión. Esto es algo que se ve en la práctica de las luchas sociales".
La Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP) también colaboró en el no-castigo: el informe Nunca más excluyó la lista de los represores. Es el horror sin sujetos causantes.
2005: la inconstitucionalidad de las leyes
El 24 de marzo de 1998 el Congreso Nacional deroga las leyes de impunidad. Luz Palmas, de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), señala que "en el 98 se dictó la derogación de las leyes, pero esa resolución no tuvo ningún efecto práctico, porque la derogación implicó que las leyes no tuviesen más efecto para el futuro, pero las causas seguían cerradas. La Asociación de Ex Detenidos y Desaparecidos trató de utilizar la derogación, iniciando una causa en la que se investigaran los delitos cometidos en los Centros Clandestinos de Detención Atlético, Azopardo, Banco y Olimpo, pero no se llegó a nada".
Luego, el 6 de marzo de 2001, el juez Federal Gabriel Caballo dicta el fallo que declara la nulidad de las leyes de punto final y obediencia debida. En consonancia, la Cámara Federal confirma su inconstitucionalidad el 9 de noviembre del mismo año.
En el 2003, el Congreso Nacional dicta la ley 25779 que declara la nulidad de las leyes de la impunidad. "Ahí sí la nulidad dispuesta permitió que por aplicación de esta ley se reabran un centenar de causas en todo el país, las cuales se encontraban cerradas por el punto final y la obediencia debida. Por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires, la Cámara Federal en lo Criminal y Correccional reabre la causa de la ESMA y la del Primer Cuerpo del Ejército en San Martín. Se reabre también la de Campo de Mayo", relata la abogada.
"Cuando la corte declara en el fallo del 15 de junio de 2005 la inconstitucionalidad de punto final y obediencia debida las causas ya estaban reabiertas, pero la importancia de la resolución radica en validar esa ley 25779 que permitió la reapertura y todo lo tramitado hasta el momento, pues muchos represores plantearon, entre otras cosas, la inconstitucionalidad de la ley 25779 que anuló el punto final y la obediencia debida".
Para Luz Palmas "lo que se necesita (ahora) es una ley del Congreso Nacional declarando la inconstitucionalidad de los decretos de los indultos, para que esa ley sea aplicada directamente por los jueces en cada causa y así dejar sin efecto los indultos. En este momento hay varios proyectos en diputados y senadores".
Acerca de la política oficial de Derechos Humanos
La declaración de la inconstitucionalidad de estas leyes es el producto de la lucha de las organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas y no el resultado de un gobierno ni de una Corte. Tanto para Graciela Daleo, integrante de la Asociación Ex Detenidos-Desaparecidos, como para Lucía García, el fallo de la Corte no representa en absoluto el fin de la impunidad, ya que "el 70 por ciento de los militares aún está en libertad y no está siendo juzgado", tal como afirma Daleo.
En un informe de la CORREPI se señala que es necesario que "no olvidemos que Carlos Menem, autor de los indultos, tenía como funcionario de su "proyecto político" al propio Néstor Kirchner que cumplió alternativamente las funciones de Intendente de Santa Cruz y luego por dos veces Gobernador de la Provincia, al tiempo que cubría la tarea de Secretario de Acción Política del Consejo Nacional del Partido Justicialista y Presidente del Consejo Provincial de Santa Cruz.
Nada distante, como se puede ver, de la inconstitucional decisión que salvó del juzgamiento a las principales figuras de los crímenes de lesa humanidad. No se puede soslayar que las instrucciones de Kirchner en este tema (se refieren a la inconstitucionaldiad de las leyes) llegan, oportunas, cuando la interna con Eduardo Duhalde arrecia y la campaña para las elecciones de octubre (de 2005) ya está en marcha".
Por su parte, Lucía García afirma que "el poder judicial es una corporación que responde al Poder Ejecutivo con algunas diferencias coyunturales pero, en esencia, apuntan en el mismo sentido. En la historia de nuestro país no hubo un gobierno con la decisión política de condenar los crímenes de la dictadura. Este gobierno tuvo más gestos que otros, pero fueron sólo eso, gestos. El poder político no tiene interés en condenar, ni siquiera en términos democráticos, el genocidio de la dictadura". Y agrega: "Para que se termine la impunidad es necesaria la voluntad política, las leyes las hacen hombres y las deshacen los hombres. Tiene que existir necesariamente voluntad política de condenar a los genocidas. ¿Qué implica condenar a los genocidas políticamente? Implica romper con un montón de compromisos actuales y poner en discusión el papel represivo del Estado".
En este sentido, el abogado Claudio Pandolfi, especialista en derechos humanos, asevera que: "el presidente Kirchner ha construido un discurso mucho más inteligente en materia de derechos humanos que ningún otro mandatario. Como dicen algunos, Kirchner es el que mejor ha leído la crisis del 2001/2002. Por un lado, relegitima a algunos organismos del Estado, como la Corte; acompañando esa actitud, le pega al Ejército, a las Fuerza Armadas. Pero, por otro lado, desvaloriza la protesta social con la frase "hacen política", similar a la de la década del 70. Se criminaliza a aquellos que cuestionan este modelo y a su vez se construye un proceso judicial frente a la protesta social".
Asimismo, esta política de doble discurso trastocó la visión crítica de un conjunto de organismos históricos que, como expresa Pandolfi, "salen a decir que no tenemos nada que resistir o que en la Argentina no se violan los derechos humanos, que están satisfechos porque los militares están en prisión. Pero lo cierto es que los argentinos se siguen muriendo de hambre. En una Argentina que es absolutamente rica se siguen muriendo chicos por desnutrición infantil, los hospitales públicos siguen sin tener elementos para atender, no hay trabajo, no hay educación. Y esos también son derechos humanos". Y agrega:"Ahora se está condenando a los milicos que secuestran y torturan, pero sigue sin solución eso que generó el levantamiento de la generación del 70".
Ante el horror de la dictadura y el desencanto de la democracia, un sector de los organismos de Derechos Humanos y parte de la sociedad no claudicaron. Por eso el dignificar la memoria mediante la lucha diaria y cotidiana contra los genocidas de ayer y de hoy y no sólo mediante discursos sino en acciones es patrimonio de ellos, y no de gobiernos de turno que continúan siendo los continuadores de la política represiva del Estado.
1) Crisis, Julio de 1987.
(2) Página 12, Junio de 1987.
Agradecemos los aportes de Graciela Daleo para la elaboración de esta nota.

¿Cuándo habrá Justicia en Argentina? ¿Hasta cuándo seguirán las provincias en poder de familias de corruptos? Este valiente articulo de Raul Dargoltz ha de ser difundido en todo el mundo.
Máximo Kinast
PATRICIA Y LEYLA Y NUESTRA CANTATA DE IQUIQUE EN SANTIAGO DEL ESTERO
Por Raúl Dargoltz, master en Estudios Sociales para América Latina, investigador del Conicet, director, dramaturgo.
***
Me levanté este pasado lunes muy poco inspirado. Era tan importante lo que deseaba escribir que tenía temor en arrancar. Me resultaba muy difícil encontrar, como siempre lo hago, un hilo conductor, un poema, una frase, un párrafo, un recuerdo, una canción que me gustara como la más adecuada.
Fui sin pensarlo a visitar a Gladys, una querida amiga filósofa que acababa de regresar de sus vacaciones del Uruguay del Frente Amplio. Y ella sin parar de hablar y muy entusiasmada me lo suministró sin saberlo al prestarme algunos CD de música y poemas de los años 70. Entre ellos la Cantata Popular de Santa Maria Iquique escrita por Luis Advis, en Chile y que conoció innumerables ediciones en diferentes países de Europa y América. El master original de la obra fue destruido por Pinochet y posteriormente los Quilapayún realizaron una edición digital a partir de las copias que rescataron.
La historia que se cuenta ocurrió en el norte de Chile durante el año 1907. Los obreros de los salares de San Lorenzo ante la explotación inhumana , los pagos en vales, las chozas mortecinas dónde vivían, el envío al cepo por protestar, etc, que nos recuerdan a nuestros obrajes forestales, decidieron parar las producción y bajar por miles, con sus familias, a la ciudad de Iquique: "...Del quince al veintiuno/ mes de diciembre /se hizo el largo viaje/ por las pendientes. Veintiséis mil bajaron/ o tal vez más/ con silencios gastados/ en el Salar. Iban bajando ansiosos, iban llegando/ los miles de la pampa, los postergados. No mendigaban nada, solo querían/ respuesta a lo pedido/ respuesta limpia....."Los Señores de Iquique/ tenían miedo; era mucho pedir/ ver tanto obrero. El pampino no era/ hombre cabal/ podía ser hombre ladrón/ o asesinar. Mientras tanto las casas /eran cerradas / miraban solamente/ tras las ventanas/. El comercio cerró también sus puertas/ había que cuidarse/ de tanta bestia. Mejor que se juntaran/ en algún sitio. Si andaban por las calles/ era un peligro.
El pueblo de Iquique se unió a la protesta de los denominados "pampinos". Eran compañeros de la esperanza. Y a todos, como en un rebaño, los llevaron a la escuela llamaba Santa Maria(años después Pinochet llevaría al pueblo chileno al Estadio Monumental) prometiéndoles solución en un par de días. Pero el gobierno chileno declaró el Estado de Sitio y envió el ejército represor con sus oficiales y ametralladoras dispuestas que dispararon contra la multitud. Murieron Tres mil seiscientos. Mujeres, niños, obreros, cayeron aquel 21 de diciembre de 1907. Uno tras otro. "..La Escuela Santa María/ vio sangre obrera. La sangre que conocía sólo miseria...A los hombres de la pampa/ que quisieron protestar/ los mataron como a perros/ porque había que matar. Las mujeres de la pampa/ se pusieron a llorar/ y también las matarían/ porque había que matar. Y a los niños de la pampa/ que miraban, nada más/ también a ellos mataron/ porque había que matar."
El 25/2/ 2003 ocurrió el hecho que dispararía las movilizaciones populares más importantes que se recuerden en Santiago del Estero. En La Dársena, departamento Banda, a unos 50 kilómetros de la capital santiagueña, aparecieron los cuerpos de dos jovencitas, Patricia y Leyla, cuyos asesinatos conmocionarían de tal forma al país entero que de repente los ojos de todos los argentinos se posaron en la provincia. (Dargoltz R, Gerez O, Cao H 2.004)
Olga de Villalba, la madre de Patricia, en su silla de ruedas y con su tremendo dolor convertido en energía es quien impulsa con más fuerza estas marchas que van a exigirle al poder político el esclarecimiento de un crimen que involucraba al narcotráfico y a las cúpulas del poder provincial. La familia Villalba organizó con ayuda y participación de la Iglesia, del Foro de Entidades Intermedias y de las distintas Asociaciones de Derechos Humanos (sobretodo la Asamblea Permanente y la Asociación de Familiares por la Memoria y Justicia) marchas de silencio que lograron congregar 20.000 personas que ya sin miedo a nada, marchaban cada viernes por las calles de la ciudad exigiendo justicia y dejando al descubierto que también el pueblo había comenzado a advertir que el poder de los Juárez había menguado. Los viejos y solitarios luchadores en contra del régimen se sumaron al reclamo, y pronto hubo un sentimiento generalizado en contra del caudillo que mantenía sometida a la provincia.
La valentía y coraje de Olga Villalba y su familia y de todas las personas que marchaban solidariamente unidas, terminan generando la Intervención Federal y abriendo una posibilidad de cambio. Antes la Gobernadora Ilustrísima prefirió en un principio no reconocer el problema que le empezó a quemar las manos, luego intentó tapar todo denostando a las víctimas; enseguida quiso arreglar su falta de reacción anunciando una recompensa para el que aportara datos sobre los asesinos. Se tejieron media docena de hipótesis sobre la muerte de las chicas, pero pronto los cañones apuntaron a la figura de Musa Azar porque la joven Villalba tenía huellas de haber sido torturada. Azar gozaba del aprecio y de la extrema confianza de los Juárez. La gobernadora no supo qué hacer. Terminó, tardíamente, desamparándolo y Musa fue preso. El gobierno de la mujer de Juárez hacía agua por todos lados, las marchas eran cada vez más numerosas y señalaban ya no sólo a Musa sino también a diputados, funcionarios gubernamentales y a los empresarios amigos del poder político. (Dargoltz, Gerez y Cao, 2.004)
La opinión pública nacional miraba a los Juárez como los malos del norte del país y asociaban la muerte de Leyla y Patricia con la de María Soledad Morales en Catamarca, donde ese hecho - Intervención Federal mediante - cortó con la hegemonía de los Saadi, otra familia de caudillos que había reinado por décadas. Las marchas, como elemento de presión, llegaron a su máxima fuerza porque la indignación de la población ya no reparaba en temores y a viva voz comenzó a pedir -a exigir- la intervención de los tres poderes en la provincia y que los Juárez fueran presos por tanta violación a los derechos de los ciudadanos.
Hoy a tres años del descubrimiento de Patricia y Leyla hay "un silencio que grita", como dice Griselda Gambaro en la obra de teatro "La Malasangre". Seis jueces han pasado por la causa. Tres testigos claves(Pese al pedido de custodia del CELS, que monitorea el caso desde la Intervención Federal) perdieron sospechosamente la vida y otro de ellos tuvo un accidente automovilístico gravísimo.
Considero que los santiagueños también tenemos nuestra propia y no escrita Cantata "Santa Maria de Iquique". Allí en el norte Chileno fueron tres mil seiscientas personas. Aquí fueron sólo dos cuerpos visibles, los de Patricia y Leila, pero atrás de ellas están todos los hacheros explotados y mutilados en los obrajes, los desaparecidos y torturados de Musa, del juarismo y de la dictadura sangrienta militar, los muertos por los casos de gatillo fácil, los hijos de las Madres del Dolor con sus pecheras amarillas, los campesinos desalojados de sus posesiones inmemoriales, los miles de niños muertos antes de cumplir un año de vida y los desnutridos que nunca podrán ser adultos.
CANCIÓN FINAL:
"Ustedes que ya escucharon/ la historia que se contó/ no sigan allí sentados/ pensando que ya pasó. No basta sólo el recuerdo/ el canto no bastará. No basta sólo el lamento, miremos la realidad. Quizás mañana o pasado/ tal vez en un tiempo más, la historia que han escuchado/ de nuevo sucederá...."
Y no se equivocaron en Chile. La historia de nuevo sucedió con la matanza sangrienta de Pinochet y el derrocamiento del gobierno democrático de Salvador Allende.
Hoy lamentablemente, y lo digo con gran dolor, muy pocos recuerdan el verdadero significado de la lucha de Olga Villalba y su familia "...Los santiagueños no podemos olvidar a Patricia porque si la olvidan la terminamos de matar..." "...Peleo con la dignidad que ella me ha conocido. Mi hija no tiene precio y quiero llegar de esa forma a la par de ella..." me dijo muy angustiada Olga de Villalba, injustamente denostada para evitar que la lucha continúe.
Hoy la impunidad de los asesinos de Leyla y Patricia son nuestra vergüenza y dolor.
"Donde están los asesinos/ que mataron por matar?
Lo juramos por la tierra, los tendremos que encontrar. Lo juramos por la vida/
Los tendremos que encontrar. Lo juramos por la muerte, los tendremos que encontrar.
Lo Juramos, compañeros/ Ese día llegará".
Nota: "Dargoltz, R. Gerez O, Cao, H. "Santiago del Estero. Del Oprobio a la Esperanza", inédito, Santiago del Estero, 2.004 probio
CARTA A BUSH DE LA DIPUTADA ALICIA CASTRO
De mi mayor consideración
Al Señor Presidente de los Estados Unidos de América
Dn. George W. Bush
Washington D. C.
Señor Presidente:
Le escribe una diputada de la Nación Argentina. Soy una de las/los 257 representantes del pueblo argentino en el Parlamento; la segunda vez que accedí a la Cámara de Diputados fui votada por medio millón de ciudadanos, pero puedo garantizar que lo que le expresaré en esta carta, representa a la mayoría del pueblo argentino.
Presidente Bush:
No queremos que venga a nuestro país. Quizás por razones diplomáticas, nuestra Cancillería no le habrá hecho saber cuánto lo repudia nuestro pueblo. No es simplemente que no coincidimos con sus políticas, sino que Ud. representa un peligro para las democracias de América del Sur.
Hace poco tiempo, en una Cumbre de la OEA donde Ud. defendió el intervencionismo, en su mensaje se atrevió a mencionar el nombre de José de San Martín. Debe saber que nuestro prócer luchó contra el imperialismo y a favor de la unidad de América del Sur.
El pueblo de San Martín no lo quiere, Mr. Bush, porque usted representa al neoimperialismo, que, como en el siglo XIX es el intento de dominar regiones utilizando medidas financieras o acciones armadas.
Los argentinos conocemos muy bien las consecuencias de las políticas que promueve: nuestro país, inmensamente rico, fue llevado a la miseria por los dirigentes irresponsables que siguieron todas y cada una de las recetas del Fondo Monetario Internacional.
Sabemos que los organismos internacionales de crédito no son neutrales y responden a las políticas de Estados Unidos.
Se cumple la profecía de Bolívar: "los Estados Unidos de América parecen destinados por la providencia para sembrar de miserias a América Latina". Los argentinos no tenemos nada en contra del pueblo norteamericano, pero mucho contra el gobierno que ha colocado el máximo poder político y militar del planeta al servicio de la ambición sangrienta, que no duda en aniquilar vidas para apropiarse del petróleo ajeno, para ganar dinero con el comercio de armas, y aún más, para expandir su industria más siniestra: la que sirve para reconstruir lo que ustedes destruyen.
Representa Ud. la decadencia de los valores de Occidente.
Su pueblo, que no toleraba la utilización de la mentira en la práctica política, tiene que soportar que haya mentido descaradamente al mundo entero acerca de la existencia de armas nucleares en Irak, para justificar la invasión.
El premio Nóbel de la Paz recientemente otorg