Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2007.
Resumen
- 03/12/2007 14:11 - DECIMAS EN HONOR A LOS ASESINADOS EN LA ESCUELA SANTA MARIA DE IQUIQUE
- 04/12/2007 16:26 - CARLOS BONGCAM HA FALLECIDO
- 09/12/2007 18:42 - SI CHILE FUERA TAN DEMOCRÁTICO COMO VENEZUELA
- 14/12/2007 11:49 - HOMENAJE IMPRESCINDIBLE A GERMAN WESTPHAL
- 20/12/2007 08:37 - "UN NIÑO JUEGA EN LA ESCUELA SANTA MARÍA"
- 21/12/2007 11:51 - HOMENAJE AL EJÉRCITO DE CHILE
- 22/12/2007 17:36 - SANTA MARIA DE IQUIQUE: UN SIGLO DE LUCHAS Y TODO SIGUE IGUAL
- 24/12/2007 11:30 - UN SALUDO DE NAVIDAD DE MARCELO ANDRADE, 'ALICHE'
- 25/12/2007 20:21 - UNA CONCLUSIÓN DIFERENTE Y UNA PROPUESTA POSITIVA A RAÍZ DE LA CONMEMORACIÓN DE LOS CIEN AÑOS DE LA MATANZA DE LA ESCUELA SANTA MARÍA DE IQUIQUE
- 25/12/2007 20:24 - UNA CRÓNICA DIFERENTE Y DIAFANA DE LA CONMEMORACIÓN DE LOS CIEN AÑOS DE LA MATANZA DE LA ESCUELA SANTA MARÍA DE IQUIQUE
- 26/12/2007 11:25 - PRENSA ALTERNATIVA
- 26/12/2007 13:17 - LA PEOR MASACRE
- 27/12/2007 09:43 - CRISTINA REGRESA A CASA
- 31/12/2007 17:41 - PREOCUPACIÓN MUNDIAL POR MAPUCHES EN HUELGA DE HAMBRE
DECIMAS EN HONOR A LOS ASESINADOS EN LA ESCUELA SANTA MARIA DE IQUIQUE
Beto | ||
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CARLOS BONGCAM HA FALLECIDO
El cáncer ha vencido a este viejo luchador, defensor de causas perdidas, escritor, novelista, educador, uno de los últimos allendistas que quedan en este mundo. Su último libro, inédito (y quizás inconcluso) es una defensa de Catalina de los Ríos y Lisperguer, La Quintrala. No me extrañaría -si Carlos ha sido su defensor- que la Quintrala sea una víctima más de la hipocresía chilena y de la Iglesia Católica.
Su muerte -para mi- es más que perder 'una parte de la humanidad', es como perder una parte de mi mismo.
Dejo a Carlos el contar su vida:
CARLOS BONGCAM WYSS (BREVE AUTOBIOGRAFÍA)
Fuente: www.lacoctelera.com/tomaloconhumor
Libros de Carlos en www.bongcam.com
Nací en el pueblo de Pitrufquén, ubicado en la ribera sur del río Toltén, provincia de Cautín, en 1934. Mis padres fueron Alfonso Bongcam y Lidia Wyss.
En 1944 ingresé al Instituto Nacional. En 1963 egresé de la Escuela de Ciencias Políticas y Administrativas, con el título de Administrador Público.
En abril de 1965 fuí contratado como profesor de Administración en la Sede Osorno de la Universidad Chile, cargo que ejercí hasta septiembre de 1973, junto al de miembro del Consejo Normativo Superior de dicha Universidad. (Investigación publicada: "Organizaciones sociales de Chaitén y Alto Palena", 1967)
Lo ocurrido a mi persona entre mediados de agosto de 1973 y julio de 1974, está descrito en mi libro testimonial “Chile: Condenado a muerte”. (Este relato se puede obtener gratuitamente recurriendo al sitio hppt://www.bongcam.com, desde el cual se puede bajar el texto en formato PDF)
Un grupo de exiliados latinoamericanos creamos en Suecia el Círculo de Estudios Latinoamericanos, CELA, del cual fuí su director entre 1978-1996. Durante todo este período el CELA editó las revistas «Suplemento América Latina» y «Educación y Cultura Latinoamericana» y, además, publicó mis libros educativos: “Latinoamérica al alcance de todos, 1980; “Latinoamérica para niños, 1981; “Aprendiendo a leer Latinoamérica”, 1982; “Los niños y las drogas”, 1985; “Latinoamérica 500 años”, Tomo I, Historia, 1988, y “Latinoamérica, 500 años”, Tomo II, Economía, 1990.
En internet están publicados mis libros de denuncia de los atropellos de los derechos humanos ocurridos en Chile: “Chile: Consejo de Guerra”, “Chile: Condenado a muerte”, 1998; “Chile: Retorno imposible”, 1999; “Chile censura mis libros”, 2000, y “La «guerra privada» del Capitán Fernández”, 2003. Radio Suecia ha transmitido en varias ocasiones mi pieza de radioteatro “La Ejecución”.
En 2001 publiqué en Internet mi novela “Nayra, la esposa del Sol”, basada en parte en hechos de la historia de la conquista de Chile y del Perú.
NOTA DE OSCAR GUTIERREZ DESDE SUECIA
Quisiera mencionar dos hechos, que se prolongan en cualidades intrínsecas del entrañable amigo Carlos Bongcam. Su capacidad organizativa era extraordinaria, cuando bordeaban los primeros años de dictadura, creó en Estocolmo el semanario "Venceremos" que circuló ininterrupidamente mientras él fue jefe del Partido Socialista en Suecia. La grandeza popular de "Venceremos" era tal que recorría todo mundo como un manto de consuelo para el exiliado. La unidad partidaria lograda por Bongcam en torno al semanario, hacía trizas el descontento de las diferentes corrientes dentro del Partido, y jamás presencié un entusiasmo juvenil alrededor de tan digno objetivo solidario.
Carlos Bongcam jamás confió en la palabra de los fascistas ni se doblegó ante ellos
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Hizo caso omiso a los llamados de los bandos militares y decidió terminantemente internarse en los densos bosques de la X zona antes que entregarse. Como verdadero socialista llevó siempre impregnado en sí el principio "de pie, jamás de rodillas". Logró romper el cerco que le pisaba los talones, y como buen allendista estaba dispuesto a morir antes que rendirse, no sin resistir y luchar con lo poco que tenía a su alcance. Esto lo conversamos muchas veces y, hoy, sólo la muerte ha logrado vencerlo.
Con pena digo que he perdido a un verdadero y entrañable amigo.
Oscar Gutiérrez
Suecia
NOTA DE CARLOS D. PEREZ DE REDH, DESDE URUGUAY
Carlos D. PEREZ - REDH <cperez@redh.org> escribió:
Acabo de recibir la noticia de parte de Máximo Kinast, inmediatamente le contesté con copia a Rosa Gutiérrez Silva: Fue lo primero que atiné a hacer mientras recordaba, y trataba de asimilarlo...
Carlos Bongcam Wyss es un Compañero al que nunca le vi la cara, pero nos conocimos muy bien.
Apareció en mi casilla, como tantos, cuando nos enteramos que Pinochet había sido detenido en Londres. Luego en la urgencia por pasar información, noticias y adhesiones, para que eso no fuese un mero accidente político, asumió la energía de miles...
Carlos siempre estaba detrás o delante de algún mensaje. Cuando no era quien nos enviaba la "última información", detectábamos que era de los primeros en reenviar lo que le habíamos hecho llegar.
Era una época en que todas y todos compartíamos el mismo huso horario, viviendo en Suecia, España, Londres, Chile, Argentina, donde fuera. Siempre que enviáramos algo, comenzábamos a recibir los rebotes de la difusión de inmediato desde todas partes, como si nadie durmiera ...
Recuerdo a Carlos como parte fundamental de esa locura.
Una vez recibí una denuncia de una Compañera. Era una declaración detallada de tres secuestros seguidos de tortura en Valparaíso, cuando era dirigente estudiantil. Responsabilizaba a la marina y a Pinochet, de una manera muy precisa. Esa declaración llegó al juzgado de Garzón en España. Luego supe que sus hijas se enteraron de todo lo que le había ocurrido en el mismo momento en que decidió hacerlo público, para que la bestia no escape.
Ella es Rosa Gutiérrez Silva, a quien le envié copia de la noticia apenas la recibí. Carlos fue de los primeros que respondió a su llamado, y le ayudó a ordenar y pasar en limpio la denuncia.
El correo electrónico de Carlos no será quitado de la lista de distribución de REDH. Sigue siendo parte de ella...
Un gran abrazo,
Carlos D. PÉREZ
cperez@redh.org
Coordinador de REDH
Red Solidaria por los Derechos Humanos
SI CHILE FUERA TAN DEMOCRÁTICO COMO VENEZUELA
UNA PREGUNTA RECORRE EL MUNDO...
Difundido por Política Cono Sur
¿Y si Chile fuera tan democrático como Venezuela y se consultara al pueblo para cambiar la Constitución?
Esta pregunta, amigos, es la que todos se hacen... Salvo los apitutados que no saben ni pueden aprender de nada... Pero hay que insistir. Edgardo Condezza ha trabajado en esto de los referendos en la zona de Concepción y ha logrado hacer algo, poco, pero por ser lo primero, tiene valor.
Cada uno de ustedes tiene parte del éxito de una campaña de ese tipo...
Cordial y respetuosamente formulada. Que nadie se sienta herido: que responda y que haga correr la pregunta.
José Venturelli
RUT 439228-6
NOTA DE MÁXIMO KINAST: La labor del Dr. Edgardo Condeza por introducir la consulta al pueblo y por la reforma de la Constitución ha sido una labor de gigantes. El resultado no ha sido mayor, porque tu chilena, y tu chileno, no han apoyado. Que turururu, la culpa la tienes tu.
HOMENAJE IMPRESCINDIBLE A GERMAN WESTPHAL
La entrega de tiempo que la administración de una red de estas características significa no es menos importante. El flujo informativo, así como la cantidad de spam de los que se debe limpiar la mayor parte de información toma horas hombre/mujer de gran consideración. Esta tarea, religiosamente llevada a cabo por la convicción y compromiso de un militante por los derechos humanos significa un desgaste de envergadura, cuyo costo es asumido y no siempre comprendido.
Las anchas Alamedas, a las que hacia mención el Presidente Allende no han sido abiertas para que pase un solo hombre, sino para que transiten por ellas los sueños de hombre y mujeres que luchan para que otro mundo sea posible. Germen abrió esas Alamedas virtuales y –hoy- el desafío es para que otras y otros continuemos con la maravillosa labor de romper el cerco informativo y poner al alcance de todos, la información necesaria para que la toma de conciencia, espíritu critico y organización tengan su espacio de construcción y sobre todo para que "Nunca Mas" la larga noche que vivieron nuestros países del cono sur vuelva a instalarse sobre nuestros sueños.
Germen nos deja un gran desafío de credibilidad y respeto. Me siento honrada de asumirlo pero creo que el compromiso de otras y otros es necesario. Esperamos que las nuevas tareas de Germen le permitan continuar apoyándonos con envíos interesantes.
Germen Westphal, gracias por crear este espacio para que el hombre y la mujer libre pueda hacer pasar su mensaje de esperanza por una sociedad mas justa.
A nombre de los miembros de PCS,
Patricia Parga-Vega.
Moderadora Red PCS
"UN NIÑO JUEGA EN LA ESCUELA SANTA MARÍA"

HOMENAJE AL EJÉRCITO DE CHILE
21 de diciembre de 2007
El Ejército de Chile se ha destacado, desde antaño, por su bizarro valor y coraje.
Hoy, hace cien años, por ejemplo, hizo una demostración de su bravura, en el puerto de Iquique, que fue debidamente celebrada, en su oportunidad, por El Mercurio y la prensa oficialista de esa época.
El valiente general Silva Renard, al mando de un destacamento, no vaciló en enfrentar a un enemigo diez veces superior en número (incluyendo mujeres y niños en el cálculo); ni se preocupó por la posibilidad de que el enemigo podría haber lanzado piedras a sus valientes soldados. Al contrario, pleno del sagrado coraje que enciende el pecho de 'nuestros valientes soldados' antes de entrar en batalla, hizo instalar una ametralladora calibre 30, de punto fijo, frente a la puerta principal de la Escuela Santa María. Puso a sus soldados en línea de combate en torno al perímetro de la Escuela y les ordenó cargar sus rifles mauser, (en ese entonces de reciente fabricación alemana), con balas de guerra.
Adentro estaba el enemigo. Peligrosos obreros pampinos, chilenos, peruanos, bolivianos y argentinos, con sus mujeres y sus hijos. Había más de cuatro mil personas. Algunos tenían cuchillos, otros palos, otros sólo angustia y odio. Estos desalmados pampinos, con su corazón lleno de odio, como cualquier mal chileno, querían cobrar dinero por su trabajo. No se conformaban con las fichas que les daba la compañía y que les permitía comprar en el almacén de la empresa. ¡Qué frescura! ¡Querían cobrar dinero por su trabajo y comprar donde a ellos se les ocurriera.
Igual que los forajidos que ahora, hoy, 21 de diciembre del 2007, se encierran en la misma Escuela, jóvenes anarquistas universitarios, en apoyo a los obreros pampinos que la tuvieron tomada hasta hace un par de días porque no se conformaban con ganar unos € 180 (US $ 240) por mes y cobrar en bonos (que son más o menos lo mismo que las fichas). Pero ahora no hay un glorioso general Silva Renard para darles la respuesta que merecen… Ay, si mi General Pinchote* levantara la cabeza…
Como hace cien años, cuando el valiente general les ordenó salir y rendirse y volver a sus trabajos sin conseguir nada. Los obreros y sus familias se quedaron y Silva Renard, sin dudarlo, ordenó disparar. Varias ráfagas entraron por las puertas y ventanas y a través de los tabiques de la Escuela Santa María, que así se llamaba en honor a un Presidente que había separado –unos 20 años antes- la Iglesia del Estado. Sin contar cuantos enemigos habían muerto y sin temor a que alguno de sus valientes soldados resbalara en los charcos de sangre y se pudiese lastimar, el valiente general Silva Renard ordenó entrar y rematar a los heridos.
Los soldados cumplieron las órdenes, valientes como siempre, con sus bayonetas y sus corvos y sus mauser, sin miedo a las piedras o palos que podría tener oculto el enemigo, asaltaron la Escuela y remataron heridos, hombres, mujeres o niños. El mal había que cortarlo de raíz. Además, esto no era nuevo. El glorioso Ejército de Chile, desde las guerras de 'Pacificación de la Araucanía' tenía y tiene la costumbre de rematar a los heridos. Así lo hizo Ramón Freire contra los hermanos Pincheira. Así ocurrió en la Guerra contra la Confederación en 1836. Así lo hicieron en la Guerra contra Perú y Bolivia en 1879. Así lo hicieron en la Guerra Civil, en 1891, en Pozo Almonte, donde descuartizaron al Coronel Robles y a los hombres heridos de su División (aunque eran soldados chilenos unos y otros). Luego descuartizaron al General Orozimbo Barbosa y a los heridos en Concón y en Placilla (aunque también eran soldados chilenos unos y otros). ¿Por qué no iban a rematar a unos obreros soliviantados? Así fue y así los alabó El Mercurio, por su valor en defensa de los sagrados intereses de las compañías salitreras de los ingleses. El Mercurio era, como es hoy día, el diario de los Edwards y defiende honestamente los intereses del Imperio, sea cual sea..
En el Cementerio Número Dos hicieron una fosa común y lanzaron allí los tres mil seiscientos cuerpos de los enemigos muertos en tan heroica acción de guerra. Echaron cal viva y encima arena. Con los años desapareció todo rastro de ese cementerio que estaba entre la Zofri, la vieja Estación del Longino y ese pequeño morro sin nombre que todos los iquiqueños conocen. Con los años se olvidó la gloria de esos valientes militares que supieron cumplir con su deber para con las Compañías Mineras inglesas.
Ahora, cien años después, escribo este homenaje en el estilo que usaría cualquier senador de la UDI para alabar a los que les regalaron Chile en 1973. Lo hago siguiendo los últimos consejos de nuestro Poeta, usar la ironía y el panfleto.
Tu, que estas leyendo, no digas que ya pasó… Es Chile un país tan largo, que todo puede pasar…
* Daniel López, aunque con tantos alias, ya no recuerdo bien su nombre.
SANTA MARIA DE IQUIQUE: UN SIGLO DE LUCHAS Y TODO SIGUE IGUAL

| Santa Maria de Iquique 2007: Comienza a gestarse una organización |
| por Angel Nuñez (desde Iquique, piensaChile) | |
sábado, 22 de diciembre de 2007
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21 de diciembre de 2007. Estoy parado en la puerta de la Escuela Santa María de Iquique. Un muchacho joven, escoltado por un par mas, está a cargo de abrirla para dejar entrar o salir a quienes ellos autorizan. Les explico que vengo de piensaChile y que deseo conversar con algún dirigente de la Toma, para conocer en detalle quiénes son, que es lo que plantea el movimiento, cuáles son sus metas, cómo ven ellos la Conmemoración de este Centenario. Me dicen que no hay autorización para dejar entrar a medios de comunicación, por la simple razón de que luego no publican ni una sola nota o tergiversan lo declarado. Les hago ver que ese no es la política ni la práctica de piensaChile, en su más de 6 años de existencia. Trato de hacerles ver que es un su provecho el que haya medios dispuestos a dar a conocer sus planteamientos a la opinión pública.
Frontis de la Escuela Santa Maria, Diciembre 2007 De pronto, por entre los muchachos, aparece un hombre, más bien bajo, de unos 40 años de edad (algunas canas se asoman en su cabellera) y les dice a los muchachos: “Déjenlo entrar, yo me hago cargo”. Los jóvenes lo miran y obedecen a su ruego. Suena la cadena al golpear el marco de metal de la puerta y se abre dejándome el camino abierto a tan histórico edificio. Subo las escalas sintiendo que camino por la historia, pero no tan sólo por lo ocurrido hace ya 100 años, sino también por lo que presiento que ese gesta aquí.
Mi interlocutor es dirigente bancario, pertenece a uno de los sindicatos formados por los trabajadores del Banco Santander. Me dice que están también presentes dirigentes de ANDHA (Deudores Hipotecarios), dirigentes de organizaciones juveniles, ambientalistas, portuarios (más tarde Joaquín convence a Joan a que se siente con nosotros, cuando entra al patio luego de llegar de una caminata desde Pozo Almonte hasta Iquique, en conmemoración del Cenetenario). En fin, se trata de un movimiento que ha ido logrando agrupar organizaciones y personas de todo el espectro que lentamente se ha ido movilizando contra lo que hoy vivimos y sufrimos los chilenos. Según me dicen, son unas 200 personas que rotan diariamente, a las cuales, además hay que alimentar, dar de beber, crear condiciones para que puedan dormir. Todo esto sin despegar el ojo de los ingresos. La Alcaldesa ha prometido no ordenar el desalojo del edificio, pero, en este país, nadie sabe lo que al final ocurre. Las notas hechas y los recuerdos apilados en mi cabeza, tendré que procesarlos primero para entregárselos a Uds. Por ahora, y para no atrasar más este despacho, les hago llegar este borrador de Manifiesto que ayer por la tarde estaba en elaboración. Aún no está sancionado definitivamente por la Asamblea (realizan 2 asambleas diariamente. Una a las 8 de la mañana y otra por la tarde, para discutir y acordar lo necesario para que el movimiento siga avanzando). Por esta razón, respetando la solicitud de mis interlocutores, insisto en que se trata de un documento borrador. Ellos me han prometido hacer llegar el documento final. Manifiesto de la clase obrera Trabajadora y Proletaria (borrador) En 1907 obreros y obreras del salitre y del puerto de Iquique, dueñas de casa, niños y niñas, provenientes de distintos lugares de Chile, Argentina, Bolivia, Perú y Asia, entre otros, solicitaron a los empresarios salitreros extranjeros que su salario fuera pagado en oro y no en monedas y fichas, en circunstancias que el salitre se cotizaba en oro esterlina y el pago de los artículos de primera necesidad se hacía al cambio de nuestra moneda; pidieron también que se estableciera el libre comercio en las oficinas ya que existía un monopolio por parte de los salitreros, quienes eran a su vez dueños de las pulperías, únicos centros de abastecimientos existentes. Estas mismas reivindicaciones que solicitaban hace 100 años nuestros compañeros y compañeras, hoy son las mismas demandas las que nos convocan al fortalecimiento orgánico el que debe coronarse con una organización única que agrupe a toda la clase trabajadora. Hoy día, 20 de diciembre del 2007 a las puertas de la conmemoración de los 100 años de la Masacre de la Escuela Santa María, los sindicatos y las organizaciones sociales de base que conformamos esta gran toma y movimiento social, a la cual se han adherido dirigentes sindicales, organizaciones sociales, culturales, agrupaciones de distintas partes de Latinoamérica, estudiantes, jóvenes, niños, niñas y medios de difusión alternativa. Reafirmamos nuestro repudio frente al modelo económico neoliberal –heredado de la dictadura- que impulsa, mejora, administra y fortalece el gobierno de la concertación, con la consiguiente precarización del trabajo y la desintegración de las organizaciones de las trabajadoras y trabajadores. De momento debemos incentivar toda forma de organización obrera, organizar debates, escuelas sindicales y actos culturales en todos los lugares en que exista la clase trabajadora; así mismo debemos potenciar los movimientos sociales, de estudiantes, pobladores y pobladoras con el fin de fortalecer el movimiento popular de resitencia. A la par nos sumamos y levantamos la lucha de las siguientes demandas: 1. Derecho a la sindicalización y a la negociación por rama. En este actual contexto, donde la clase obrera se encuentra fragmentada, producto de la explotación y la precariedad del trabajo, es que sentimos la necesidad de organizarnos, de crear una sola clase que sea capaz de enlazar las demandas de los explotados/as, oprimidos/as y dominados/as y levantarnos en un solo proyecto de lucha popular, la cual se llevara a cabo creando y fortaleciendo los espacios de participación, provocando una transformación que no será sólo económica, sino también cultural y social. Lo que apunta a un real cuestionamiento de las instituciones y la reestructuración de las prácticas en lo público y privado, con el fin de construir poder popular que libere, que respete, las particularidades de genero, etnias y edad. Es por eso que como clase salarial, buscamos la estabilidad laboral que nos asegure un trabajo digno que nos permita un desarrollo integro como personas, lo cual nos permitirá tomar conciencia de nuestra clase y poder por nuestras reales demandas y derechos. Potenciando la autogestión que nos liberará de responder a la clase dominante y nos da independencia en nuestro quehacer. A 100 años de la Masacre siguen atropellando nuestra dignidad… |
21 Dic 2007 Masacre en Santa Maria |
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Un siglo y las condiciones son peoresHoy, viernes 21 de diciembre, recordamos con rabia y dolor lo acontecido hace 100 años en la escuela Santa Maria de la ciudad de Iquique, donde miles de Trabajadores del salitre junto a sus familias se organizaron y marcharon hacia la ciudad para de una vez por todas hacerse escuchar. Levantaron sus peticiones, plasmándolas en papel y acción, y con la entereza moral de saberse en la razón abandonaron sus polvorientos puestos de trabajo (donde habían perdido a tantos de sus hermanos de clase) y avanzaron por el desierto. Pero la Historia para los explotados tiende a ser monótona (salvo excepciones como la España del 36’, Ucrania del 20’ o la Rusia del 17’) y en sus párrafos no abundan las horas felices. Las balas del asqueroso ejército de chile (un ejército acostumbrado a masacrar civiles en nombre de “dios” y la “patria”) no dudaron en despedazar cuerpos. Hace 100 años miles de proletarios murieron a causa de la guerra declarada de clases. El Estado y el Capital movieron rápidamente sus fichas para detener a los explotados de ayer. Pero el hoy no es muy distinto. Día a día los políticos, policías y tecnócratas perfeccionan sus métodos de control sobre la población. La soga con la que aprietan nuestro cuello cada día se aprieta más y más. Si bien en antaño los castigos hacia un oprimido eran directos y físicos, en el presente todo esta lleno de sutilezas; nos abofetean con palabras lindas; nos endeudan con imágenes de progreso; nos explotan con beneficios familiares. Si, la practica de la explotación cambio de táctica y ahora la consigna de los burgueses de derecha o izquierda no es “La letra con sangre entra”, pero no podemos obviar que seguimos estando con un bototo sobre nuestras espaldas, condenados a la humillación social. Bachelet da discursitos bonitos, emotivos, ejemplo de una demócrata liberal que de socialista.... ¿socialista? La izquierda socialdemócrata se pone a llorar como Magdalena, se atiborran la boca con maldiciones en contra del modelo económico, en contra del ejercito y del gobierno, pero a la hora de los que hubo no duda ni un instante en revolcarse en la cama con sus “enemigos” y maniatar a través del cerdo Martínez de la CUT a los Trabajadores(as). Es fácil darse cuenta para qué lado meten goles los falsos críticos, queriendo imponer su discurso de “exclusión”, “parlamento social” y cuanta tontera se le ocurren a los trasnochados. El Ejército y la Iglesia poniéndose una careta que jamás han querido tener, pero que saben es necesaria para convencer a la masa; ellos van tomaditos de la mano, caminando en sus travesuras de masacres y silencio. Hoy son 100 años y seguimos luchando al igual que los pampinos, hermanos de clase en esta guerra social. Los que asesinaron ayer son los mismos que asesinan hoy defendiendo sus privilegios y su propiedad. Son miles los Lemun, los Menco, los Cisterna, los López, los Castillo; el reflejo del pasado se hace patente en lo cotidiano. No olvidamos. Los revolucionarios recordamos con lagrimas en los ojos, eso es cierto, pero con acción, no con lamentos. | ||||
UN SALUDO DE NAVIDAD DE MARCELO ANDRADE, 'ALICHE'

Si no puedes leerlo, cópialo, pégalo donde quieras y amplíalo.
Con mis mejores deseos de que lo pases muy bien y que tengas u nuevo año de película.
Máximo
UNA CONCLUSIÓN DIFERENTE Y UNA PROPUESTA POSITIVA A RAÍZ DE LA CONMEMORACIÓN DE LOS CIEN AÑOS DE LA MATANZA DE LA ESCUELA SANTA MARÍA DE IQUIQUE
El Profesor Pérez Soto propone cinco tesis, como conclusión de su paso por Iquique. Las suscribo totalmente. Estoy de acuerdo con su análisis, con sus conclusiones y con sus propuestas. Creo que es muy importante comentarlas y difundirlas; pero mucho más importante, es que tu, amable lectora y amable lector, las pongas en práctica.
Máximo Kinast
Cien Años, Segunda Parte
Carlos Pérez Soto
Profesor de Estado en Física
Difundido por Pedro Alejandro Matta
“Unámonos como hermanos que nadie nos vencerá”
Cantata Santa María, Luis Advis
Escribí la primera parte de este texto como simple relato de experiencias. Datos positivos, inspirado por los historiadores que escuché en el 2º Encuentro, impresiones, siguiendo de un modo más prudente el estilo de la Profesora Illanes, y de las emociones estudiantiles, que ya no tengo. Me pareció preferible distinguir ese plano de otro, más explícitamente político, analítico y de tesis. Es lo que quiero hacer ahora.
Una experiencia más, sin embargo, como punto de partida. En la noche del miércoles 19 de Diciembre pude ingresar a la Escuela Santa María, tomada desde hacía varias semanas por dos sindicatos, apoyados por estudiantes. Asistí a un foro: “Pensando formas de organización”. Exponían varios dirigentes sociales de base, representantes de organizaciones de muy diversa envergadura. Unas treinta personas casi llenaban una de las salas de clase. Un número difícil de establecer en realidad, porque la gran mayoría curiosamente salía y entraba continuamente, sin llegar a escuchar completa ninguna de las ponencias.
El estilo de los expositores, enfático, golpeado, abrumadoramente repetitivo, quizás justificaba esta circulación. En realidad en cualquier momento en que uno ingresara a la sala, con leves variaciones locales, se podían escuchar casi las mismas ideas. Las dos palabras que más se repetían eran “unidad” y “traidores”. “Debemos unirnos”, “dirigentes traidores”. Una paradójica mezcla de esperanza contenida y profundo desencanto recorría las exposiciones. Desde luego una enorme ira.
Un recuento, difícil, de lo expuesto podría resumirse en lo siguiente. Una preocupación mucho más urgente por las formas de organización que por los contenidos. Muy por sobre el título del foro, y a pesar de las reivindicaciones puntuales planteadas con vehemencia. Y un contrapunto dramático entre los reiterados “debemos unirnos” y los enfáticos “no podemos permitir que...” Dramático porque mientras los primeros eran genéricos, moralizantes y algo vagos, los segundos eran precisos y terminantes, impidiendo de manera visible toda esperanza de unión.
En algún momento los panelistas mismos empezaron a entrar y salir, y luego se agregaron tres o cuatro a los seis que ya habían hablado. Se obtuvo una conclusión sumaria, que muy pocos escucharon, y se levantó la sesión, sin más perspectiva que la decisión de mantener y apoyar la toma de la Escuela, y algunos aplausos. Me quedé con la aguda impresión de que lo que había visto era el vivo retrato de una de las izquierdas chilenas. La izquierda pobre, precaria, dividida, dramáticamente ineficaz. Ya he relatado en la primera parte de este texto algo del contrapunto, de la izquierda que conmemoró junto a la playa. La izquierda oscura, innoble, corrupta.
Como este es un texto de tesis, puedo avanzar una: no habrá izquierda real en este país mientras gobierne la Concertación.
Dos veces ya la izquierda ha puesto su 5% objetivo para sacar a Lagos y a Bachelet. Lo que se ha obtenido es que el movimiento social organizado, que lo hay, en la CUT, la ANEF, el Colegio de Profesores, los sindicatos mineros y madereros, ha permanecido congelado, entre las bravatas y las prebendas, con conquistas miserables, muchos eventos caros para dirigentes, y absoluta falta de voluntad para producir movilizaciones mayores. Algunos han obtenidos fondos para memoriales y conmemoraciones, locales de partidos, reales o en plata, fondos para las escasas ONG que no han pasado directamente al aparato del Estado, eventuales pactos de omisión. Otros, sobre todo los movimientos de pobres y de jóvenes, sólo han recibido manipulación, engaño y desencanto a manos llenas.
Esto no puede repetirse. Hoy el principal enemigo de la izquierda en Chile es el enorme poder de cooptación por parte del aparato del Estado. Un requisito mínimo para la rearticulación es quedarse de una buena vez sin los Fondart, los fondos de “desarrollo social”, las prebendas en los municipios que se comparten con la derecha, las “donaciones” desde la Presidencia de la República, los proyectos para reanimar ONG, las peguitas en las Secretarías Regionales e Intendencias, los eventos a todo trapo para que los dirigentes sociales “estudien” o “reflexionen”, los cinco diputados cagones que podrían darnos simplemente para que la ley electoral se mantenga sin cambios de fondo.
Propongo una segunda tesis: sólo elaborando un pliego breve, claro y contundente se pueden ordenar las innumerables reivindicaciones sectoriales que, por muy justas que sean, hoy dificultan la unidad real de los múltiples actores de la presión social. No hay que buscar mucho, la lista es más o menos obvia:
- re nacionalización del cobre,
- fin a la Constitución del 80,
- nacionalización de la deuda externa estatal, y fin al aval estatal de la deuda externa privada,
- re nacionalización de los servicios estratégicos de energía eléctrica, gas, agua y comunicaciones,
- drástica reducción del costo del crédito y fuertes royalties a toda exportación de capitales y ganancias.
Por supuesto que de esto deriva un enorme número de reivindicaciones económicas, políticas y sociales. Y cada sector hará las suyas. Pero he puesto énfasis en estas:
- porque son la condición de posibilidad de todas las otras,
- porque apuntan directamente a la esencia del modelo económico imperante,
- porque es en torno a ellas que se puede hacer política estratégica, más allá de las urgencias inmediatas, ciertamente atroces cada una de ellas.
La izquierda, al menos la izquierda, debe hacer política estratégica radical, debe ordenar sus diferencias en torno a un horizonte global, debe apuntar hacia más allá de la política inmediata.
Pero esto conlleva una tercera tesis, algo más teórica: se debe ir más allá de las falsas dicotomías entre lo global y lo local, entre la unidad y la diversidad, entre las formas de lucha o de organización.
No sólo hay de hecho sino que debe haber muchas izquierdas. La gran izquierda no puede ser sino un conglomerado en red de muchas organizaciones, que tengan diversas formas y alcance, que tengan intereses diversos, e incluso parcialmente contradictorios entre sí. Lo que necesitamos no es un partido único sino una red. No necesitamos una línea correcta sino un espíritu común. Un espíritu común ordenado en torno a esas demandas globales que he señalado. Una amplia voluntad de conectar las demandas sectoriales a esos objetivos globales que, como se habrá notado, son bastante definidos y concretos. Una amplia voluntad de aceptar como parte de las muchas izquierdas, de la gran izquierda, toda clase de formas de organización y de expresión que quiera reconocerse en esos objetivos.
Pero es necesario para esto una cuarta tesis: la rearticulación de la gran izquierda sólo es posible si se abandona la estéril y fraticida polémica entre “revolucionarios” y “reformistas”. La más profunda y dañina dicotomía que hemos heredado de la racionalidad mecanicista del enemigo.
Reforma y revolución no deben ser pensadas como alternativas sino como inclusivas. Todo revolucionario debe ser como mínimo reformista. El asunto real es qué más, qué horizonte radical buscamos desde las iniciativas reformistas que emprendemos. Todas las peleas hay que darlas. Lo local, lo cotidiano, lo pequeño, no es menos significativo para el que lo sufre que lo grande y lo global. El asunto es más bien el espíritu, el horizonte desde el que damos cada una de esas peleas locales. Alejarse de lo local aleja tanto de la revolución como quedarse en ello. Toda lucha local que quiera inscribirse en el horizonte de la gran izquierda y su espíritu debe ser respetada y, eventualmente, apoyada. El camino de nuestra revolución pasa por los objetivos estratégicos que he señalado, y ese es, y debe ser, un camino que contenga toda clase de tamaños, formas, ritmos y colores.
Cuando se habla de “revolución”, sin embargo, debemos ser claros en que estamos hablando finalmente de la abolición de las clases dominantes. Estamos hablando, en buenas cuentas, del fin de la lucha de clases.
Al respecto me permito una quinta y última tesis: hoy la gran lucha de la gran izquierda no es sólo contra la burguesía, es también contra el poder burocrático. Es la lucha histórica de los productores directos, que producen todas las riquezas reales, contra el reparto de la plusvalía apropiada entre capitalistas y funcionarios. Los burócratas, como clase social, organizados en torno al aparato del Estado, pero también insertos plenamente en las tecno estructuras del gran capital y de los poderes globales, los burócratas, amparados en sus presuntas experticias, fundadas de manera ideológica, son hoy tan enemigos del ciudadano común, del que recibe un salario sólo de acuerdo al costo de reproducción de su fuerza de trabajo, como los grandes burgueses.
El dato contingente es éste: la mayor parte de la plata que el Estado asigna para el “gasto social” se gasta en el puro proceso de repartir el “gasto social”. La mayor parte de los recursos del Estado, supuestamente de todos los chilenos, se ocupan en pagar a los propios funcionarios del Estado, o van a engrosar los bolsillos de la empresa privada. El Estado opera como una enorme red de cooptación social, que da empleo precario, a través del boleteo o de los sistemas de fondos concursables, manteniendo con eso un enorme sistema de neo clientelismo que favorece de manera asistencial a algunos sectores claves, amortiguando su potencial disruptivo, y favoreciendo de manera progresivamente millonaria a la escala de operadores sociales que administran la contención.
No se trata de analizar, en estos miles y miles de casos, la moralidad implicada. No se trata tanto de denunciar la corrupción en términos morales. El asunto es directamente político. Se trata de una corrupción de contenido y finalidad específicamente política. El asunto es el efecto por un lado sobre el conjunto de la sociedad y por otro lado sobre las perspectivas de cambio social. Por un lado el Estado disimula el desempleo estructural, debida a la enorme productividad de los medios altamente tecnológicos a través de una progresiva estupidización del empleo (empleo que sólo existe para que haya capacidad de compra, capacidad que sólo se busca para mantener el sistema de mercado), por otro lado se establece un sistema de dependencias clientelísticas en el empleo, que obligan a los “beneficiados” a mantenerlo políticamente.
Los afectados directos son las enormes masas de pobres absolutos, a los que los recursos del Estado simplemente no llegan, o llegan sólo a través del condicionamiento político. Los “beneficiados”, junto al gran capital, son la enorme masa de funcionarios que desde todas las estructuras del Estado, desde las Universidades y consultoras, desde las ONG y los equipos formados para concursar eternamente proyectos y más proyectos, renuncian a la política radical para dedicarse a administrar, a representar al Estado ante el pueblo segmentado en enclaves de necesidades puntuales, para dedicarse a repartir lo que es escaso justamente porque ellos mismos lo consumen, dedicarse a contener para que no desaparezca justamente su función de contener.
O, si se quiere un dato más cuantitativo: en este país, que es uno de los campeones mundiales en el intento de reducir el gasto del Estado, y después de treinta años de reducciones exitosas, el 35% del PIB lo gasta el Estado. La tercera parte de todo los que se produce. El Estado sigue siendo el principal empleador, el principal banquero, el principal poder comprador. El Estado se mantiene como guardián poderoso para pagar las ineficacias, aventuras y torpezas del gran capital, y para hacerse pagar a sí mismo, masivamente, política y económicamente, por esa función.
Reorientar drásticamente el gasto del Estado hacia los usuarios directos, reduciendo drásticamente el empleo clientelístico de sus administradores, y reconvirtiéndolo en empleo productivo directo. No se trata de si tener un Estado más o menos grande. La discusión concreta es el contenido: grande en qué, reducido en qué. Menos funcionarios, más empleo productivo. Manejo central de los recursos naturales y servicios estratégicos. Manejo absolutamente descentralizado de los servicios directos, de los que los ciudadanos pueden manejar por sí mismos, sin expertos que los administren. Lo que está en juego en esto no es sólo el problema de fondo de una redistribución más justa de la riqueza producida por todos. Está en juego también la propia viabilidad de la izquierda, convertida hoy, en muchas de sus expresiones, en parte de la maquinaria de administración y contención que perpetúa al régimen dominante.
Tengo que decir que una buena parte de estas tesis, que he trabajado desde hace bastante tiempo, y que resumen de manera simple lo que muchos otros intelectuales han pensado y trabajado también desde hace mucho tiempo, me resultaron urgentes en medio de la siguiente escena, que se dio en el marco de la conmemoración oficial de los 100 años de la matanza de la Escuela Santa María de Iquique: el Quilapayún francés cantándonos y haciéndonos cantar “El pueblo unido jamás será vencido” desde la misma tribuna en la cual el Ministro del Interior, Belisario Velasco, había mentido sin pudor mientras era abucheado sin pausa. La mayor parte de los que lo abuchearon cantaron con entusiasmo y profunda esperanza esta canción. Cuando terminaron el Ministro Velasco felicitó calurosamente a Quilapayún.
Iquique, 22 de Diciembre de 2007.-
Para Consuelo
UNA CRÓNICA DIFERENTE Y DIAFANA DE LA CONMEMORACIÓN DE LOS CIEN AÑOS DE LA MATANZA DE LA ESCUELA SANTA MARÍA DE IQUIQUE
El Profesor Pérez Soto hace una descripción de lo que fue la celebración oficial (Y digo celebración intencionadamente) y de la manifestación popular en recuerdo de la matanza de obreros ocurrida en Iquique hace cien años. Me hubiese gustado ser el autor de este texto. Lo digo con admiración y respeto.
Lo más terrible de estos hechos es que hoy el Gobierno de la Concertación sigue asesinando obreros y trabajadores en defensa del beneficio de las grandes transnacionales y de unos pocos inverecundos dueños de este país que se llama Chile.
¿No me crees, verdad? Visita http://CartasamiGordi.blogia.com y lee la carta de una mujer mapuche que esta siendo asesinada por el Gobierno.
Máximo Kinast
Cien Años, Primera Parte
Carlos Pérez Soto
Profesor de Estado en Física
Difundido por Pedro Alejandro Matta
“Hasta Iquique nos hemos venido, pero Iquique nos ve como extraños”
Cantata Santa María, Luis Advis
El 20 de Diciembre de 2007, en la mañana, en la ex oficina salitrera de Humberstone, fue el acto de cierre del 2º Encuentro de Historiadores titulado “A 100 años de la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique”. El antiguo teatro, no muy grande, estaba lleno de estudiantes y académicos venidos de todo Chile. En el discurso de despedida, la historiadora María Angélica Illanes desarrolló largamente, en un complejo discurso, quizás hermoso, unas cuarenta ideas distintas, todas eventualmente interesantes, sin decidirse por ninguno de los quizás cuatro o cinco discursos que probablemente había preparado, resolviéndose, de manera poco feliz, a leerlos simplemente uno tras otro, bajo el hilo general del tema de fondo. Al parecer lo más interesante de todo fue cuando trató de “dictadura de la burguesía desmilitarizada” al gobierno de la Concertación, en lo que llamó “una inversión de la lógica marxista”, sin que se entendiera muy bien “inversión” respecto de qué. Los asistentes, ampliamente entusiasmados, aplaudieron sin pasarle la cuenta.
Y entonces empezó lo interesante. Entró la Ministra de Educación, acompañada de varios personeros de gobierno algo oscuros que, para su fortuna, pasaron desapercibidos (como el Director de Organizaciones Sociales, de la Secretaría General de Gobierno, organismo de oscuros méritos). Pero ella no. Se cometió la seria imprudencia de anunciarla, incluso con un cierto orgullo… se sintió una rechifla estudiantil aguda y sostenida. Sin inmutarse avanzó y se sentó. Los gritos seguían, “¡que se vaya!”, una y otra vez. Habló la Directora de DIBAM, que acortó visiblemente sus palabras. Los gritos seguían. Se dice que la Ministra tenía preparado un discurso, incluso con anuncios (como que se destinarán fondos para reconstruir la Escuela Santa María).
Prudentemente no lo leyó. Se pasó rápidamente a la Cantata, interpretada correctamente por un grupo local. Aprovechando alguna pausa de la música, la Ministra se paró y salió. Los estudiantes salieron tras ella, los académicos, algo pálidos, salieron tras los estudiantes. “¡Que se vaya!”, algunos epítetos gruesos, incluso de índole machista, voló algún vaso con agua, algunos osados le remecieron el auto. Carabineros acudió (de pronto aparecieron botas y escudos). Pero no podían hacer mucho sin exponerse a repetir “vergonzosos sucesos” justo en el lugar y fecha menos apropiados. El auto partió rápido. Al interior del teatro la Cantata triunfaba por sobre las conmociones.
Los asistentes se retiraron en paz. Satisfechos por un buen Congreso. Satisfechos abiertamente los estudiantes. Satisfechos disimuladamente la mayoría de los académicos, aunque “no compartieran este tipo de excesos, sin embargo comprensibles…”. Cosa notable, poco antes del profuso abucheo, la historiadora boliviana, Ministra de Cultura de Evo Morales, había sido aplaudida fervorosamente por todos.
A eso de las tres de la tarde, en buses, regresaron a Iquique. Yo me hice el valiente y me fui caminando hasta Pozo Almonte (7 Km), a perseguir mis delirios. Durante meses se rumoreó sobre una marcha que bajaría “desde las salitreras” hasta el puerto. Rumores vagos, organización indefinida. Pero el 18 y 19 de Diciembre había muchos panfletos que llamaban a marchar. Incluso señalaban un itinerario: partir el día 20, a las 17.00, desde la ex oficina Buen Retiro, en Pozo Almonte (47 Km), para llegar al día siguiente, a eso de las 10.30, a Alto Hospicio (6 Km), y desde allí hasta Iquique. Se trataba de llegar a la Escuela Santa María a las 15.30, justo antes de la hora en que fue la matanza, cien años atrás.
Siete kilómetros de desierto a las tres de la tarde es bastante, pero con agua y mística llegué a la plaza de Pozo Almonte, miré a las personas comunes que me miraban con algo de sorpresa, completamente ajenos a todo extravío ideológico, y esperé. La realidad cayó sobre mí, sin embargo, como suele decirse, “como la noche”, con un detalle no menor: eran las cinco de la tarde, a pleno sol.
A las 15.45 de la tarde del día 21 de Diciembre de 2007, en el místico momento de los cien años, había más gente en la Zofri que frente a la Escuela Santa María, había más gente en la playa de Cavancha que en la “marcha del movimiento sindical”. Marcha, por cierto, en la que había más estudiantes que movimiento sindical. Al punto de partida, el día 20, sólo llegaron unos veinte estudiantes valientes, que efectivamente marcharon, y un viejo ridículo. Al día siguiente, en Alto Hospicio, dos horas después de lo planeado, se juntaron algunos cientos de personas, y marcharon desde allí.
Las marchas, que nunca se encontraron, llegaron a la Escuela Santa María a eso de las 15.30. Empezó un acto con jóvenes entusiastas y artistas locales. El joven que presentaba repetía “artistas populares que no cobran… como Quilapayún”. Un conjunto tocó algo así como un cuarto de Cantata, hablaron algunos dirigentes sociales, pocos. Hubo un minuto de silencio. A la altura de la aparición de dos jóvenes hiphoperos, de los que habían marchado, quizás unos 1000, sólo quedaban unos 200.
El resto de la tarde transcurrió plácida, sin incidentes de ningún tipo: playa, puerto, Zofri, cerveza. La Escuela histórica, tomada desde varias semanas atrás, pasó nuevamente a la lucha diaria de los dos sindicatos que se instalaron allí contra la atroz indiferencia de las autoridades, de los patrones, de los medios de comunicación, de las miles de personas que circulan cada día por el mercado vecino.
A las 20.00, frente a la playa, con “un marco impresionante de arena, mar y puesta de sol”, empezó el acto oficial. A unas veinte cuadras de la Escuela misma, a unas diez cuadras de la plaza central, con su teatro y su reloj históricos, en una plaza que recuerda la invasión chilena de 1879. Un escenario enorme, lleno de focos, de una altura impresionante, con amplificación a todo lujo, pantallas, proyectoras, espacio de baile y sillitas de plástico. Un espacio cercado con vallas de contención instaladas en un entorno de unas dos cuadras, al que sólo se podía entrar con invitación. Con carabineros de uniforme no muy agresivo, y muchos civiles que “discretamente rodean la Escuela”. Hacia una avenida que bordea la playa el público “exterior”, a no menos de ochenta metros del escenario. Quizás, en el momento de máxima asistencia, unas 1000 personas.
Se veían en este público banderas del Partido Socialista, unas veinte, agrupadas, banderas del Partido Comunista, unas quince, en otro grupo, una que otra bandera de grupos anarcos o extraparlamentarios. Algunos, que portaban enormes pancartas con frases alusivas decidieron, pudorosamente, no extenderlas… el público era tan escaso que habrían tapado el escenario.
En el público “interior” autoridades, nacionales y regionales, muchos colados, dirigentes sindicales. En un momento clave, que a pesar del enorme simbolismo pasó casi desapercibido, el grupo portador de las banderas comunistas fue admitido en el espacio interno, pasando las rejas, proceso en el que, quizás por razones puramente funcionales, bajaron sus banderas, las que no volvieron a alzarse en todo el acto. Con esto en el espacio “interno”, muy amplio, llegaron a haber unas 500 personas. Curiosamente las banderas socialistas, siempre alzadas, permanecieron fuera.
El espectáculo empezó, tras varios llamados del narrador para que se mantuviera “el debido respeto”, con una puesta en escena muy simple, acompañada por un relato a dos voces. Dos actores vestidos de mineros estilizados enarbolaban banderas inmaculadamente blancas. El texto, lleno de todas las frases correctas esperables, reiteraba con un énfasis algo nervioso tópicos sobre la masacre llevada a cabo por militares “de otra época”, bajo la responsabilidad de un gobierno “de otra época”… Sin detenerse sino muy brevemente en los empresarios (“de otra época”), y sin mencionar en absoluto al capital inglés… “de esa época”. Abundaba en cambio en la actitud pacífica de los mineros, e insistía en las lamentables divisiones, y en la presencia negativa de los que, “hasta el día de hoy”, ponen el énfasis en los extremos y “sectarismos” que “tanto daño han hecho…”.
El público, ambos públicos, sin hacerse cargo en absoluto del mensaje, sólo aplaudió de manera cortés. Irrumpió de pronto una cofradía, muy Tirana – Sernatur, con una música de carnaval, bailando con sus trajes lustrosos. El público, algo perplejo ante la música festiva, empezó a seguir el ritmo, también de manera cortés, sin mucho fervor.
Después del episodio festivo los discursos. En nombre de la Comisión Organizadora el Secretario General de la CUT, con un encendido discurso, golpeado de voz y actitud, que arrancó más aplausos en el círculo interno que en el público exterior. Se oyeron ocasionalmente algunos gritos de “¡obrero, entiende, la CUT no te defiende!”, pero no pasó a mayores. Tampoco la obviedad del populismo sindicalista entusiasmó mucho. Después de sus proclamas fervorosas, el dirigente bajó de la tribuna y estrechó calurosamente la mano a las autoridades presentes. Aparentemente muy pocos lo notaron.
El entusiasmo llegó sólo cuando el Ministro del Interior, Belisario Velasco, tuvo la valentía de explicar durante casi cuarenta minutos, porqué el gobierno de la Concertación debe ser considerado mejor que el de Pedro Montt, y porqué “los excesos que a nada conducen” le han costado tan caro al movimiento popular. Valiente. Fue abucheado de manera continua durante los cuarenta minutos. Le gritaron “corrupto”, “¡que se vaya!”, “traidor”, e incluso, vivamente, “asesino”. Ante lo cual, sin embargo, con inalterable fortaleza de rostro, siguió sin respiro, casi sin apuro, hasta terminar.
Fin de los discursos, ahora sí el plato de fondo, Quilapayún. Impecables. Arreglos musicales complejos para canciones conocidas y simples. Una curiosa y engolada canción que mistificaba y elevaba a Allende hasta el parnaso del mal gusto. Luego “La muralla”. “No saben las ganas que tengo de cantar esta canción” dijo uno de ellos, en una presentación que daba para meditar. La gente cantó igual, e incluso, por momentos, se sintieron voces particularmente intensas, sobre todo en partes como “el gusano y el ciempiés”.
Y, por fin, la Cantata. El presentador insistió, como al principio, en el “debido respeto”. Pidió que se escuchara la obra en silencio y que… “nos tomemos de las manos”. Afortunadamente el público lo ignoró por completo. (Tengo que decir que en realidad no vi, en ese momento, qué ocurría en las primeras filas de asientos: yo estaba en el “exterior”).
Una hermosa, excelente, versión, en un contexto monstruoso. El relato brillante de Silvia Santelices. La amplificación sin mácula, las diapositivas apropiadas. Un lunar de belleza y emoción en la fealdad insuperable de lo establecido. Por un momento todos se emocionaron. (La verdad es que no me atrevo a extender esta estimación a todas las autoridades presentes). Aunque sea amparado en la libertad de culto, tengo que decirlo: por un momento la Cantata lo llenó todo. Lo absorbió todo. Dignificó lo indigno. Borró el rostro de los canallas. Dejó en la trastienda de la pequeñez a los oportunistas, a los traidores, a los “servidores públicos”. Acalló a los que enarbolaron verdades históricas para mentir. Silenció la estridencia de los focos, la sordidez del escenario pensado para mantener la seguridad, la vergüenza del marco turístico.
Por un momento, ay!, un breve momento. Apenas terminada la magia, en medio aún de los aplausos, en contra de los pronósticos de los simples, el Quila francés arremetió ni más ni menos que con “El pueblo unido jamás será vencido”. Por cierto cayeron hasta los más exaltados. Quizás con la esperanza de que la fuerza del texto atemorizara a los canallas. Los canallas, por supuesto, cantaron también a todo pulmón, varios de ellos incluso con el puño en alto.
El acto terminó pacíficamente. El público se fue separando con calma. Me tocó ver el ágil movimiento de los muchos guardias hacia las vallas, con una cierta ansiedad de que fuesen traspasadas de manera “anormal”. No fue necesario en absoluto. El animal posible ya estaba domesticado. Los más integristas con cara de depresión. La mayoría con visible satisfacción. Todos se retiraron en paz.
Un buen amigo me cuenta que, en las horas siguientes, en un hotel turístico inmediatamente contiguo, se llevó a cabo una gran comida, casi masiva, fin de fiesta de un encuentro organizado por... Fonasa. Un evento carísimo, en que autoridades nacionales y locales hicieron sendos discursos, ya sin vergüenza ni peligro alguno, en que se congratularon y alabaron a sí mismos extensamente. Imagino, por otro lado, los “salud” inversos, con chela y desencanto, de los anarcos, o de los muchos estudiantes que viajaron al encuentro de historiadores, quizás lo más digno de todos los “sucesos acaecidos” en tan luctuosa semana.
Estuve cinco días en Iquique. Recorrí estos eventos y muchas calles. Fui a caminar junto al mar y al mercado. Me abstuve, santamente, de ir a la Zofri. Y vi el Iquique de 2007 desde todos estos ángulos. Vi gente comprando antes de la pascua, los camiones con pascueros que recorrían las calles con música de Merry Christmas a todo volumen. Escuché unas veinte veces la Cantata, completa o parcialmente. Y en medio de todo vi a los muchos estudiantes y profesores que asistieron a este encuentro de historiadores. Paseando por el “boulevard” Baquedano, tomando traguitos y sándwich baratos en múltiples locales, saludándose una y otra vez en un centro de ciudad pequeño y empequeñecido. Teníamos algo de desconcertados, una especie de cara de pregunta inconclusa. Iquique, inconmovible, parecía seguir igual. La playa, la pascua, la sobreexplotación, las compras. En ninguna de las muchas representaciones alusivas a los cien años, salvo en las tres que he descrito, vi más de cien personas.
Perdidos entre el universo de los iquiqueños reales no pude evitar pensar en este verso de la Cantata: “hasta Iquique nos hemos venido, pero Iquique nos ve como extraños, nos comprenden algunos amigos, y los otros nos quitan la mano”. Y me acordé, digámoslo así, entonces me acordé, que estamos en Chile. En el Chile que hemos dejado que la Concertación construya.
Iquique, 22 de Diciembre de 2007.-
Para Consuelo
PRENSA ALTERNATIVA
LA PEOR MASACRE
Por Felipe Portales
La matanza de Santa María de Iquique –cuyo centenario se conmemora el próximo sábado 21- constituye muy probablemente la peor masacre de la historia de la humanidad en tiempo de paz. Esto, por el número de víctimas fatales (que las estimaciones más confiables sitúan en cerca de 2.000); por la brevedad del tiempo en que se efectuó (alrededor de tres minutos); y por la extrema barbarie y cobardía en ametrallar hombres, mujeres y niños pacíficos e inermes.
De este modo, el democrático Malaquías Concha –quien estuvo en Iquique muy poco después de la masacre- denunció en la Cámara de Diputados que "sobre diez mil obreros inermes se disparó con ametralladoras, no por el espacio de treinta segundos, como dice el parte (del general Roberto Silva Renard), sino que esta espantosa carnicería ¡duró por lo menos tres minutos! ¡Se formaron montañas de cadáveres que llegaban hasta el techo de la Escuela Santa María! ¡Horrorícese la Cámara!"; y señaló que los sucesos de Iquique "son un estigma de vergüenza y oprobio para nuestra patria; acontecimientos que pasarán a la historia, señor vice-presidente, en condiciones más ominosas que las legendarias matanzas que nos refiere la historia de los primeros cristianos, que el legendario incendio de Roma atribuido a Nerón, que la matanza de San Bartolomé atribuida a los católicos contra los protestantes…que las matanzas que hoy mismo se llevan a cabo, en Turquía, contra los cristianos, en Rusia, contra los judíos" (Boletín de Sesiones de la Cámara; 30-12-1907).
Sin embargo, lejos de horrorizarse, la Cámara aprobó la barbarie, con sólo cuatro excepciones (además de Concha, el democrático Bonifacio Veas, el radical Daniel Espejo y el liberal Arturo Alessandri Palma). El liberal Luis Izquierdo llegó al extremo de admirar la frialdad y premeditación con que se efectuó; al decir que los oficiales que la habían ordenado "han cumplido su deber, el más amargo, el más cruel de los deberes que pueden corresponder a hombres de corazón y de honor. Y mientras no se nos pruebe –lo que no se nos probará- que ha habido de su parte imprudencia, impremeditación, arranques de cólera, algo que revele el abandono de la calma y de la serenidad, propias de la hora, debemos inclinarnos con respeto delante de ellos" (Boletín de la Cámara; 4-1-1908).
Más tarde, frente a las insistentes solicitudes de interpelación al ministro del Interior por parte de Alessandri, Concha y Veas; Izquierdo añadió la obscenidad, al plantear que "concluyamos una vez, con este asunto (de Iquique) que está demasiado fiambre" (Boletín; 6-2-1908).
A su vez, el ministro del Interior, el nacional Rafael Sotomayor, no solo justificó la matanza como "inevitable para cumplir el deber de mantener el orden y de dar garantías a las vidas y a las personas", sino que además hizo un encendido elogio de sus autores: "¿A qué conducen, pues, las expresiones ofensivas contra las autoridades que libertaron al pueblo de Iquique de los desmanes de turbas inconscientes contra la propiedad y la vida de los ciudadanos?...Ellos, impidiendo ese movimiento subversivo, han salvadp al país de una vergüenza y de futuras complicaciones internacionales…el instinto de conservación social (de los diputados críticos) debería inducirlos a elogiar y aplaudir su conducta, como un estímulo y un ejemplo digno de imitarse por parte de aquellos a quienes la sociedad ha confiado la defensa de su vida e intereses" (Boletín; 2-1-1908).
Por su parte, "El Mercurio" señaló que "es muy sensible que haya sido preciso recurrir a la fuerza para evitar la perturbación del orden público y restablecer la normalidad, y mucho más todavía que el empleo de esa fuerza haya costado la vida a numerosos individuos…el Ejecutivo no ha podido hacer otra cosa, dentro de sus obligaciones más elementales, que dar instrucciones para que el orden público fuera mantenido a cualquiera costa, a fin de que las vidas y propiedades de los habitantes de Iquique, nacionales y extranjeros, estuvieran perfectamente garantidas. Esto es tan elemental que apenas se comprende que haya gentes que discutan el punto" ("El Mercurio"; 28-12-1907).
Poco después, el mismo diario, frente a una amenaza de huelga general destinada –entre otras cosas- a "obtener del poder público la separación y castigo del general Silva Renard y del Intendente de Tarapacá (Carlos Eastman)" se preguntaba: "¿Cómo podría el Gobierno acceder a un castigo de funcionarios que han cumplido su deber?" ("El Mercurio"; 4-1-1908).
Al constatar esta mentalidad se hace plenamente comprensible la promoción y el apoyo de la derecha chilena a una dictadura que –en aras de la conservación de sus privilegios sociales- desarrolló una política sistemática de terrorismo de Estado que se tradujo en decenas de miles de desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y torturas.
*Felipe Portales, sociólogo
CRISTINA REGRESA A CASA
Querido/a amigo/a,
En mayo de 2006 tuve la posibilidad de publicar un testimonio en el diario La Nación que se llamó La verdad de Cristina. Trataba sobre la vida y destino de Cristina Carreño, una joven chilena detenida desaparecida de origen humilde que compartió militancia junto a mi padre, quien la quería mucho.
Ahora, cual milagro justiciero, Cristina está de vuelta. Sí, sus restos aparecidos en Argentina retornan a su familia y país, para descansar en el terruño que tanto quiso y a cuya gente se entregó con todo su ser. Es la primera mujer detenida y desaparecida bajo la operación Cóndor que es encontrada.
Este viernes 28 de diciembre a las 9:30 hrs. llega al aeropuerto de Santiago, para ser velada en su casa durante todo el día y la noche (Pasaje Rosemblut # 4868, entre Bremen y Coventry. Metro Príncipe de Gales o Echenique). El sábado 29 saldrá de su casa a las 11:00 hrs., en caravana hacia la sede de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Cumming 1161).
A las 12:30 se detendrá ante en La Moneda, ante el monumento al Presidente Salvador Allende. El Domingo 30, a las 10:00 hrs. saldrá en cortejo a su funeral en el Memorial del Detenido Desaparecido y Ejecutado Político ubicado en la puerta principal de Recoleta del Cementerio General, donde se le despedirá a las 11:30 hrs.
A continuación comparto un escrito de alrededor de mi 1980 que le dedicó mi padre a la Chica Cristina, como le llamaba, cuyo recuerdo lo visitaba durante su estadía en el centro de detención de la DINA, Cuatro Álamos, en 1976. No perdamos nunca la capacidad de asombro y la ternura, que la risa y
compromiso de Cristina nos acompañe por siempre. Persistamos en el camino de la cultura y la justicia social, que es lo único que podrá asegurar una paz perpetua.
Abrazos y cariños miles. Que el 2008 sea un año excelente para cada uno y una de ustedes,
Manuel Guerrero Antequera.
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UNA LÁGRIMA POR CRISTINA
por Manuel Guerrero Ceballos*
Enredada con la imagen del Choño Sanhueza afloró la de Cristina Carreño.
Había pasado mucho tiempo desde que nos conocíamos. Eran los tiempos en que estudiábamos en la enseñanza media. Por años nos encontramos y desencontramos siempre aunados por la actividad política. Con su rostro agraciado de mujer chilena, Cristina se distinguía por su risa que siempre la llevaba prendida a flor de labios.
De estatura pequeña, temperamento reservado, parca en palabras, se encendía cuando su risa aparecía dejando al descubierto dos hileras de albos dientes. La recordé unida al Choño porque en diversas ocasiones me pareció ver la misma vitalidad en ambos, aunque proyectada de forma diversa.
¿Qué sería de Cristina, la chica Cristina como la llamábamos familiarmente?
Había sido una alegría cuando después del golpe, en una de esas habituales citas clandestinas, nos encontramos y reímos por todo el trabajo que cada cual había hecho para memorizar los rasgos de la otra persona con la que se reuniría pronto. Con el mismo silencio y resolución de siempre Cristina desempeñaba ahora su labor revolucionaria bajo la tiranía de Pinochet. Iba de un lugar a otro trabajando, organizando, animando la acción, incentivando la creatividad de los jóvenes. Poseía una gran percepción de los problemas de la gente, sabía descubrir sus virtudes y desnudar sus defectos.
Ante cada asunto respondía preguntando de tal forma que la propia persona descubriera la conclusión que ella deseaba subrayar. Era conocida en los diversos barrios e industrias del sector oriente de Santiago, lugar donde vivía desde largo tiempo, y aunque usaba nombres distintos, cada vez que se hablaba de ella salía a relucir el de Cristina.
Además de su vitalidad reconocía en ella un gran temple, una peculiar capacidad de sobreponerse a los tropiezos y vencer los temores que a todos por períodos nos asaltaban. Producto de los tiempos, tuvimos una desgraciada oportunidad de comprobarlo. Su padre, Alfonso Carreño, fue asesinado después de ser sometido a brutales torturas en la Academia de Guerra Aérea, la siniestra AGA. La familia recibió un ataúd sellado con lo que se quería impedir que vieran y denunciaran la masacre a que había sido sometido su ser querido.
Cristina al enterarse se estremeció y tomó las precausiones necesarias que permitieran protegerla, a la vez que cumplir su papel de hija. Con su madre y hermana denunciaron este crimen atroz cometido con un comunista cabal, al que dieron sepultura no a escondidas, como deseaban los fascistas, sino a plena luz, reafirmando el cariño y admiración por quien murió peleando a la vez que el desprecio hacia los asesinos.
Tocada por el crimen de su padre, Cristina se abocó a las tareas del impulso de la solidaridad con los presos políticos y demás perseguidos por la dictadura. Trabajó con tesón, arduamente. Quería impedir que su mismo drama lo vivieran otros jóvenes y familias de Chile. Sabía de los lugares de detención, de los sistemas de visitas, de las necesidades de las familias, de las campañas de solidaridad que se efectuaban.
En alguna ocasión hablamos de esta actividad febril recomendándole tomar tiempo para su descanso y recreación. Escuchaba, accedía, tomaba un respiro para de nuevo volver con más bríos a su acción cotidiana. Igualmente la acosábamos preguntándole por su novio, cuándo se casaría, diciéndole que debía dejar más tiempo para esta dimensión de su vida personal. Nunca arguyó en contrario pero seguía trabajando con la misma entrega y dedicación.
Jamás pensé en esos momentos, que años más tarde, ya encontrándome en el exilio, recibiría una noticia como un trueno:
- Cristina está desaparecida. Su madre ha denunciado que, al parecer, en Argentina o Uruguay la secuestraron después de haber viajado a Buenos Aires.
Leí una y otra vez la información. No había dudas, se trataba de la misma persona, la recordada y admirada Cristina, la de la risa alegre, silenciosa, hacedora de presentes y construcciones futuras.
¿En qué lugar se encuentra, qué han hecho con ella los matones de Pinochet que se dedican al contrabando de la muerte, intercambiando presos e informaciones con otros regímenes represivos bajo la segura dirección de la Central de Inteligencia Americana?
Escrutando en la memoria se me apareció su imagen, tenacidad, resistencia.
Me alcanzó la ternura y la emoción. No se puede transformar en pan de cada día el parte de la muerte. Me niego a aceptar que mis camaradas y hermanos se encuentren sepultados en quizás que socavón, aletargándose en sus dolores, extraviados en los silencios, asfixiados en sus ansias de vida. Si muchas son las disgresiones que se hacen sobre lo que es el fascismo, válgame presentar como prueba sólo ésta: la de los seres humanos que los traga la noche, los succiona la muerte, los aniquila el dolor. Y entre ellos está Cristina, desaparecida entre los desaparecidos, perdida entre la geografía mentirosa de quienes carecen de Patria, sentimientos y amor.
Cristina Carreño es una joven que como todas las del mundo soñaba y tejía en su imaginación planes para el mañana. Su vida se extiende más allá de lo que piensan los adoradores de la muerte, es una flor que buscará oxígeno, alimentará nuevos sueños y entre ellos el más elemental, el del derecho a la
vida, a la existencia.
Su recuerdo merece más que una lágrima, pero yo no me quedo con su dolor, que lo comparto. Me quedo con su risa y su vitalidad a toda prueba.
http://manuelguerrero.blogspot.com
*Manuel Guerrero Ceballos. Dirigente sindical, detenido desaparecido por la Dictadura. Degollado por Carabineros de Chile. (Nota del Editor)
PREOCUPACIÓN MUNDIAL POR MAPUCHES EN HUELGA DE HAMBRE
Desde Barcelona me invitan a difundir y apoyar esta Campaña.
APOYALA TU TAMBIEN, SI ESTAS DE ACUERDO EN DEFENDER AL NOBLE PUEBLO MAPUCHE:
| Brauli Tamarit T | ||||||||
| fecha | 31-dic-2007 17:21 | |||||||
| asunto | Comuneros mapuches en huelga de hambre en Chile. Comuners maputxes en vaga de fam a Xile. | |||||||
Model de carta per enviar a les autoritats xilenes:
Señores/as del gobierno,
Quiero manifestar mi preocupación por el estado de salud en el que se encuentran los comuneros mapuches en huelga de hambre, en especial el caso de Patricia Troncoso. Debido a la escasa información disponible sobre la movilización que con toda legitimidad emprendieron, me permito preguntarles como común ciudadana ¿qué están haciendo cada uno de uds. para evitar que estas personas de la etnia mapuche mueran en la huelga de hambre que emprendieron?
Están siendo juzgados bajo leyes heredadas de la dictadura, en especial la ley antiterrorista y ellos demandan que la acción de "quema de pastizales" no sea considerado un delito terrorista ya que no se tipifica como "generar el terror en toda la población". Antes bien, su accionar obedece CLARAMENTE a una intencionalidad política.
Sus reivindicaciones son justas y legítimas, sin embargo tienen nulo o casi nulo eco en las filas del gobierno. La movilización de los hermanos/as mapuche sobrepasa el tema jurídico y se ha vuelto un tema de simple humanidad. Sus vidas están en peligro por lo que urge que el gobierno dé alguna solución concreta para que ellos/as puedan deponer la huelga de hambre.
Esperando de uds. alguna acción concreta, me despido cordialmente.
Misión Permanente de Chile ante las Naciones Unidas en Ginebra, 58, Rue de Moillebeau (4º piso),
CH-1209, Ginebra, Suiza. fax: + 4122.734.52 . 97, misionchile@misginchile.org
Misión de Chile ante la Unión Europea, Rue des Aduatiques, 106,
1040-Bruxelles, Belgica
Fax.: +32 (02) 736 49 94, embachile@embachile.be
Sra. Michelle Bachelet Jeria
Fax: (+562) 690 4958, opinion@presidencia.cl, internet@presidencia.cl, mhansen@presidencia.cl
Sra. Paulina Veloso Valenzuela
Sr. Alejandro Foxley Rioseco
fax: (+562) 696 87 96, minrel@minrel.cl; mdelaguarda@minrel.gov.cl
Don Eduardo Klein Koch
fax: +56 45 208630 o +56 45 208218, intaraucania@interior.gov.cl
Sr. Tucapel Jiménez F.











