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Resumen

DIA MUNDIAL Y NACIONAL DEL DETENIDO DESAPARECIDO

UN DIA PARA RECORDAR

Treinta de Agosto 

por Manuel Guerrero Antequera

"Herido de bala, con la vista vendada, las manos esposadas a la espalda y la angustia dentro, me ordenaron bajar. Después del camino de tierra, el vehiculo ingreso a un lugar campestre, traspasando un gran portón de fierro, arrastrándome retrocedí. El roce del cuerpo por el piso ahondo el dolor. Dificultosamente me paré. Giraba todo alrededor. Sentí que estaba en medio de un remolino que me volteaba. Las piernas eran de plomo. Parado en ese lugar, a oscuras y maniatado, la soledad comenzó a hacerse patente.

"'Camina, huevón'. Avance a ciegas y caí desvanecido. Recobre los sentidos. Me pararon y empujaron. Di algunos pasos, me sostenían por los brazos. 'Entra'. Camine y la cabeza se estrello contra un muro. El dolor fue intenso. 'Tenis que agacharte, tonto huevón'. Lo hice. Había olor a limpio. Captaba espacios amplios. Seguimos avanzando. Trastabillaba, tropezaba, caía.

"Cada golpe provocaba la hilaridad de los verdugos. 'Baja'. Calcule una escala y el paso para un escalón. Estrepitosamente caí. El cemento de la escala golpeo mi cuerpo. Por fortuna era corta. Entramos en una sala como gimnasio. Las voces retumbaban. Existía agitación, movimiento, varios hombres y mujeres hablaban. Una radio sintonizada tocaba fuerte. Era música de supermercados, como llamaba a esas melodías un amigo. Entre disco y disco, daba mensajes de la Junta invitando a incorporarse a la reconstrucción nacional. Me sentí torpe y voluminoso.

"Esperaba. Nadie decía nada. Parecía que se habían olvidado de mi. Pasaron los minutos; la debilidad aumentaba. La boca la sentía enorme y áspera. Quería dejarme caer. No lo hice. Fueron momentos de duda, pensaba: si hago tal cosa puede resultar esto o aquello. La expectativa era dramática. Como en diferentes ocasiones anhele abrir los ojos y encontrarme en otro lugar.

"Aguarde el golpe que podía venir. 'Sáquenle la ropa'. Abrieron las esposas, me sobe las muñecas. Me empezaron a sacar la ropa. Seguí con la vista vendada. Fui empujado hasta el borde de una tarima, camastro liso o mesa. 'Súbete'. Con trabajo lo hice. Quede tendido de espalda. Desnudo, con los ojos vendados, acostado sobre una cubierta fría y dura -como de latón o baldosas- terriblemente dolido, mi angustia se desbordo. A pesar de mi oposición, las lágrimas rodaban por las mejillas. El cuerpo brincaba, me estremecía.

"Recordé el bolsón escolar de mi hijo. Debían estar examinándolo, abriendo sus forros y tapas. En la orfandad renació la ira. Balbucee las primeras palabras después de la agresión: 'Ahí tienen lo que buscan, los cuadernos de mi hijo les van a servir harto'. Un golpe de puno, seco, recibí en la herida. 'Cuenta ahora, concha de tu madre'. Grite de dolor. Mordiendo las palabras conteste preguntando. '¿Que quieren que les cuente?'. 'Todo pu's huevón'. 'No tengo nada que contar'. Espere otro golpe. Llego y fue mas violento. Del pelo a los pies me sobrecogió el dolor. La herida manaba mas sangre.

"'Vos creí que somos aprendices, hijo de puta, si te buscamos fue por algo. Si queri tirarte a choro te vai cortado. Por lo demás, ya estai harto cagao'. Otra vez me dejaron. Algunos se alejaron y a otros los supuse al lado. Reían, bebían café, hablaban de la OEA mofándose de las discusiones sobre los derechos humanos. 'Eso es puro hueveo, igual hacemos lo que queremos…'".

Hasta ahí el relato de un joven profesor normalista que fue secuestrado por agentes del Estado, cuando de la mano de su esposa embarazada iba a recoger a su hijo de seis años para llevarlo al colegio en 1976. El testimonio es solo un fragmento de la pesadilla que vivieron miles de personas que, en virtud de su compromiso con llevar a la practica cambios sociales que beneficiaran a las clases trabajadoras, fueron convertidos en detenidos desaparecidos en Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Pues mas allá de lo que puedan decir las retóricas que semantizan los golpes militares como "descarríos de la historia", lo cierto es que las torturas, ejecuciones y desaparición forzada de personas fue el modo racionalmente planificado en que las Fuerzas Armadas y de Orden, impulsadas por sectores de las clases pudientes y el Gobierno estadounidense, pusieron violentamente fin a proyectos de sociedad de contenido democrático populares.

Por ello a nadie debiera extrañar que quienes engrosan las listas de las victimas de las dictaduras sean obreros, campesinos, indígenas, empleados, profesionales, pequeños y medianos empresarios, mujeres y jóvenes, que son los sectores sociales eternamente postergados por las políticas de modernización capitalista en América Latina.

No hay forma de devolverlos a la vida, pero en un acto de mínima justicia, desde este año contamos con el Día Nacional del Detenido Desaparecido, en que el país oficialmente recordara lo que son capaces de hacer nuestras Fuerzas Armadas y de Orden cuando son socializadas en las lógicas del enemigo interno, la intolerancia y el clasismo. Recordaremos además los limites que debemos poner ante la injerencia extranjera cada vez que se vea afectado nuestro derecho a la autodeterminación. Pero, lo mas importante, contamos con un día en que, apoyados sobre el firme soporte que nos brinda la memoria colectiva, reafirmaremos el compromiso con la causa de la democracia y la justicia social, forma en que estoy seguro quisiera ser recordado aquel joven profesor que no pudo entregarme el bolsón escolar esa mañana de 1976. No te preocupes papá, no necesito mis cuadernos. La lección ya esta aprendida.

http://manuelguerrero.blogspot.com

04/09/2006 20:48. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Chile No hay comentarios. Comentar.

LA GUERRA OLVIDADA DE MEHUIN

¿Hasta cuando? 


Esto es lo que pasa:

Los pescadores de Mehuín y Queule y sus familias están viviendo momentos difíciles.
Los invito a ver un video casero que muestra lo ocurrido el jueves antepasado en los enfrentamientos que tuvieron con la Armada de Chile y con dos remolcadores de Celulosa Arauco que llevaban "guanacos" para hundir los botes.

Los pescadores, con hondas y remos lograron alejar a los remolcadores de Celulosa Arauco. En tanto, en el video se aprecia una marino incitando a los botes a acercarse y luego apunta a un par de botes y disparan. Se exhibió ante la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, con el comedor de la escuela de Mehuín repleta. Es emocionante "vivir" la unión de la comunidad y de un pueblito vecino (Queule) con el cual hay rivalidad histórica, pero se juntan para defenderse de un Estado para el que sus demandas no son muy importantes.

Sólo se puede sentir impotencia de cómo en un país hay que llegar a una "guerra" entre chilenos para lograr ser escuchados. Esto es lo que produce la discusión, donde se juega la vida o la muerte, de lo que es el desarrollo en Chile.

Las familas de Mehuín y Queule, que han dejado de trabajar durante un mes para defender sus 5 millas, les agredecerá mucho si replican y difunden el siguiente video

www.mehuin.blogspot.com

Por favor colaboren en la difusión del video. Copien y peguen el mensaje en un correo, por favor, no apreten "reenviar", ya que el mensaje no llega claro. Gracias.

robinson ortega cortes" < robinsonortegacortes@yahoo.es>



 
Conducción del programa:  Nelson Agustin Aramburú

Agradecemos la difusión de esta información. En caso de reproducción total o parcial, agradecemos citar la fuente
06/09/2006 11:47. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Chile No hay comentarios. Comentar.

PEDIR PERDÓN

por Máximo Kinast

 

"Señora, dicen que donde, dicen dijeron"... Asi fue como oí o leí, que muchas veces pidió perdón.

Pidió perdón a los suyos, a los que cayeron y a los que creyeron... y así, como de pasadita, también a los otros.

¿Estaré entre los otros? ¡Qué emoción, saber si me ha pedido perdón! Pero me surje una duda. ¿Lo sé realmente? ¿Me ha pedido perdón alguna vez? Aunque sea de manera tan indirecta, por intermedio de su mujer, y 'globalizándome' en ese ''también a los otros''.

¿Será algo oficial? ¿Lo representa su mujer cuando afirma que Daniel López (a) El Innombrable, ha pedido perdón? ¿O estoy soñando?

La verdad es que nunca he oído ni leído una palabra suya de arrepentimiento, ni menos de pedir perdón. ¿Será por un mínimo de dignidad o por temor al reconocimiento implícito de sus crímenes que conlleva el pedir perdón?. Personalmente pienso que no pide perdón por miedo. Por pura cobardía moral. No le creo a su mujer cuando comenta que ha pedido perdón muchas veces. ¿Quizás lo haga en la ducha? Porque afuera, en este planeta, no se le ha escuchado una palabra de arrepentimiento ni de pedir perdón.

¿Y si pidiera perdón? Ah, si pidiera perdón yo estoy dispuesto a perdonarlo... con una condición. Que diga de que quiere que lo perdonemos, que confiese sus crímenes ante los Tribunales de Justicia y que cuente toda la verdad. Que denuncie a sus cómplices en la Derecha y entre los uniformados. Los nombres de esos cómplices que han lucrado con el tráfico de armas y de drogas. Los nombres de los inductores del Golpe de Estado, incluidos los democristianos traidores. Que diga donde están los cuerpos de las víctimas, que diga que les hicieron y quienes lo hicieron... y que se arrepienta.

Asi estoy dispuesto a perdonar al Innombrable y a todos sus lacayos que confiesen y que se arrepientan. Mi perdón lo tendrán, pero eso no incluye el perdón de la Justicia. Siempre exigiré que la Justicia sea Justa y los juzgue y les condene con las penas que merecen.

Si eso ocurre, les puedo perdonar. Si se arrepienten y confiesan todo. Pero no puedo ni podré olvidar.

 

08/09/2006 14:20. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: El Innombrable No hay comentarios. Comentar.

OTRO ONCE SIN GLADYS

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Pedro Lemebel

Viniendo para el diario a escribir estas letras sucias, tomo un taxi para llegar a tiempo, me apresuro haciendo parar el auto que no para y casi me tengo que encaramar al esquivo taxi. Casi le pido por favor al chofer que me lleve, tan orgulloso, tan soberbio, sobre todo en este mes aniversario de la caca patria. En la radio del auto suenan los viejos momios de los Cuatro Cuartos. Por favor, cambie la radio, le digo con voz de asco. ¿Y por qué? ¿Acaso usted no es chileno? De ese tipo de chilenos que glorifican la masacre, nunca, le digo rotunda. Entonces, bájese, me desafía el guatón con cara de pobre, con olor a pobre, pero con cabeza facha. Por supuesto que me bajo. Y ahí tiene una luca para que se compre un trapito tricolor, agrego dando un portazo. Entonces camino por el centro endieciochado de antemano, como si en este país septiembre sólo fuera el mes de la cueca, el copete y las empanadas.  

Pero existió el Once del golpe, a pesar del optimismo nacional que cacarea con el éxito monetario. Y me pregunto si este año iré a la marcha al cementerio. La vieja manifestación de todos los onces cuando sonaba el teléfono a las ocho de la mañana y era mi amiga
Gladucha para decirme: levántate, niño, que te esperamos en la Alameda. Y allí íbamos, con ese sol amarillo que pa más recachas alegra esta fecha trágica. Allí íbamos caminando en el tumulto bullicioso que arengaba. El pueblo unido... El que no salta es Pinochet... Jamás, jamás, jamás olvidaremos a ese asesino llamado... qué bello grito rescatado de la proclama futbolera. Ahí, a esa hora de la mañana, llegaba eructando los vapores tintos del trasnoche. Y Gladys me veía de lejos, y con un gesto me llamaba a encabezar la marcha. Me ahuecaba su ala con cariño para que a su lado, también yo formara parte del lienzo humano que lideraba el mitin. ¿Y por qué este maricón va adelante?, escuchaba alguna voz que, con justicia, alegaba por mi protagonismo. No te muevas de mi lado, me decía Gladys tomándome del brazo.   

Con nosotros, codo a codo, iban Sola Sierra, Carmen Soria, de coquetas gafas oscuras, Viviana Díaz y su severo recato, el negro Barrios colocándose para la foto y otros tantos políticos que asumían la frontalidad del acto. Doblábamos por San Martín porque no nos
dejaban llegar a La Moneda, desde los balcones la gente saludaba a Gladys, y ella respondía generosa los gestos de adhesión. Ella era la marcha, ella era la calle, el grito, la fatal conmemoración. Este será otro Once sin mi Gladys floreando de claveles rojos la mañana de
septiembre. Será otro Once con el Partido Comunista tomando tecito con el enemigo. Será otro Once con Michelle en palacio ahorrando palabras con una muda oración. Será otro Once invisibilizado con el derrumbe fastuoso de las torres gemelas. Quizás, un Once de barricadas y molotovs estudiantiles para animar el tedio de la marcha. Sin Gladys, por supuesto. Sin su hermosa presencia, dándome la mano cuando llegaban los pacos y quedaba la cagada. Y teníamos que apretar cueva entre el humo picante y los tunazos en el cementerio.    

Por eso, la marcha es un poco mía también. No soy un oportunista que agarra cámaras. Todas las mujeres me conocen, desde hace años que taconeamos juntas al cementerio. No estarán todas, por supuesto. Varias sucumbieron en estos años y no alcanzaron a llegar ni a saber qué pasó con su familiar clavado en el pecho. Pero vamos las que quedan, y gritaré tu nombre y los nombres de los sin nombre, querida. Gritaré tu nombre demasiado fuerte, para que no se note mi voz trizada llamándote en la ausencia. Gritaré tu nombre, Gladita, y tragaré mil lágrimas tratando de acunar la pena en el tibio recodo del corazón.

10/09/2006 09:57. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Chile No hay comentarios. Comentar.

LA CIA ORGANIZO EL GOLPE

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VISITA ESTE VIDEO.

Tarda en cargarse y esta un poco cortado, por lo que has de hacer clic para que siga,

pero todo chileno debe verlo para conocer la verdad sobre el Once, nuestro triste

once de septiembre. 

video.google.es/videoplay?docid=4368843180252060406

Fraternalmente

Máximo

10/09/2006 21:04. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. No hay comentarios. Comentar.

ESTAS SON SUS ÚLTIMAS PALABRAS...

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Fuente: Ave Crítica (Perú)

11 de septiembre chileno
   Posted by: "Angelica Palleras Norambuena" angelicapalleras@yahoo.com
   Date: Mon Sep 11, 2006 6:19 am (PDT)

Salvador Allende :
Documentos radiofónicos (Transcripción)
11 de septiembre de 1973 

 

 

 7:55 A.M. Radio Corporación 

Habla el Presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el gobierno, del gobierno legítimamente constituido, del gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.
 En estas circunstancias, llamo a todos los trabajadores. Que ocupen sus puestos de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal.
En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al gobierno que represento por voluntad del pueblo.
 Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva , de los soldados de la patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero Presidente de la República.

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 8:15 A.M. Radio Corporación  

Trabajadores de Chile:
 Les habla el Presidente de la República
. Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista. Deben esperar la instrucciones que emanan de la Presidencia. Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el Palacio de La Moneda defendiendo el gobierno de los trabajadores. Tengan la certeza que haré respetar la voluntad del pueblo que me entregara el mando de la nación hasta el 4 de noviembre de 1976.
 Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la patria.

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 8:45 A.M. Radio Corporación   

Compañeros que me escuchan:
 La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas.
 En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada.
 Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito.
 El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse.
 Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.

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 9:03 A.M. Radio Magallanes   


En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato conciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.
 En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.
 Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra... roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.
 El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.

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 9:10 A.M. Radio Magallanes

Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las antenas de radio Magallanes. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado su juramento: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director general de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡No voy a renunciar!
 Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
 Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
 Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.
 Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.
 Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
 Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes.
Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria.
 El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
 Trabajadores de mi patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

 
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
 Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

11/09/2006 20:59. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Chile No hay comentarios. Comentar.

TODAS LAS MUERTES DEL PRESIDENTE ALLENDE

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Camilo Taufic
La Nación - Santiago de Chile

Fuente: Ave Crítica 

Once de septiembre de 1973. Según la versión oficial, el Presidente Allende decidió a la 1:50 de la tarde poner fin a la resistencia armada y ordenó rendirse a sus acompañantes. Les pidió bajar desde el segundo piso de La Moneda en llamas, por las escaleras de piedra que daban a Morandé 80. Descenderían de uno en fondo, con la Payita adelante, y él mismo cerrando la fila de unas 35 personas, en último lugar.

Pero sin que los demás se diesen cuenta, Allende volvió atrás y se introdujo en el Salón Independencia. Se sentó en un sofá, puso el fusil AK que le había regalado Fidel Castro entre sus rodillas, puso el cañón bajo su mandíbula y apretó el gatillo. Salieron dos tiros.

El doctor Patricio Guijón -único testigo confeso durante 30 años-también regresó, con la intención de recoger para su hijo un recuerdo. Desde un pasillo, frente a la puerta entreabierta del Salón Independencia, vio al Presidente dispararse. Corrió hacia él, pero ya estaba muerto. Entonces, según la versión oficial, se sentó junto al cuerpo del Presidente, tomó la metralleta y la puso atravesada sobre las piernas del occiso, sin preocuparse de huellas ni de nada. Luego estuvo velándolo durante 10 ó 15 minutos.

Hasta que un grupo de militares, encabezados por el general Javier Palacios, jefe del asalto a La Moneda, irrumpió en el lugar y comprobó que la parte superior de la cabeza del Presidente había estallado. Se veía el impacto de dos balazos incrustados en un gobelino que colgaba en la pared situada detrás.

El general Palacios (fallecido el 26 de junio de 2006), según nota aparecida en la nota necrológica que le dedicó "El Mercurio", pensó en un primer momento inculpar al doctor Guijón por la muerte de Allende, pero después cambió de parecer. Antes había tomado el radio-teléfono y se había comunicado con el almirante Carvajal, para que le retransmitiera a Pinochet: "Misión cumplida, Moneda tomada, Presidente muerto".

Tarde y mal

A las 19:10 horas del mismo 11 de septiembre se reúnen por primera vez (en el edificio de la Escuela Militar) los cuatro integrantes de la Junta Militar, que han asumido el poder como comandantes en jefe de las FFAA y Carabineros. Pinochet, Merino, Leigh y Mendoza se ponen rápidamente de acuerdo, antes de dirigirse por cadena de televisión al país: control riguroso de la población, largo estado de sitio con toque de queda, ruptura de relaciones con los países de la órbita soviética.

"Lo que les toma más tiempo es la disyuntiva de cómo informar de la muerte de Allende. El acuerdo final es emitir un comunicado, que saldrá recién el jueves 13, y mantener en reserva el lugar de su sepultación", según relata Ascanio Cavallo, en la serie "Las 24 horas que estremecieron a Chile", publicada en "La Tercera" en 2003.

El Presidente Allende es enterrado en secreto en el Cementerio Santa Inés de Viña del Mar, el día 12, trasladado por un avión FACH hasta Quintero, y de allí en una ambulancia, con fuerte custodia militar. La tapa del féretro, soldada y sellada con remaches de metal.

Un informe "técnico" sobre el deceso del Presidente depuesto es entregado recién el 20 de septiembre, en conferencia de prensa, por el general Ernesto Baeza Michelsen, nombrado en la tarde del 11 Director de Investigaciones. Éste había renunciado al cargo el día 12, molesto al parecer por los tejemanejes realizados por el Servicio de Inteligencia Militar para adaptar el cadáver y el Salón Independencia a la versión que se difundió luego sobre las circunstancias del suicidio de Allende.

Según Patricia Verduro, en "Interferencia secreta", "el inspector Pedro Espinoza y el subinspector Julio Navarro -de la Brigada de Homicidios- reciben la orden de partir a La Moneda. Deben llevar todos los elementos para hacer un peritaje, incluido el experto planimetrista, un fotógrafo y el perito balístico. Un vehículo militar los lleva primero al Ministerio de Defensa. Sólo entonces se enterarán
de quién es el muerto.

-Lo asesinó un GAP- informa allí el general Brady.

Cuando llegan a La Moneda entran al 'sitio del suceso' y reciben una segunda y contradictoria versión.

-Se suicidó…- dice el general Palacios, en el Salón Independencia".

Los expertos policiales de la Brigada de Homicidios son reemplazados esa misma tarde por laboratoristas "químicos y físicos" de la Policía Técnica, que firmarán un "acta de análisis de las muestras halladas" de una carilla, agregando -sin reconocer la autoría- el informe truncado de la BH (otras tres carillas, que aparecen con numeración diferente y las iniciales de otro mecanógrafo, en la reproducción de todo el documento). El acta fue publicada el año 2000 por Mónica González, en el libro "La conjura: los mil y un días del golpe".

Dichos y silencios

La renuncia de Baeza a la Dirección de Investigaciones, y su rápida reconsideración, tras fuertes presiones de Pinochet, ignoradas hasta hoy por la opinión pública, fue recogida en el libro del ex embajador norteamericano en Santiago Nathaniel Davis "The last two years of Salvador Allende", publicado en 1985. El autor cita como fuente a Robert W. Scherrer, el delegado del FBI para el cono sur, con sede en Buenos Aires. A su vez, el fiscal estadounidense que investigó en Washington el caso Letelier, Eugene M. Propper, en su libro
"Laberinto" (escrito en colaboración con Taylor Branch), también alude al conflicto del general Baeza con la Junta Militar:

"...El general Baeza ordena a los detectives de la BH entrar en La Moneda y realizar una investigación a fondo sobre la muerte de Allende. Esta medida provoca la primera controversia entre los nuevos gobernantes militares, la mayor parte de los cuales se opone violentamente a que el sitio del suceso sea examinado por profesionales. Quieren presentar el fallecimiento de Allende como un suicidio. El general Baeza argumenta que es una cobardía y que tal historia no puede sostenerse como convincente. Al día siguiente dimitirá a causa de esto, y solo Pinochet será capaz de persuadirle de que permanezca como nuevo jefe de Investigaciones del Gobierno militar".

La versión de Propper, extrañamente, aporta el nombre del oficial chileno del Ejército "que había matado al Presidente Allende". Su fuente es, siempre, el agente Scherrer. "Después de emplear casi dos días en beber cafés y tragos con varios confidentes chilenos, Scherrer descubrió [en 1977] lo que quería saber: el capitán René Riveros era un héroe especial para algunos de sus colegas de las FFAA chilenas, porque él fue quien mató al Presidente Allende en el asalto a La Moneda. Este hecho era entonces un secreto de Estado radiactivo", escribe Propper.

El 20 septiembre 1973, en concreto, y citando verbalmente un informe de la Brigada de Homicidios, el flamante director militar de Investigaciones, general Baeza, informa que "el cadáver [de Allende] yacía sentado sobre un diván de terciopelo rojo granate adosado al muro oriental, entre dos ventanas que miran a la calle Morandé, con la cabeza y el tronco levemente inclinados hacia el lado derecho, miembros superiores ligeramente extendidos, extremidades inferiores extendidas y un tanto separadas".

La foto número 1416/73-W, sustraída a fines de 1973 del expediente de Investigaciones, efectivamente tomada el 11 de septiembre (la primera de una serie que va de la A a la Z), que hoy se puede encontrar en diversos sitios de Internet, sin indicar procedencia y como de "autor anónimo". Muestra la real posición del cuerpo del Presidente muerto, que no está sentado, sino más bien tendido en el sofá, hasta donde al parecer fue arrastrado (de ahí la posición rígida de las piernas), cargado sobre una frazada doblada puesta bajo su espalda.

El tiro por la culata

El cineasta Patricio Guzmán, autor del galardonado documental "Allende", que estuvo a primeras horas del 11-S filmando en las afueras de La Moneda, declaró hace pocas semanas a la BBC de Londres que, con anterioridad a esta foto, el cuerpo de Allende muerto yacía tendido en el suelo.

Pero el 20 de septiembre de 1973, el general Baeza, que ya había olvidado su transitoria renuncia, añadía que "los proyectiles suicidas fueron disparados con el arma puesta entre las rodillas y el cañón pegado a la barbilla". Y agregaba: "Arma utilizada: fusil-ametralladora núm. 1.651, de fabricación soviética, en cuya culata se leía la inscripción: 'A Salvador, de su compañero de armas, Fidel'".

Todo claro, salvo que el fusil-ametralladora AK-S que aparece en el croquis número 15.254 de la Policía Técnica de Investigaciones, dibujado ex profeso entre las piernas de Allende muerto, no tiene culata, en el sentido tradicional del término; esto es, culata de madera.

La presencia de la dedicatoria "en la culata" (una lámina de bronce), la recuerda expresamente el doctor Óscar Soto, médico de cabecera del Presidente, en su libro "El último día de Salvador Allende", y también Tati, Beatriz Allende, la hija mayor, en su discurso en La Habana, en el homenaje masivo a su padre, organizado por Fidel Castro, el 28 de septiembre de 1973, en la Plaza de la Revolución ante un millón de personas.

Pero, aparentemente, del fusil-ametralladora dedicado por Fidel Castro no salió ningún tiro el 11 de septiembre, ni el arma estuvo en La Moneda, al menos mientras Allende vivió. Desapareció ese mismo día, y nunca más se lo ha vuelto a ver, aparentemente destruido -junto a todas las otras pruebas físicas de las armas y proyectiles que pudieron intervenir en la muerte de Allende- por orden del general Javier Palacios, siguiendo instrucciones de la Junta Militar.

El asesor político de Allende y perseguidor implacable de Pinochet, el abogado español Joan Garcés, frecuentaba tanto la casona de Tomás Moro como el refugio de El Cañaveral, camino a Farellones, donde Allende pasaba a veces la noche. "La metralleta obsequiada por Fidel Castro a Salvador", le ha confirmado Garcés a su amigo Víctor Pey (el dueño del diario "El Clarín"), "nunca salió de El Cañaveral; siempre estuvo allí, expuesta en una pared del living".

La noche del 10 al 11 de septiembre, tanto Joan Garcés como el periodista Augusto Olivares pernoctaron en Tomás Moro. En la madrugada se trasladaron a La Moneda, tras los autos que llevaban al Presidente y su escolta, armados cada uno de sus integrantes con fusiles-ametralladora AK-S. Éstos eran 20 ó 23, según distintas fuentes, pero el arma obsequiada por Fidel Castro seguía en El
Cañaveral.

Es cierto que la Payita, que vivía en El Cañaveral, al enterarse del golpe bajó inmediatamente a Santiago, junto a 13 GAP, entre ellos su hijo, Enrique Ropert, de 19 años. Pero no pudieron llegar con sus armas hasta la misma Moneda. Se ignora si bajaban con el AK obsequiado por Fidel Castro. Fueron hechos prisioneros en la Intendencia, desarmados, incluido el hijo de la Payita, que hasta hoy permanece como detenido-torturado-desaparecido.

Así, en el mejor de los casos, la metralleta de Fidel quedó secuestrada en la Intendencia, aunque lo más probable es que "nunca haya salido de El Cañaveral", como sostiene Joan Garcés. Pero desde la Intendencia o desde El Cañaveral pudo ser fácilmente trasladado aquel AK a La Moneda, una vez concluida la batalla, disparar dos balazos a la muralla, atravesando el gobelino, e inventar la fábula del "suicidio de Allende con el obsequio de Fidel" que propagandísticamente asociaba -y en forma subliminal- el final de la vía pacífica al socialismo con el castrismo.

Un solo tiro

Desde los detectives de la guardia presidencial, que defendieron la vida de Allende en La Moneda, hasta los doctores del Instituto Médico Legal, que practicaron la autopsia esa misma noche del 11-S, ante los jefes de Sanidad de cada una de las ramas de las FFAA, muchos coinciden -con distintos grados de certeza- en que el Presidente murió de un solo balazo. Incluso, en un informe oficial se menciona expresamente un cartucho de bala de pistola, que yacía (muy visible) a los pies del occiso, ya percutado, y se elude examinar el arma de
donde provino.

Estos testimonios y documentos destruirían la tesis sostenida hasta su muerte, en junio pasado, por el general Javier Palacios Ruhman, de que Allende se suicidó utilizando una metralleta AK que disparaba 20 balas en un segundo, independientemente de si había sido regalada por Fidel Castro o no. Es cierto que el Kalashnikov también se podía disparar tiro a tiro, es decir, uno a uno, pero no de dos en dos, ni de cuatro en cuatro. O se disparaba en ráfaga o tiro a tiro.

¿Pero cómo justificar entonces los dos balazos incrustados en el gobelino que cubría la pared posterior al sofá donde fue depositado su cuerpo ya sin vida? ¿Se necesitaba reforzar la idea de "varios" disparos de una metralleta para justificar la presunta utilización del arma obsequiada por Castro?

Oído de detectives y médicos

En los informes posteriores de la Policía Técnica y de autopsia (noche y madrugada del 11 y 12 de septiembre del '73), en ningún párrafo se indica el calibre de la o las balas que ultimaron a Salvador Allende, de tal manera que no se determinó finalmente si eran de metralleta o de pistola. Esto ha sido apreciado como altamente "sospechoso" y "más que grave" por distintos autores, entre ellos el chileno Hermes Benítez, que escribió recientemente en Canadá el libro "Las muertes de Salvador Allende", presentado el lunes pasado en Santiago por la
Editorial Ril.

Mónica González, Patricia Verdugo y María Olivia Monckeberg entrevistaron en la revista "Análisis" de junio 1987 a los detectives que combatieron defendiendo La Moneda, y sus declaraciones son sorprendentes. En el reportaje del trío estelar, "Así murió Allende:hablan los detectives de La Moneda", se adhiere sin vacilar a la tesis del suicidio. "Que la izquierda estuviera manteniendo el mito del
Presidente asesinado no le hacia bien a nadie", recordaría años después Patricia Verdugo.

Las periodistas recogen el relato de los ex funcionarios de Investigaciones Seoane, Romero y Garrido, que aseguran haber oído el ruido de UN solo disparo (textual) y tener la certeza de que el Presidente se suicidó.

En el informe final de la autopsia médica, concluida en el Hospital Militar la madrugada del 12 de septiembre, se afirma textualmente que "la causa de la muerte [de Allende] es la herida a bala cérvico-buco-cráneo-encefálica reciente con salida de proyectil... El disparo corresponde a los llamados 'de corta distancia' en medicina legal...".

Sólo los laboratoristas de "física y química" de la Policía Técnica (y no los detectives de la Brigada de Homicidios) consignaron que, si bien "la muerte del señor Allende Gossens se produjo como consecuencia de UNA herida a bala… no se descarta [ojo, la redacción]… no se descarta la posibilidad de que se trate de dos trayectorias correspondientes a dos disparos de rápida sucesión".

Lo que nadie supo hasta el año 2003 -al menos públicamente- es que en el momento de morir, Allende estaba en presencia de al menos ocho personas, la mayoría de ellos médicos.

Según relató del doctor José Quiroga, cirujano que actualmente reside en Los Ángeles (California) y entonces miembro del equipo médico que cuidaba al Primer Mandatario, no sólo el doctor Patricio Guijón vio morir a Salvador Allende, sino también el entonces ministro de Salud, Arturo Jirón, Hernán Ruiz Pulido (cardiólogo), el abogado Arsenio Poupin, subsecretario general de Gobierno, Enrique Huerta, intendente de palacio y el detective David Garrido.

Una vez afuera y terminada la conquista a sangre y fuego de La Moneda, el general Palacios liberó horas más tarde a todos los médicos que se manifestaron como tales, salvándose de correr la suerte de los otros defensores de la sede del Gobierno constitucional, algunos de los cuales hasta hoy figuran en las listas de detenidos-torturados-desaparecidos y fusilados.

"Sólo permaneció arriba el doctor Patricio Guijón Klein, junto al cadáver de Allende, como él mismo ha testificado", concluyó Quiroga.

15/09/2006 20:30. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Chile Hay 4 comentarios.

EN RECUERDO DE ORLANDO LETELIER

ESTIMADOS COMPAÑEROS:    

A título muy personal, quiero rendir mi más sentido homenaje a Orlando Letelier, víctima de uno de los peores atentados contra los Derechos Humanos que se hayan cometido en nuestra historia republicana. Hoy se cumplen 30 años desde su brutal asesinato en Washington por parte de agentes de la DINA, uno de los más siniestros terrorismos estatales que hayamos conocido en la historia de América Latina.  

Letelier, además de ser una de las principales figuras del gobierno del presidente Allende, fue uno de los más grandes forjadores de la recuperación de la democracia en Chile.   

Es por ello que en un día como hoy, 21 de septiembre, quiero invitar a reflexionar esta tragedia no para que "hechos como estos no se repitan", como se dice vulgarmente, sino para reafirmar, una vez más, que el respeto a los Derechos Fundamentales de todos los seres humanos y el ejercicio de la Democracia, que hasta ahora ha sido el único medio posible para su salvaguardia, son los pilares que nos permiten vivir y hacer vivir para seguir construyéndonos como especie humana a través de la razón y el entendimiento mutuo.  

Les saluda muy cordialmente,  

Eduardo Saavedra
Coordinador Equipo Red Jurídica
Amnistía Internacional - Chile
Tel  +56 2 235-5945
esaavedra@amnistia.cl
www.amnistia.cl
21/09/2006 12:27. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Derechos Humanos No hay comentarios. Comentar.

¡NO GENERAL IZURIETA!

General Izurieta dijo: La Transición A La Democracia, Para Las

Fuerzas Armadas, Ha Concluido...    

¡No General Izurieta!, no es posible que haya terminado la transición a la democracia para las Fuerzas Armadas, mientras que para el resto del país, siguen pendientes tantas cosas: como los derechos laborales de los trabajadores; los derechos sindicales; las indemnizaciones justas para los que estuvieron presos; torturados y desaparecidos (comisión Valech); una previsión justa para los exonerados (a ellos la dictadura les negó el derecho al trabajo y a una jubilación); la recuperación de las riquezas nacionales que fueron entregadas por simple gracia por la dictadura militar; recuperación de las empresas del Estado que fueron repartidas a vil precio; establecer una constitución libremente establecida por todos; cancelar la deuda social que generó la dictadura y que se ha mantenido vigente hasta hoy por medio de las leyes de amarre que se manejan en el Congreso Nacional; reestablecer el estado de bienestar nacional que existía antes del golpe militar… 

General Izurieta, ¿piensa usted que las Fuerzas Armadas son una institución con un destino superior, ajeno y distinto al del resto de las instituciones nacionales y del pueblo de Chile?  

Si su respuesta es afirmativa; sin ser adivino, le puedo asegurar, que su mando y la institución que preside, no tendrán cabida en el corazón del pueblo de Chile.

  

Sus dichos General, contribuyen fuertemente a desmejorar el rendimiento profesional de las Fuerzas Armadas de Chile, ya que es sabido que para qué un cuerpo armado pueda defender eficientemente un territorio y su gente, los habitantes de dicho territorio deberán aceptar como sus defensores a ese cuerpo armado, situación que se da más bien al contrario; ese cuerpo armado es quién los torturó, les robo, hizo desaparecer a miembros amados de sus familias y ocultó los datos para ubicar los restos y destino de los desaparecidos, como un sufrimiento provocado a  sus familias.   

 

En Chile se está librando algo así como una guerra fría, desde la afiebrada locura que manifestó antaño el Benemérito y que actualmente reemplaza usted, contra un pueblo vejado y herido.   

  

El desbalance de las fuerzas en pugna, en un combate de lobbys, nacional, internacional e histórico, anuncia el resultado del enfrentamiento: 300 torturadores con una jubilación en promedio de un millón de pesos, medio locos y enfermos, fondeados en sus casas para evitar la vergüenza que les provocan las miradas de sus vecinos, contra más o menos 200.000 (exonerados más comisión Valech), todos ellos con sus familiares (quizás cuantos serán en total), enrabiados por la injusticia que están viviendo, sin salud ni previsión adecuadas además de las vejaciones que el régimen militar les provocó antaño, ellos y sus familiares, andan haciendo marchas y tomas por todas partes, manteniendo un diálogo con la ciudadanía que no le favorece al bando militar.    

 

General Izurieta; en la academia de guerra usted estudió varias alternativas para resolver problemas como el de este enfrentamiento.    

 

En el ánimo de ayudarlo un poco, le puedo adelantar que esta guerra no puede ser eterna y que el tiempo está construyendo el podium para el legítimo vencedor.    

  

Por si no le agrada la alternativa anterior, le recuerdo aquel refrán que reza "si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él".   

Otra vía sería renunciar al puesto que ocupa, para permitir que otro colega suyo, se haga cargo de resolver este grave problema del enfrentamiento desigual.     

 

Otra solución, puede ser la adoptada por el Capitán Arturo Prat, que saltó al abordaje y pereció en el intento de alcanzar el triunfo por un camino de excepción.     

 

Finalmente, sin desconocer que usted debe tener un largo listado de opciones, me atrevo a proponerle la última alternativa que me viene a la mente: pida perdón y capitule.   

 

GUILLERMO  FONCK 

Nota de Máximo Kinast: Guillermo Fonck es dirigente de la Comisión de DD.HH del PPD, Editor de Provincia Virtual y fue Oficial de la Fuerza Aérea de Chile, leal al Gobierno legítimo del Dr. Allende, exonerado, preso y torturado por la Dictadura. (Comisión Valech)

24/09/2006 22:43. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Derechos Humanos Hay 1 comentario.

UN MENSAJE DESDE BRASIL PARA COMPARTIR

Aproveito o gancho de passar a você um video que adoro, chamado
Dancem macacos, dancem!
http://video.google.com/videoplay?docid=-2219261287903697793

Pra avisar que estou de blog novo:
http://tzatziki.wordpress.com/

Nele vou falar de amenidades...
Espero você por lá, ok?

há braços,
30/09/2006 19:12. Autor: Blog de Maximo Kinast. #. Tema: Elucubraciones Hay 6 comentarios.